sábado, 24 de enero de 2009
Si de amor he de morir
Si de amor he de morir,
que sea en los brazos del viento,
arrastrada por el susurro eterno
de una canción desesperada.
Si de amor he de morir,
que el fuego consuma mi silencio,
y lo convierta en esa tonada eterna
que adorne el sueño que me espera.
Si de amor he de morir,
que caiga sobre tus hombros amado mío
todo el peso de este dolor ajeno
que has venido a sembrar en mi corazón.
Y fue entonces cuando la ví caer.
(Octavio A. Landolfi)
que sea en los brazos del viento,
arrastrada por el susurro eterno
de una canción desesperada.
Si de amor he de morir,
que el fuego consuma mi silencio,
y lo convierta en esa tonada eterna
que adorne el sueño que me espera.
Si de amor he de morir,
que caiga sobre tus hombros amado mío
todo el peso de este dolor ajeno
que has venido a sembrar en mi corazón.
Y fue entonces cuando la ví caer.
(Octavio A. Landolfi)
Es en la memoria que vive uno....

"Hay 10 años de mi vida que se han ido para siempre y que son irrecuperables"
"Del exilio nadie regresa", escribe el narrador de Purgatorio. El autor argentino trata de recobrar con la novela, mediante la escritura y la imaginación, lo que el destierro le ha quitado
El purgatorio, según la doctrina de la Iglesia católica, es el proceso de purificación necesario antes de entrar en el reino de los cielos y pasa por el dolor de no disfrutar de la presencia de Dios, la ausencia, la pérdida del bien extraordinario que es la contemplación del amor y del ser querido. Purgatorio es, en ese sentido, el mejor título posible para la última novela del escritor argentino Tomás Eloy Martínez (Tucumán, 1934): la historia de una pérdida y de un exilio. Su personaje, Emilia Dupuy, busca durante treinta años a su marido detenido por los militares argentinos y desaparecido. Un día le encuentra en un pub de Estados Unidos: el tiempo no ha pasado por él. "Cuando volvés al hogar del que te fuiste, pensás que cerraste el círculo pero te das cuenta de que tu viaje fue sólo de ida. Del exilio nadie regresa", escribe el narrador de la historia. Pero Emilia no lo cree.
"El despojamiento de los afectos es terrible. Te fuerzan a ser otro. Y en esa 'otredad' te pierdes"
PREGUNTA. Su novela es una historia terrible de pérdida.
RESPUESTA. He pensado mucho en el dolor de la gente que perdió a alguien, pero, sobre todo, en el dolor mayúsculo que significa no ver a ese alguien muerto. La verificación de la muerte es, al menos, una forma de consuelo. El limbo o el purgatorio de no saber qué se ha hecho del ser amado, dónde está, si está muerto, o si está preguntando por ti en otro sitio, es desesperante. De hecho, ya se habla de ello en la tragedia griega, cuando Antígona no puede enterrar a su hermano.
P. Durante la época de la dictadura militar desaparecieron cerca de treinta mil argentinos. Ese sentimiento de pérdida, que es tan abrumador en la novela, ¿forma ya parte de cualquier argentino de su generación?
R. En mi caso, yo fui expulsado de mi país poco antes de la dictadura. El motor por el que quise escribir este libro es, precisamente, la interrupción de una vida por el exilio. Hay 10 años de mi vida que se han ido para siempre y que son irrecuperables. Pensé en recuperarlos a través de la escritura. El despojamiento de los afectos es terrible. Por algo ya los griegos pensaban en el exilio como un castigo equivalente a la muerte. Te arrancan de tus afectos, de tus hijos, de tu vida profesional. Te fuerzan a ser otro. Y en esa "otredad" te pierdes.
P. Llama la atención que sus dos personajes, Emilia y Simón, sean, precisamente, cartógrafos.
R. No sé bien por qué, pero desde hace un tiempo me preocupa la idea del mapa y de la similitud del mapa y la novela. La escritura de la novela y la realización de los mapas son, ambas, invenciones de la realidad, imaginaciones. Al principio, los seres humanos, cuando no sabían qué tierra estaban pisando, se imaginaban el mundo y le ponían nombres a su arbitrio.
P. Pero al mismo tiempo los mapas existen para que no perderse, para que no desaparezcas.
R. Exactamente
P. El personaje de Emilia está perdido, pero encuentra a Simón a través de la formidable intensidad de su amor. ¿Es el amor el único sentimiento capaz de desarrollar tanta fuerza?
R. Sobre todo es la ansiedad de recuperar el amor que no viviste, que te convirtió en otro ser. Como digo, el impulso inicial que me movió a escribir este libro fue tratar de recuperar, mediante la escritura y la imaginación, lo que el exilio me ha quitado. La escritura y la imaginación tienen un poder mayúsculo, un poder que traté de medir a través de la escritura de esta novela. La idea original era narrar la vida cotidiana de los argentinos, no los campos de concentración, no los tormentos, no las muertes horrendas, sino la grisura de la vida cotidiana. Sobre todo, algo que me perturbaba estando afuera muchísimo, ¿cómo no se reacciona, cómo se mira para otro lado? Las dictaduras no son posibles sin una complicidad colectiva; una cierta forma de resignación o de complicidad colectiva. La fuente de esa complicidad, creo, es la ignorancia. El gran recurso de los autoritarismos es obligarte a ignorar, a que sólo sepas lo que ellos quieren que sepas.
P. Lo primero que han hecho las autoridades israelíes antes de invadir Gaza ha sido impedir la presencia de periodistas.
R. Sí. Y otra cosa importante. Aquí, si denunciabas lo que veías, el régimen te tildaba inmediatamente de "antiargentino" y como tal te condenaba. Ahora, si tú publicas fuera de Israel algo sobre lo que sucede en Israel, pueden muy bien llamarte antisemita. Cuando Israel levantó el muro, que a mí me parecía que era contrario a toda la tradición de la persecución judía, publiqué un artículo en La Nación, diciendo que era una barbaridad, una forma lenta de muerte, y no sabes la cantidad de voces que se alzaron aquí para acusarme de antisemita.
P. Un personaje que me resulta interesante es el de Dupuy, el padre de Emilia. No es un hombre que esté loco, sino que, básicamente, es un sinvergüenza.
R. Así es. Un canalla. Tiene un ideal de extrema derecha, militar, la idea de construir un país sobre "Dios, Patria y Hogar", la espada y la Iglesia, la unión de las armas con la fe y todo eso, mezclado junto con la corrupción, que afecta a los presuntamente incorruptibles y que resulta avasalladora. Es también el tema de otra novela mía, El vuelo de la reina. En ese caso es un periodista incorruptible, que, en su empeño por luchar contra la corrupción, se corrompe.
P. ¿Es tan fácil corromperse?
R. Si no tienes una estructura moral muy sólida y no te repugna la corrupción por principio o por vergüenza, entonces sí, supongo que la corrupción es una tentación muy importante. Asume formas a veces imprevisibles. Aquí se ven infinitas formas de corrupción. Incluso puedes convertirte en un corrupto sin tener conciencia de que lo eres. La corrupción no es sólo corrupción del dinero. La corrupción en el periodismo, por ejemplo, es la coquetería del poder, hacerte creer que puedes derrumbar a un ministro o tener alguna influencia mayor.
P. Un episodio curioso en la novela es el momento en que Dupuy padre visita a Orson Welles para proponerle que haga un documental sobre los mundiales de fútbol. Yo llegué a creer que era una historia posible.
R. Así se crean los personajes. Yo conocí a Orson Welles tal como lo conoce Dupuy, en la última corrida de Antonio Bienvenida, en Toledo. Yo era un periodista y él estaba implicadísimo en la ceremonia de apartar los toros, opinando como si fuera un experto. Me contuve y no le pregunté sobre el Quijote, que había dejado a medio hacer. Yo admiro mucho a Welles, para mí es éticamente muy valioso. Me pareció que si el episodio no tenía verosimilitud no podía tener fuerza y me puse a estudiar a Welles, así que cuando Dupuy le visita yo sabía dónde estaba, qué hacía. Descubrí que en esa época Orson Welles prestó su voz para una película que se llama Genocidio, y me pareció interesante devolverle el homenaje.
P. Con relación al personaje de Emilia, a veces resulta desesperante cuánto tiempo tarda en darse cuenta de lo que le ha pasado a su marido, pese a que hay muchas personas que se lo dicen.
R. Ella lo explica en un momento dado: "Si Simón ha muerto, entonces mi padre es un asesino y mi madre, una cómplice". Y sobre la muerte de su marido, que ya sería suficiente lastre para ella, pues la esperanza la mantiene viva, tendría que sumar la culpa de esos antepasados espantosos. Emilia es un reflejo, o una metáfora, aunque la palabra me parece un poco presuntuosa, de la sociedad argentina, en general, a la que le están ocurriendo las cosas delante de sus ojos y no las ve. Prefiere esperar a que ocurran milagros. Pero Emilia no espera pasivamente, porque de todos modos busca.
P. La historia de amor, que es tan importante en la novela, ¿sería posible pensarla igual si la desaparecida fuera ella y Simón quien la busca?
R. Creo que el género masculino no tiene, en general, la misma fuerza pasional y la misma tenacidad que tienen las mujeres. Por algo son Las madres de Plaza de Mayo y no Los padres de Plaza de Mayo. Aunque los maridos acompañen el símbolo de la búsqueda y de la espera, son las mujeres las que pusieron el pecho a la dictadura.
P. Su novela tiene muchas lecturas posibles: es una historia de amor, pero también una novela política, pero también una novela metafísica... Es una novela sin miedo.
R. Sin miedo a las consecuencias. Caminar sobre una cuerda floja sin caerte. En estos temas uno piensa cuál es el límite y hasta dónde puedo avanzar, y cuanto más libre te sientes, más seguro te sientes y mejor avanzas. De todos mis libros es el que he escrito más rápido, dejándome llevar.
P. ¿Usted cree que algo que ha existido alguna vez existe siempre?
R. Un ser que existió persiste a través de la memoria. Por eso el libro insiste en que la identidad de cada uno de nosotros está en los recuerdos. No sólo en los recuerdos que tienes sino en los recuerdos que dejas. Por eso el cielo y el infierno son tus buenas y tus malas acciones, aquello que dejaste y eso que queda en la memoria de los otros.
Purgatorio. Tomás Eloy Martínez.
"Del exilio nadie regresa", escribe el narrador de Purgatorio. El autor argentino trata de recobrar con la novela, mediante la escritura y la imaginación, lo que el destierro le ha quitado
El purgatorio, según la doctrina de la Iglesia católica, es el proceso de purificación necesario antes de entrar en el reino de los cielos y pasa por el dolor de no disfrutar de la presencia de Dios, la ausencia, la pérdida del bien extraordinario que es la contemplación del amor y del ser querido. Purgatorio es, en ese sentido, el mejor título posible para la última novela del escritor argentino Tomás Eloy Martínez (Tucumán, 1934): la historia de una pérdida y de un exilio. Su personaje, Emilia Dupuy, busca durante treinta años a su marido detenido por los militares argentinos y desaparecido. Un día le encuentra en un pub de Estados Unidos: el tiempo no ha pasado por él. "Cuando volvés al hogar del que te fuiste, pensás que cerraste el círculo pero te das cuenta de que tu viaje fue sólo de ida. Del exilio nadie regresa", escribe el narrador de la historia. Pero Emilia no lo cree.
"El despojamiento de los afectos es terrible. Te fuerzan a ser otro. Y en esa 'otredad' te pierdes"
PREGUNTA. Su novela es una historia terrible de pérdida.
RESPUESTA. He pensado mucho en el dolor de la gente que perdió a alguien, pero, sobre todo, en el dolor mayúsculo que significa no ver a ese alguien muerto. La verificación de la muerte es, al menos, una forma de consuelo. El limbo o el purgatorio de no saber qué se ha hecho del ser amado, dónde está, si está muerto, o si está preguntando por ti en otro sitio, es desesperante. De hecho, ya se habla de ello en la tragedia griega, cuando Antígona no puede enterrar a su hermano.
P. Durante la época de la dictadura militar desaparecieron cerca de treinta mil argentinos. Ese sentimiento de pérdida, que es tan abrumador en la novela, ¿forma ya parte de cualquier argentino de su generación?
R. En mi caso, yo fui expulsado de mi país poco antes de la dictadura. El motor por el que quise escribir este libro es, precisamente, la interrupción de una vida por el exilio. Hay 10 años de mi vida que se han ido para siempre y que son irrecuperables. Pensé en recuperarlos a través de la escritura. El despojamiento de los afectos es terrible. Por algo ya los griegos pensaban en el exilio como un castigo equivalente a la muerte. Te arrancan de tus afectos, de tus hijos, de tu vida profesional. Te fuerzan a ser otro. Y en esa "otredad" te pierdes.
P. Llama la atención que sus dos personajes, Emilia y Simón, sean, precisamente, cartógrafos.
R. No sé bien por qué, pero desde hace un tiempo me preocupa la idea del mapa y de la similitud del mapa y la novela. La escritura de la novela y la realización de los mapas son, ambas, invenciones de la realidad, imaginaciones. Al principio, los seres humanos, cuando no sabían qué tierra estaban pisando, se imaginaban el mundo y le ponían nombres a su arbitrio.
P. Pero al mismo tiempo los mapas existen para que no perderse, para que no desaparezcas.
R. Exactamente
P. El personaje de Emilia está perdido, pero encuentra a Simón a través de la formidable intensidad de su amor. ¿Es el amor el único sentimiento capaz de desarrollar tanta fuerza?
R. Sobre todo es la ansiedad de recuperar el amor que no viviste, que te convirtió en otro ser. Como digo, el impulso inicial que me movió a escribir este libro fue tratar de recuperar, mediante la escritura y la imaginación, lo que el exilio me ha quitado. La escritura y la imaginación tienen un poder mayúsculo, un poder que traté de medir a través de la escritura de esta novela. La idea original era narrar la vida cotidiana de los argentinos, no los campos de concentración, no los tormentos, no las muertes horrendas, sino la grisura de la vida cotidiana. Sobre todo, algo que me perturbaba estando afuera muchísimo, ¿cómo no se reacciona, cómo se mira para otro lado? Las dictaduras no son posibles sin una complicidad colectiva; una cierta forma de resignación o de complicidad colectiva. La fuente de esa complicidad, creo, es la ignorancia. El gran recurso de los autoritarismos es obligarte a ignorar, a que sólo sepas lo que ellos quieren que sepas.
P. Lo primero que han hecho las autoridades israelíes antes de invadir Gaza ha sido impedir la presencia de periodistas.
R. Sí. Y otra cosa importante. Aquí, si denunciabas lo que veías, el régimen te tildaba inmediatamente de "antiargentino" y como tal te condenaba. Ahora, si tú publicas fuera de Israel algo sobre lo que sucede en Israel, pueden muy bien llamarte antisemita. Cuando Israel levantó el muro, que a mí me parecía que era contrario a toda la tradición de la persecución judía, publiqué un artículo en La Nación, diciendo que era una barbaridad, una forma lenta de muerte, y no sabes la cantidad de voces que se alzaron aquí para acusarme de antisemita.
P. Un personaje que me resulta interesante es el de Dupuy, el padre de Emilia. No es un hombre que esté loco, sino que, básicamente, es un sinvergüenza.
R. Así es. Un canalla. Tiene un ideal de extrema derecha, militar, la idea de construir un país sobre "Dios, Patria y Hogar", la espada y la Iglesia, la unión de las armas con la fe y todo eso, mezclado junto con la corrupción, que afecta a los presuntamente incorruptibles y que resulta avasalladora. Es también el tema de otra novela mía, El vuelo de la reina. En ese caso es un periodista incorruptible, que, en su empeño por luchar contra la corrupción, se corrompe.
P. ¿Es tan fácil corromperse?
R. Si no tienes una estructura moral muy sólida y no te repugna la corrupción por principio o por vergüenza, entonces sí, supongo que la corrupción es una tentación muy importante. Asume formas a veces imprevisibles. Aquí se ven infinitas formas de corrupción. Incluso puedes convertirte en un corrupto sin tener conciencia de que lo eres. La corrupción no es sólo corrupción del dinero. La corrupción en el periodismo, por ejemplo, es la coquetería del poder, hacerte creer que puedes derrumbar a un ministro o tener alguna influencia mayor.
P. Un episodio curioso en la novela es el momento en que Dupuy padre visita a Orson Welles para proponerle que haga un documental sobre los mundiales de fútbol. Yo llegué a creer que era una historia posible.
R. Así se crean los personajes. Yo conocí a Orson Welles tal como lo conoce Dupuy, en la última corrida de Antonio Bienvenida, en Toledo. Yo era un periodista y él estaba implicadísimo en la ceremonia de apartar los toros, opinando como si fuera un experto. Me contuve y no le pregunté sobre el Quijote, que había dejado a medio hacer. Yo admiro mucho a Welles, para mí es éticamente muy valioso. Me pareció que si el episodio no tenía verosimilitud no podía tener fuerza y me puse a estudiar a Welles, así que cuando Dupuy le visita yo sabía dónde estaba, qué hacía. Descubrí que en esa época Orson Welles prestó su voz para una película que se llama Genocidio, y me pareció interesante devolverle el homenaje.
P. Con relación al personaje de Emilia, a veces resulta desesperante cuánto tiempo tarda en darse cuenta de lo que le ha pasado a su marido, pese a que hay muchas personas que se lo dicen.
R. Ella lo explica en un momento dado: "Si Simón ha muerto, entonces mi padre es un asesino y mi madre, una cómplice". Y sobre la muerte de su marido, que ya sería suficiente lastre para ella, pues la esperanza la mantiene viva, tendría que sumar la culpa de esos antepasados espantosos. Emilia es un reflejo, o una metáfora, aunque la palabra me parece un poco presuntuosa, de la sociedad argentina, en general, a la que le están ocurriendo las cosas delante de sus ojos y no las ve. Prefiere esperar a que ocurran milagros. Pero Emilia no espera pasivamente, porque de todos modos busca.
P. La historia de amor, que es tan importante en la novela, ¿sería posible pensarla igual si la desaparecida fuera ella y Simón quien la busca?
