sábado, 27 de febrero de 2010

El terremoto obliga a suspender el Congreso de la Lengua en Valparaíso

El fuerte terremoto que ha sacudido Chile ha obligado a suspender la celebración del V Congreso Internacional de la Lengua Española que iban a inaugurar el próximo martes la presidenta Michelle Bachelet y el Rey de España en Valparaíso.

Fuentes de la organización del Congreso señalaron que el Gobierno de Chile anunciará oficialmente en las próximas horas la cancelación de esta reunión, que llevaba por título 'América en el español'.

Esta mañana, el presidente de la RAE, Víctor García de la Concha, había aclarado desde Santiago de Chile que los académicos estaban "esperando instrucciones".

"Estamos tranquilos, no he visto ninguna escena de pánico", contó a la emisora española Cadena Ser. El terremoto lo despertó mientras dormía en el hotel Crowne Plaza de Santiago, donde los académicos se alojaban en vísperas de una reunión de trabajo prevista para este sábado.

Los académicos, en Valparaíso
"No sabemos si se va a tomar la decisión de suspender el Congreso", dijo a Efe García de la Concha, quien explicó que el anuncio de cancelación es algo que le corresponde a las autoridades chilenas. De la Concha recalcó que lo peor de lo sucedido es que hay muchas personas fallecidas, y que en este tipo de situaciones siempre existe el temor de que haya réplicas fuertes.

En Chile se encuentran ya De la Concha y Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes, así como académicos de varios países hispanoamericanos.

No obstante, los vuelos que iban a traer en las próximas horas a otros participantes y periodistas han sido cancelados o desviados a otros países, como es el caso del avión de Iberia en que viajaba la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que tuvo que aterrizar en Buenos Aires.

El director de la RAE confirmó que los miembros de las Academias de la Lengua que tenían previsto un encuentro sobre ortografía este fin de semana en Santiago efectivamente están reunidos y se sienten con ánimo tranquilo.

El grupo de académicos españoles e hispanoamericanos, así como los primeros periodistas que llegaron para cubrir el Congreso de la Lengua están todos bien, confirmó De la Concha.

"Mi temor era que se rompiera un gran ventanal, pero después se sintió como una intensidad fuerte, como si las placas tectónicas se hubieran asentado", relató.

Tras los primeros minutos de confusión, los empleados del hotel donde se alojan los académicos y periodistas ordenaron el desalojo, en previsión de que las réplicas del movimiento telúrico dañaran la estructura del edificio y causaran daños a los huéspedes.
Fuente El Mundo

E mais nao digo

(...)
E é também por isso que Joana Vasconcelos fala muitas vezes da necessidade de pôr em marcha um programa de Arte Pública, em que o processo de selecção das obras de arte espalhadas pelo país seja mais aberto a gente mais jovem. “O país ainda está muito ligado a uma forma muito conservadora”, sublinha Joana Vasconcelos. "É preciso que as obras de arte pública sejam mais contemporâneas".
Fonte sapo.pt
Comento: uma coisa é uma coisa. A outra coisa é outra coisa.Penso que que o Estado (qualquer Estado)deve fomentar a produçao cultural, os talentos nacionais e o acesso a cultura através do fortalecimento das instituiçoes afins. Entretanto, o gosto estético nao pode ser imposto sob o risco de tornar-se ideologia ou outra coisa qualquer. Cada vez mais ouvimos a pergunta "e quanto tempo dura a modernidade??". Arte é Arte...e ha arte com minusculas contemporaneas, barrocas, classicóides i tutti quanti
Ouço cada dia mais que a verdadeira palavra de ordem é a "acupuntura" voltada para a revitalizaçao dos espaços urbanos.E mais nao digo.

"El lenguaje abre las puertas a la razón y la vida"

La libertad de hablar
"El lenguaje abre las puertas a la razón y la vida", afirma el autor de Filosofía y lenguaje, que inaugurará el 2 de marzo en Valparaíso (Chile), junto a Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards, el V Congreso de la Lengua Española.
EMILIO LLEDÓ


Vivimos sobre la tierra aunque el cemento y el asfalto la estén recubriendo. Vivimos el aire que respiran nuestros pulmones, aunque el desenfreno o la inconsciencia lo estén corrompiendo. Vivimos del agua, ese líquido imprescindible -lo "mejor es el agua" dijo el poeta griego-. Apenas pensamos que por encima de todos los adelantos tecnológicos, son esos elementos, esos principios fundamentales de la existencia, lo único que no nos puede faltar. No somos capaces de imaginar el día en que se dijera: "Mañana no hay aire; desde mañana nunca más habrá agua, ni campo, ni surcos donde sembrar".

Los residuos de las palabras desactivadas dormitan siempre en el fondo de nuestro ser
La naturaleza en la que estamos y que nos constituye es la única verdadera realidad. Epicuro había mostrado el carácter esencial de esa naturaleza que es también nuestro cuerpo: una maravillosa organización de la materia que nos conforma, nos realiza y que, como la "caída de las hojas en otoño", nos somete al paso del tiempo y, en él, nos deshace. La naturaleza humana se origina por el impulso de una fuerza vital que consiste, según el filósofo, en "sentir y pensar". La vida es, pues, una energía, un movimiento, que dinamiza todo el "ser" que podemos alcanzar. Porque en la existencia no tiene lugar sólo el proceso que la naturaleza nos señala, sino que, dentro de ese proceso, hay un destino, una forma de evolucionar, una forma de alzar un ser personal, una individualidad consciente, que fluye en cada historia, desde la luz que haya sabido proyectar sobre las palabras y los conceptos del lenguaje en que ha nacido.

