sábado, 26 de noviembre de 2011

REPORTAJE Érase una vez un español que razonaba

Un ensayo traza por primera vez la historia de las ideas literarias en España - El pensamiento estético se ha debatido entre el casticismo y el cosmopolitismo

"Soy un español que razona", respondía Juan Gil-Albert cuando lo acusaban de afrancesado. Las palabras del poeta republicano dos veces exiliado, fuera y dentro, ilustran bien la presunta incompatibilidad entre las palabras España y pensamiento. No digamos pensamiento relacionado con las artes. Esa presunción queda ahora en entredicho con la aparición de las 900 páginas de Las ideas literarias (1214-2010), un volumen coordinado por José María Pozuelo Yvancos. Escrito por el propio Pozuelo, que se encarga del siglo XX, y por cuatro estudiosos más -Fernando Gómez Redondo, Gonzalo Pontón, Rosa María Aradra Sánchez y Celia Fernández Prieto-, el libro es el tomo octavo de la Historia de la literatura española dirigida por José-Carlos Mainer y publicada por la editorial Crítica.
Las ideas literarias es una rareza por lo que recoge y por el hecho de recogerlo. Lo más parecido habría que ir a buscarlo al periodo que va de 1883 a 1891, años en que Menéndez Pelayo redactó su Historia de las ideas estéticas. "Un libro como este estaba sin hacer", explica Pozuelo Yvancos. El catedrático de teoría de la literatura de la Universidad de Murcia y autor de títulos como Poética de la ficción o Teoría del canon y literatura española añade que, en lugar de por el término teoría, optaron por el más amplio de ideas. Y fueron a buscarlas "allá donde estuvieran", fueran prólogos (el Marqués de Santillana en el siglo XV), comentarios (Herrera sobre Garcilaso en el XVI), discursos (Lope de Vega en el XVII), cartas (Feijoo en el XVIII), críticas (Clarín en el XIX) o ensayos filosóficos (Ortega y Gasset en el XX).

Si en otras tradiciones los conceptos salían de manos de los maestros de retórica y poética, en el caso español son "los escritores son los que han ido abriendo camino teórico", dice Pozuelo. "Durante la posguerra, escritores como Benet, Gil de Biedma o Valente se adelantaron a los profesores de su tiempo". En los últimos cien años, un narrador juega un papel fundamental en el terreno de las ideas literarias, la de su tiempo y las del pasado: Azorín, que entre 1911 y 1913 publica Lecturas españolas, Al margen de los clásicos y Clásicos y modernos. "Es el gran creador de la tradición castellana. Hace como escritor lo que en términos filológicos estaba haciendo Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos". Así, el Centro impulsa la edición de grandes clásicos españoles de los que, como El Buscón, no existía un texto fiable. "Azorín lee a esos clásicos buscando construir una tradición nacional que estaba sin hacer. Más tarde, en un libro como Castilla, la vincula al paisaje".

La introducción a Las ideas literarias destaca que si hay una continuidad en los ocho cambiantes siglos que recoge, esa es la espinosa "cuestión nacional". ¿Existe una escuela española en literatura como se dice que existe en pintura? "Ha querido crearse", responde el responsable del volumen. "Lo curioso es que fueron los institucionistas los que fueron conscientes de esa necesidad". De entrada, no existía una historia de la literatura española. La primera escrita por un español fue, en 1865, Amador de los Ríos, el maestro de Menéndez Pelayo. No pasaba del siglo XV. "La Institución Libre de Enseñanza quiso dar cauce a una tradición española, y para eso había que historiarla", argumenta Pozuelo, que recuerda la lectura que Pidal hace de la épica castellana buscando la idiosincrasia de española: "Fija así una serie de caracteres de lo español. Por ejemplo, el realismo, que considera determinante en la historia de nuestra cultura. Quería subrayar aquellos elementos con los que España había intervenido en Europa, básicamente, la picaresca".

Si Azorín es el haz de la teoría, el envés (o viceversa) es Ortega y Gasset, que con La deshumanización del arte (1925) instala la cultura local en las polémicas de la vanguardia internacional. Para Pozuelo, Ortega es "la gran figura universal" del pensamiento estético de un país, este, que durante siglos ha vivido la tensión entre lo propio y lo ajeno, lo vernáculo y lo extranjero. Esa es la otra gran continuidad hispánica, la que va del italianizante Garcilaso a los afrancesados del siglo XVIII. "Siempre hubo un diálogo difícil con Europa", dice el profesor Pozuelo. "En eso la literatura no ha ido por un camino muy distinto que la política o la filosofía".