R. Creo que el género masculino no tiene, en general, la misma fuerza pasional y la misma tenacidad que tienen las mujeres. Por algo son Las madres de Plaza de Mayo y no Los padres de Plaza de Mayo. Aunque los maridos acompañen el símbolo de la búsqueda y de la espera, son las mujeres las que pusieron el pecho a la dictadura.
P. Su novela tiene muchas lecturas posibles: es una historia de amor, pero también una novela política, pero también una novela metafísica... Es una novela sin miedo.
R. Sin miedo a las consecuencias. Caminar sobre una cuerda floja sin caerte. En estos temas uno piensa cuál es el límite y hasta dónde puedo avanzar, y cuanto más libre te sientes, más seguro te sientes y mejor avanzas. De todos mis libros es el que he escrito más rápido, dejándome llevar.
P. ¿Usted cree que algo que ha existido alguna vez existe siempre?
R. Un ser que existió persiste a través de la memoria. Por eso el libro insiste en que la identidad de cada uno de nosotros está en los recuerdos. No sólo en los recuerdos que tienes sino en los recuerdos que dejas. Por eso el cielo y el infierno son tus buenas y tus malas acciones, aquello que dejaste y eso que queda en la memoria de los otros.
Purgatorio. Tomás Eloy Martínez.
Fuente Babelia El Pais
Relatos que no hay que perderse II
Tendo vivido na Guatemala , nao pude resistir a tentacao de destacar o Eduardo Halfon da matéria do El Pais e recorrí ao blogue do Luís Filipe Cristovao para apresentar o Eduardo a partir de entrevista ali postada. Obrigada Luis Filipe!
Demasiado Humano - Entrevista a Eduardo Halfon
Eduardo Halfon nasceu em 1971, na cidade de Guatemala. Estudou Engenharia Industrial na Universidade de North Carolina State, nos Estados Unidos. Durante oito anos foi catedrático universitário de Literatura. Publicou Esto no es una pipa, Saturno (2003), De cabo roto (2003), O anjo literário (2004, com edição portuguesa pela Cavalo de Ferro, 2008) e Siete minutos de desassossego (2007). Este ano publicará um novo livro, El Boxeador Polaco, na Editorial Pre-Textos. A sua obra está também traduzida para o sérvio. Em 2007 foi nomeado como um dos melhore jovens escritores latinoamericanos pelo Hay Festival de Bogotá. Vive em Espanha.Tendo-nos conhecido por ocasião dos Correntes d'Escritas 2008, e depois de já ter publicado aqui uma leitura do seu livro publicado em Portugal, eu e o Eduardo trocámos alguns e-mails que resultaram neste diálogo sobre a sua obra e a sua visão literária.Como é o teu anjo literário?O meu anjo literário é uma merda. Chegou sem que eu o chamasse, ou, pelo menos, sem que eu o chamasse conscientemente, que é justamente quando gosta mais de chegar. Mas recordo que o podia pressentir em algum lugar, como uma mãe, suponho, pode pressentir no peito a fome do seu bebé, e então não lhe resta outra opção senão correr a alimentá-lo. E ainda que a metáfora não seja exacta, pois não foi no peito que o senti ou pressenti, e também não lhe poderia eu mesmo dar de mamar (foi mais o inverso), não tive outra opção que correr a encontrá-lo. Ali estava o meu anjo literário, a sorrir-me com picardia, bonito, seduzindo-me, tentando-me a obedecer-lhe. E eu obedeci. E continuo a obedecer. Uma pessoa começa a escrever não porque queira, mas porque não tem outra opção. Uma pessoa continua a escrever não porque queira, mas porque não tem mesmo outra opção.No teu livro O anjo literário encontramos Vila-Matas, Carver, Piglia, Hesse, Hemingway, como os pilares centrais da obra. Esses autores entraram no livro escolhidos pelas suas histórias de vida ou são os teus escritores preferidos, as tuas influências maiores? Alguns dos escritores que aparecem, ou por acaso flutuam, nas páginas do livro, chegaram ali porque as suas obras foram fundamentais para mim, seja como pessoa, como leitor ou como escritor. Outros, por amizade. Outros, por casualidade. Outros por acidente. Significa isto que eu não tinha um critério definido para os selecionar, eles iam surgindo da mesma forma que o anjo, sem serem invocados. Mas também não tinha em mente qualquer tipo de favoritismos ou intenções políticas, o que responde parcialmente à pergunta de uma amiga portuguesa sobre a ausência de mulheres escritoras no livro.Em “Lejano”, um dos contos do teu próximo livro, a personagem do Professor Eduardo diz que as suas aulas são politicamente incorrectas quando lhe perguntam, exactamente, pela ausência de mulheres escritoras nas suas aulas. Nesse mesmo conto existe uma personagem, Annie, que se aproxima do professor, talvez com alguma intenção romântica, não assumida ou sequer compreendida como tal, pela personagem. Qual é o papel das mulheres no teu universo literário?As mulheres são a força do meu universo, literário e não literário. São uma força segura, decidida, definida, absolutamente necessária, e talvez por isso mesmo a sua aparente ausência. Estão, ainda que não estejam. Ou seja, elas são todo o contrário da debilidade masculina, da incomprensão, da fraqueza e cobardia dos homens desse universo onde me incluo.Os principais escritores da Guatemala, Miguel Angél Astúrias e Augusto Monterroso, saíram do país para desenvolver a sua carreira literária, o mesmo que aconteceu contigo. É importante para um escritor de um pequeno país procurar os países que estão no centro do poder mundial para que possam ver crescer a sua visibilidade e influência?É quase um cliché dizer que o caminho literário para a América Latina se faz através de Espanha. Ainda assim, não deixa de estar certo. Talvez só um país com força editorial, como Espanha, é capaz de projectar ou lançar ou distribuir a obra de um escritor. E ainda que não seja uma regra, é um fenómeno bastante comum na literatura guatemalteca. Miguel Angél Astúrias e Tito Monterroso saíram. Rodrigo Rey Rosa, o escritor guatemalteco actual mais reconhecido internacionalmente, também viveu em Nova Iorque e em Marrocos, com Paul Bowles. No meu caso, estive fora quase a vida inteira. Primeiro nos Estados Unidos, onde passei a minha infância e adolescência, durante quase 15 anos. E agora em Espanha, onde estou há cerca de um ano. Mas a minha obra já tinha sido publicada antes. Os meus livros começaram a publicar-se em Espanha enquanto eu estava ainda na Guatemala. O que é uma outra forma de sair.Na tua obra publicada encontramos um livro de contos, uma novela, um livro com duas novelas misturadas, O anjo literário, que é de difícil classificação, e agora preparas para lançar um conjunto de contos, El Boxeador Polaco. É importante para ti, no momento de escrever, saber se o que preparas é um conto ou uma novela? E como fazes as opções de publicação dos teus livros? Como te decides?Não podia ser menos importante. Escrevo sem pensar em nada mais que a história que quer ser contada, e quase nem isso, deixo que a história se conte a si mesma, através de mim. O difícil é aprender a escutá-la, porque cada história, se alguém acontece escutá-la, tem uma maneira absolutamente única de ser contada. O anjo literário precisava de ser escrito assim, jamais o pensei ou questionei, pelo menos conscientemente. El Boxeador Polaco, o meu novo livro, foi nascendo aos poucos. Escrevia cada conto, crendo que escrevia contos distantes uns dos outros, sem dar-me conta até que terminei o penúltimo, o que dá título ao livro, que todos esses contos estavam intimamente relacionados e que podiam ser lidos como uma novela. E mais: um desses contos, ainda que não possa ou não queira dizer já qual, pediu-me para continuar e eu obedeci, acabando agora de o terminar enquanto novela. Como tu próprio afirmas, os meus livros são de difícil classificação. Não só não creio na pureza dos géneros (toda a literatura é mestiçagem, hibridez), como também a própria palavra pureza, quem sabe devido às minhas raízes judías, me provoca um profundo desassossego.
Pode-se então dizer que, para ti, escrever é um dom que te foi passado por algo superior ao humano?
Existem dois momentos, ou melhor, dois talentos literários. O primeiro é artesanal. Ou seja, aprender a usar a linguagem como ferramenta, tornarmo-nos artesãos da palavra. Mas, ainda que o caminho da arte seja através do artesanato, o artesanato não é uma arte. Existe um segundo momento literário, então, muito mais escorregadio, muito mais obscuro, que tem a ver com o intangível, com o atrevimento, com o querer meter as suas mãos na sujidade ou no coração ou no magma a ferver. Isso que tu chamas de dom e eu não saberia como chamar. Algo não superior ao humano, mas demasiado humano.
Publicada por Luís Filipe Cristóvão
Fonte Blogue http://milnove79.blogspot.com/2008/02/demasiado-humano-entrevista-eduardo.html
Demasiado Humano - Entrevista a Eduardo Halfon
Eduardo Halfon nasceu em 1971, na cidade de Guatemala. Estudou Engenharia Industrial na Universidade de North Carolina State, nos Estados Unidos. Durante oito anos foi catedrático universitário de Literatura. Publicou Esto no es una pipa, Saturno (2003), De cabo roto (2003), O anjo literário (2004, com edição portuguesa pela Cavalo de Ferro, 2008) e Siete minutos de desassossego (2007). Este ano publicará um novo livro, El Boxeador Polaco, na Editorial Pre-Textos. A sua obra está também traduzida para o sérvio. Em 2007 foi nomeado como um dos melhore jovens escritores latinoamericanos pelo Hay Festival de Bogotá. Vive em Espanha.Tendo-nos conhecido por ocasião dos Correntes d'Escritas 2008, e depois de já ter publicado aqui uma leitura do seu livro publicado em Portugal, eu e o Eduardo trocámos alguns e-mails que resultaram neste diálogo sobre a sua obra e a sua visão literária.Como é o teu anjo literário?O meu anjo literário é uma merda. Chegou sem que eu o chamasse, ou, pelo menos, sem que eu o chamasse conscientemente, que é justamente quando gosta mais de chegar. Mas recordo que o podia pressentir em algum lugar, como uma mãe, suponho, pode pressentir no peito a fome do seu bebé, e então não lhe resta outra opção senão correr a alimentá-lo. E ainda que a metáfora não seja exacta, pois não foi no peito que o senti ou pressenti, e também não lhe poderia eu mesmo dar de mamar (foi mais o inverso), não tive outra opção que correr a encontrá-lo. Ali estava o meu anjo literário, a sorrir-me com picardia, bonito, seduzindo-me, tentando-me a obedecer-lhe. E eu obedeci. E continuo a obedecer. Uma pessoa começa a escrever não porque queira, mas porque não tem outra opção. Uma pessoa continua a escrever não porque queira, mas porque não tem mesmo outra opção.No teu livro O anjo literário encontramos Vila-Matas, Carver, Piglia, Hesse, Hemingway, como os pilares centrais da obra. Esses autores entraram no livro escolhidos pelas suas histórias de vida ou são os teus escritores preferidos, as tuas influências maiores? Alguns dos escritores que aparecem, ou por acaso flutuam, nas páginas do livro, chegaram ali porque as suas obras foram fundamentais para mim, seja como pessoa, como leitor ou como escritor. Outros, por amizade. Outros, por casualidade. Outros por acidente. Significa isto que eu não tinha um critério definido para os selecionar, eles iam surgindo da mesma forma que o anjo, sem serem invocados. Mas também não tinha em mente qualquer tipo de favoritismos ou intenções políticas, o que responde parcialmente à pergunta de uma amiga portuguesa sobre a ausência de mulheres escritoras no livro.Em “Lejano”, um dos contos do teu próximo livro, a personagem do Professor Eduardo diz que as suas aulas são politicamente incorrectas quando lhe perguntam, exactamente, pela ausência de mulheres escritoras nas suas aulas. Nesse mesmo conto existe uma personagem, Annie, que se aproxima do professor, talvez com alguma intenção romântica, não assumida ou sequer compreendida como tal, pela personagem. Qual é o papel das mulheres no teu universo literário?As mulheres são a força do meu universo, literário e não literário. São uma força segura, decidida, definida, absolutamente necessária, e talvez por isso mesmo a sua aparente ausência. Estão, ainda que não estejam. Ou seja, elas são todo o contrário da debilidade masculina, da incomprensão, da fraqueza e cobardia dos homens desse universo onde me incluo.Os principais escritores da Guatemala, Miguel Angél Astúrias e Augusto Monterroso, saíram do país para desenvolver a sua carreira literária, o mesmo que aconteceu contigo. É importante para um escritor de um pequeno país procurar os países que estão no centro do poder mundial para que possam ver crescer a sua visibilidade e influência?É quase um cliché dizer que o caminho literário para a América Latina se faz através de Espanha. Ainda assim, não deixa de estar certo. Talvez só um país com força editorial, como Espanha, é capaz de projectar ou lançar ou distribuir a obra de um escritor. E ainda que não seja uma regra, é um fenómeno bastante comum na literatura guatemalteca. Miguel Angél Astúrias e Tito Monterroso saíram. Rodrigo Rey Rosa, o escritor guatemalteco actual mais reconhecido internacionalmente, também viveu em Nova Iorque e em Marrocos, com Paul Bowles. No meu caso, estive fora quase a vida inteira. Primeiro nos Estados Unidos, onde passei a minha infância e adolescência, durante quase 15 anos. E agora em Espanha, onde estou há cerca de um ano. Mas a minha obra já tinha sido publicada antes. Os meus livros começaram a publicar-se em Espanha enquanto eu estava ainda na Guatemala. O que é uma outra forma de sair.Na tua obra publicada encontramos um livro de contos, uma novela, um livro com duas novelas misturadas, O anjo literário, que é de difícil classificação, e agora preparas para lançar um conjunto de contos, El Boxeador Polaco. É importante para ti, no momento de escrever, saber se o que preparas é um conto ou uma novela? E como fazes as opções de publicação dos teus livros? Como te decides?Não podia ser menos importante. Escrevo sem pensar em nada mais que a história que quer ser contada, e quase nem isso, deixo que a história se conte a si mesma, através de mim. O difícil é aprender a escutá-la, porque cada história, se alguém acontece escutá-la, tem uma maneira absolutamente única de ser contada. O anjo literário precisava de ser escrito assim, jamais o pensei ou questionei, pelo menos conscientemente. El Boxeador Polaco, o meu novo livro, foi nascendo aos poucos. Escrevia cada conto, crendo que escrevia contos distantes uns dos outros, sem dar-me conta até que terminei o penúltimo, o que dá título ao livro, que todos esses contos estavam intimamente relacionados e que podiam ser lidos como uma novela. E mais: um desses contos, ainda que não possa ou não queira dizer já qual, pediu-me para continuar e eu obedeci, acabando agora de o terminar enquanto novela. Como tu próprio afirmas, os meus livros são de difícil classificação. Não só não creio na pureza dos géneros (toda a literatura é mestiçagem, hibridez), como também a própria palavra pureza, quem sabe devido às minhas raízes judías, me provoca um profundo desassossego.
Pode-se então dizer que, para ti, escrever é um dom que te foi passado por algo superior ao humano?
Existem dois momentos, ou melhor, dois talentos literários. O primeiro é artesanal. Ou seja, aprender a usar a linguagem como ferramenta, tornarmo-nos artesãos da palavra. Mas, ainda que o caminho da arte seja através do artesanato, o artesanato não é uma arte. Existe um segundo momento literário, então, muito mais escorregadio, muito mais obscuro, que tem a ver com o intangível, com o atrevimento, com o querer meter as suas mãos na sujidade ou no coração ou no magma a ferver. Isso que tu chamas de dom e eu não saberia como chamar. Algo não superior ao humano, mas demasiado humano.
Publicada por Luís Filipe Cristóvão
Fonte Blogue http://milnove79.blogspot.com/2008/02/demasiado-humano-entrevista-eduardo.html
Relatos que no hay que perderse I
Relatos universales que no hay que perderse
Escritores, editores y libreros que han participado en este especial sobre el renacer y la nueva valoración del cuento en España comparten con los lectores títulos de sus cuentos favoritos en español y otras lenguas.
ø El llano en llamas, de Juan Rulfo, y Bartleby, el escribiente, de Herman Melville (Berta Marsé).
ø Carta a una señorita en París, de Julio Cortázar, y La dama del perrito, de Antón Chéjov (Cristina Cerrada).
ø La Resucitada, de Emilia Pardo Bazán, y El bailarín del abogado Kraykowsky, de Witold Gombrowicz (Cristina Fernández Cubas).
ø El Aleph, de Jorge Luis Borges, y Una casa con buhardilla, de Antón Chéjov (Eloy Tizón).
ø El espejo y la máscara, de Jorge Luis Borges; Una luz en la ventana, de Truman Capote, y Donde su fuego nunca se apaga, de May Sinclair (Fernando Iwasaki).
ø Bienvenido, Bob, de Juan Carlos Onetti; El álbum, de Medardo Fraile; En medio como los jueves, de Antonio J. Desmonts; Alguien que me lleve, de Slawomir Mrozek; Los gemelos, de Fleur Jaeggy; La colección de silencios del doctor Murke, de Heinrich Böll, y Guy de Maupassant, de Isaak Babel (Hipólito G. Navarro).
ø Un tigre de Bengala, de Víctor García Antón, y La revolución, de Slawomir Mrozek (José Luis Pereira).
ø No oyes ladrar los perros, de Juan Rulfo; El veraneo, de Carmen Laforet; La corista, de Antón Chéjov, y Rikki-tikki-tavi, de Rudyard Kipling (José María Merino).
ø Continuidad de los parques, de Julio Cortázar, y El nadador, de John Cheever (Juan Casamayor).
ø El Sur, de Jorge Luis Borges; Parientes pobres del diablo, de Cristina Fernández Cubas; Tres rosas amarillas, de Raymond Carver, y La dama del perrito, de Antón Chéjov (Juan Cerezo).
ø El infierno tan temido, de Juan Carlos Onetti, y Los muertos, de James Joyce (Juan Gabriel Vásquez).
ø Las lealtades (de Largo Noviembre de Madrid), de Juan Eduardo Zúñiga, y El nadador, de John Cheever (Miguel Ángel Muñoz).
ø Continuidad de los parques, de Julio Cortázar, y William Wilson, de Edgar Allan Poe (Patricia Estebán Erlés).