El reconocimiento de la estructura de la corporeidad y de que la posible felicidad empieza por ese reconocimiento fue un paso decisivo para la libertad de la mente, que es la más importante de las libertades. Libertad no significa, únicamente, experimentar el mundo como posibilidad, como apertura del mero existir, aunque la idea de libertad surgiese en contraste con la experiencia real de la esclavitud. Ser libre fue un proceso de libertad interior, una liberación individual.

Un elemento imprescindible en el territorio de la libertad es el lenguaje. Pero esa inconsciencia que nos habita en nuestro "estar" en la naturaleza, la padecemos muchas veces ante nuestro ser en el lenguaje. Se ha hecho tan propio de cada individuo el universo conceptual de palabras entre las que vive, que apenas es consciente de que ese espacio hay que habitarlo, construirlo, cuidarlo, pensarlo. La habitación en esa "casa del ser" es una continuada tarea de aprendizaje y claridad.

Pero antes de cualquier proceso educativo, parece que la liberación mental surge de las condiciones de posibilidad para que esa libertad cristalice y se ejerza. Mal puede llevarse a cabo el idealismo o, tal vez, la ensoñación de esos sutiles procesos donde se hace fecundo y creador el uso del lenguaje y su comunicación, si esos sueños tienen inevitablemente que coexistir con la miseria, la violencia, la angustia social, la pobreza. Los sociólogos suelen diagnosticar que la mayor parte de las monstruosidades que llegan a encarnarse en individuos humanos se debe a esa estrechez vital, a ese encierro existencial, a ese magullamiento de la sensibilidad y la inteligencia que, como forma feroz de esclavitud, se empieza a padecer en la niñez y la adolescencia. Las formas de alienación social, la posible ruptura violenta con lo "establecido" son, en principio, degeneraciones de esa necesidad de ser libre, de una patológica y desolada búsqueda de emancipación.

A pesar de esas dificultades reales y para no claudicar necesariamente a su imperio, estamos obligados siempre a plantear los problemas que la esclavitud y el encierro, tan graves casi como los del cuerpo, sobrevienen en el descuido de las palabras con las que nos alimentamos y que constituyen el territorio verbal que ha ido abonándose en nuestra alma.

Tan destructora como la miseria real es la miseria ideal. Las preocupaciones ecológicas que, sin duda, apuntan a una clarividente actitud en la que presentimos nuestro cuerpo como parte integrante del asombroso mundo que nos rodea, del cielo estrellado y los ríos fluyentes, han de encontrar paralelismo en la "existencia interior" que decía Guillermo de Humboldt. Tal "existencia", que abre el horizonte de la humanización, es una existencia "lingüística", un universo de palabras, con soles y estrellas: Esos conceptos esenciales de la amistad o la verdad, por ejemplo, que empezaron a decir los seres humanos porque los necesitaban para vivir. Y hay que aprender a vislumbrar, entre las opacidades de la sociedad, las constelaciones de sensibilidad e inteligencia dormidas en el cerebro, y que alumbran si nos han enseñado a encenderlas.

El aprendizaje es delicado porque en esa sutil atmósfera de palabras, de ideas, de sentimientos y emociones, retumban las tormentas que desencadenan las presiones de grupos armados en la avaricia, el fanatismo y la fomentada ignorancia. Contra ese aprendizaje ilustrado combate también el ejército de las frases hechas, de los hábitos que, nutridos de la indigestión de "conceptos" que se asumen porque interesa y ciega "practicarlos", provocan criminalidad y agresividad. Pero también actúa contra la tensa armonía de la sociedad la falsa practiconería de los grupos de poder despreocupados de lo que verdaderamente dicen, de los conceptos que utilizan con total desconocimiento de la vida que palpita bajo ellos.

La existencia de estos fenómenos que aparecen en el universo de las palabras se debe tal vez a la inercia con que, en los cauces de la mente que pretende pensar, se han establecido unas órbitas más desordenadas y confusas que las celestes, y que delimitan, cierran y aniquilan los círculos de significaciones. Formas sutiles de los reflejos condicionados que el sectarismo educativo ha ido inyectando en el alma, donde provocan respuestas sin conocer qué son y a qué responden.

Esos usos de "energías sucias", de manoseos esterilizadores del lenguaje, necesitan, como los patéticos residuos radioactivos, sus cementerios nucleares. El enterramiento de las costras verbales que ha provocado, sobre la superficie de los conceptos, el escurridizo y desordenado patinaje político o mediático es, en el fondo, más fácil de aliviar que el de los otros residuos. Consiste sólo en eliminar la corteza por donde podemos insensatamente deslizarnos. El aligeramiento semántico, el diluir las ideas en el curso de la existencia que debe buscar objetivos y fines más allá de la atascada y ciega pragmacia tiene que empezar en la escuela que ha de trasmitir no sólo determinados saberes, sino hacer entender esos saberes desde las palabras que los dicen. En la práctica de esa libertad se fomenta la creatividad en el espejo donde el alumno aprende, con la lectura, a verse a sí mismo. Porque los libros no son sólo objetos donde se remansa el lenguaje de la oralidad. Los libros nos leen también porque sus palabras son miradas que se reflejan en el cristal, aún limpio, de nuestros primeros pasos en el conocimiento.