Tras la Guerra Civil, el franquismo triunfante mutiló el árbol de los estudios literarios. De ahí que la teoría literaria tardara en asentarse sin recelos en la universidad. No por casualidad, la antología de textos que cierra el nuevo volumen culmina con dos maestros que son un símbolo: Fernando Lázaro Carreter y Claudio Guillén. En el álbum gráfico que completa el texto, el primero aparece retratado junto a Roman Jakobson; el segundo, junto a George Steiner. El estructuralismo y la literatura comparada al máximo nivel. Las dos fotografías se tomaron en España.


El autor ha muerto, viva el autor

El volumen dedicado a las ideas en la Historia de la literatura española dirigida por José-Carlos Mainer coincide con la resurrección editorial de 1616, el Anuario de Literatura Comparada. Si el nombre de la revista alude al año de la muerte de Cervantes y Shakespeare, su director, Darío Villanueva, analiza en ella el realismo de Zola, Galdós y Henry James. No todas las comparaciones son odiosas. A ese anuario y al nuevo tomo de la Historia le acaba de seguir otro aún más nuevo: Razón y sentimiento, consagrado al siglo XVIII y redactado por María-Dolores Albiac Blanco.

Si el tomo histórico combate los prejuicios sobre la creatividad de las letras española durante el Siglo de las Luces, el teórico subraya lo que la idea actual de la literatura debe a esa centuria. En ella se fijan los géneros literarios por necesidades pedagógicas y comienza la profesionalización de los escritores y de la crítica. "Entre la imprenta e Internet está la prensa", explica Pozuelo Yvancos. "El siglo XVIII vive la eclosión de la comunicación intelectual fuera de los espacios académicos: revistas, tertulias... Nacen la vida literaria y el mercado". Las ideas literarias es, de hecho, un registro de nacimientos y defunciones. La imprenta mata la epopeya pero impulsa el ensayo y la novela, género al que le costó adquirir el pedigrí de la poesía. ¿Y hoy? "La Red lo va a cambiar todo", dice Pozuelo. Puede, por ejemplo, retocar la idea de autor, alguien que en la Edad Media era menos importante que el recitador. "El autor no estuvo y posiblemente llegará a no estar. Tuvimos que inventarnos a Homero con una imagen que es muy posterior. No pasará nada distinto de lo que ha pasado: la disolución de muchas categorías. Es posible que hayamos entrado en el inicio del final". O en el final del inicio.

Fuente El Pais

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cuando la gordura perdió su buen nombre

ENSAYO | 700 años de marginación

Cuando la gordura perdió su buen nombre

  • Georges Vigarello estudia la historia de la obesidad y su estigma


Algunos datos y desmentidos pintorescos: la gordura perdió su buen nombre en el siglo XIV, el último de grandes hambrunas en Europa; las órdenes mendicantes fueron los primeros propagandistas contra la obesidad; la costumbre de pesar el cuerpo humano se implantó en el siglo XIX; a los contemporáneos de Pedro Pablo Rubens, las modelos del pintor flamenco tampoco les parecían muy 'normales' (esas comillas, por favor)... Son anécdotas que proceden de 'La metamorfosis de la grasa' (Editorial Península), ensayo del historiador francés Georges Vigarello, libro que se explica mejor por su subtítulo: 'Historia de la obesidad'.

Porque, más allá de las anécdotas, el ensayo tiene una sustancia: la aparición y la evolución del estigma social que ha caído sobre los obesos, y, en paralelo, la historia de su percepción y tratamiento médico, su representación artística y su presencia en la 'cultura popular'. Cinco extractos del ensayo ilustran esa evolución:

Reproches mutantes

"Las críticas [a la obesidad] se vuelven más psicológicas cuando se acentúa el individualismo de las sociedades, cuando se proclama la autonomía o la afirmación del yo. Los 'fracasos' son entonces más íntimos, más afectivos. De ahí que, en el siglo XVIII, las corpulentas anatomías de los individuos de las regiones del norte se asocien a la 'apatía', o que, en las descripciones presociológicas de la literatura romántica (por ejemplo, la del atormentado 'gordo y triste que describe Granville en 'Les petites misères de la vie humaine', en 1843) se asocie el 'egoísmo' al 'gordo'. [...] A finales del siglo XIX, Manuel Leven inauguró una larga tradición de tratados donde se asociaba la obesidad con la neurosis".