ø Ojos inquietos, de Medardo Fraile; Noche cálida y sin viento, de Julio Ramón Ribeyro, y Míster Jones, de Truman Capote (Pedro Ugarte).
Novedades literarias en español:
La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX. Antología (Menoscuarto). El pez volador, Hipólito G. Navarro (Páginas de Espuma). Los frutos de la niebla, Luis Mateo Díez (Alfaguara). El viaje / Aquellas cartas, Benjamín Prado y Marco Antonio Campos (Fundación de los Ferrocarriles Españoles). La ruta de Waterloo, Adolfo García Ortega (Menoscuarto). Los objetos nos llaman, Juan José Millás (Seix Barral). Tres cuentos de otoño, Javier Fernández de Castro (Bruguera). El boxeador polaco, Eduardo Halfon (Pre-Textos). Propuesta imposible, Javier Sáez de Ibarra (Páginas de Espuma). Juego de villanos, Luisa Valenzuela (Thule). Círculos. Relatos para la reflexión y la duda, Carlos Fajardo (La Tempestad). Contento del mundo, Sánchez Pedrosa (Ediciones del Viento). El trabajo os hará libres, Espido Freire (Páginas de Espuma). Historias de París, Mario Benedetti (Libros del Zorro Rojo). Oficial de la guardia imperial desterrado busca el cielo para su hijo y otros cuentos, Elena Portocarrero (Huerga & Fierro). El juego del diábolo, Juan Pedro Aparicio (Páginas de Espuma). La lámpara de Aladino, Luis Sepúlveda (Tusquets). Don Juan, nueve autores (451). Cuentos, Mercé Rodoreda (Edhasa). Reunión, Julio Cortázar (Libro del Zorro Rojo). Luz sobre el friso, Julia Uceda (Menoscuarto).
Fuente Babelia El Pais
Escritores, editores y libreros que han participado en este especial sobre el renacer y la nueva valoración del cuento en España comparten con los lectores títulos de sus cuentos favoritos en español y otras lenguas.
ø El llano en llamas, de Juan Rulfo, y Bartleby, el escribiente, de Herman Melville (Berta Marsé).
ø Carta a una señorita en París, de Julio Cortázar, y La dama del perrito, de Antón Chéjov (Cristina Cerrada).
ø La Resucitada, de Emilia Pardo Bazán, y El bailarín del abogado Kraykowsky, de Witold Gombrowicz (Cristina Fernández Cubas).
ø El Aleph, de Jorge Luis Borges, y Una casa con buhardilla, de Antón Chéjov (Eloy Tizón).
ø El espejo y la máscara, de Jorge Luis Borges; Una luz en la ventana, de Truman Capote, y Donde su fuego nunca se apaga, de May Sinclair (Fernando Iwasaki).
ø Bienvenido, Bob, de Juan Carlos Onetti; El álbum, de Medardo Fraile; En medio como los jueves, de Antonio J. Desmonts; Alguien que me lleve, de Slawomir Mrozek; Los gemelos, de Fleur Jaeggy; La colección de silencios del doctor Murke, de Heinrich Böll, y Guy de Maupassant, de Isaak Babel (Hipólito G. Navarro).
ø Un tigre de Bengala, de Víctor García Antón, y La revolución, de Slawomir Mrozek (José Luis Pereira).
ø No oyes ladrar los perros, de Juan Rulfo; El veraneo, de Carmen Laforet; La corista, de Antón Chéjov, y Rikki-tikki-tavi, de Rudyard Kipling (José María Merino).
ø Continuidad de los parques, de Julio Cortázar, y El nadador, de John Cheever (Juan Casamayor).
ø El Sur, de Jorge Luis Borges; Parientes pobres del diablo, de Cristina Fernández Cubas; Tres rosas amarillas, de Raymond Carver, y La dama del perrito, de Antón Chéjov (Juan Cerezo).
ø El infierno tan temido, de Juan Carlos Onetti, y Los muertos, de James Joyce (Juan Gabriel Vásquez).
ø Las lealtades (de Largo Noviembre de Madrid), de Juan Eduardo Zúñiga, y El nadador, de John Cheever (Miguel Ángel Muñoz).
ø Continuidad de los parques, de Julio Cortázar, y William Wilson, de Edgar Allan Poe (Patricia Estebán Erlés).
ø Ojos inquietos, de Medardo Fraile; Noche cálida y sin viento, de Julio Ramón Ribeyro, y Míster Jones, de Truman Capote (Pedro Ugarte).
Novedades literarias en español:
La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX. Antología (Menoscuarto). El pez volador, Hipólito G. Navarro (Páginas de Espuma). Los frutos de la niebla, Luis Mateo Díez (Alfaguara). El viaje / Aquellas cartas, Benjamín Prado y Marco Antonio Campos (Fundación de los Ferrocarriles Españoles). La ruta de Waterloo, Adolfo García Ortega (Menoscuarto). Los objetos nos llaman, Juan José Millás (Seix Barral). Tres cuentos de otoño, Javier Fernández de Castro (Bruguera). El boxeador polaco, Eduardo Halfon (Pre-Textos). Propuesta imposible, Javier Sáez de Ibarra (Páginas de Espuma). Juego de villanos, Luisa Valenzuela (Thule). Círculos. Relatos para la reflexión y la duda, Carlos Fajardo (La Tempestad). Contento del mundo, Sánchez Pedrosa (Ediciones del Viento). El trabajo os hará libres, Espido Freire (Páginas de Espuma). Historias de París, Mario Benedetti (Libros del Zorro Rojo). Oficial de la guardia imperial desterrado busca el cielo para su hijo y otros cuentos, Elena Portocarrero (Huerga & Fierro). El juego del diábolo, Juan Pedro Aparicio (Páginas de Espuma). La lámpara de Aladino, Luis Sepúlveda (Tusquets). Don Juan, nueve autores (451). Cuentos, Mercé Rodoreda (Edhasa). Reunión, Julio Cortázar (Libro del Zorro Rojo). Luz sobre el friso, Julia Uceda (Menoscuarto).
Fuente Babelia El Pais
As novelas exemplares e o conto
REPORTAJE: EN PORTADA - Reportaje
Regreso a casa
El relato vive una renovación y una revaloración en España. Autores, editoriales y lectores empiezan a recuperar la tradición de un género que tiene en esta época de celeridad y ciberespacio su mejor aliado
WINSTON MANRIQUE SABOGAL 24/01/2009
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Resultado 4 votos
Todo era felicidad, hasta que una tarde abrió la puerta, cruzó la acera y se autodesterró en secreto en la calle de al lado. Vivió entre sombras ajenas y paseos furtivos frente a su antigua casa. Su mujer y sus hijos lo esperaron. Y alcanzaron a atisbar que la espera eterna puede ser un atajo hacia el olvido. En su enigmático exilio, el hombre veía con desdén cómo la vida avanzaba veloz a su alrededor y más lenta en su hogar. Una noche, después de más de veinte años de soslayar la realidad, sale de su habitación prestada, cruza la calle, fisgonea su casa y, de repente, sus pasos lo encaminan hacia la puerta. Toc-toc...
La nueva reputación del cuento se debe a que los autores han perdido el prejuicio a escribirlos y a las nuevas editoriales
Ocurrió en una calle de Londres en el siglo XIX. Si se ha de creer a Nathaniel Hawthorne en Wakefield. Una historia que podría ser el cuento del cuento en España. Un género literario que vuelve renovado tras quedar en la periferia, sin explicación clara, a pesar de tener unas raíces importantes en este país. Casi un centenar de libros recientes confirma ese progresivo romance cuentístico iniciado entre autores, editores y lectores desde principios de esta década.
Es su renacer y revaloración, en medio de la glorificación de la novela, tras años de ser soslayado mientras en el resto del mundo ganaba admiración y prestigio.
Y como al viejo Wakefield, que da nombre al relato de Hawthorne, al cuento se le ha abierto la puerta en España, pero no se sabe si le espera el mismo destino que a él.
Lo que es claro es que ha vuelto. Y la visibilidad de la recuperación de este romance es debida, según 16 escritores, editores y libreros, a la confluencia de factores químicos y físicos: los autores se han despojado de miedos y perdido el prejuicio a escribir historias breves y se enfrentan a él como a cualquier otro género; como reacción de algunos a las reglas impuestas por el mercado para dar una alternativa al imperio de la novela; por la apuesta de algunas editoriales, especialmente las nuevas; además de la bendición inesperada de las tecnologías emergentes como Internet y la blogosfera que parecen favorecer los formatos breves.
Perfecto ahijado y aliado de una época de prisas.
"La precisión, la intensidad y lo vertiginoso, que caracterizan al cuento de hoy, encajan con un lector apresurado porque la historia narrada es inmediata. Quizá esa precipitación del cuento refleje hoy el fraccionamiento y la rotura del ámbito psicológico del hombre actual", reflexiona Juan Eduardo Zúñiga, narrador de una premiada trilogía de cuentos sobre la Guerra Civil: Largo noviembre de Madrid, La tierra será un paraíso y Capital de la gloria.
Se refiere a un tiempo donde el renovado interés y la reputación del cuento coinciden con que vuelve a ser un gran campo de pruebas en el arte de narrar con calidad, asegura Hipólito G. Navarro, autor de El pez volador.
Historias con un punto final movedizo. O inencontrable o inexistente. Hoy más que nunca el lector continúa en su imaginación esas narraciones que viven más allá de la última palabra escrita.
Cobran vida las centenarias palabras de Henry James de que el cuento "es el punto exquisito donde acaba la poesía y empieza la realidad". Precisamente, uno de los cambios más significativos del relato actual es que suele tener un pie en la realidad, en el mundo conocido mirado de frente, pero que en el instante más inesperado despega hacia territorios surrealistas insuflados de verdad, explica José Luis Pereira, propietario en Madrid de una librería dedicada sólo al cuento: Tres rosas amarillas, en homenaje al relato de Raymond Carver en el cual recrea el último día de Antón Chéjov.
Son dos autores clave en la evolución del cuento desde Edgar Allan Poe, uno de los padres del relato moderno, de quien se conmemoró el pasado día 19 el bicentenario de su nacimiento. Y junto a él varios autores en diferentes países, según el peruano Fernando Iwasaki, uno de los encargados de la edición, con Jorge Volpi, de Cuentos completos de Poe (en la traducción de Julio Cortázar editado por Páginas de Espuma). "Ese nacimiento casi simultáneo lo hicieron en el siglo XIX Poe en Estados Unidos, Baudelaire en Francia, Bécquer en España, Chéjov en Rusia y Machado de Assis y Ricardo Palma en América Latina".
Un big bang creativo cuya expansión muestra hoy un género que ha derivado en artefacto literario de precisión sin perder el alma. Reforzando el corazón.
A casi dos siglos de aquel estallido, resuena la idea de que en España no ha habido mucha tradición o valoración del cuento, sobre todo comparado con América Latina. "El mercado español ha apostado por novelas, pero parece que hay un descenso de interés en el mundillo literario, lo cual contribuye a una nueva valoración del cuento", afirma Javier Azpeitia, de 451 Editores, que promueve la escritura y la lectura de relatos a través de la publicación de libros en los que un grupo de narradores reescribe historias famosas o crea originales o hace antologías temáticas. Sin olvidar, agrega Azpeitia, que "ronda la idea orteguiana de que el género novelón no va a funcionar en el futuro".
La poca valoración del cuento en España puede deberse, paradójicamente, a su gran exigencia, asegura Navarro. "Puede estar en la pereza que da entrar en un mundo literario cada pocas páginas, mientras en la novela no. Un cuento requiere un esfuerzo continuo, estar más atento, ser cómplice e involucrarse más en la historia". Navarro se lamenta de que todos han estado un poco en contra de éste, y de que hay autores que se han preocupado por él sin que hayan sido atendidos por editoriales y crítica literaria.
"En España hay quienes se sorprenden de que el cuento tenga tan poca tradición siendo aquí donde se escribieron las Novelas ejemplares. Es un malentendido: los relatos de Cervantes son muy modernos, sí, pero pertenecen todavía a la familia del Decamerón", explica el colombiano Juan Gabriel Vásquez, creador de Los amantes de todos los santos. El cuento moderno, agrega, "el que nace con Poe, es otra cosa: un género nuevo. Y en este género a España le falta su Chéjov, su Borges. Es por eso quizás que ha tardado en encontrar lectores y practicantes. Pero los ha encontrado".
O recuperado. Como Wakefield, que tras extraviarse de sí y en sí mismo volvió a cruzar el umbral de su casa donde aún lo aguardaban. Había vuelto. Y quería recuperar el tiempo. ¿Con éxito?
Por lo pronto, el mundo en torno al cuento español sigue cambiando. "Aunque aún necesita cierto activismo, cierta beligerancia", anima el bilbaíno Pedro Ugarte, autor de Los traficantes de palabras y La isla de Komodo. Su experiencia es parecida a la de muchos autores: "Publiqué mi primera novela después de haber dado a la imprenta cuatro libros de cuentos y sólo entonces se empezó a considerar que yo no bromeaba. Había publicado muchos cuentos pero eso, en sí mismo, no me libraba de una provisionalidad envenenada y venenosa".
Una diferencia con América Latina donde, según Iwasaki, los escritores se pueden construir un prestigio literario tan sólo escribiendo cuentos. Y cita a Borges, Arreola, Cortázar, Denevi, Monterroso, Ribeyro "y a tantos autores que no han tenido que acometer una novela para ser reconocidos como grandes escritores. De hecho, los primeros libros de Fuentes, Donoso, García Márquez, Vargas Llosa y Cabrera Infante fueron libros de cuentos". Además de Rulfo, Onetti o Quiroga, y ahora una nueva generación de latinoamericanos, por todo el mundo que se enfrenta al cuento y la novela con el mismo placer y exigencia.
En España el género ha vuelto a enlazar con aquel estallido moderno de fuerza y espíritu renovadores nutriéndose de todos los espacios y tiempos.
Para empezar, los creadores han cambiado de mentalidad. "Las últimas generaciones de cuentistas nos hemos acercado al género seducidos por su grandeza, después de leer a los maestros (Poe y Cortázar, pero también a los españoles de los siglos XIX y XX, de Galdós a Tizón, pasando por Aldecoa y Matute) y convencidos, además, de que no hablamos para las paredes", afirma la zaragozana Patricia Esteban Erlés, responsable de Manderley en venta.
Eso no evita que aún haya narradores para quienes el relato sigue siendo un ejercicio, "ensayos para medir sus fuerzas y probar lo que será su estilo", admite Berta Marsé. Para esta barcelonesa, que debutó con En jaque, ese ejercicio puede resultar útil y muchas veces los cuentos son buenos pero otras veces no, "y puede que eso -publicar, entre novela y novela, ejercicios de cuentos guardados en el cajón- no ayude mucho a la hora de mantener el prestigio del género en toda su dimensión. Pero, para quienes el género es más que un ejercicio, y cada cuento es un fin en sí mismo, el modo de enfrentarse a él no debe ser muy distinto del modo en que te enfrentas a una novela; y no creo que el verdadero cuentista tenga en cuenta el prestigio del género elegido, sino la historia que va a contar y cómo lo va a hacer, porque es lo único que le importa".
Parte de eso se ha invertido. La potencia y el aura de reto literario que lo acompaña son tal que hoy los escritores también empiezan a escribir novelas entre cuento y cuento, arriesga Pereira, de la librería Tres rosas amarillas.
Aliados clave de este renacer son las editoriales. Sobre todo las nuevas y pequeñas que han hallado un espacio poco inexplorado en vista de que los grandes sellos suelen ir a lo seguro.
"Aunque poco, algo ha mejorado la situación en estos últimos años. A las editoriales consagradas -Anagrama, Tusquets, Pre-Textos- han sucedido otras que han tomado el relevo en la defensa del cuento y el descubrimiento de voces, como son Páginas de Espuma, Menos Cuarto o Caballo de Troya", considera el madrileño Eloy Tizón, autor de Velocidad de los jardines. No olvida la labor importante de blogs o la "floración", reflejada en librerías especializadas.
"Asistimos literariamente a una situación muy buena, excelente me atrevo a calificarla", afirma Juan Casamayor, de Páginas de Espuma, que cumple diez años apostando por el cuento. "La generación de pequeñas resistencias (escritores nacidos después de 1960 de la que la editorial ha publicado antologías) agrupa a un conjunto de grandes cuentistas, que han leído muy bien a los escritores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX y han gozado de traducciones de obras indispensables en el género. Ello se refleja en importantes libros que han ido apareciendo en las últimas dos décadas".
Juan Cerezo, de Tusquets, cree en el cambio: "Hay indicios de cierta mejora: colecciones, editoriales, librerías, blogs, están insuflando nueva vida a un género que, al igual que la poesía, quizá no sea de ventas masivas, pero empieza a contar con lectores fieles, y entendidos".
Precisamente un pequeño volumen de cuentos ha protagonizado, en los últimos años, uno de los fenómenos más interesantes del boca en boca literario de un autor desconocido: Los girasoles ciegos, único libro del fallecido Alberto Méndez. Y entre las obras más destacadas de 2008, según los colaboradores de Babelia, figuran varios títulos de relatos y novelas breves en todas las lenguas.
¡Ilusiona! Ésa es la principal cualidad del cuento, según Miguel Ángel Muñoz, escritor almeriense y creador de uno de los blogs más activos sobre el género (elsindromechejov.com). "Hay autores que persisten en la escritura de buenos libros de relatos, y logran como género una atención creciente, pero al tiempo contradictoria. Aunque haya editoriales especializadas en el cuento, no creo que el mundo editorial apueste más por él, y mucho menos si son escritores no muertos o no anglosajones. Los suplementos más importantes no dan visibilidad real al género, y el cuento se debate entre el amor de los nuevos escritores hacia él y una cierta indiferencia de sus posibles lectores, que, por no conocer esos libros, aún no saben que son lectores de cuento".