Todo ello ocurre en el suelo de la sociedad donde muchas veces no se dan únicamente las atracciones y reacciones "de quienes mandan" como decía Alicia "en el país de sus maravillas", sino que además la marca de esos reflejos condicionados nos atonta, ofuscándonos ya en la experiencia social y escolar. Ese vocabulario congelado e inerte que se ha metido en el alma, ni siquiera puede responder a la exigencia socrática de "diga lo que piensa", o incluso "piense de verdad lo que dice", porque la degeneración ha llegado al extremo de que no sabemos ya pensar. Los residuos de las palabras desactivadas dormitan siempre en el fondo de nuestro ser, y lo peor de ellos es que aparecen de pronto como formas incurables de irracionalidad.


El lenguaje, que se funda en la verdad, en la honradez personal y política, abre las puertas a la razón y la vida. Suena utópico que los seres humanos lleguen a liberarse del dominio que ejerzan, desde las peores formas de oligarquías, los perturbados de la corrupción mental; pero no hay que renunciar a esa supuesta utopía. La vida democrática jamás podrá realizarse mientras una ciudadanía, desconcertada y engañada con la codicia de los otros, se resigne, por la miserable ideología de la pragmacia, a soportar la dictadura de la indecencia.


Emilio Lledó (Sevilla, 1927) es autor, entre otros libros, de Ser quien eres. Ensayos para una educación democrática (Universidad de Zaragoza), Filosofía y lenguaje (Crítica) y El marco de la belleza y el desierto de la arquitectura (Biblioteca Nueva). El filósofo participará, junto con Jorge Edwards y Mario Vargas Llosa, en la jornada inaugural del V Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará en Valparaíso (Chile) entre los próximos días 2 y 5 de marzo bajo el lema América en la lengua española. www.congresodelalengua.cl.

Fuente El Pais

PS Leis outros ensaios de Babelia aqui

Incertidumbre en torno al Congreso de la Lengua de Valparaíso

El rey Juan Carlos y Michelle Bachelet serían los encargados de inaugurar el encuentro el martes
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS -



"No sabemos qué va a pasar con el congreso de Valparaíso, pero no hemos anunciado su suspensión", afirman desde Madrid fuentes de la Real Academia Española. "Habrá que conocer el número de víctimas y el alcance de los daños. Parece que hay carreteras afectadas y que el aeropuerto de Santiago de Chile va a estar cerrado 24 horas. Quedan muchos congresistas por llegar, pero el congreso está previsto para el martes. Los actos que tenían que celebrarse hoy y mañana eran previos", explican las mismas fuentes. Que añaden: "Por ahora somos nosotros los que estamos dando las noticias a la gente que está en Santiago porque ellos están incomunicados en el hotel".


El hotel es el Crowne Plaza, en el que se alojan los directores de varias academias de la lengua, entre ellos Víctor García de la Concha, director de la española, que esta mañana (madrugada en Chile) relató a la Cadena Ser los primeros minutos del terremoto. Antes del congreso estaba previsto que se celebrasen en el propio hotel dos sesiones. Hoy, la reunión de la comisión interacadémica que se ocupa de la nueva edición de la ortografía que tiene que aparecer en otoño. Mañana, la reunión plenaria de directores y presidentes de la Asociación de Academias.

Según el programa del V Congreso de la Lengua Española, que sigue oficialmente en pie, el rey don Juan Carlos y la presidenta chilena Michelle Bachelet deben presidir el próximo martes la sesión inaugural del encuentro en Valparaíso, en la costa del Pacífico, a 120 kilómetros al oeste de Santiago. En el mismo acto está previsto que participen, entre otros, los directores de la Real Academia Española y del Instituto Cervantes y los escritores Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards y Emilio Lledó. La confusión en torno a los efectos del seísmo en el océano y la costa es otro elemento de incertidumbre.

Bajo el lema "América en la Lengua Española", el programa del congreso incluye la presentación de la versión manual (750 páginas) de la nueva gramática y dos ediciones conmemorativas de la obra de los poetas chilenos y premios Nobel Gabriela Mistral y Pablo Neruda. El programa del encuentro incluye también la participación de políticos, académicos y escritores como Felipe González, Ricardo Lagos, Ernesto Zedillo, Ángel Gabilondo, Antonio Skármeta, Juan Gelman, Nicanor Parra y Gonzalo Rojas.

Fuente El Pais

El fuerte terremoto registrado en Chile deja ya 78 muertos

Un terremoto de 8,8 en la escala Richter ha sacudido el centro y el sur de Chile -el que destrozó Haití el pasado 12 de enero fue de 7.0- . Según el último balance del Gobierno chileno, las víctimas ascienden ya a 78.

Según el ministro de Interior, Edmundo Pérez Yoma, 34 de los fallecidos se han registrado en la región del Maule, a unos 300 kilómetros al sur de Santiago. 13 personas han muerto en Santiago, diez en la región de O'Higgins, cuatro en Valparaíso y tres en La Araucanía, a 670 kilómetros al sur de Santiago.

En la región del Biobio, a 500 kilómetros de Santiago, donde se localizó el epicentro del terremoto, se han confirmado también diez fallecidos, pero se presume una cifra mayor
Fuente El Mundo.es

Bravo,Pibe!


PS: Nao resisti ao filme mas nao resistí tampouco aa excelente crítica da Isabela Boscov. Tal qual o Campanella, Isabela avança. Sempre . Sempre um pouco mais e mais!

viernes, 26 de febrero de 2010

Perez Reverte:“No creas, yo también tengo mis ternuras”...