Baja Edad Media

"De pronto [en la Baja Edad Media], también se exige mayor sutileza al cuerpo femenino, que debe ser completamente distinto al masculino, tener los miembros delicados y frágiles y dirigir la mirada hacia lo alto más que hacia lo bajo; 'esbelta, robusta y erguida' es la doncella de Iván. En las descripciones de la época, el cuerpo femenino es más frágil y más delgado que el del varón, no obstante lo cual debe insinuar carnalidad, combinar el refinamiento con la carne tierna, la gracilidad con la exuberancia. 'En Francia, sólo a finales del siglo XIII comenzó a considerarse bella la cintura estrecha y una anchura de pecho razonable'".

Renacimiento

"[En el Renacimiento] la gordura física se convierte en una torpeza generalizada. El volumen se convertirá en 'lerdez', en inadaptación a un mundo donde la actividad cobrará un nuevo valor. Antes del Renacimiento, la debilidad no se había pasado por alto, ni se había ignorado la lentitud. Pero la mentalidad se fijaba más en la glotonería, en la gula. Su fijación eran los pecados capitales. Mientras que las preocupaciones de la modernidad son la indolencia y la eficacia. [...] La gordura ya no es más que una forma de decadencia que condena ineluctiblemente a la estigmatización y el rechazo".

Siglo XVIII

"De pronto [en la Ilustración], la crítica de la gordura se reorientó al poner el énfasis en la impotencia, la esterilidad y al centrarse en la falta vital hasta el extremo de estigmatizar por primera vez 'lo superfluo' de la civilización, el exceso de artificio y de agitación convertido en redundancia e inutilidad. Se trataba de una crítica que apuntaba a algo que en la época solía considerarse despreciable: la pérdida de sensibilidad. El gordo se convirtió así en un impotente".

En nuestro mundo

"Un fenómeno completamente nuevo caracteriza a la obesidad en nuestros días: se ha convertido en una epidemia, en una 'enfermedad' común muy extendida y perfectamente identificada. El obeso es un enfermo social, un estorbo caro, un individuo sin voluntad."

"[El obeso tiene] la inevitable sensación de estar desgarrado: siente su identidad quebrada y, al mismo tiempo constata la imposibilidad de recomponerla. El sujeto vive en un cuerpo que le traiciona".

"El impacto de la obesidad es inversamente proporcional al nivel de ingresos familiares. Lo cual subvierte el esquema 'burgués' según el cual la obesidad era específica de las clases dominantes".

Fuente Elmundo.es

20 años no es nada...

Show must go on


Inside My heart is breaking
my makeup may be flaking
but my Smile still stays on

jueves, 24 de noviembre de 2011

El día de 'san librero'

«No pueden concebirse mayores ventanas de libertad que los libros ni cabe resguardarse mejor de la mediocridad que lo domina todo que con ellos», señalaba Antonio Gómez Rufo. «Entre todos debemos contribuir a dinamizar cada vez más el sector», manifestaba Juan Casamayor, el editor de Páginas de Espuma. «Llenemos de librerías las islas desiertas en que habitamos», cerraba el acto Luis Eduardo Aute.

¿Tienen plan para este viernes 25, el último de noviembre? Acuda a una librería, en cualquier ciudad de España; las encontrarán abiertas hasta las 22.00 horas, y no de forma estática, no sólo con la presencia, ya de por sí llamativa, de sus novedades, sino con actividades tan diversas como conversaciones entre escritores, recitales de poesía o juegos infantiles para los más pequeños (toda la oferta en esta web).

Si algo está demostrando el gremio de las librerías es su capacidad de resistencia para hacer frente a la crisis con una receta de múltiples ingredientes: dinamismo, capacidad para enfrentarse a los cambios, creatividad y unión.

El 7% de las pérdidas registradas en 2010 no es un dato valorado con pesimismo, teniendo en cuenta los tiempos que corren, por Fernando Valverde, al frente de CEGAL, pero, esta mañana, pese al tono festivo ante la inminente celebración del Día de las Librerías, se notaba un peso en el ambiente y en los corrillos: el parón del consumo interno, sobre todo de esos lectores no fieles que están empezando a dejar de comprar libros en las grandes superficies.