Cristina Cerrada tiene una opinión parecida. La creadora de Noctámbulos no está segura de que haya una verdadera apuesta editorial. Cree que se publican más cuentos porque la Literatura, "influenciada por las nuevas formas de comunicación que imponen fenómenos como Internet, o la blogosfera, se ha vuelto más portátil, fragmentaria y urgente. La brevedad es una consigna. Junto a la proliferación de novelones (impulsada por las grandes editoriales), está surgiendo un nuevo y creciente interés por el texto breve, nervioso y esquivo, refractario a las clasificaciones, no sé si hablar de cuento, porque es, en ocasiones, difícil de catalogar. En la era posmoderna, las novelas dejan de serlo para convertirse en yuxtaposición de fragmentos. En el caso de España, tenemos el fenómeno Nocilla, o editoriales minoritarias que apuestan por el relato como si de un género nuevo se tratase. Si esto continúa, puede que estemos asistiendo no sólo a un nuevo cambio del gusto, como sucedió en Europa durante el paso del Renacimiento al Barroco con la poesía y el teatro, sino a una pequeña pero necesaria revolución".
Y el ciberespacio confirma su revelación como un escenario decisivo en este impulso evolutivo d ela literatura.
Romance tempestuoso el de Internet y el cuento, reconoce Muñoz. "A través de bitácoras, revistas digitales y demás webs, el amante del cuento ha encontrado un club de encuentro libre de presiones y conveniencias literarias o comerciales. Un lugar para la sugerencia y el descubrimiento de nuevos nombres, que ha demostrado que había una necesidad de información sobre este género, "tan poco comercial" según las editoriales. Por sus características, ha beneficiado mayormente a la difusión del microrrelato. La historia entre Internet y el cuento es puro presente. En la red han cobrado vida literaria, hoy -que es lo que necesitan sus autores-, numerosos libros de cuentos muy valiosos que han sido completamente despreciados por los medios de comunicación convencionales. La influencia de las tecnologías en el futuro del relato es, hoy por hoy, eso: futuro".
Mientras se aclara el porvenir, escritores y editores advierten de que éste es un momento maravilloso y delicado ante el riesgo de publicación de obras de baja calidad. Aunque, sentencia Alejandro García Schnetzer, de Libros del Zorro Rojo, "mientras una novela mediocre puede ser exitosa, un libro de cuentos lo tiene más difícil, de él se espera que cada página depare alguna clase de felicidad, alguna mínima emoción".
Una fascinación que ha vuelto con entusiasmo a un país que es parte de la casa del cuento. Aquí vivió una primera gran transformación al final de la Edad Media cuando empezó a dejar su tono más oral, moral y religioso para iniciar su centenaria andadura de estilo más literario, según dejaron constancia autores como Don Juan Manuel y Arcipreste de Hita; y dio un gran paso a principios del siglo XVII con Cervantes, después con Bécquer y más recientemente con los escritores de los años cincuenta y algunos de los ochenta.
"Que esta época revalorice el cuento es una buena noticia", afirma García Schnetzer, "acaso sea un síntoma de que la lectura vuelve a ser exigente". Y los lectores decidirán si la vuelta a casa del cuento tendrá el mismo destino que tuvo Wakefield que, tras su larga ausencia, se convirtió en un marido amante.
Páginas digitales con especial atención al cuento: El síndrome Chéjov (http://elsindromechejov.com). La nave de los locos (http://nalocos.blogspot.com/). El hueco del viernes (http://elhuecodelviernes.blogspot.com/). Coffee & Garamond (http://paulviejo.com/). Bitácora de Sergi Bellver (http://alasdealbatros.blogspot.com/). Vivir del cuento (http://vivirdelcuento.blogspot.com/). Literatura en breve (http://rne.literaturaenbreve.com/). Relataduras (http://juancarlosmarquez.blogspot.com/). El tacto de un billete falso (http://eltactodeunbilletefalso.blogspot.com/). El ladrón de Shady Hill (John Cheever blog) (http://cheever.wordpress.com/)
Fuente Babelia El Pais
Regreso a casa
El relato vive una renovación y una revaloración en España. Autores, editoriales y lectores empiezan a recuperar la tradición de un género que tiene en esta época de celeridad y ciberespacio su mejor aliado
WINSTON MANRIQUE SABOGAL 24/01/2009
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Resultado 4 votos
Todo era felicidad, hasta que una tarde abrió la puerta, cruzó la acera y se autodesterró en secreto en la calle de al lado. Vivió entre sombras ajenas y paseos furtivos frente a su antigua casa. Su mujer y sus hijos lo esperaron. Y alcanzaron a atisbar que la espera eterna puede ser un atajo hacia el olvido. En su enigmático exilio, el hombre veía con desdén cómo la vida avanzaba veloz a su alrededor y más lenta en su hogar. Una noche, después de más de veinte años de soslayar la realidad, sale de su habitación prestada, cruza la calle, fisgonea su casa y, de repente, sus pasos lo encaminan hacia la puerta. Toc-toc...
La nueva reputación del cuento se debe a que los autores han perdido el prejuicio a escribirlos y a las nuevas editoriales
Ocurrió en una calle de Londres en el siglo XIX. Si se ha de creer a Nathaniel Hawthorne en Wakefield. Una historia que podría ser el cuento del cuento en España. Un género literario que vuelve renovado tras quedar en la periferia, sin explicación clara, a pesar de tener unas raíces importantes en este país. Casi un centenar de libros recientes confirma ese progresivo romance cuentístico iniciado entre autores, editores y lectores desde principios de esta década.
Es su renacer y revaloración, en medio de la glorificación de la novela, tras años de ser soslayado mientras en el resto del mundo ganaba admiración y prestigio.
Y como al viejo Wakefield, que da nombre al relato de Hawthorne, al cuento se le ha abierto la puerta en España, pero no se sabe si le espera el mismo destino que a él.
Lo que es claro es que ha vuelto. Y la visibilidad de la recuperación de este romance es debida, según 16 escritores, editores y libreros, a la confluencia de factores químicos y físicos: los autores se han despojado de miedos y perdido el prejuicio a escribir historias breves y se enfrentan a él como a cualquier otro género; como reacción de algunos a las reglas impuestas por el mercado para dar una alternativa al imperio de la novela; por la apuesta de algunas editoriales, especialmente las nuevas; además de la bendición inesperada de las tecnologías emergentes como Internet y la blogosfera que parecen favorecer los formatos breves.
Perfecto ahijado y aliado de una época de prisas.
"La precisión, la intensidad y lo vertiginoso, que caracterizan al cuento de hoy, encajan con un lector apresurado porque la historia narrada es inmediata. Quizá esa precipitación del cuento refleje hoy el fraccionamiento y la rotura del ámbito psicológico del hombre actual", reflexiona Juan Eduardo Zúñiga, narrador de una premiada trilogía de cuentos sobre la Guerra Civil: Largo noviembre de Madrid, La tierra será un paraíso y Capital de la gloria.
Se refiere a un tiempo donde el renovado interés y la reputación del cuento coinciden con que vuelve a ser un gran campo de pruebas en el arte de narrar con calidad, asegura Hipólito G. Navarro, autor de El pez volador.
Historias con un punto final movedizo. O inencontrable o inexistente. Hoy más que nunca el lector continúa en su imaginación esas narraciones que viven más allá de la última palabra escrita.
Cobran vida las centenarias palabras de Henry James de que el cuento "es el punto exquisito donde acaba la poesía y empieza la realidad". Precisamente, uno de los cambios más significativos del relato actual es que suele tener un pie en la realidad, en el mundo conocido mirado de frente, pero que en el instante más inesperado despega hacia territorios surrealistas insuflados de verdad, explica José Luis Pereira, propietario en Madrid de una librería dedicada sólo al cuento: Tres rosas amarillas, en homenaje al relato de Raymond Carver en el cual recrea el último día de Antón Chéjov.
Son dos autores clave en la evolución del cuento desde Edgar Allan Poe, uno de los padres del relato moderno, de quien se conmemoró el pasado día 19 el bicentenario de su nacimiento. Y junto a él varios autores en diferentes países, según el peruano Fernando Iwasaki, uno de los encargados de la edición, con Jorge Volpi, de Cuentos completos de Poe (en la traducción de Julio Cortázar editado por Páginas de Espuma). "Ese nacimiento casi simultáneo lo hicieron en el siglo XIX Poe en Estados Unidos, Baudelaire en Francia, Bécquer en España, Chéjov en Rusia y Machado de Assis y Ricardo Palma en América Latina".
Un big bang creativo cuya expansión muestra hoy un género que ha derivado en artefacto literario de precisión sin perder el alma. Reforzando el corazón.
A casi dos siglos de aquel estallido, resuena la idea de que en España no ha habido mucha tradición o valoración del cuento, sobre todo comparado con América Latina. "El mercado español ha apostado por novelas, pero parece que hay un descenso de interés en el mundillo literario, lo cual contribuye a una nueva valoración del cuento", afirma Javier Azpeitia, de 451 Editores, que promueve la escritura y la lectura de relatos a través de la publicación de libros en los que un grupo de narradores reescribe historias famosas o crea originales o hace antologías temáticas. Sin olvidar, agrega Azpeitia, que "ronda la idea orteguiana de que el género novelón no va a funcionar en el futuro".
La poca valoración del cuento en España puede deberse, paradójicamente, a su gran exigencia, asegura Navarro. "Puede estar en la pereza que da entrar en un mundo literario cada pocas páginas, mientras en la novela no. Un cuento requiere un esfuerzo continuo, estar más atento, ser cómplice e involucrarse más en la historia". Navarro se lamenta de que todos han estado un poco en contra de éste, y de que hay autores que se han preocupado por él sin que hayan sido atendidos por editoriales y crítica literaria.
"En España hay quienes se sorprenden de que el cuento tenga tan poca tradición siendo aquí donde se escribieron las Novelas ejemplares. Es un malentendido: los relatos de Cervantes son muy modernos, sí, pero pertenecen todavía a la familia del Decamerón", explica el colombiano Juan Gabriel Vásquez, creador de Los amantes de todos los santos. El cuento moderno, agrega, "el que nace con Poe, es otra cosa: un género nuevo. Y en este género a España le falta su Chéjov, su Borges. Es por eso quizás que ha tardado en encontrar lectores y practicantes. Pero los ha encontrado".
O recuperado. Como Wakefield, que tras extraviarse de sí y en sí mismo volvió a cruzar el umbral de su casa donde aún lo aguardaban. Había vuelto. Y quería recuperar el tiempo. ¿Con éxito?
Por lo pronto, el mundo en torno al cuento español sigue cambiando. "Aunque aún necesita cierto activismo, cierta beligerancia", anima el bilbaíno Pedro Ugarte, autor de Los traficantes de palabras y La isla de Komodo. Su experiencia es parecida a la de muchos autores: "Publiqué mi primera novela después de haber dado a la imprenta cuatro libros de cuentos y sólo entonces se empezó a considerar que yo no bromeaba. Había publicado muchos cuentos pero eso, en sí mismo, no me libraba de una provisionalidad envenenada y venenosa".
Una diferencia con América Latina donde, según Iwasaki, los escritores se pueden construir un prestigio literario tan sólo escribiendo cuentos. Y cita a Borges, Arreola, Cortázar, Denevi, Monterroso, Ribeyro "y a tantos autores que no han tenido que acometer una novela para ser reconocidos como grandes escritores. De hecho, los primeros libros de Fuentes, Donoso, García Márquez, Vargas Llosa y Cabrera Infante fueron libros de cuentos". Además de Rulfo, Onetti o Quiroga, y ahora una nueva generación de latinoamericanos, por todo el mundo que se enfrenta al cuento y la novela con el mismo placer y exigencia.
En España el género ha vuelto a enlazar con aquel estallido moderno de fuerza y espíritu renovadores nutriéndose de todos los espacios y tiempos.
Para empezar, los creadores han cambiado de mentalidad. "Las últimas generaciones de cuentistas nos hemos acercado al género seducidos por su grandeza, después de leer a los maestros (Poe y Cortázar, pero también a los españoles de los siglos XIX y XX, de Galdós a Tizón, pasando por Aldecoa y Matute) y convencidos, además, de que no hablamos para las paredes", afirma la zaragozana Patricia Esteban Erlés, responsable de Manderley en venta.
Eso no evita que aún haya narradores para quienes el relato sigue siendo un ejercicio, "ensayos para medir sus fuerzas y probar lo que será su estilo", admite Berta Marsé. Para esta barcelonesa, que debutó con En jaque, ese ejercicio puede resultar útil y muchas veces los cuentos son buenos pero otras veces no, "y puede que eso -publicar, entre novela y novela, ejercicios de cuentos guardados en el cajón- no ayude mucho a la hora de mantener el prestigio del género en toda su dimensión. Pero, para quienes el género es más que un ejercicio, y cada cuento es un fin en sí mismo, el modo de enfrentarse a él no debe ser muy distinto del modo en que te enfrentas a una novela; y no creo que el verdadero cuentista tenga en cuenta el prestigio del género elegido, sino la historia que va a contar y cómo lo va a hacer, porque es lo único que le importa".
Parte de eso se ha invertido. La potencia y el aura de reto literario que lo acompaña son tal que hoy los escritores también empiezan a escribir novelas entre cuento y cuento, arriesga Pereira, de la librería Tres rosas amarillas.
Aliados clave de este renacer son las editoriales. Sobre todo las nuevas y pequeñas que han hallado un espacio poco inexplorado en vista de que los grandes sellos suelen ir a lo seguro.
"Aunque poco, algo ha mejorado la situación en estos últimos años. A las editoriales consagradas -Anagrama, Tusquets, Pre-Textos- han sucedido otras que han tomado el relevo en la defensa del cuento y el descubrimiento de voces, como son Páginas de Espuma, Menos Cuarto o Caballo de Troya", considera el madrileño Eloy Tizón, autor de Velocidad de los jardines. No olvida la labor importante de blogs o la "floración", reflejada en librerías especializadas.
"Asistimos literariamente a una situación muy buena, excelente me atrevo a calificarla", afirma Juan Casamayor, de Páginas de Espuma, que cumple diez años apostando por el cuento. "La generación de pequeñas resistencias (escritores nacidos después de 1960 de la que la editorial ha publicado antologías) agrupa a un conjunto de grandes cuentistas, que han leído muy bien a los escritores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX y han gozado de traducciones de obras indispensables en el género. Ello se refleja en importantes libros que han ido apareciendo en las últimas dos décadas".
Juan Cerezo, de Tusquets, cree en el cambio: "Hay indicios de cierta mejora: colecciones, editoriales, librerías, blogs, están insuflando nueva vida a un género que, al igual que la poesía, quizá no sea de ventas masivas, pero empieza a contar con lectores fieles, y entendidos".
Precisamente un pequeño volumen de cuentos ha protagonizado, en los últimos años, uno de los fenómenos más interesantes del boca en boca literario de un autor desconocido: Los girasoles ciegos, único libro del fallecido Alberto Méndez. Y entre las obras más destacadas de 2008, según los colaboradores de Babelia, figuran varios títulos de relatos y novelas breves en todas las lenguas.
¡Ilusiona! Ésa es la principal cualidad del cuento, según Miguel Ángel Muñoz, escritor almeriense y creador de uno de los blogs más activos sobre el género (elsindromechejov.com). "Hay autores que persisten en la escritura de buenos libros de relatos, y logran como género una atención creciente, pero al tiempo contradictoria. Aunque haya editoriales especializadas en el cuento, no creo que el mundo editorial apueste más por él, y mucho menos si son escritores no muertos o no anglosajones. Los suplementos más importantes no dan visibilidad real al género, y el cuento se debate entre el amor de los nuevos escritores hacia él y una cierta indiferencia de sus posibles lectores, que, por no conocer esos libros, aún no saben que son lectores de cuento".
Cristina Cerrada tiene una opinión parecida. La creadora de Noctámbulos no está segura de que haya una verdadera apuesta editorial. Cree que se publican más cuentos porque la Literatura, "influenciada por las nuevas formas de comunicación que imponen fenómenos como Internet, o la blogosfera, se ha vuelto más portátil, fragmentaria y urgente. La brevedad es una consigna. Junto a la proliferación de novelones (impulsada por las grandes editoriales), está surgiendo un nuevo y creciente interés por el texto breve, nervioso y esquivo, refractario a las clasificaciones, no sé si hablar de cuento, porque es, en ocasiones, difícil de catalogar. En la era posmoderna, las novelas dejan de serlo para convertirse en yuxtaposición de fragmentos. En el caso de España, tenemos el fenómeno Nocilla, o editoriales minoritarias que apuestan por el relato como si de un género nuevo se tratase. Si esto continúa, puede que estemos asistiendo no sólo a un nuevo cambio del gusto, como sucedió en Europa durante el paso del Renacimiento al Barroco con la poesía y el teatro, sino a una pequeña pero necesaria revolución".
Y el ciberespacio confirma su revelación como un escenario decisivo en este impulso evolutivo d ela literatura.
Romance tempestuoso el de Internet y el cuento, reconoce Muñoz. "A través de bitácoras, revistas digitales y demás webs, el amante del cuento ha encontrado un club de encuentro libre de presiones y conveniencias literarias o comerciales. Un lugar para la sugerencia y el descubrimiento de nuevos nombres, que ha demostrado que había una necesidad de información sobre este género, "tan poco comercial" según las editoriales. Por sus características, ha beneficiado mayormente a la difusión del microrrelato. La historia entre Internet y el cuento es puro presente. En la red han cobrado vida literaria, hoy -que es lo que necesitan sus autores-, numerosos libros de cuentos muy valiosos que han sido completamente despreciados por los medios de comunicación convencionales. La influencia de las tecnologías en el futuro del relato es, hoy por hoy, eso: futuro".
Mientras se aclara el porvenir, escritores y editores advierten de que éste es un momento maravilloso y delicado ante el riesgo de publicación de obras de baja calidad. Aunque, sentencia Alejandro García Schnetzer, de Libros del Zorro Rojo, "mientras una novela mediocre puede ser exitosa, un libro de cuentos lo tiene más difícil, de él se espera que cada página depare alguna clase de felicidad, alguna mínima emoción".
Una fascinación que ha vuelto con entusiasmo a un país que es parte de la casa del cuento. Aquí vivió una primera gran transformación al final de la Edad Media cuando empezó a dejar su tono más oral, moral y religioso para iniciar su centenaria andadura de estilo más literario, según dejaron constancia autores como Don Juan Manuel y Arcipreste de Hita; y dio un gran paso a principios del siglo XVII con Cervantes, después con Bécquer y más recientemente con los escritores de los años cincuenta y algunos de los ochenta.