Antes de que trescientos mil ejemplares de El asedio (Alfaguara) tomen el próximo miércoles las librerías de España, Arturo Pérez-Reverte se fue a navegar solo, “nada, fui a Ibiza y volví”, para pertrecharse de la soledad y los silencios que le van a faltar en la vorágine de promoción en la que ya está metido. Ha trabajado duro dos años, dice este marino lector “que ocasionalmente escribe novelas”. Dos años de ensamblaje, después de tanto ir y venir, y leer, y pisar Cádiz. Cuenta Pérez-Reverte que El asedio es una novela moderna con personajes y sucesos de dos siglos atrás. Con esa vehemencia imposible que se gasta, cuenta, como verán, muchas más cosas. El Cultural publica hoy en exclusiva un capítulo de la novela.


Ha escrito Pérez-Reverte una novela con todos los palos de su baraja y los triunfos que viene acumulando de sus partidas anteriores. El asedio es una novela de misterio, de mar, de amor, de política, de ciencia y de historia de España, por decirlo a la velocidad con la que Arturo habla. Es el relato de un gran fracaso. La historia de un mundo que se acaba y otro que no llega a nacer. Poblada de personajes con vidas derrotadas, entre los que destaca esa Lolita Palma que bien pudiera ser una Jane Austen enamorada del Cayetano Rivera de la época. Comerciantes avispados, artilleros franceses, jovencitas asesinadas, corsarios, policías corruptos y mucha pólvora completan la escena. Ya se sabe que en las novelas de Pérez-Reverte pasan muchas cosas. Estamos en la Cádiz de 1811.

- ¡Qué Cádiz! ¿Era, efectivamente, la ciudad más liberal de Europa?
- Lo era, lo era. Pero esta novela podía haberla situado en Troya, en el Leningrado cercado por los nazis, en el Madrid de 1936 o en el Sarajevo del 92. El problema que se plantea es un conflicto moderno. Pero Cádiz me daba unas características especiales: es una ciudad sometida a los vientos, con una topografía muy definida que no ha cambiado apenas en dos siglos: pones un mapa de hoy sobre un mapa del siglo XVIII y coincide casi exactamente. Todo eso me permitía moverme por ella con mucha seguridad. Es decir, Cádiz tiene esos elementos climatológicos, urbanos, arquitectónicos y geométricos que se adecuaban a mi historia.

"Lo que España tenía que haber sido y no fue"
-Además preparaba una constitución... Históricamente vivía una etapa importante... - Sí, pero yo no quería contar eso. Eso ya lo contó Galdós y lo contó muy bien, y lo contó Ramón Solís, en Un siglo llama a la puerta, también muy bien. Yo no quería reescribir una novela histórica sobre Cádiz. Habría sido estéril, absurdo... Yo quería escribir mi novela, y que pasara en Cádiz. Una Cádiz que fue el ejemplo de la España que pudo ser y no fue. Donde la aristocracia no era de nobles, ni siquiera de dinero, sino de comerciantes, una aristocracia moderna, comparable a la Inglaterra o la Holanda de entonces, y con una clase dirigente abierta, liberal, que viajaba, que hablaba idiomas, donde la religión no era un elemento determinante, donde la política estaba supeditaba a la economía, y no al revés.

- Y era ese mar, lleno de comerciantes y corsarios, de intrigas, contrabandistas y asesinos el que lo hacía posible, ¿no?
- Sí, claro, ese continuo contacto con la civilización, con la cultura, con el comercio, con la guerra, con lo que venía de fuera, tanto libros como periódicos. Su relación ultramarina con las colonias de América hacía de Cádiz una ciudad especial, que no tenía nada que ver con el resto de España. España era entonces un lugar cerrado, oscuro, donde estaban los curas, los reyes, los ministros, y la aristocracia corrupta y acabada, mientras que Cádiz era moderna, abierta, y era el mar, sí, el que la hacía posible. ¡Me entristecía tanto pensar, mientras manejaba toda esa documentación de la época, lo que Cádiz era, lo que España tenía que haber sido y que no fue por nuestra estupidez de siempre...!

España es un país históricamente enfermo - Cádiz como metáfora de la gran ocasión perdida. ¿Por qué se truncó la historia?
- Porque España es un país históricamente enfermo. Se ve muy bien en cuanto escarbas un poco en la historia: desde Indíbil y Mandonio, los Austrias, la Ilustración... Hasta ahora mismo... Mira cómo nos estamos cargando la democracia. En cuando se empieza a perfilar una España distinta, esa España que empieza a ser posible, la destruyen los mismos españoles: la arrogancia de unos y el fanatismo de los otros. En Cádiz, los constitucionalistas liberales no supieron ver lo que era posible y no era posible. Quisieron hacer una constitución radical de la noche a la mañana, y eso era imposible. La misma constitución tenía el gen de su destrucción. Y cuando lees las actas de los debates, ves cómo se odiaban unos a otros, cómo se puteaban, cómo usaban la Prensa como arma arrojadiza... cómo ese esquema dialéctico, terrible y destructivo, se va reproduciendo en el siglo XIX, XX y XXI. El oportunismo político ya se da en la Constitución de Cádiz. Es desolador ver cómo el español repite los errores, cómo se carga lo que se le ponga delante.

- ¿Hasta qué punto El asedio es una especie de balance, de fin de ciclo como escritor, después de estos veinte últimos años?
- Sí, lo es. Quería escribir una novela en la que de alguna manera estuvieran todas mis novelas anteriores y cupieran en ella todos mis lectores; no una novela total, que me parece una palabra pedante, pero sí lo bastante amplia como para que cualquier lector de mis distintas novelas tuviera un eco de las otras; una novela, si quieres, de madurez, con todos mis trucos, mi experiencia....