Este año la campaña del libro de texto, «que ha ido mejor que las temporadas pasadas», según Antonio María Ávila, representante de los editores, los buenos datos de las exportaciones a América y Europa, y la respuesta del público a libros como el último Premio Planeta o el último Alatriste de Pérez Reverte, pueden ayudar a capear el temporal.

Para reforzar esos buenos deseos y pronósticos, autores, editores y libreros han hecho piña en defensa de las librerías. A la Biblioteca Nacional acudieron distintas generaciones de autores dispuestos a defender con uñas y dientes ese espacio fundamental de la cultura y la edución, desde el flamante último Premio Nacional de Narrativa, Marcos Giralt Torrente, hasta autores más veteranos como Luis Matero Díez, Manuel Longares o Eduardo Mendicutti, entre muchos otros.

«No pueden concebirse mayores ventanas de libertad que los libros ni cabe resguardarse mejor de la mediocridad que lo domina todo que con ellos», señalaba Antonio Gómez Rufo. «Entre todos debemos contribuir a dinamizar cada vez más el sector», manifestaba Juan Casamayor, el editor de Páginas de Espuma. «Llenemos de librerías las islas desiertas en que habitamos», cerraba el acto Luis Eduardo Aute.

fonte:elmundo.es

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un Método Peligroso


hasta hoy dia.....

Mileuristas

Sin cinismos, se podría decir que también el madrileño Enrique Krahe tiene suerte. Y ese es el drama. Levantó el Teatro Municipal de Zafra, en Badajoz, un edificio trufado de ideas y respeto que abre una vía de futuro en la tradición constructiva local y que le valió premios como el Lamp de iluminación. Luego ganó el primer premio para construir una residencia de estudiantes en Noruega en la que trabaja. Aun así, Krahe pertenece al grupo de los ni-siquiera-mileuristas que han decidido tomarse la precariedad como una oportunidad para la investigación. Vive del despacho y de algunos talleres. "Aunque ya puestos a perder el pudor para hablar de estos temas, he de decir que también he vivido de mi mujer", cuenta desde Delft. Pasa medio mes en esa ciudad holandesa porque en esa universidad trabaja su mujer, ingeniera aeronáutica. No es el único que le levanta un monumento a su pareja. Quienes lo hacen consideran un avance el hecho de que ahora se pueda hablar del tema, un reflejo más de los cambios sociales que a los arquitectos les ha tocado vivir multiplicados. ¿Por qué? Porque al aumento de profesionales, debido al acceso masivo a la educación, ellos suman un recién creado sindicato.

Todos los roles están cambiando. El del cliente, también. Krahe cuenta cómo el dueño de una casa que construye cerca de Madrid ha dejado de trabajar en Telefónica para hacer de constructor de su vivienda. "Es ingeniero, y no sabe de esto. Pero como es muy empollón, ha asumido el papel. ¿Quién vigilaría mejor la construcción de su casa?". Krahe habla de la urgencia de replantear la fórmula tradicional, en la que el arquitecto verificaba en la obra el acuerdo entre esta y los planos. "Hoy la obra es parte activa, allí se realiza la mitad del proyecto", explica. Eso recorta la gente empleada, reduce drásticamente los gastos pero también limita la cantidad de trabajo que un arquitecto puede hacer.

Está claro que los arquitectos tienen que cambiar. Y ese cambio está alterando la arquitectura. Los socios de Iterare, en Santiago de Compostela, han cuajado cinco edificios sobresalientes recuperando, sin nostalgia, métodos constructivos del pasado que combinan con soluciones actuales y con ideas procedentes de otras culturas. Esos proyectos desinhibidos resultan contenidos, escuetos, pero no rígidos. Detallistas, pero no relamidos, transmiten naturalidad. Resultan creíbles. Y es que lo que sucede en Sabadell, Sevilla o Madrid también se vive en Galicia.

Allí, Jacobo Malde, Santiago Rey, Blanca Carballal, Daniel Dapena e Ismael Ameneiros formaron Iterare hace tres años. Habían trabajado en una gran ingeniería nacional, donde aprendieron a construir con precisión y profesionalidad. Sin embargo, se juntaron porque querían aportar algo más: una arquitectura de resistencia, capaz de aguantar agresiones con bajo mantenimiento pero sin bunquerizarse. De acuerdo con ese objetivo, firmaron su primera vivienda de aire nórdico para la matrona de los hijos de Ismael. Tras ella, la prima de esta realizó el segundo encargo, un nuevo experimento que combinaba madera local y prefabricación con un presupuesto inferior a 900 euros por metro cuadrado. Más tarde, fue el arquitecto municipal de Teo, donde se encuentran esas dos casas, quien les encargó su primera piedra de batalla: el centro social de Teo, un edificio partido en tres volúmenes para ahorrar en mantenimiento y abrirse a nuevos usos en el extrarradio de la ciudad.