"Que esta época revalorice el cuento es una buena noticia", afirma García Schnetzer, "acaso sea un síntoma de que la lectura vuelve a ser exigente". Y los lectores decidirán si la vuelta a casa del cuento tendrá el mismo destino que tuvo Wakefield que, tras su larga ausencia, se convirtió en un marido amante.
Páginas digitales con especial atención al cuento: El síndrome Chéjov (http://elsindromechejov.com). La nave de los locos (http://nalocos.blogspot.com/). El hueco del viernes (http://elhuecodelviernes.blogspot.com/). Coffee & Garamond (http://paulviejo.com/). Bitácora de Sergi Bellver (http://alasdealbatros.blogspot.com/). Vivir del cuento (http://vivirdelcuento.blogspot.com/). Literatura en breve (http://rne.literaturaenbreve.com/). Relataduras (http://juancarlosmarquez.blogspot.com/). El tacto de un billete falso (http://eltactodeunbilletefalso.blogspot.com/). El ladrón de Shady Hill (John Cheever blog) (http://cheever.wordpress.com/)
Fuente Babelia El Pais
E o Zimbabue, que tem o Zimbabue a ver com isto?
La semántica boliviana y el peso del mestizaje
Polémica definición de los integrantes del Estado en la nueva Constitución
MABEL AZCUI - Cochabamba -
Si el domingo triunfara el sí en el referéndum sobre el nuevo texto constitucional una gran mayoría de bolivianos se enfrenta a la posibilidad de quedarse sin suelo ni patria, advirtió un editorial del matutino La Razón que se hizo eco, nuevamente, de alertas lanzadas por constitucionalistas, políticos y analistas en torno a la exclusión de los mestizos, que representan casi el 80% de la población, del texto constitucional.
El proyecto de Constitución que el domingo será sometido a consulta ciudadana define el estado boliviano como "plurinacional". El afán de reivindicar años de exclusión de indígenas y campesinos se refleja en los artículos dos y tres. "Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígenas originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley. La nación boliviana está conformada por la totalidad de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblos indígenas originario campesinos, y las comunidades interculturales y afrobolivianas que en conjunto constituyen el pueblo boliviano".
El editorial del mencionado diario señala que el documento "no considera a todos los bolivianos por igual y, lógicamente, beneficia a unos sectores en detrimento de otros. Si no tienen suelo propio, por carecer de los mentados derechos ancestrales, los mestizos tampoco podrían decir que tengan una patria, debido a que ambos conceptos son consustanciales en sí mismos".
"Un Estado que se asienta sobre las naciones originarias, es un estado para las naciones originarias y comprende a las naciones originarias", explicó el ex constituyente Jorge Lazarte y subrayó que "esto excluye a los que no forman parte de ninguna nación originaria".
Los representantes del gobernante Movimiento Al Socialismo aseguran que el texto no es excluyente, porque los mestizos y criollos de la sociedad boliviana forman parte del Estado compuesto y complejo.
La discusión inconclusa tendrá una definición el domingo cuando los electores del país acudan por segunda vez en un año a las urnas por un referendo nacional.
Una última encuesta de la Fundación Unir sobre la diversidad cultural en Bolivia permite un cuadro de la población boliviana más cercano a la realidad que la mostrada por el Censo de Población 2001, que omitió la opción de "mestizo" y dejó al ciudadano la alternativa de que se identificara o como indígena o como blanco. Entonces un 40% se declaró no indígena.
La investigación de la Fundación Unir afirma que del total de bolivianos consultados en diez ciudades capitales y una docena de ciudades intermedias un 79,8% se ha identificado como mestizos y un 17,9% como blancos. Es interesante notar que el 27,8% de los encuestados se reconoce de origen quechua pero solamente el 14,9% se declara indígena y, en cambio, el 80,6% se identifica como mestizo. Algo similar, pero en menor medida, ocurre con los aymaras. Un 26,4% de la población se reconoce aymara. De éstos, un 38,3% se considera indígena y el 57% se identifica como mestizo.
El informe abarca además asuntos de racismo, discriminación y el conocimiento espontáneo de pueblos indígenas existentes en el país, que es minoritario excepto por los quechuas y aymaras, que son los más conocidos y numerosos.
Bolivia está constituida por un conglomerado de 36 pueblos originarios asentados tanto en el occidente como el oriente del país. Los aymaras (aproximadamente 1,5 millones), los quechuas (alrededor de 1,3 millones) y no más de 250.000 pobladores de las llanuras tropicales del norte y el este boliviano integran el resto de las comunidades indígenas originarias.
Los araonas y los tapietes no llegan en conjunto a los 200 habitantes entre los pueblos menos numerosos mientras que los chiquitanos (64.000), los chiriguanos (32.000) y los afrobolivianos (30.000) suman unos 130.000 habitantes dentro de las grupos originarios más poblados, de acuerdo con las cifras de varios estudios sobre estas poblaciones.
Fuente El Pais
Polémica definición de los integrantes del Estado en la nueva Constitución
MABEL AZCUI - Cochabamba -
Si el domingo triunfara el sí en el referéndum sobre el nuevo texto constitucional una gran mayoría de bolivianos se enfrenta a la posibilidad de quedarse sin suelo ni patria, advirtió un editorial del matutino La Razón que se hizo eco, nuevamente, de alertas lanzadas por constitucionalistas, políticos y analistas en torno a la exclusión de los mestizos, que representan casi el 80% de la población, del texto constitucional.
El proyecto de Constitución que el domingo será sometido a consulta ciudadana define el estado boliviano como "plurinacional". El afán de reivindicar años de exclusión de indígenas y campesinos se refleja en los artículos dos y tres. "Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígenas originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley. La nación boliviana está conformada por la totalidad de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblos indígenas originario campesinos, y las comunidades interculturales y afrobolivianas que en conjunto constituyen el pueblo boliviano".
El editorial del mencionado diario señala que el documento "no considera a todos los bolivianos por igual y, lógicamente, beneficia a unos sectores en detrimento de otros. Si no tienen suelo propio, por carecer de los mentados derechos ancestrales, los mestizos tampoco podrían decir que tengan una patria, debido a que ambos conceptos son consustanciales en sí mismos".
"Un Estado que se asienta sobre las naciones originarias, es un estado para las naciones originarias y comprende a las naciones originarias", explicó el ex constituyente Jorge Lazarte y subrayó que "esto excluye a los que no forman parte de ninguna nación originaria".
Los representantes del gobernante Movimiento Al Socialismo aseguran que el texto no es excluyente, porque los mestizos y criollos de la sociedad boliviana forman parte del Estado compuesto y complejo.
La discusión inconclusa tendrá una definición el domingo cuando los electores del país acudan por segunda vez en un año a las urnas por un referendo nacional.
Una última encuesta de la Fundación Unir sobre la diversidad cultural en Bolivia permite un cuadro de la población boliviana más cercano a la realidad que la mostrada por el Censo de Población 2001, que omitió la opción de "mestizo" y dejó al ciudadano la alternativa de que se identificara o como indígena o como blanco. Entonces un 40% se declaró no indígena.
La investigación de la Fundación Unir afirma que del total de bolivianos consultados en diez ciudades capitales y una docena de ciudades intermedias un 79,8% se ha identificado como mestizos y un 17,9% como blancos. Es interesante notar que el 27,8% de los encuestados se reconoce de origen quechua pero solamente el 14,9% se declara indígena y, en cambio, el 80,6% se identifica como mestizo. Algo similar, pero en menor medida, ocurre con los aymaras. Un 26,4% de la población se reconoce aymara. De éstos, un 38,3% se considera indígena y el 57% se identifica como mestizo.
El informe abarca además asuntos de racismo, discriminación y el conocimiento espontáneo de pueblos indígenas existentes en el país, que es minoritario excepto por los quechuas y aymaras, que son los más conocidos y numerosos.
Bolivia está constituida por un conglomerado de 36 pueblos originarios asentados tanto en el occidente como el oriente del país. Los aymaras (aproximadamente 1,5 millones), los quechuas (alrededor de 1,3 millones) y no más de 250.000 pobladores de las llanuras tropicales del norte y el este boliviano integran el resto de las comunidades indígenas originarias.
Los araonas y los tapietes no llegan en conjunto a los 200 habitantes entre los pueblos menos numerosos mientras que los chiquitanos (64.000), los chiriguanos (32.000) y los afrobolivianos (30.000) suman unos 130.000 habitantes dentro de las grupos originarios más poblados, de acuerdo con las cifras de varios estudios sobre estas poblaciones.
Fuente El Pais
viernes, 23 de enero de 2009
Ainda Sir Eltoh John no Brasil

Reproduzo foto e "post" do Liebert no seu Blog da Foto.
Fiz esta foto no último, sábado durante a apresentação do cantor Elton John no Anhembi. Os profissionais de imagem só puderam fotografar as duas primeiras músicas do show "Rocket Man". Na segunda música, Elton John ficou com uma perna apoiada no banco do piano e a outra sobre o próprio piano. Os fotógrafos estavam muito próximos. Eu estava trabalhando com uma lente mais fechada (70mm-200mm). Sabia que durante uma apresentação no dia anterior, restrita para convidados, Elton John tinha "brincado" no piano.
Na hora me veio na cabeça uma foto antiga, acho que da década de 70, em que Elton John aparecia apoiado no piano somente com as mãos e suas pernas suspensa para trás, com os joelhos dobrados...pensei: será que ele vai fazer o mesmo aqui, agora?!
Troquei imeditamente de lente, coloquei uma grande angular e, quando voltei apontar para o palco, a surpresa!! Ele fez sua acrobacia sobre o piano!! Em uma fração de segundo alí estava a grande foto do show!! Elton Jonh parecia estar "voando" sobre o piano!!
Paulo Liebert
Na hora me veio na cabeça uma foto antiga, acho que da década de 70, em que Elton John aparecia apoiado no piano somente com as mãos e suas pernas suspensa para trás, com os joelhos dobrados...pensei: será que ele vai fazer o mesmo aqui, agora?!
Troquei imeditamente de lente, coloquei uma grande angular e, quando voltei apontar para o palco, a surpresa!! Ele fez sua acrobacia sobre o piano!! Em uma fração de segundo alí estava a grande foto do show!! Elton Jonh parecia estar "voando" sobre o piano!!
Paulo Liebert
El pensador paradójico y el fanático
El pensador paradójico y el fanático
JAVIER VALLEJO - Madrid
Curioso autor de obras bien hechas este Jean-Claude Brisville. Fue secretario de Camus, escribió novelas que sólo leía un grupo de amigos intelectuales, se ganó la vida como editor de Julliard y de Hachette... Cuando sólo le quedaba un año para jubilarse, prescindieron de sus servicios y se tomó una bonita venganza: escribió Le fauteuil à bascule, un ejercicio de esgrima verbal entre un lector despedido y el director de una editorial, que cosechó un éxito rotundo. El encuentro de Descartes con Pascal joven y La cena, sus obras más celebradas, se estrenaron cuando Brisville tenía sesenta y tantos años. Está claro que nunca es tarde. Dice que no escribió antes para la escena, porque el teatro exige zambullirse a tiempo completo, y él se debía a las editoriales: no se puede vivir una pasión a media jornada.
EL ENCUENTRO DE DESCARTES CON PASCAL JOVEN
De Jean-Claude Brisville. Traducción: Mauro Armiño. Con Josep-Maria Flotats y Albert Triola. Versión y dirección: J. M. Flotats. Madrid. Teatro Español. Hasta el 22 de febrero.
El personaje que encarna Flotats es un bombón. Tiene gracia y retranca
Si Le fauteuil à bascule era un duelo al sol entre la contabilidad y las letras, en El encuentro de Descartes con Pascal joven se baten la razón y el fanatismo. El Descartes de Brisville es un hombre práctico, esperanzado y amante de los placeres mundanos, que reconoce la belleza en el barro y sabe sacar provecho a cuanto tiene a mano. Ha pasado los siete años más felices de su vida en Amsterdam, amancebado con una criada; acaba de cumplir los 51, se sabe razonablemente sabio y quiere problemas los justos. Confía en la intuición y en el intelecto: nada le quita el sueño. Blaise Pascal fue un niño prodigio, especialmente en las matemáticas. En 1947, cuando se produjo el encuentro entre ambos que Brisville dramatiza en esta obra, Pascal acaba de sufrir una revelación, influido por su contacto reciente con los jansenistas, y está convencido de que la ciencia distrae al hombre de Cristo y de la verdad redentora.
Pascal, siempre enfermo desde hace años, atormentado por su nueva fe, es la contrafigura del autor de El discurso del método. Nada le da gusto, ni tiene descanso. Ésta es la foto fija que el autor nos ofrece de él, porque, poco después, Pascal se volvería hedonista y viviría una vida intensa y libertina.
Brisville se sirve de ambos caracteres, interpretados por Josep Maria Flotats y Albert Triola, para elaborar un juguete didáctico, un jeu d'esprit ágil, ameno, con momentos de humor chispeante. Más que reflejar el pasado, nos refleja. Ese hombre siempre al borde de la disputa y su amable contertulio, acaban pareciéndonos gente de hoy. Su manera de encarar la vida, es la nuestra, aunque fanatismo y bonhomía adopten ahora otros ropajes. Pero el combate entre ambos está amañado. Los contendientes no tienen cartas parejas. Descartes es tremendamente simpático, mientras que Pascal pronto se nos atraviesa. Brisville ha puesto veneno en la punta de la espada del filósofo y ha dejado a su antagonista desguarnecido.
El personaje que encarna Flotats es un bombón: tiene gracia y retranca. Suyas son las mejores réplicas. El catalán es un maestro de la escucha y de la pausa: todo oídos cuando Pascal le suelta sus ingenuidades visionarias, o le atosiga con dogmas. Su interpretación, generosa, podría estar todavía más contenida y llegaría igual. A Albert Triola le toca la parte más difícil: está furioso casi todo el tiempo, demasiado al borde del soponcio. Debería contenerse. No hace falta enfatizar un discurso que es todo énfasis. Son estas pegas pequeñas para un espectáculo que pareció gustar a todo el mundo.
Fonte El Mundo
JAVIER VALLEJO - Madrid
Curioso autor de obras bien hechas este Jean-Claude Brisville. Fue secretario de Camus, escribió novelas que sólo leía un grupo de amigos intelectuales, se ganó la vida como editor de Julliard y de Hachette... Cuando sólo le quedaba un año para jubilarse, prescindieron de sus servicios y se tomó una bonita venganza: escribió Le fauteuil à bascule, un ejercicio de esgrima verbal entre un lector despedido y el director de una editorial, que cosechó un éxito rotundo. El encuentro de Descartes con Pascal joven y La cena, sus obras más celebradas, se estrenaron cuando Brisville tenía sesenta y tantos años. Está claro que nunca es tarde. Dice que no escribió antes para la escena, porque el teatro exige zambullirse a tiempo completo, y él se debía a las editoriales: no se puede vivir una pasión a media jornada.
EL ENCUENTRO DE DESCARTES CON PASCAL JOVEN
De Jean-Claude Brisville. Traducción: Mauro Armiño. Con Josep-Maria Flotats y Albert Triola. Versión y dirección: J. M. Flotats. Madrid. Teatro Español. Hasta el 22 de febrero.
El personaje que encarna Flotats es un bombón. Tiene gracia y retranca
Si Le fauteuil à bascule era un duelo al sol entre la contabilidad y las letras, en El encuentro de Descartes con Pascal joven se baten la razón y el fanatismo. El Descartes de Brisville es un hombre práctico, esperanzado y amante de los placeres mundanos, que reconoce la belleza en el barro y sabe sacar provecho a cuanto tiene a mano. Ha pasado los siete años más felices de su vida en Amsterdam, amancebado con una criada; acaba de cumplir los 51, se sabe razonablemente sabio y quiere problemas los justos. Confía en la intuición y en el intelecto: nada le quita el sueño. Blaise Pascal fue un niño prodigio, especialmente en las matemáticas. En 1947, cuando se produjo el encuentro entre ambos que Brisville dramatiza en esta obra, Pascal acaba de sufrir una revelación, influido por su contacto reciente con los jansenistas, y está convencido de que la ciencia distrae al hombre de Cristo y de la verdad redentora.
Pascal, siempre enfermo desde hace años, atormentado por su nueva fe, es la contrafigura del autor de El discurso del método. Nada le da gusto, ni tiene descanso. Ésta es la foto fija que el autor nos ofrece de él, porque, poco después, Pascal se volvería hedonista y viviría una vida intensa y libertina.
Brisville se sirve de ambos caracteres, interpretados por Josep Maria Flotats y Albert Triola, para elaborar un juguete didáctico, un jeu d'esprit ágil, ameno, con momentos de humor chispeante. Más que reflejar el pasado, nos refleja. Ese hombre siempre al borde de la disputa y su amable contertulio, acaban pareciéndonos gente de hoy. Su manera de encarar la vida, es la nuestra, aunque fanatismo y bonhomía adopten ahora otros ropajes. Pero el combate entre ambos está amañado. Los contendientes no tienen cartas parejas. Descartes es tremendamente simpático, mientras que Pascal pronto se nos atraviesa. Brisville ha puesto veneno en la punta de la espada del filósofo y ha dejado a su antagonista desguarnecido.
El personaje que encarna Flotats es un bombón: tiene gracia y retranca. Suyas son las mejores réplicas. El catalán es un maestro de la escucha y de la pausa: todo oídos cuando Pascal le suelta sus ingenuidades visionarias, o le atosiga con dogmas. Su interpretación, generosa, podría estar todavía más contenida y llegaría igual. A Albert Triola le toca la parte más difícil: está furioso casi todo el tiempo, demasiado al borde del soponcio. Debería contenerse. No hace falta enfatizar un discurso que es todo énfasis. Son estas pegas pequeñas para un espectáculo que pareció gustar a todo el mundo.