- Y su memoria, su memoria histórica particular...
- Sí, al fondo está España, como siempre. Más diluida que en Un día de cólera, Trafalgar o Alatriste, indudablemente. Pero no es una novela didáctica. Yo no quería contarle al lector lo que era España entonces, sino mover a mis personajes por esa España, de manera que al lector, mientras los acompaña, se le esté quedando pegada casi sin darse cuenta cómo era aquella España y ese mundo fascinante.

La memoria analfabeta es muy peligrosa
Pérez-Reverte se embala. No es que le duela España, es que le indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. Se revuelve porque, dice, un país inculto no tiene mecanismos de defensa, y “España es un país gozosamente inculto”. Tiene el escritor en la punta de los dedos las batallas, los hombres, las tragedias que han hecho la historia para apuntalar sus argumentos.

- Mi memoria histórica tiene tres mil años, ¿sabes?, y el problema es que la memoria histórica analfabeta es muy peligrosa. Porque contemplar el conflicto del año 36 al 39 y la represión posterior como un elemento aislado, como un periodo concreto y estanco respecto al resto de nuestra historia, es un error, porque el cainismo del español sólo se entiende en un contexto muy amplio. Del año 36 al 39 y la represión posterior sólo se explican con el Cid, con los Reyes Católicos, con la conquista de América, con Cádiz...

Separar eso, atribuir los males de un periodo a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada. Yo quiero a alguien culto que me diga que el 36 se explica en Asturias, y se explica en la I República, y se explica en el liberalismo y en el conservadurismo del XIX... Porque el español es históricamente un hijo de puta, ¿comprendes?

- Hombre, Arturo...
- Sí, el español es históricamente un hijo de puta, pero para comprenderlo, para aceptarlo, para quererlo, con lo bueno y lo malo -ahí está también su generosidad, su capacidad de olvidar y de perdonar, de empezar de nuevo- hace falta conocer sus tres mil años de desarrollo y no un pequeño periodo en el cual por sí solo no explica nada.... Me parece muy bien la Ley de Memoria Histórica, pero necesita tener una letra pequeña, un apéndice que la contextualice... Yo soy de Cartagena, y en Cartagena, que era zona roja, hubo de todo, hubo represión brutal de los milicianos y represión brutal de los falangistas. Y a mí, cuando era pequeño, me contaron las dos represiones, las dos; por eso, hablar de unos buenos y otros malos a estas alturas... Cualquiera que haya leído historia de España sabe que aquí todos hemos sido igual de hijos de puta, TODOS.

“¡No me cuentes historias!”
- No sé si sólo es cuestión de incultura...
- Si este país no fuese un país analfabeto, cuando a la gente le dicen: estos son los buenos y estos los malos, diría, ¡no me cuentes historias, que yo sé muy bien de qué estamos hablando, que yo he leído, que sé que no, que sé que los carlistas, y sé que los isabelinos, y sé que Fernando VII y sé que la Constitución, y sé que los nacionales, y los rojos, y sé que los socialistas, y sé que los comunistas... Que yo sé! El problema es que España es un país inculto, España es un país gozosamente inculto, es un país deliberadamente inculto, que disfruta siendo inculto, que hace ya mucho tiempo que alardea de ser inculto, y con gente así, esa Ley de Memoria Histórica es ponerle una pistola en la mano. No estamos preparados para leyes como ésas.

“¿Sabes realmente cuál es mi lamento histórico? Es que aquí nos faltó una guillotina al final del siglo XVIII. El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza. Nos faltó eso, pasar por la cuchilla a media España para hacer libre a la otra media. Eso lo hemos hecho luego, hemos fusilado tarde y mal, y no ha servido de nada. El momento histórico era ése, el final del XVIII. Las cabezas de Carlos IV y de Fernando VII en un cesto, y de paso las de algunos obispos y unos cuantos más, habrían cambiado mucho, y para bien, la Historia de España. Nadie lo hizo, perdimos la ocasión, y aquí seguimos todavía, arrastrando ese lastre que nos dejaron aquellos que sobrevivieron y que no tenían que haber sobrevivido”.

Se acerca un lector devoto, ignorante de la gravedad de la situación, preguntando por su próxima novela. Otro, más tarde, le pide que le firme Cuando éramos honrados mercenarios, que lleva en su mochila. Al escritor le ruborizan los elogios y quiere que termine la escena vaporosa lo antes posible. Aparece el gran tímido que lleva dentro, tan alejado del bravucón que se mete en mil batallas. “Estas muestras de afecto me hacen sentirme mal, sentirme responsable, yo sólo soy un tipo que escribe, que mete mensajes en una botella sin esperar retorno”.

Ajuste de cuentas con el mundo
Siempre he creído que Pérez-Reverte habla como sus rudos personajes, pero que es él quien se parece a ellos, y no al revés. “La literatura -dice- es como el alcohol: nadie pone lo que no tiene. O lo robas, o lo tienes. Y a mis personajes los he hecho yo. No he bebido en fuentes documentales solamente. Es mi propia mirada sobre el mundo la que vierto en los libros. En ellos está mi sentido de la amistad, de la vida, de la muerte, de la lealtad. Creo que soy un escritor coherente”.

-Esa fama tan cimentada que lo acompaña, fama de independiente y libre, también de cierta chulería...
- ¿Y qué tiene de malo eso?
- ...fama de hombre herido...
- Herido no... ¿por qué? Bueno, acaba la pregunta...