Las oportunidades para quien está dispuesto a dejarse los días se multiplican. Pero no dan para sobrevivir. Hoy, a punto de concluir otro centro sociocultural, que sustituye dos barracas y una uralita en un barrio de viviendas de realojo en Ferrol y con una emocionante tribuna en el campo de fútbol de Vilalba (Lugo) terminada, los arquitectos de Iterare se van a separar. Ismael tiene dos hijos y dice, más en serio que en broma, que ha sopesado meterse a carnicero. A la escasez de proyectos cabe sumar la bajada en el porcentaje de los presupuestos y el aumento en la implicación de los arquitectos. Todo eso está paradójicamente alumbrando una generación de edificios modélicos, imaginativos y realistas que representan, para los arquitectos, más responsabilidades y más dedicación por menos dinero. Con todo, y con cinco logros personales que son cinco logros sociales, los integrantes de este estudio de Santiago se tienen que separar. Tampoco son mileuristas. No llegan a poder sobrevivir. Asumen no enriquecerse, aceptan esforzarse para hacer algo en lo que creen, pero no pueden dejar de pagar la factura de la luz.http://www.blogger.com/img/blank.gif

La democratización de la arquitectura está produciendo cambios que retan a los proyectistas tanto como a la propia disciplina. "La arquitectura va detrás de los cambios sociales, recogiendo sus efectos y dejando testimonio de esos cambios y de las transformaciones que se producen en la sociedad, ya sea por razones económicas o catastrofistas", sostiene Ángela García de Paredes, tercera generación en una saga de arquitectos que vive con holgura tras décadas de probar suerte, y tenerla, en todo tipo de concursos públicos. La situación económica, pero también un terremoto o la revolución industrial, cambian la arquitectura. García de Paredes lo ha visto pasar. Y está convencida de que, al margen de las adversidades, la arquitectura debe responder. "Hay muchos ejemplos de arquitectura de alta calidad producida en momentos de gran escasez".
Fuente El Pais.
Leia a matéria completa aqui

Ana Carolina

martes, 22 de noviembre de 2011

Sonho dos Outros - Sassetti

Bday e meu presente:Lulu Santos!

California


Eu vou além desse sonho...
viver a vida sobre as ondas...

lunes, 21 de noviembre de 2011

Javier Pradera por F. Savater

A su lado, uno no sentía la obligación de estar tenso o crispado, pero aprendía que el placer de sonreír no nos dispensa de continuar alerta.

En pocas líneas, entre el apuro del cierre diario y la niebla de la pena, debo expresar la deuda -la de muchos, la mía sobre todo- que tenemos con Javier Pradera. Es imposible, es necesario, en ello consiste el juego del periodismo: él me lo enseñó. Hubiera comprendido mejor que nadie la torpeza del logro, pero no el incumplimiento de lo requerido. Perdona, va por ti.

Javier Pradera puso toda su enorme competencia intelectual al servicio de la política, es decir, de la razón en sociedad. A diferencia de muchos prebostes de los medios de comunicación o del Gobierno, cuya preparación está por debajo del cargo que ocupan o el ruido que causan, la cultura de Javier rebasaba ampliamente lo exigido por las tareas que desempeñó. Como editor, tanto en el Fondo de Cultura Económica como en Alianza, fue imprescindible para facilitar formación integral a quienes debíamos gestionar ?mejor o peor? la Transición desde la chatura torva de la dictadura hasta el libre ejercicio democrático. Puso a nuestro alcance mucho de lo que buscábamos, nos orientó hacia lo que necesitábamos sin aún saberlo. Como periodista, ejerció una pedagogía lúcida y rigurosamente informada, radical en los principios pero moderada en la estrategia. A algunos nos enseñó en su día que en el terreno político lo bueno deja de serlo si se impone sin consenso a la mayoría social. Demasiado inteligente para contentarse con el sectarismo, mantuvo hasta el final un apasionamiento juvenil que le vedaba aparentar equidistancia.