Fonte El Mundo
Dandis, bohemios y otros arquetipos de lo literario



Un ciclo de conferencias disecciona la vida intelectual de los últimos siglos
ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS
Escritores bohemios y malditos, héroes triviales y marginales, esnobs y hombres que anteponen su razón a cualquier poder o moda. El bohemio, el dandi, el esteta y el librepensador son arquetipos literarios que el tiempo ha desdibujado de diferente manera. Cuatro figuras en manos de cuatro escritores dispuestos a diseccionarlas. Fernando Savater, Félix de Azúa, Luis Antonio de Villena y José Carlos Llop analizan, en un ciclo de cuatro conferencias programadas por la Fundación Juan March de Madrid, cuatro figuras que conforman la vida intelectual de los últimos siglos.
Hoy el dandi está más cerca del mundo del corazón que de Baudelaire
Fernando Savater arrancaba el martes con el ciclo de charlas, que ayer continuó Félix Azúa y que se cerrará la semana próxima con De Villena (día 27) y Llop (29). "Todo pensar que no es libre no debe llamarse pensamiento", afirmó Savater ante una sala entregada a una conferencia sabia y chispeante. ¿Y qué significa hoy ser un librepensador?, se pregunta Savater antes de responderse que, frente al elogio público al librepensador, está el poco aprecio "real" por todo el que cuestiona el mundo que le rodea: "Hay gente que adora a los librepensadores del pasado y detesta a los del presente".
El hombre que nace con la edad moderna, el hombre que se "atreve" a pensar y que entra en la edad adulta de la historia al sacudirse la tutela de las autoridades. Irreverente ("el exceso de reverencia es incompatible con el librepensador") y militante ("uno piensa para algo"), Savater cita a Chesterton y la "tiranía" del futuro: "el verdadero librepensador se enfrenta por igual al pasado que al futuro, sobre todo en un mundo en el que nos preocupa más el qué dirán que el qué dijeron. La pasión por agradar está enfrentada al librepensador". Y, finalmente, "lo más difícil de todo: pensar contra uno mismo".
Si el librepensador mueve sus ideas con dificultad por este siglo, el dandi -según el escritor Félix de Azúa, un asunto en apariencia "trivial" pero en realidad muy profundo- lo hace convertido en un esperpéntico esqueleto. "El dandi es una figura que nos prepara para el origen de una mercancía que hasta entonces no existía y que es la del propio cuerpo", afirma Azúa. Si el embrión lo encontramos en figuras como Baudelaire, su traducción en el mundo presente estaría más cerca de la moda o del mundo del corazón.
¿Sus rasgos? El artificio en el plano estético y la inutilidad en el moral, el yo como principio y fin de todo. El dandi formaba parte de la familia de los héroes triviales, inadaptados al sistema, aferrados a los paraísos artificiales de Baudelaire. Asunto fundamental en la filosofía social del siglo XX, Azúa habla de Walter Benjamin y de Giorgio Agamben para definir el viaje al presente de ese arquetipo ("otra de las múltiples figuras construidas por la burguesía para sustituir los valores de una aristocracia decapitada") hoy fatalmente tocado de muerte.
Para el poeta y novelista mallorquín José Carlos Llop, el esteta es "el más nebuloso" de los cuatro arquetipos escogidos. Dividida en dos partes, su disección de la figura arranca con un "merodeo" histórico para luego detenerse en una figura: la del autor de Bearn, obra cumbre de Llorenç Villalonga. "Esteta es una voz que ni siquiera acepta el María Moliner", afirma Llop, que al definir al esteta ("forma fundamental en el artista adolescente") señala obras que por sí mismas definen esa figura. Del Barry Lindon, de Kubrick, a Muerte en Venecia, de Visconti. "En ellas está la voluntad de retener la belleza porque se frena el paso del tiempo. En el esteta está la voluntad de trasladar el paraíso al presente".
Explica el poeta y ensayista Luis Antonio de Villena que todos los arquetipos que se abordan en este ciclo de la Juan March están de alguna manera conectados entre sí. Él analizará el próximo martes al maldito y al bohemio: "La tradición del malditismo, que empieza en el siglo XIX, es un producto del romanticismo, esa idea de la persona que se sentía contraria al orden establecido". Un hombre antisistema total del que es perfecto ejemplo Lord Byron, guapo, rico y tocando siempre el mal, "que para él significa el bien". Una nómina larga de escritores llena de malditos, "porque no es lo mismo un maldito del simbolismo que uno surrealista que uno actual". Finalmente, la bohemia, o lo que se llamó "la golfemia", se enfrenta al ideal de la sociedad de consumo. Hombres que entre la miseria y la más exquisita elegancia querían construir un mundo más cerca de lo artístico y lo excepcional. "Algo", concluye el poeta, "que hoy tanto se ha olvidado".
jueves, 22 de enero de 2009
Cimeira Luso_Espanhola
24º encontro luso-espanhol
Cimeira Ibérica arranca hoje em Zamora com saúde, energia e crise na agenda
Arranca esta manhã, em Zamora, a 24.ª cimeira luso-espanhola. O habitual encontro anual, com a presente edição a corresponder a 2008, é este ano marcado por protocolos sobre a saúde nas áreas transfronteiriças e a energia, bem como na análise da crise económica internacional.A cooperação sanitária transfronteiriça entre Portugal e Espanha vai ser regulada por protocolo. Esta iniciativa quer regular a prestação de cuidados de saúde nos dois lados da fronteira a residentes ou a visitantes. Do lado espanhol afecta as quatro Comunidades com fronteira com Portugal: Galiza, Castela e Leão, Extremadura e Andaluzia. Um dos objectivos do protocolo será definir a área geográfica portuguesa.No campo da energia, vai ser proposta a comissão instaladora do Centro Ibérico de Energias Renováveis de Badajoz. A presidência deste centro de investigação deverá ser atribuída a um português, seguindo o espírito que levou à nomeação de um cientista espanhol para a direcção do Instituto de Nanotecnologia de Braga.Da reunião sairão também acordos sobre as datas das ligações de TGV de Lisboa a Vigo e Lisboa-Madrid, bem como da localização da estação de Caia/Badajoz da futura linha de alta velocidade. Na área do ambiente são assinados um protocolo sobre a qualidade do ar na Península Ibérica e um acordo para a constituição do parque internacional do Tejo.A construção da refinaria de Balboa, na Extremadura espanhola, que suscita apreensões nos investidores turísticos do Alqueva e críticas dos grupos ambientalistas, não está formalmente na agenda. Fontes diplomáticas portuguesas asseguram que só após o período de consulta pública, que termina em 24 de Fevereiro, será feito um ponto da situação. Os pareceres já divulgados, como o da Agência Portuguesa do Ambiente, de Fevereiro do ano passado, foram muito críticos. Em meados de Dezembro último, em Espanha, organizações como a Greenpeace, o WWF e os Amigos da Terra consideraram o projecto "irracional e desnecessário".Menos "quente" é a cooperação na área militar. A segunda reunião do Conselho de Segurança e Defesa aprovará no âmbito da formação militar ibérica uma réplica do programa Erasmus.Na cidade onde, em 4 e 5 de Outubro de 1143, Afonso VII e o seu primo Afonso Henriques estabeleceram os limites geográficos do reino português, Rodríguez Zapatero e José Sócrates vão analisar os respectivos programas de resposta à crise internacional. O objectivo é estudar a articulação destes programas, sobretudo nas áreas das infra-estruturas e da energia.
Fuente Publico
Cimeira Ibérica arranca hoje em Zamora com saúde, energia e crise na agenda
Arranca esta manhã, em Zamora, a 24.ª cimeira luso-espanhola. O habitual encontro anual, com a presente edição a corresponder a 2008, é este ano marcado por protocolos sobre a saúde nas áreas transfronteiriças e a energia, bem como na análise da crise económica internacional.A cooperação sanitária transfronteiriça entre Portugal e Espanha vai ser regulada por protocolo. Esta iniciativa quer regular a prestação de cuidados de saúde nos dois lados da fronteira a residentes ou a visitantes. Do lado espanhol afecta as quatro Comunidades com fronteira com Portugal: Galiza, Castela e Leão, Extremadura e Andaluzia. Um dos objectivos do protocolo será definir a área geográfica portuguesa.No campo da energia, vai ser proposta a comissão instaladora do Centro Ibérico de Energias Renováveis de Badajoz. A presidência deste centro de investigação deverá ser atribuída a um português, seguindo o espírito que levou à nomeação de um cientista espanhol para a direcção do Instituto de Nanotecnologia de Braga.Da reunião sairão também acordos sobre as datas das ligações de TGV de Lisboa a Vigo e Lisboa-Madrid, bem como da localização da estação de Caia/Badajoz da futura linha de alta velocidade. Na área do ambiente são assinados um protocolo sobre a qualidade do ar na Península Ibérica e um acordo para a constituição do parque internacional do Tejo.A construção da refinaria de Balboa, na Extremadura espanhola, que suscita apreensões nos investidores turísticos do Alqueva e críticas dos grupos ambientalistas, não está formalmente na agenda. Fontes diplomáticas portuguesas asseguram que só após o período de consulta pública, que termina em 24 de Fevereiro, será feito um ponto da situação. Os pareceres já divulgados, como o da Agência Portuguesa do Ambiente, de Fevereiro do ano passado, foram muito críticos. Em meados de Dezembro último, em Espanha, organizações como a Greenpeace, o WWF e os Amigos da Terra consideraram o projecto "irracional e desnecessário".Menos "quente" é a cooperação na área militar. A segunda reunião do Conselho de Segurança e Defesa aprovará no âmbito da formação militar ibérica uma réplica do programa Erasmus.Na cidade onde, em 4 e 5 de Outubro de 1143, Afonso VII e o seu primo Afonso Henriques estabeleceram os limites geográficos do reino português, Rodríguez Zapatero e José Sócrates vão analisar os respectivos programas de resposta à crise internacional. O objectivo é estudar a articulação destes programas, sobretudo nas áreas das infra-estruturas e da energia.
Fuente Publico
Aforismos de Gerald Brenan
1. El excusador cuya conversación es una larga excusa por no ser lo que le gustaría ser.
2. El que presume de sus propias malas cualidades y que, al haber descubierto en sí mismo una tendencia a presumir, lo hace a la inversa.
3. El hipocondríaco que a pesar de gozar de buena salud, siempre está descubriendo nuevos síntomas en sí mismo para explicar porqué su mente no es más lúcida.
4. El conciliador, el que adopta un tono halagador calificando cada comentario con adverbios y adjetivos.
5. El hombre con balbuceo mental que es incapaz de organizar sus ideas en una conversación o relatar una historia con coherencia.
6. El hombre despistado que se cae de la conversación porque no puede mantener su mente en ella y luego la interrumpe ya que, si no dice de forma inmediata lo que le viene a la cabeza, lo olvidará.
7. El buscarruidos, al que tanto le gusta poner el dedo en la llaga, con amabilidad, en los defectos del amigo.
8. La persona que contradice opiniones con las que está en buena parte de acuerdo, buscando una visión de las cosas más justa y objetiva.
2. El que presume de sus propias malas cualidades y que, al haber descubierto en sí mismo una tendencia a presumir, lo hace a la inversa.
3. El hipocondríaco que a pesar de gozar de buena salud, siempre está descubriendo nuevos síntomas en sí mismo para explicar porqué su mente no es más lúcida.
4. El conciliador, el que adopta un tono halagador calificando cada comentario con adverbios y adjetivos.
5. El hombre con balbuceo mental que es incapaz de organizar sus ideas en una conversación o relatar una historia con coherencia.
6. El hombre despistado que se cae de la conversación porque no puede mantener su mente en ella y luego la interrumpe ya que, si no dice de forma inmediata lo que le viene a la cabeza, lo olvidará.
7. El buscarruidos, al que tanto le gusta poner el dedo en la llaga, con amabilidad, en los defectos del amigo.
8. La persona que contradice opiniones con las que está en buena parte de acuerdo, buscando una visión de las cosas más justa y objetiva.
Los otros laberintos de Gerald Brenan

Recuperados una selección de aforismos, una obra teatral y unos diarios, todos ellos inéditos - El hispanista se autorretrata como "despistado y buscarruidos"
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid
Un día de 1974, con 84 incombustibles años de edad y miles de kilómetros en las piernas, Gerald Brenan (1894-1987) trató de responder, en su casa malagueña de Alhaurín el Grande, a una pregunta que, decía, le desconcertaba: "¿Cómo, con unas capacidades mentales de segunda clase y una memoria pobre, he llegado a ser un escritor al que pueden respetar lectores inteligentes?"
Los textos forman parte de la herencia que el escritor dejó a su secretaria
"La obra teatral es carne de psicoanálisis", dice su albacea literario
El éxito de 'El laberinto español' fue una sorpresa. Él quería ser poeta
El diario relata su pasión imposible por la pintora Dora Carrington
A responder a ese flemático desconcierto dedicó el hispanista inglés una serie de aforismos que, hasta ahora, permanecían inéditos. Especie de autorretrato en tercera persona, Brenan, conocido por sus vecinos como don Gerardo, los llamó Él. Aquellas reflexiones, unidas a El señor del castillo y su prisionero, una obra de teatro marcadamente autobiográfica y también inédita, forman parte de un volumen con el que la editorial malagueña Alfama inicia el rescate editorial del autor inglés. Rescate que coincide con la reedición de El laberinto español (Backlist), su clásico sobre los antecedentes de la Guerra Civil.
El primer volumen de inéditos, que verá la luz en febrero, se publicará en edición bilingüe inglés-castellano: los textos que contiene tampoco se han publicado nunca en el Reino Unido. Forman parte del material que Brenan dejó en herencia a Linda Nicholson, secretaria y amiga íntima del escritor. De hecho, Carlos Pranger, hijo de Nicholson y uno de los actuales albaceas del hispanista, ha sido el encargado de la edición y traducción de los textos.
En los aforismos, Brenan se pinta a sí mismo como alguien de curiosidad inagotable, algo egocéntrico, inseguro, "despistado, hipocondríaco, buscarruidos" y contradictorio. ¿Era sincero? Pranger, que durante años lo vio ejercer en su casa de "abuelo cascarrabias", advierte que ningún escritor lo es del todo, pero que al autor británico no le importaba "reconocer que estaba lleno de contradicciones. Brenan escribió sus aforismos en la vejez, de vuelta ya de todo y siempre con un sentido del humor muy inglés". Para Pranger, además, los aforismos de Él fueron el germen de otro de sus clásicos, Pensamientos en una estación seca, que Alfama publicará en mayo recuperando también material inédito.
El albacea del escritor destaca también la importancia de la obra de teatro recuperada. "Brenan la escribió en 1949, después de dos hechos fundamentales en su vida. Por un lado, el éxito de El laberinto español que fue una sorpresa. Él esperaba triunfar con sus poemas y lo hizo con un ensayo histórico. Por otro, la muerte de su padre, un militar autoritario con el que nunca se entendió. La obra es carne de psicoanálisis". Además, recuerda Pranger, después de acabarla, "Brenan se tumbó en el sofá" a escribir los dos tomos de sus memorias: Una vida propia y Memoria personal (reeditados por Península).
El señor del castillo y su prisionero es una alegoría, más discursiva que dramática, en la que Razón (el orden tirano) tiene preso a Emanación, su padre (el alma poética). Y es imposible leer la obra sin ver en ella el desencuentro entre Brenan y su progenitor, que representaba todo lo que él odiaba: la disciplina castrense y la rigidez de la sociedad victoriana.
Lo primero le llevó al campo de batalla. Lo segundo, a Las Alpujarras. Con 25 años y al poco de terminar la Primera Guerra Mundial, Brenan mandó por barco a Almería 2.000 libros de su biblioteca con el objetivo de convertirse en poeta. Llegó a La Coruña en 1919 y cruzó la Península hasta terminar en Yegen, el pueblo que inmortalizó en Al sur de Granada, una obra que Fernando Colomo llevó al cine en 2002 con Matthew Goode en el papel del escritor.
El nombre de Gerald Brenan, que al morir donó su cuerpo a la facultad de Medicina de Málaga, quedó unido para siempre al de España, el país que había elegido porque, al ser neutral en la Gran Guerra, pensó que sería "barato". Si permaneció en él insistiendo en la escritura fue, en buena parte, gracias a los ánimos de la pintora Dora Carrington, con la que había vivido una pasión arrebatadora y estéril: ella estaba enamorada de otro imposible, el crítico Lytton Strachey, homosexual declarado. En otoño, la propia Alfama publicará el diario, inédito también, en el que Brenan relata su relación con la artista. 250 páginas que van desde los días en que ambos formaban parte del grupo de Bloomsbury hasta los que siguieron al suicidio de Carrington en marzo de 1932.
Allí cuenta Brenan cómo ella apartó la alfombra para no mancharla de sangre y cómo colocó la culata de la escopeta en el suelo, apuntó el cañón hacia su costado y apretó el gatillo: "Como el arma tenía seguro y se había olvidado de quitarlo, no pasó nada. Esto debió descolocarla, pues al apretar el gatillo otra vez la escopeta no estaba apuntando bien y el disparo arrancó parte de su costado, pero no acertó en el corazón...". Murió a las dos horas.
Fuente El Pais
miércoles, 21 de enero de 2009
Vitalidade Cultural
Escena Contemporánea regresa con 103 montajes
EFE - Madrid
Un total de 103 montajes de 30 compañías de teatro, danza, acción y arte sonoro participan en la novena edición de Escena Contemporánea, el festival alternativo de artes escénicas que, como cada año, acerca a Madrid las nuevas dramaturgias de compañías nacionales e internacionales. Apostar por los nuevos creadores y apoyar a las salas alternativas de teatro como "centros de innovación escénica" son los objetivos de Escena Contemporánea, según dijo ayer en su presentación el consejero de Cultura, Santiago Fisas.
Bajo la nueva dirección de Paz Santa Cecilia, el festival se celebrará entre el 26 de enero y el 22 de febrero en salas de teatro alternativas y espacios como el teatro La Abadía, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, La Casa Encendida, Casa de América o el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. También en la vía pública, como la plaza Mayor y Atocha, e, incluso, en una casa particular, donde se desarrolla uno de los espectáculos.
Diecisiete de las compañías que participan son españolas y el resto de diversos países, como la francesa Les Souffleurs, un comando poético que, a través de susurros, propone una desaceleración del mundo en un espectáculo llamado Aparición / Desaparición, que se interpretará en la plaza Mayor, la de Sánchez Burtillo o la estación de Atocha el 27 y el 28 de enero.