- ...de estar en un continuo ajuste de cuentas con el mundo.
- Es que a mí el mundo que he visto no me gusta. Sí, es verdad, estoy herido por el mundo. Mi vida ha sido una sucesión de haitís... Y de Haití es tan culpable el azar como la estupidez de los hombres... y en mi vida, en mis artículos y en mis libros intento ajustar cuentas con el uno y con el otro. Porque a mí me han hecho los libros que he leído y las cosas que he visto. Y los libros me han servido para digerir e interpretar las cosas que he visto. Sin los libros no habría podido sobrevivir personalmente a muchas de esas tragedias que he visto, a Sarajevo del 92, al Beirut del 76, a Eritrea del 77. Esa colección de fotos, de fantasmas, de haitís que tengo en la memoria, sin esos libros como analgésico, como clave, me habría sublevado, estaría disparando contra la gente. Los libros me han dado cordura. Me han hecho digerir lo indigerible. Sin todos esos libros, estaría perturbado seriamente, sería una persona muy desagradable.

Todo Titanic tiene su iceberg
-Las cosas parece que han cambiado poco desde su Territorio Comanche de hace 20 años.
-El hombre moderno se niega a aceptar las reglas: el mundo es un lugar peligroso, hostil, todo titanic tiene su iceberg, y nos negamos a verlo. La gente se deja timar por las agencias de viaje que hablan de lugares paradisíacos, pero el mundo es un sitio muy jodido. Es que los barcos se hunden, y los virus te infectan, y las balas te matan... es asombroso que la gente se niegue a aceptar que el mundo es un lugar así, pero los viejos lo sabían y nosotros lo hemos olvidado. Mira el cuadro de Brueghel el Viejo del Prado: esos viejos lo sabían, y con nuestra estupidez lo olvidamos todo y pagamos el precio de ese olvido. Y oímos: “¡Que me saquen de aquí!... ¡Que el gobierno intervenga!...” Pero, gilipollas, ¿por qué te has metido?

“El mundo es un sitio muy duro, sí”, remata el escritor, y continúa: “Pero, escúchame una cosa: cualquier médico de urgencias de un hospital, cualquier penalista que se pasea por la cárcel, cualquier chica que trabaje con marginados conocen la dureza del mundo. No hace falta ir a la guerra... Esto que tenemos aquí, en Occidente, es la excepción, el mundo real es aquello. Y ya no estamos preparados para defendernos frente al mundo.

Un trabajo, no un don divino
-Hace tiempo le oí decir que nunca pertenecería al mundo hipócrita, falso, lleno de envidias que es el mundo literario. “Prefiero -recuerdo que decía- estar fuera de todo esto y estoy muy feliz de no deber nada a nadie, en el terreno literario”.
- Ya ves que he sido coherente, que han pasado los años y he seguido mi camino. No debo nada, no, pero por eso no me creo mejor que nadie. Simplemente, no pertenezco a ese mundo; no voy a veladas literarias, ni a Hay festivales, ni a la Feria del libro (aunque a lo mejor este año voy). Me mantengo fuera. ¿Por qué? Porque no lo necesito. No veo que haya relación entre dar un ciclo de conferencias sobre la literatura del próximo milenio y escribir novelas. Y yo escribo novelas. Y trabajo todos los días y lo mejor que puedo. Esto es un trabajo, no un don divino. No soy un artista. Tengo una obligación moral conmigo mismo y con la gente que me lee. Tengo que concentrarme en eso y no ir por ahí teorizando sobre literatura, que me importa un carajo.

- Si, pero ahora es usted académico.
-Ya, pero eso no lo pedí. ¿Quién iba a rechazar ese honor? Estoy encantado, además. Estar entre gente sabia es un privilegio. Dice Javier Marías que la Academia es lo más parecido a un club inglés que ha visto en su vida. Pero no, no es un club, es algo abierto al mundo, a América; es un lugar de trabajo interesantísimo. Formar parte de ese grupo es un honor inmenso.

- ¿Lee los libros de otros colegas, o sólo libros de Historia?
-(Silencio largo, largo) Es evidente que algunos leo. Leo los libros de mis amigos. Leo poco, pero poco por dos razones: primero, porque tengo 58 años y me queda un tiempo limitado. Y prefiero leer historia, o clásicos griegos y latinos, que es lo que me gusta. Ya no leo prácticamente novela, pero releer a Montaigne, a Virgilio, a Suetonio, a Plutarco... eso sí me alimenta, me es útil. Yo voy cambiando, así que siempre me resulta una lectura diferente.

En el making-of de la entrevista se han quedado algunas curiosidades del escritor. Ahí van éstas: “Desde hace 25 años veo dos películas diarias en mi casa”... “De esta novela no sale una película, es demasiado compleja”... “Antes de tener éxito con mis libros, yo era igual de chulo”... “Sé que hay gente que mataría por mí y otra que no me soporta”... “No creas, yo también tengo mis ternuras”...

Y alguna perla más.

Blanca BERASATEGUI

Fuente El Mundo
Para acceder a pagina do jornal e ao capitulo do livro, aqui!

jueves, 25 de febrero de 2010

Eu poderia dizer :"como nao sou loura...."


Mas se recordo bem, "um dia eles vieram....".É preciso dar um basta ao preconceito! Ou nao???
PS: Nao me alongo e por este motivo nao falarei contra as cotas , esta outra forma de preconceito.

Campo de Estrellas..Compostela





El Pórtico se deja la Gloria en el camino
Los peregrinos que llegan a Santiago de Compostela se encuentran con un muro de andamios donde debería estar uno de los elementos más emblemáticos de la Catedral: el Pórtico de la Gloria. La Xunta de Galicia espera que más de 200.000 personas lo visiten en 2010, el último Xacobeo hasta dentro de 11 años. También esperaba que el conjunto escultórico del Maestro Mateo estuviese al descubierto para aproximadamente estas fechas. Pero esos plazos se olvidaron hace tiempo. De hecho, en pleno Año Santo, los trabajos de restauración están bloqueados.