¡Y su humor! Podía encontrar el sesgo cómico hasta hablando de una sentencia del Tribunal Supremo o, más difícil todavía, de un partido de fútbol. Su conversación, maliciosa y lúdica, divertía casi sin querer: nunca se las daba de ingenioso pero nunca podía remediar serlo... al contrario de tantos graciosuelos que sientan plaza de ello. Cuando escribía, en cambio, omitía las bromas que podían distraer de su argumentación y solo se permitía los rasgos humorísticos que la hacían más clara o más persuasiva, al modo de Voltaire. A su lado, uno no sentía la obligación de estar tenso o crispado, pero aprendía que el placer de sonreír no nos dispensa de continuar alerta.

Espontáneamente curioso de todo lo que podía ser humanamente relevante y siempre perspicaz, conservaba un pudor excesivo acerca de cuanto le concernía. No se quejaba de padecer abusos, se limitaba a procurar combatirlos. De sus achaques de salud nos enterábamos casi siempre al día siguiente, cuando volvía del hospital. Estaba convencido de que vivimos hasta el final y que a la muerte no hay que darle el gusto de que nos encuentre esperándola atónitos, de modo que su último artículo apareció su último día. Ha fallecido en una jornada de elecciones generales, de esas que a él le apasionaban como a pocos y que sabía comentar y analizar desmenuzadamente como nadie. Siguiendo a Borges, uno casi se atrevería a creer que algo que ciertamente no se nombra con la palabra azar rige estas cosas.

Nos presentó hace mil años Jesús Aguirre y fuimos amigos casi desde el primer momento. ¿Por qué? Me gustaría poder decir como Montaigne: porque él era él, porque yo era yo. Pero no sería cierto. Fuimos amigos porque él quiso generosamente tomarme bajo su zumbona tutela y enseñarme en la medida de lo posible el oficio de vivir. Cuanto me interesa saber y practicar del periodismo, a él se lo debo. Con paciencia a veces resignada, logró evitar que yo cometiera algunas de las imbecilidades a las que soy propenso. Por lo demás, me dio constante ejemplo de cómo ser donostiarra sin ñoñería y español sin aspavientos. La única vez que casi me traiciona fue precisamente en San Sebastián: yo le había rogado presentar un librito mío sobre la ciudad en un local de la parte vieja y él aceptó, a pesar de lo poco que le gustaba hablar en público. Pero desdichadamente la fecha del acto coincidió con un partido de la Real Sociedad, de modo que Javier se atropelló y aceleró hasta la ininteligible para acabar cuanto antes, mientras desde la puerta Juan Alcorta le hacía señas para que se despidiera de una vez. Tan inmejorable amigo de sus amigos como siempre era, solo cuando había fútbol por medio dejaba un poco de ser fiable...

Adiós, Javier. Ya ves, apenas me has dejado solo y ya empiezo a desbarrar y a dar trompicones. Después será aún peor, seguro que sí. Y toda la culpa va a ser tuya, por haberme cuidado tanto.
Fuente ElPais

domingo, 20 de noviembre de 2011

"El valor" de Mariano Rajoy e do Povo espanhol

Estamos ante una hora decisiva de España, ante uno de esos cruces de caminos que van a determinar el futuro de nuestro gran país, no ya en los próximos años, sino en las próximas décadas. Y, en estos momentos decisivos, es cuando se mide el temple de los hombres y de los pueblos. (Mariano Rajoy)


A crise econômica foi a protagonista da campanha eleitoral e a responsável por iniciar, no domingo na Espanha, um novo ciclo político, dando maioria absoluta aos centro-direitistas do Partido Popular (PP) no Parlamento — e levando os socialistas a uma derrota histórica após sete anos de governo.

Liderado por Mariano Rajoy, o PP governará com a maior margem da centro-direita desde a redemocratização. Rajoy tomará posse provavelmente na véspera do Natal, mas ainda não se sabe que política econômica adotará.