Fuente ElPais
EFE - Madrid
Un total de 103 montajes de 30 compañías de teatro, danza, acción y arte sonoro participan en la novena edición de Escena Contemporánea, el festival alternativo de artes escénicas que, como cada año, acerca a Madrid las nuevas dramaturgias de compañías nacionales e internacionales. Apostar por los nuevos creadores y apoyar a las salas alternativas de teatro como "centros de innovación escénica" son los objetivos de Escena Contemporánea, según dijo ayer en su presentación el consejero de Cultura, Santiago Fisas.
Bajo la nueva dirección de Paz Santa Cecilia, el festival se celebrará entre el 26 de enero y el 22 de febrero en salas de teatro alternativas y espacios como el teatro La Abadía, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, La Casa Encendida, Casa de América o el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. También en la vía pública, como la plaza Mayor y Atocha, e, incluso, en una casa particular, donde se desarrolla uno de los espectáculos.
Diecisiete de las compañías que participan son españolas y el resto de diversos países, como la francesa Les Souffleurs, un comando poético que, a través de susurros, propone una desaceleración del mundo en un espectáculo llamado Aparición / Desaparición, que se interpretará en la plaza Mayor, la de Sánchez Burtillo o la estación de Atocha el 27 y el 28 de enero.
Fuente ElPais
España es el segundo del mundo en vida musical y red de auditorios.
Valery Gergiev lleva al Real su concepción de Stravinski
AURORA INTXAUSTI - Madrid -
La política de construcción de auditorios en España en los últimos 20 años es motivo de alabanza por parte del director ruso Valery Gergiev, responsable del Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Considera que nuestro país es el segundo del mundo en vida musical y red de auditorios, el primero sería Japón.
El director ruso dirige en Madrid 'El ruiseñor' y 'Edipo rey'
Pese a su interés por la cultura española, Gergiev no tiene intención de dirigir orquestas diferentes a la suya en España, al menos de momento. "Soy una persona con muchos compromisos, no sólo en San Petersburgo, sino también en otras ciudades. Muy pocas veces me comprometo a dirigir una orquesta que no sea la mía. No es mi meta. Cuando era joven y tenía 30 ó 35 años mi ilusión era estar al frente de grandes orquestas; ahora lo que me importa es cómo dirigir y hacerlo lo mejor posible".
Valery Gergiev, de 55 años y en gira por España con la orquesta del teatro que dirige, participa en el ciclo dedicado a Igor Stravinski en el Teatro Real de Madrid. El maestro ruso ofreció ayer, y lo hará hoy, el cuento lírico El ruiseñor y la ópera oratorio Edipo rey en versión concierto. El ruiseñor -una pieza que dura unos 45 minutos- es una de las primeras obras del compositor. Edipo rey es una tragedia clásica cantada en latín que presenta algunas dificultades de puesta en escena: sus protagonistas se dirigen al público y no dialogan entre sí.
El director ruso, que se define a sí mismo como "guardaespaldas de la música clásica", se refirió ayer a la actual crisis económica y a las dificultades para poner en marcha importantes producciones musicales. "Vivimos tiempos difíciles, pero hay que hacer lo posible para compartir la riqueza cultural de Europa. No queremos que el público se vaya con la sensación de que ha perdido el tiempo, por eso hay que esforzarse al máximo y ofrecer lo mejor de cada uno". Él apuesta por las coproducciones con otros teatros y en esa línea el Mariinsky colaborará con el Palau de les Arts de Valencia.
Gergiev es considerado uno de los grandes renovadores del teatro imperial ruso e impulsor de su relieve internacional en los últimos años. Su proyecto futuro es crear una nueva generación aficionada a la música y trabajar con compositores vivos. "En Rusia, los últimos 15 años han sido difíciles, pero hemos aprovechado para elevar nuestro nivel artístico. Si hay nivel artístico suficiente, podremos contar con el patrocinio y el apoyo financiero", precisó. A lo largo de este mes, el Teatro Mariinsky ha ofrecido 70 representaciones.
Fuente El Pais
AURORA INTXAUSTI - Madrid -
La política de construcción de auditorios en España en los últimos 20 años es motivo de alabanza por parte del director ruso Valery Gergiev, responsable del Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Considera que nuestro país es el segundo del mundo en vida musical y red de auditorios, el primero sería Japón.
El director ruso dirige en Madrid 'El ruiseñor' y 'Edipo rey'
Pese a su interés por la cultura española, Gergiev no tiene intención de dirigir orquestas diferentes a la suya en España, al menos de momento. "Soy una persona con muchos compromisos, no sólo en San Petersburgo, sino también en otras ciudades. Muy pocas veces me comprometo a dirigir una orquesta que no sea la mía. No es mi meta. Cuando era joven y tenía 30 ó 35 años mi ilusión era estar al frente de grandes orquestas; ahora lo que me importa es cómo dirigir y hacerlo lo mejor posible".
Valery Gergiev, de 55 años y en gira por España con la orquesta del teatro que dirige, participa en el ciclo dedicado a Igor Stravinski en el Teatro Real de Madrid. El maestro ruso ofreció ayer, y lo hará hoy, el cuento lírico El ruiseñor y la ópera oratorio Edipo rey en versión concierto. El ruiseñor -una pieza que dura unos 45 minutos- es una de las primeras obras del compositor. Edipo rey es una tragedia clásica cantada en latín que presenta algunas dificultades de puesta en escena: sus protagonistas se dirigen al público y no dialogan entre sí.
El director ruso, que se define a sí mismo como "guardaespaldas de la música clásica", se refirió ayer a la actual crisis económica y a las dificultades para poner en marcha importantes producciones musicales. "Vivimos tiempos difíciles, pero hay que hacer lo posible para compartir la riqueza cultural de Europa. No queremos que el público se vaya con la sensación de que ha perdido el tiempo, por eso hay que esforzarse al máximo y ofrecer lo mejor de cada uno". Él apuesta por las coproducciones con otros teatros y en esa línea el Mariinsky colaborará con el Palau de les Arts de Valencia.
Gergiev es considerado uno de los grandes renovadores del teatro imperial ruso e impulsor de su relieve internacional en los últimos años. Su proyecto futuro es crear una nueva generación aficionada a la música y trabajar con compositores vivos. "En Rusia, los últimos 15 años han sido difíciles, pero hemos aprovechado para elevar nuestro nivel artístico. Si hay nivel artístico suficiente, podremos contar con el patrocinio y el apoyo financiero", precisó. A lo largo de este mes, el Teatro Mariinsky ha ofrecido 70 representaciones.
Fuente El Pais
El Prado recibe la 'tormenta Bacon'

La pinacoteca se prepara para acoger la retrospectiva del artista irlandés
ÁNGELES GARCÍA - Madrid -
Vísceras bajo un cielo totalmente azul. Oscuridad absoluta y soledad. Así es el tríptico Sweeney agonistes, una de las obras clave de Francis Bacon (Dublín, 1909- Madrid, 1992), inspirado en un poema de T. S. Eliot, y que cuelga ya de las paredes del Museo del Prado
Es la primera de las 60 pinturas que integran la retrospectiva dedicada al artista irlandés a propósito del centenario de su nacimiento. Procedente de la Tate Britain de Londres, la muestra se podrá visitar entre el 3 de febrero y el 19 de abril. Después viajará al Metropolitan de Nueva York. Considerada ya la gran exposición de la temporada, el Prado ha organizado la venta anticipada de entradas llamando al 902 107 077 y a través de la web www.museodelprado.es
Manuela Mena, jefa de Conservación de Pintura del Siglo XVIII y Goya, comisaria de la exposición en Madrid, paseaba ayer entre las cajas contenedoras de la obra que ocupará tres de las nuevas salas del museo. Mena, profunda conocedora de la obra de Bacon, acompañó al artista en muchas de sus visitas por el Museo del Prado.
Ante el tríptico ayer instalado, la comisaria señala los puntos en común entre la obra de Bacon con grandes maestros como Velázquez, Goya o El Greco. "De Velázquez tiene la perfecta distribución del espacio. Acordémonos de que una de sus obras más famosas es el Inocencio X inspirado en el de Velázquez. De Goya tiene la autenticidad en la forma de enfrentarse al retrato, con la grandeza y las miserias del personaje. También se pueden ver detalles que recuerdan a El Greco o a El Bosco... Pero, como dice Damien Hirst, todo Bacon es un gran retrato del lado oscuro del ser humano".
La comisaria, que ha investigado en profundidad la vida y obra de Bacon, asegura no tener demasiados recuerdos personales de las visitas al museo con el pintor. "Sé que cuando estaba en Madrid, venía muchos días. Cuando las visitas eran con el museo cerrado, yo le he acompañado muchas veces, pero no era un hombre de hablar mucho. Contemplaba y callaba".
La entrada de la obra de Bacon en el Prado después de la de Twombly no es una revolución para un templo de la pintura antigua, en opinión de Mena. "Bacon es ya un clásico en el panorama artístico y tiene perfecta cabida en este museo".
La muestra, presentada ayer en el museo por los patrocinadores, Acciona y la comunidad de Madrid, es la primera que se realiza en España desde hace 30 años. Entonces se celebró en la Fundación March.
Fuente El Pais
LISBOA ´cada dia mais LisÓTIMA!
Reabilitação de edifícios na Baixa dinamiza o "coração" de Lisboa
O presidente da Câmara de Lisboa, António Costa, e o vereador do Urbanismo, Manuel Salgado, visitaram ontem a obra de reabilitação do futuro Hotel Altis Avenida, situado junto à Praça dos Restauradores. Até ao fim do mês, a autarquia deverá apreciar 16 projectos para reabilitação de prédios devolutos na Avenida da Liberdade, para serem recuperados para habitação, escritórios e hotelaria. O edifício, em tempos destinado aos serviços municipais de Urbanismo, encontrava-se degradado e sem utilização. O projecto de reconversão do imóvel é da autoria do arquitecto João Vasconcelos Marques e o futuro "hotel de charme", que deve abrir as portas em Junho, terá 72 quartos, restaurante panorâmico, bar lounge com esplanada, fitness room e business center. O investimento ascende a 14 milhões de euros. Manuel Salgado referiu que o projecto "se insere no processo de planeamento do eixo central", que engloba a zona da Avenida da Liberdade e os bairros históricos da Baixa lisboeta. As potencialidades destas zonas requerem uma "prioridade de reabilitação feita pelos promotores privados em colaboração com a câmara e a grande aposta consiste numa redução dos tempos de licenciamento dos imóveis", declarou o vereador.No total existem 4767 imóveis devolutos em Lisboa, sendo que 408 são edifícios municipais. Na Baixa-Chiado já estão a decorrer cerca de 40 processos de licenciamento. O presidente da câmara municipal, António Costa, adiantou que "o novo modelo de circulação previsto para a zona da Baixa vem, precisamente, contribuir para a reabilitação desta zona e é fundamental para melhorar a qualidade de vivência urbana". E acrescentou que, "em 2008, foram despachados 1800 processos que estavam acumulados na gestão urbanística".
Fonte Publico
O presidente da Câmara de Lisboa, António Costa, e o vereador do Urbanismo, Manuel Salgado, visitaram ontem a obra de reabilitação do futuro Hotel Altis Avenida, situado junto à Praça dos Restauradores. Até ao fim do mês, a autarquia deverá apreciar 16 projectos para reabilitação de prédios devolutos na Avenida da Liberdade, para serem recuperados para habitação, escritórios e hotelaria. O edifício, em tempos destinado aos serviços municipais de Urbanismo, encontrava-se degradado e sem utilização. O projecto de reconversão do imóvel é da autoria do arquitecto João Vasconcelos Marques e o futuro "hotel de charme", que deve abrir as portas em Junho, terá 72 quartos, restaurante panorâmico, bar lounge com esplanada, fitness room e business center. O investimento ascende a 14 milhões de euros. Manuel Salgado referiu que o projecto "se insere no processo de planeamento do eixo central", que engloba a zona da Avenida da Liberdade e os bairros históricos da Baixa lisboeta. As potencialidades destas zonas requerem uma "prioridade de reabilitação feita pelos promotores privados em colaboração com a câmara e a grande aposta consiste numa redução dos tempos de licenciamento dos imóveis", declarou o vereador.No total existem 4767 imóveis devolutos em Lisboa, sendo que 408 são edifícios municipais. Na Baixa-Chiado já estão a decorrer cerca de 40 processos de licenciamento. O presidente da câmara municipal, António Costa, adiantou que "o novo modelo de circulação previsto para a zona da Baixa vem, precisamente, contribuir para a reabilitação desta zona e é fundamental para melhorar a qualidade de vivência urbana". E acrescentou que, "em 2008, foram despachados 1800 processos que estavam acumulados na gestão urbanística".
Fonte Publico
Jon Favreau , o ghost writer de Obama

É o próprio Barack Obama quem o diz: Jon Favreau é o seu “mind reader”. Aos 27 anos (e não parece um ano mais velho que isso), com muito café e muitas latas de Red Bull, Favreau não sabe apenas ler os pensamentos de Obama. Sabe também passá-los para o papel, estruturá-los, para que Obama os devolva às multidões, em frases electrizantes. O discurso inaugural pertence-lhe também. Passou semanas e semanas a trabalhar nele. Hoje, tornou-se no mais jovem “speechwriter” presidencial de sempre.A “Newsweek” escrevia há meses que Jon Favreau tem o pior e o melhor trabalho na história dos redactores de discursos. O pior, porque o seu patrão é alguém que, na verdade, não precisaria da sua ajuda, já que escreveu sozinho não apenas dois "best-sellers" "Dreams from My Father” (“A Minha Herança”, Casa das Letras) e “The Audacity of Hope” (“Audácia da Esperança”, Casa das Letras), como o discurso que o catapultou para a fama nacional, em 2004, na Convenção Nacional Democrata. “Ao mesmo tempo, o mesmo patrão é capaz de discursar de uma forma que faz o seu auditório ficar arrepiado.” E não deve haver muito melhor do que isto para quem ganha a vida a escrever para os outros.Favreau tinha apenas 23 anos, acabado de se formar no College of the Holy Cross em Worcester (Massachusetts). Conta o "New York Times" que Obama estava a ensaiar o discurso da Convenção, nos bastidores, quando Favreau, que fazia parte da equipa do candidato democrata às presidenciais, John Kerry, o interrompeu: havia um problema de ritmo no discurso. “Ele olhou para mim, um bocado confuso, tipo: ‘Quem é este puto?’”, conta Favreau. O “puto” era já speechwriter de Kerry, por puro acaso. Estava à hora certa no local certo, no momento em que a campanha do democrata estava prestes a implodir. Já havia pouca gente no escritório para além do rapaz que reunia os registos audio das notícias sobre a corrida presidencial quando Kerry precisou de ajuda para os seus discursos. “Eles não podiam dar-se ao luxo de contratar um”, recorda agora o redactor de Obama. “Por isso tornei-me vice-speechwriter, apesar de não ter experiência nenhuma.” A derrota de Kerry em 2004 acabou com os projectos políticos de Favreau. “O meu idealismo e entusiasmo pela política estavam arrumados. Estava grato pela experiência que recebi, mas foi uma experiência tão difícil que, juntamente com a derrota, me fez sentir que estava acabado”, contou à “Newsweek”. Mas não por muito tempo. “Foi preciso o Barack para recuperar isso”.O encontro com Barack Obama veio pouco depois, quando o seu director de comunicação, Robert Gibbs, o abordou: “Estamos à procura de um speechwriter”, disse-lhe. “Porquê?”, perguntou Favreau. “Se o dia tivesse 48 horas não necessitaríamos de um. Mas ele precisa de trabalhar com alguém.” E foi no primeiro dia de trabalho de Obama como senador (representando o estado de Illionois) que os dois se encontraram para a entrevista, numa cafetaria no Capitol Hill. Favreau estava então desempregado e “falido, a tirar partido de todas as promoções das happy-hours que encontrava em Washington”. Nesse encontro, o senador pôs de lado o seu currículo para lhe perguntar: “O que te fez entrar para a política? O que te interessou?”. Projectos sociais, defesa dos direitos legais dos pensionistas... “E qual a tua teoria para a redacção de discursos?”, perguntou Obama. “Não tenho nenhuma. Mas quando o vi na Convenção, o senhor contou basicamente a história da sua vida do princípio ao fim, e era uma história que se enquadrava na grande narrativa americana. As pessoas aplaudiram não por ter escrito para um aplauso, mas porque tocou em alguma coisa no partido e no país que nunca tinha sido tocada antes. Os democratas não tinham isso há muito tempo”. Obama estava conquistado.Houve muito trabalho depois disso. Favs, como é conhecido entre os amigos, decorou o discurso de 2004 palavra por palavra, andou sempre com os livros de Obama debaixo do braço, em particular a autobiografia “Dreams from My Father”. E o dono da voz confundiu-se com a voz do dono. Quando Obama venceu a nomeação democrata contra Hillary Clinton (que atacara os dons de oratória do rival: “As campanhas fazem-se com poesia, mas a governação é com prosa”), os dois levaram meia hora para chegar à frase que abriria o discurso de vitória: “Diziam que este dia nunca chegaria”.Favreau estava sempre com Obama, tornou-se mesmo num dos poucos da equipa a consegui-lo. Deitava-se às três da manhã, levantava-se às cinco. Ia para os Starbucks encher-se de cafeína para aguentar o sono enquanto dacitlografava no seu computador. Desde que Obama ganhou as presidenciais, a 4 de Novembro, que o ritmo ficou ainda mais frenético, para preparar o discurso inaugural. “O que faço é sentar-me com ele durante meia hora. Escrevo tudo o que ele diz. Refaço, escrevo. Ele escreve, refaz. É assim que o produto fica acabado.” Não se pense que tudo o que ouvimos de Obama veio de Favreau. “Quando trabalhamos com o senador Obama, o principal actor do discurso é ele”, diz David Axelrod, o estratega da campanha de Obama, ao ‘New York Times’. “Ele é o melhor speechwriter do grupo e sabe o que quer dizer e geralmente di-lo melhor do que qualquer pessoa diria”.
Fonte Publico
The College of the Holy Cross is an undergraduate Roman Catholic liberal arts college located in Worcester, Massachusetts, USA. Holy Cross is the oldest Roman Catholic college in New England and one of the oldest in the United States.