Ninguna de las instituciones quiere aclarar las razones exactas del parón
Muy pocos conocían los últimos contratiempos que afectaban al Pórtico hasta el pasado jueves, cuando el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció tras la reunión semanal con su Gobierno que había autorizado un convenio para "desbloquear la restauración". Los problemas que alegó fueron "diferencias técnicas" entre la dirección de los trabajos, liderada por la restauradora del Ministerio de Cultura Concha Cirujano, y los especialistas de la Dirección General de Patrimonio de la Consellería de Cultura de la Xunta. Cuáles son estas disparidades no lo aclaran ninguna de las dos partes.

En el convenio que se firmará (y que según Alfonso Muñoz, director del Instituto de Patrimonio Cultural del Ministerio, "permitirá por fin el desbloqueo de los trabajos", informa Isabel Lafont) intervienen, además de la Xunta y Cultura, el Arzobispado de Santiago, el Cabildo de la Catedral y la Fundación Pedro Barrié de la Maza, que subvenciona la restauración con tres millones de euros. Las obras llevan meses paralizadas por las "diferencias técnicas" a las que todos aluden y nadie explica. Ni la Xunta ni el Ministerio han querido entrar en ningún momento en el fondo de la cuestión, ni han explicado las causas reales del bloqueo pese a los requerimientos de este diario.

Con el acuerdo que firmarán todas las partes implicadas se articulará una dirección conjunta que aglutinará a los técnicos de Patrimonio de la Xunta y al actual equipo que, además del personal del Ministerio de Cultura, cuenta con un comité científico internacional con más de media docena de expertos. Así, pretenden que entre todos consensúen el rumbo que deben tomar los trabajos de restauración que hasta ahora se sometían a "unos criterios muy estrictos de la Xunta", según la Fundación.

Lo que todavía no se ha aclarado es cuándo esta dirección conjunta se pondrá a trabajar para reanudar la restauración. Tanto la Xunta como la Fundación aseguran que el parón actual no va a retrasar el fin de los trabajos más allá del año que viene, cuando se cumple el octavo centenario de la consagración de la Catedral, en cuya celebración está prevista una visita del Papa Benedicto XVI.

Lo que sí quedó atrás hace tiempo son los objetivos que se marcaban las instituciones cuando el Pórtico de la Gloria fue cubierto de andamios hace un año y medio: eran los que fijaban marzo de 2010 como fecha para descubrirlo. Para entonces debía estar restaurado del desgaste al que la humedad de Santiago y la actividad de un templo con tanto trasiego como su catedral han producido en el granito que el Maestro Mateo utilizó en 1168 para representar el juicio final. En esa época, las esculturas estaban policromadas, según se cree, de blanco, negro, rojo, azul y dorado. El paso del tiempo provocó su desgaste y sucesivos repintes. Con la actual restauración, tal y como estaba planteada, se iba a limpiar la primera pátina y la capa que apareciese sería la que debía quedar a la vista, de forma que los colores que hoy se ven muy difuminados, poco perceptibles desde abajo, recobrarían fuerza.

En teoría las diferencias técnicas no afectan a esta planificación y tienen más que ver, según las pocas pistas que dan las instituciones, a cómo se aborda el trabajo.
Fuente ElPaís

martes, 23 de febrero de 2010

Turner:Insospechadas modernidades van de ronda a Paris y Madrid

El pintor británico William Turner (1775-1851), precursor de insospechadas modernidades, ha llegado a París. Tras su paso por la Tate Gallery, y antes de recalar en el madrileño Museo del Prado, una gran exposición en el Gran Palais confronta al artista con los cuadros y maestros que le inspiraron.

El artista británico siguió a rajatabla la regla número uno de su época —"imitar a los grandes maestros del pasado"—, pero esta mirada a los pintores de su pasado y a sus contemporáneos le llevó a desarrollar su personal estilo. Así se convirtió en uno de los más audaces padres del impresionismo y la abstracción.

La muestra —organizada por la Tate Britain, en colaboración con la red de museos gala (RMN) y el Museo del Prado— se inaugurará este miércoles en el Grand Palais y podrá contemplarse hasta el próximo 24 de mayo con el título 'Turner et ses peintres' (Turner y sus Pintores).

Después, la exposición viajará a Madrid, donde podrá verse en el Prado del 22 de junio al 19 de septiembre próximo, bajo el título 'Turner y los Maestros', traducción exacta del utilizado en Londres hasta el pasado 31 de enero.

Sin duda el Grand Palais podría difícilmente recurrir a ese mismo enunciado tras el apabullante y reciente éxito, también mercadotécnico, de 'Picasso y los Maestros' (783.352 visitantes del 6 de octubre de 2008 al 2 de enero de 2009).

La visión parisina de Turner
El enfoque parisino revela además un matiz especial dentro de esta triple exhibición que es ante todo el "fruto del trabajo de más de 50 años de los investigadores de Turner, muchos de ellos ya muertos", explica el comisario francés, Guillaume Farault.

Gracias a ellos "sabíamos perfectamente qué cuadros vio Turner y qué cuadros le inspiraron", también "sabíamos donde estaban, la dificultad era conseguir los préstamos", añadió el conservador del Museo del Louvre, una de las instituciones que gestiona la RMN.

En sus grandes líneas, agregó Farault, la exposición "fue concebida en Londres", luego cada cual desarrolló su propia visión. En París, se propone plasmar "el encuentro del artista con el Louvre y con los artistas franceses contemporáneos suyos, en especial en lo que concierne al paisaje".