A despeito de toda a incerteza que paira sobre o futuro de um país asfixiado economicamente, a vitória do PP foi festejada por milhares de partidários nas ruas.
As palavras mais repetidas e mais temidas nos últimos três anos — desemprego, dívida pública, déficit e arrocho — acompanharam os eleitores. Rajoy comemorou a vitória adotando o conhecido tom contido:

— Não haverá milagres. Eu não prometi milagres. Para mim, não haverá inimigos maiores do que o desemprego, a dívida e o déficit — advertiu Rajoy, durante seu discurso, acrescentando, num tom mais otimista: — A voz da Espanha precisa voltar a ser ouvida em Bruxelas, vamos deixar de ser parte do problema e nos tornaremos parte da solução.
Fonte Blog do Noblat
PS: sempre me emociona uma alma nacional em festa e esperancada. Deus proteja a Espanha!
Veja a festa aqui
Leia o Discurso de Don Mariano Rajoy, aqui

USP: Rebeldes sem Causa ou...incognita


Rebeldes sem causa: reflexões sobre as recentes manifestações estudantis na USP

Dias atrás, ao serem retirados da reitoria da USP, alguns dos estudantes que a haviam ocupado ensaiaram uma triste evocação dos movimentos estudantis de outras épocas. Disseram –não sei se exatamente com estas palavras – que a universidade voltara a viver sob uma ditadura.

Depois que o sindicato dos funcionários pagou a fiança e a polícia liberou os 73 detidos, alguns dos centros acadêmicos da universidade convocaram uma assembléia para deliberar sobre o que denominaram a iminente “militarização da segurança da universidade“.

Convenhamos: talvez por estudarem na melhor universidade do país, esses rapazes e moças às vezes fazem pouco da inteligência alheia. A desocupação da reitoria – isto ninguém ignora – foi uma operação policial, e operações policiais têm como pressuposto o uso da força; e foi uma operação policial porque eles recorrendo à força, haviam ocupado um próprio público e em seguida se recusado a obedecer à ordem judicial de desocupação.

Longe, portanto, de configurar uma ditadura, o que o episódio indica é que existe no Brasil uma democracia em efetivo funcionamento. Nesse regime, todos nós – dentro e fora da universidade – temos direitos iguais e estamos igualmente obrigados a observar determinados limites de comportamento. O Estatuto da universidade não confere “direitos” especiais aos estudantes, e nem seria concebível que o fizesse, uma vez que acima dele existem as leis estaduais e a Constituição Federal.

UMA REPÚBLICA ESTUDANTIL, COM LEIS PRÓPRIAS?

O segundo ponto que me proponho comentar é tão óbvio quanto o anterior, mas às vezes o óbvio precisa ser dito. Como foi amplamente divulgado, o que deflagrou o episódio da USP foi a detenção pela PM de dois estudantes que fumavam maconha. Nada a ver com questões ou princípios relevantes para a instituição universitária. A mobilização estudantil deveu-se por conseguinte a um motivo fútil, ou quem sabe pior que isso: numa suposição inconsciente mas nem por isso menos estapafúrdia de que a condição universitária de certa forma implicasse a descriminalização do consumo de drogas. Este permanece interditado para os cidadãos em geral, mas não para os estudantes, que a esse respeito teriam um status jurídico diferenciado.

Mas o motivo, valha a redundância, é apenas o início da história. Em relação a movimentos estudantis, ninguém ignora que a participação nas assembléias é extremamente baixa, que há uma chance elevada de os participantes de hoje serem os mesmos de ontem e, não menos importante, de serem muitos deles militantes dos partidos de extrema esquerda. Isto obviamente não configura ilegalidade alguma, mas suscita algumas indagações importantes.

Por que os estudantes universitários – e aqui não me refiro só aos da USP – até hoje não adotaram, em proveito da transparência e da democracia, os procedimentos de discussão e votação universalmente conhecidos, e usados pelos mais diversos segmentos e até em reuniões de condomínio? Sem um mínimo de formalização, é inevitável que a representatividade de suas assembléias seja posta em dúvida.

A ocupação da reitoria da USP foi decidida por cerca de 500 estudantes, num total de 80 mil. Terão os 79.5 mil ausentes implicitamente concordado com tal decisão? Os que não compareceram à assembléia foram devidamente convocados e previamente informados da pauta a ser discutida? As discussões e votações foram conduzidas com clareza e imparcialidade?
Fonte Blog do Bolivar

Made in Portugal: Queijos Casa Matias

José Matias Fotografia © Fernando Fontes - Global Imagens

Era a casa dos Matias - pais, avós, bisavós e demais antepassados de José - que todos os visitantes iam "em romaria" quando queriam comprar o "bom" queijo da serra da Estrela. Ao longo de "quase 200 anos", o saber passou de geração em geração. Ainda hoje, a família é sinónimo do produto mais famoso da montanha mais alta de Portugal. E os seus queijos Casa Matias continuam a sair de Carragosela (Seia) para o mundo.