Opened as a school for boys under the auspices of the Society of Jesus, it was the first Jesuit college in New England. Today, Holy Cross is one of 28 member institutions of the Association of Jesuit Colleges and Universities and is part of a consortium with other Worcester colleges, including Worcester Polytechnic Institute and Clark University. On July 1, 2000, Rev. Michael C. McFarland, S.J. became the current president of the college. As of June 2007, the Holy Cross endowment was valued at $660 million.[1]
Opened as a school for boys under the auspices of the Society of Jesus, it was the first Jesuit college in New England. Today, Holy Cross is one of 28 member institutions of the Association of Jesuit Colleges and Universities and is part of a consortium with other Worcester colleges, including Worcester Polytechnic Institute and Clark University. On July 1, 2000, Rev. Michael C. McFarland, S.J. became the current president of the college. As of June 2007, the Holy Cross endowment was valued at $660 million.[1]
Fonte Wikipedia
Mrs. O.
YODONA.COM
"Soy el afortunado que acompaña a Michelle Obama al baile", bromeó el presidente antes de que su mujer llegase a la fiesta. Y entonces apareció ella, radiante, ataviada con un vestido color marfil con escote asimétrico y adornado con flores de organza y cristal del joven modisto de origen taiwanés Jason Wu, de 26 años, uno de los diez finalistas de la última edición de los prestigiosos premios que concede la CFDA -la asociación de diseñadores de moda de EE.UU-.
La elección constata el olfato de 'fashionista' de la primera dama y su firme intención de promocionar la moda de su país. El vestido abrigo-abrigo brocado en color amarillo limón que escogió para el oficio religioso y el posterior desfile por las calles de Washington procedía del taller de costura de Isabel Toledo, creadora de origen cubano afincada en Nueva York que hace las delicias de las 'socialites' de Manhattan.
Otro diseñador cubano, Narciso Rodríguez, fue el artífice del controvertido 'look' de la noche de la victoria electoral y del abrigo color camel que la primera dama lució en el acto celebrado en el Lincoln Memorial.
La señora Obama, que renunció al sombrero y se calzó unos zapatos de salón en cuero verde, el modelo 'Glacier' de Jimmy Choo, ya había recurrido a Isabel Toledo -esposa del famoso artista Ruben Toledo- durante la campaña electoral. La diseñadora fundó su propia marca hace 20 años y comenzó su carrera en la firma Anne Klein.
De amarillo y en vanguardia
Consciente de la proyección de su guardarropa, Michelle Obama sigue los dictados de la moda y suele apoyar a diseñadores de vanguardia, como la propia Toledo, y a talentos emergentes como el tailandés afincado en Nueva York Thakoon Panichgul.
Isabel Toledo no sabía a ciencia cierta a primera hora de la mañana del martes si la primera dama se pondría el conjunto amarillo que había diseñado especialmente para ella. "Estamos viendo la televisión y es genial, me siento feliz", declaró al New York Times.
El vestido en cuestión, fabricado en encaje de seda suizo y seda francesa, precisó el trabajo de 30 personas durante las pasadas Navidades. "Mujeres chinas, polacas y españolas han elaborado el diseño", revelaba Toledo, de 48 años, y cuya firma ni siquiera cuenta con un departamento de Relaciones Públicas. Como el resto de los diseñadores que han realizado prendas para Michelle Obama, Toledo colabora con Ikram Goldman, el propietario de la selecta 'boutique' de Chicago Ikram, donde la abogada ha comprado piezas de Narciso Rodriguez y Maria Cornejo, dos de sus modistos de referencia. Con sus acertadas elecciones, Michelle Obama se ha granjeado las ya de por sí encendidas pasiones de los 'fashionistas' de todo el mundo.
Fuente Yo.Donna; El Mundo
"Soy el afortunado que acompaña a Michelle Obama al baile", bromeó el presidente antes de que su mujer llegase a la fiesta. Y entonces apareció ella, radiante, ataviada con un vestido color marfil con escote asimétrico y adornado con flores de organza y cristal del joven modisto de origen taiwanés Jason Wu, de 26 años, uno de los diez finalistas de la última edición de los prestigiosos premios que concede la CFDA -la asociación de diseñadores de moda de EE.UU-.
La elección constata el olfato de 'fashionista' de la primera dama y su firme intención de promocionar la moda de su país. El vestido abrigo-abrigo brocado en color amarillo limón que escogió para el oficio religioso y el posterior desfile por las calles de Washington procedía del taller de costura de Isabel Toledo, creadora de origen cubano afincada en Nueva York que hace las delicias de las 'socialites' de Manhattan.
Otro diseñador cubano, Narciso Rodríguez, fue el artífice del controvertido 'look' de la noche de la victoria electoral y del abrigo color camel que la primera dama lució en el acto celebrado en el Lincoln Memorial.
La señora Obama, que renunció al sombrero y se calzó unos zapatos de salón en cuero verde, el modelo 'Glacier' de Jimmy Choo, ya había recurrido a Isabel Toledo -esposa del famoso artista Ruben Toledo- durante la campaña electoral. La diseñadora fundó su propia marca hace 20 años y comenzó su carrera en la firma Anne Klein.
De amarillo y en vanguardia
Consciente de la proyección de su guardarropa, Michelle Obama sigue los dictados de la moda y suele apoyar a diseñadores de vanguardia, como la propia Toledo, y a talentos emergentes como el tailandés afincado en Nueva York Thakoon Panichgul.
Isabel Toledo no sabía a ciencia cierta a primera hora de la mañana del martes si la primera dama se pondría el conjunto amarillo que había diseñado especialmente para ella. "Estamos viendo la televisión y es genial, me siento feliz", declaró al New York Times.
El vestido en cuestión, fabricado en encaje de seda suizo y seda francesa, precisó el trabajo de 30 personas durante las pasadas Navidades. "Mujeres chinas, polacas y españolas han elaborado el diseño", revelaba Toledo, de 48 años, y cuya firma ni siquiera cuenta con un departamento de Relaciones Públicas. Como el resto de los diseñadores que han realizado prendas para Michelle Obama, Toledo colabora con Ikram Goldman, el propietario de la selecta 'boutique' de Chicago Ikram, donde la abogada ha comprado piezas de Narciso Rodriguez y Maria Cornejo, dos de sus modistos de referencia. Con sus acertadas elecciones, Michelle Obama se ha granjeado las ya de por sí encendidas pasiones de los 'fashionistas' de todo el mundo.
Fuente Yo.Donna; El Mundo
Eu nao disse Tavira, eu disse Itabira!
Igual-Desigual - Carlos Drummond de Andrade
Eu desconfiava: todas as histórias em quadrinho são iguais.
Todos os filmes norte-americanos são iguais.
Todos os filmes de todos os países são iguais. Todos os best-sellers são iguais
Todos os campeonatos nacionais e internacionais de futebol são iguais.
Todos os partidos políticos são iguais.
Todas as mulheres que andam
na moda são iguais.
Todos os sonetos, gazéis, virelais, sextinas e rondós são iguais
e todos, todos os poemas
em verso livre são enfadonhamente iguais.
Todas as guerras do mundo são iguais.
Todas as fomes são iguais.
Todos os amores, iguais iguais iguais.
Iguais todos os rompimentos.
A morte é igualíssima.
Todas as criações da natureza são iguais.
Todas as acções, cruéis, piedosas ou indiferentes, são iguais.
Contudo, o homem não é igual a nenhum outro homem, bicho
ou [coisa.
Ninguém é igual a ninguém.
Todo o ser humano é um estranho
ímpar.
Carlos Drummond de Andrade (Itabira, 31 de outubro de 1902 — Rio de Janeiro, 17 de agosto de 1987) foi um poeta, contista e cronista brasileiro. Formado em farmácia, com Emílio Moura e outros companheiros, fundou "A Revista", para divulgar o modernismo no Brasil.
Eu desconfiava: todas as histórias em quadrinho são iguais.
Todos os filmes norte-americanos são iguais.
Todos os filmes de todos os países são iguais. Todos os best-sellers são iguais
Todos os campeonatos nacionais e internacionais de futebol são iguais.
Todos os partidos políticos são iguais.
Todas as mulheres que andam
na moda são iguais.
Todos os sonetos, gazéis, virelais, sextinas e rondós são iguais
e todos, todos os poemas
em verso livre são enfadonhamente iguais.
Todas as guerras do mundo são iguais.
Todas as fomes são iguais.
Todos os amores, iguais iguais iguais.
Iguais todos os rompimentos.
A morte é igualíssima.
Todas as criações da natureza são iguais.
Todas as acções, cruéis, piedosas ou indiferentes, são iguais.
Contudo, o homem não é igual a nenhum outro homem, bicho
ou [coisa.
Ninguém é igual a ninguém.
Todo o ser humano é um estranho
ímpar.
Carlos Drummond de Andrade (Itabira, 31 de outubro de 1902 — Rio de Janeiro, 17 de agosto de 1987) foi um poeta, contista e cronista brasileiro. Formado em farmácia, com Emílio Moura e outros companheiros, fundou "A Revista", para divulgar o modernismo no Brasil.
martes, 20 de enero de 2009
O Rio e o brilho de Guilherme Fiúza
A beleza é mais em cima
por gmfiuza
Vá à praia, mas não esqueça os tênis.
Quem teve coragem de ir à praia de tênis foi Caetano Veloso. Já estava mesmo um pouco chato aquele Rio de Janeiro do banquinho e violão, que não deixava respingar nem uma gota de maldade no romantismo idílico. No Rio de Janeiro, é preciso escolher: ou se é idílico, ou se é romântico.
Caetano Veloso viu no cartão postal uma esteira rolante de areia branca e óleo diesel. Prudente, foi à praia de tênis. Que alívio.
O Rio precisará de muitas gerações no divã para se libertar do mito da Princesinha do Mar. Da beleza lânguida e dócil, que cativa o forasteiro com os atributos que Deus deu. Vai com ele, vai, Geni.
Lá atrás, nos 60, a loura Brigitte mostrou, numa Búzios quase selvagem, que a beleza dessas paragens não tem nada contra o charme e a inteligência. O resto é natureza morta. A Garota de Ipanema não é avó da loura burra.
O doce balanço é pouco. As curvas, da garota e da montanha, são pouco. Parem de passar batom na Serra do Mar, nas ilhas de Angra, nas arestas do Pão de Açúcar. A natureza do Rio de Janeiro se cansou da exaltação barata, do ufanismo estético, de ser posta na prateleira com jeito de mulata do Sargentelli. Se pudesse falar, ela gritaria: “Xô, michês!”
O rebolado é mais em cima. No meio desses azuis todos, floresceu um negócio mais difícil de estampar em folheto para turista. É um negócio meio etéreo (não confundir com etílico), que os crédulos (quando estão bêbados) chamam de alma.
Não é alma de cortesão, não é alma de cordialidade gaiata, não é alma de michê das prendas divinas. Esse lugar tem alma de… Não, melhor não contar. Talvez seja este o único segredo bem guardado num lugar que não sabe guardar segredo. O lado Mantiqueira do Atlântico. O lado mineiro do Rio.
Mas não há problema em fornecer algumas pistas. Caetano de tênis na praia imunda é uma delas. O que aquele baiano estava fazendo ali, amando cegamente a boca banguela da Baía, não da Bahia?
Jamelão viu Bill Clinton na Mangueira feliz que nem pinto no lixo. Um momento histórico de explosão dos protocolos – e de matéria-prima para os trocadilhos do Casseta & Planeta. Um lugar onde chefes de Estado e humoristas quebram protocolos, até das piadas. Onde preto faz piada de preto e todo mundo ri. Irreverência? Não, mais embaixo. Falta de complacência… Bem, aí já é dar pista demais.
É isso, o Rio é mais embaixo. Mas não muito, senão viraria São Paulo. Isto é, tomaria jeito. Isto é, teria que morrer para nascer de novo – nascer torto de novo.
No Rio de Janeiro, onde a natureza faz esquina com a cidade, a civilização paga pedágio à liberdade. Virtuosos são os outros (os paulistas, por exemplo). O frescor do vento leste raramente deixa as idéias no mesmo lugar. Terra que conjuga o verbo criar em qualquer tempo, mas onde o verbo desenvolver soa melhor no futuro do pretérito – ou quem sabe amanhã, se não chover.
Um lugar permeável, por isso afável, por isso cativante, por isso romântico. E meio fútil. Uma vela para a decadência, outra para a elegância.
A natureza exuberante não conta a história de uma exuberância. Conta a história de um estado de alma. Sublime e alquebrada. A beleza, assim como o rebolado, é mais em cima.
Na conferência ecológica mundial, em 92, o Rio sediou a maior reunião de chefes de Estado da história. E daí? O Rio tem a maior floresta urbana do planeta. E daí? A mania do superlativo não engrandece o que já é grande. A mulher bonita que se fantasia de mulher bonita e vive em função do papel de mulher bonita cansa a sua própria beleza.
A princesinha do mar, de tanta auto-exaltação, virou mulher de malandro. Um bibelô acostumado à adoração cínica, como acontece com todo bibelô. Foi salva da imolação naturalista pela intervenção do homem. Mais precisamente, do cronista. Um esculacho na complacência. Rubem Braga escreveu: “Ai de ti, Copacabana”. Como nos tênis grudentos do compositor, a regeneração do paraíso.
Por que maquiar a princesa? Por que fingir que ela não morde? O gringo assaltado na Avenida Atlântica declara que ainda ama o Rio. Por que?
A resposta está nos primeiros raios do dia revelando as montanhas etéreas que emergem do mar de Copacabana. Há quem nunca as tenha notado. Quem notou, não esquecerá jamais. O segredo está lá.
Fonte Blog do Guilherme Fiuza
por gmfiuza
Vá à praia, mas não esqueça os tênis.
Quem teve coragem de ir à praia de tênis foi Caetano Veloso. Já estava mesmo um pouco chato aquele Rio de Janeiro do banquinho e violão, que não deixava respingar nem uma gota de maldade no romantismo idílico. No Rio de Janeiro, é preciso escolher: ou se é idílico, ou se é romântico.
Caetano Veloso viu no cartão postal uma esteira rolante de areia branca e óleo diesel. Prudente, foi à praia de tênis. Que alívio.
O Rio precisará de muitas gerações no divã para se libertar do mito da Princesinha do Mar. Da beleza lânguida e dócil, que cativa o forasteiro com os atributos que Deus deu. Vai com ele, vai, Geni.
Lá atrás, nos 60, a loura Brigitte mostrou, numa Búzios quase selvagem, que a beleza dessas paragens não tem nada contra o charme e a inteligência. O resto é natureza morta. A Garota de Ipanema não é avó da loura burra.
O doce balanço é pouco. As curvas, da garota e da montanha, são pouco. Parem de passar batom na Serra do Mar, nas ilhas de Angra, nas arestas do Pão de Açúcar. A natureza do Rio de Janeiro se cansou da exaltação barata, do ufanismo estético, de ser posta na prateleira com jeito de mulata do Sargentelli. Se pudesse falar, ela gritaria: “Xô, michês!”
O rebolado é mais em cima. No meio desses azuis todos, floresceu um negócio mais difícil de estampar em folheto para turista. É um negócio meio etéreo (não confundir com etílico), que os crédulos (quando estão bêbados) chamam de alma.
Não é alma de cortesão, não é alma de cordialidade gaiata, não é alma de michê das prendas divinas. Esse lugar tem alma de… Não, melhor não contar. Talvez seja este o único segredo bem guardado num lugar que não sabe guardar segredo. O lado Mantiqueira do Atlântico. O lado mineiro do Rio.
Mas não há problema em fornecer algumas pistas. Caetano de tênis na praia imunda é uma delas. O que aquele baiano estava fazendo ali, amando cegamente a boca banguela da Baía, não da Bahia?
Jamelão viu Bill Clinton na Mangueira feliz que nem pinto no lixo. Um momento histórico de explosão dos protocolos – e de matéria-prima para os trocadilhos do Casseta & Planeta. Um lugar onde chefes de Estado e humoristas quebram protocolos, até das piadas. Onde preto faz piada de preto e todo mundo ri. Irreverência? Não, mais embaixo. Falta de complacência… Bem, aí já é dar pista demais.
É isso, o Rio é mais embaixo. Mas não muito, senão viraria São Paulo. Isto é, tomaria jeito. Isto é, teria que morrer para nascer de novo – nascer torto de novo.
No Rio de Janeiro, onde a natureza faz esquina com a cidade, a civilização paga pedágio à liberdade. Virtuosos são os outros (os paulistas, por exemplo). O frescor do vento leste raramente deixa as idéias no mesmo lugar. Terra que conjuga o verbo criar em qualquer tempo, mas onde o verbo desenvolver soa melhor no futuro do pretérito – ou quem sabe amanhã, se não chover.
Um lugar permeável, por isso afável, por isso cativante, por isso romântico. E meio fútil. Uma vela para a decadência, outra para a elegância.
A natureza exuberante não conta a história de uma exuberância. Conta a história de um estado de alma. Sublime e alquebrada. A beleza, assim como o rebolado, é mais em cima.
Na conferência ecológica mundial, em 92, o Rio sediou a maior reunião de chefes de Estado da história. E daí? O Rio tem a maior floresta urbana do planeta. E daí? A mania do superlativo não engrandece o que já é grande. A mulher bonita que se fantasia de mulher bonita e vive em função do papel de mulher bonita cansa a sua própria beleza.
A princesinha do mar, de tanta auto-exaltação, virou mulher de malandro. Um bibelô acostumado à adoração cínica, como acontece com todo bibelô. Foi salva da imolação naturalista pela intervenção do homem. Mais precisamente, do cronista. Um esculacho na complacência. Rubem Braga escreveu: “Ai de ti, Copacabana”. Como nos tênis grudentos do compositor, a regeneração do paraíso.
Por que maquiar a princesa? Por que fingir que ela não morde? O gringo assaltado na Avenida Atlântica declara que ainda ama o Rio. Por que?
A resposta está nos primeiros raios do dia revelando as montanhas etéreas que emergem do mar de Copacabana. Há quem nunca as tenha notado. Quem notou, não esquecerá jamais. O segredo está lá.
Fonte Blog do Guilherme Fiuza
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