La búsqueda muestra "lo que los maestros aportan a la modernidad". En cierto modo, Turner "quiso conciliar la belleza clásica con los elementos de la modernidad, que son los que consisten en representar la atmósfera, la luz, el movimiento y la velocidad", añade Farault.

Haciendo la pintura visible
El pintor británico lo hizo "principalmente gracias a su técnica, con una factura muy visible", donde la pintura "es muy espesa y se ven mucho los colores directamente aplicados sobre la tela", empastados sin particular dulzura y con relieve, a diferencia de como hacían los maestros antiguos, subraya.

Lo que quería Turner era "hacer visible la pintura con su materialidad, su peso, su consistencia y su textura".

No fue el único en utilizar esa técnica, pues muchos pintores ingleses trabajaban ya con ella algunos fragmentos de sus cuadros, pero, resaltó, sí fue el primero en llenar con ella toda una obra.

Respecto a las principales influencias francesas, Faroult resalta ante todo dos: Lorrain (1600-1682) y Poussin (1594-1665), aunque precisó que trabajó igualmente sobre Watteau (1684-1721) y otros artistas como Gericault (1791-1824), "cuya 'Balsa de la Medusa' pudo ver en Londres y de la que hizo una variación". La obra está ausente de París y tampoco pudo verse en Londres.

En relación con la exposición de la Tate, la gran diferencia será una mayor ausencia de maestros holandeses que también impregnaron la creatividad de Turner, y la existencia de más pinturas al óleo y menos acuarelas, explicó.

En junio, en el Prado
Faroult dice ignorar cuál será el enfoque que se le dará en el Prado, que prestó al Grand Palais dos 'Moisés salvado de las Aguas', uno de ellos de De Lorena, el otro de Veronese (1528-1588), una de las grandes influencias italianas de Turner.

El comisario francés recordó que el gran viajero Turner no visitó nunca España ni se conoce de momento "una relación directa de España en su pintura".

Consideró, sin embargo, interesante "hacer una arqueología de lo que pudo ver" para saber si este contemporáneo de Francisco de Goya estudió la pintura española "que en su época comenzaba a ser descubierta por los pintores ingleses".

Es un tema que "no ha sido estudiado hasta ahora y que tampoco está documentado", pues como no fue nunca a España no hay nada en sus notas ni en sus numerosos cuadernos, llenos de croquis y reflexiones sobre sus lecturas y sobre los cuadros que veía, añadió Faroult.
Fuente Efe /El Mundo

Henry Moore y mi Guate

Un mundo oscuro de sexo, guerra y muerte. Una exposición en Reino Unido muestra la cara menos conocida del escultor Henry Moore, conocido por sus sinuosas y agradables figuras que adornan parques y plazas por todo el mundo.

La Tate Britain de Londres ha reunido más de 150 esculturas y pinturas del artista en lo que ha sido considerado como la mayor exhibición de su trabajo en años.

La muestra recorre el trabajo del artista durante más de 40 años. Desde claustrofóbicos dibujos de esqueletos que se esconden de ataques aéreos a máscaras primitivas de piedra o figuras femeninas de madera, vastas, eróticas.

Chris Stephens, uno de los comisarios de la muestra, espera que ésta arroje una imagen de Moore más oscura y complicada y reafirme su posición como uno de los mayores escultores de los tiempos modernos.

"Su filo crítico, su oscuridad, su sexualidad han sido olvidados", dice Stephens. "No puedes apreciar totalmente su trabajo sin comprender el contexto de las dos guerras mundiales y el Holocausto", añade.

Una época 'de crisis y ansiedad'
La exposición trata de mostrar que hay más en este artista que sus gigantes figuras abstractas recostadas o sus agradables escenas familiares, trabajos que hoy pueden verse por todo el mundo, en parques y plazas de Dallas, Nueva York o Berlín.

Nacido en 1898, Moore era hijo de un minero del norte de Inglaterra. El séptimo de ocho hijos, creció durante la convulsa época que desembocó en dos guerras mundiales y la carrera armamentística de la Guerra Fría.

Tras alistarse en 1917, Moore sufrió un ataque con gas mostaza por parte de las tropas alemanas, en las trincheras de la frontera Francesa. Fue uno de los 52 supervivientes de un regimiento de 400 hombres y pasó dos meses en el hospital. "Su arte se produjo en ese momento de crisis y ansiedad que caracterizó la mitad del siglo XX", explica Stephens.

Precisamente, fue una serie de dibujos de londinenses refugiándose de los bombardeos nazis en los túneles ferroviarios de la ciudad los que transformaron la carrera de Moore y le supusieron el éxito internacional.

Sin embargo, hoy en día sus obras más conocidas son esas grandes figuras femeninas recostadas, a menudo distorsionadas y con cortes ovales en la piedra o la madera. Aunque habitualmente se consideran agradables y tranquilizadoras, el escultor trataba de que tuviesen una carga erótica.

Cada una de las salas de la muestra londinense se abre con un trabajo diferente de una madre y un hijo, un tema que Moore denominó su "obsesión fundamental". Las ambiguas estatuas parecen suscitar interrogantes sobre la naturaleza humana que van más allá de la maternidad, explica Stephens.

Moore combinó aspectos de la escultura tradicional greco-romana con las formas primitivas y sinuosas del arte de las culturas maya, azteca y africana. Más que una representación fiel de la realidad, sus formas orgánicas buscaban el significado."El arte de Moore era un arte acerca de la muerte y la sexualidad y sobre la figura humana como un vehículo para expresar verdades mucho mayores", concluye Stephens.



Fuente El Mundo