José Matias, o director executivo da empresa, desfia com orgulho a história centenária do projecto familiar que se tornou uma pujante produtora de queijos, de vocação internacional. "É uma história com quase 200 anos, que vem do tempo dos meus tetravós, pessoas da serra da Estrela ligadas à produção de gado e queijo, numa lógica de auto-suficiência. Com o evoluir dos tempos, os queijos começaram a ser comercializados em pequenas feiras. E o grande salto dá-se há cerca de 50 anos, com o meu pai e a minha mãe (António e Rosa Matias), que, quando se casaram, decidiram iniciar uma vida na área dos queijos", recorda.

Então, "não era precisa qualquer comercialização, os queijos estavam vendidos por natureza: romarias de pessoas, de Lisboa, do Porto, de todo o País" vinham a casa dos Matias comprar queijos. Mas o projecto foi sabendo evoluir - uma constante ao longo dos tempos. A Casa Matias certificou o produto seguindo normas comunitárias, aliou-se a um intermediário que punha os queijos no mercado e, quando esse acordo se extinguiu (1998), autonomizou-se como marca.

Foi por essa altura que José Matias, recém-formado em Engenharia Agronómica, se juntou ao projecto dos pais (tal como a irmã, Rosa, directora-geral da marca, já fizera). "Quis continuar o trabalho da família e levá-lo mais além. Tinha uma força interior muito grande que me dizia que o caminho era por aqui", lembra. Na altura, esse sentimento foi encarado com cepticismo pelo pai António, que preferia outra vida para o filho e o fez começar por baixo ("a ordenhar ovelhas, a gerir a produção agropecuária"). Mas daí à gestão da queijaria foi um salto - como o pulo que a empresa haveria de dar sob a sua gestão, mais profissional e informatizada.

Hoje, 15% das vendas da Casa Matias já são para exportação (Brasil, Luxemburgo, Suíça, França, Espanha), mas José sonha em chegar aos 50% a curto-médio prazo, mesmo continuando a crescer a nível nacional. E tudo assentou na mesma filosofia. "Fiz com que os clientes acreditassem no projecto. Isto é mais do que um produto: é uma história, é uma arte, é uma cultura, é o saber fazer. Há que vendê-lo como um todo, não só como um produto amarelo como uma cinta à volta", frisa José Matias.

Os queijos, mais ou menos curados ou amanteigados, compõem o grosso da oferta da Casa Matias, mas ela não se fica por aí. Também produz requeijão, doce de abóbora (e ainda outros doces e alguns enchidos, apenas para exportação). E na forja está a hipótese de avançar para a produção de uma manteiga.
fonte dn.pt

Dona Ruth de A a Z

Dona Ruth de A a Z

Livro reúne textos inéditos e raros de Ruth Cardoso e mostra minuciosamente
como ela ajudou a criar a antropologia urbana no Brasil
(Marcos Diego Nogueira)

É impossível pensar o estudo das ciências sociais sem lembrar da antropóloga
Ruth Cardoso, falecida em 2008 aos 77 anos. Sua extensa produção intelectual foi
marcada por uma atitude sempre crítica: a ex-primeira-dama do Brasil nunca
aceitou nenhum fato sem antes questioná-lo. Como poucos, se dedicou com afinco
ao detalhamento e aprofundamento do que, para muitos, seria tomado como fato
dado. O pensamento de Ruth, definitivamente, não era o pensamento da
maioria.
Apesar da dedicação aos estudos antropológicos, muitos de seus artigos e
anotações estavam perdidos, seja em ensaios publicados em edições de revistas
antigas, como as revistas "Opinião" e "Argumento", famosas pelo pensamento
politizado nos anos 70, seja em antigos cadernos de quando lecionava ciências
sociais na Universidade de São Paulo. Durante todo esse tempo, o material
permaneceu inédito. Pensando nisso, a professora da cadeira de city and regional
planning da Universidade da Califórnia, Berkeley, Teresa Pires do Rio Caldeira
dedicou os últimos dois anos preparando a compilação "Ruth Cardoso: Obra
Reunida" (Mameluco), que acaba de chegar ao Brasil. Considerando que a
professora teve acesso irrestrito ao acervo pessoal de Ruth, acredita-se que ali
estejam todos os textos acadêmicos escritos por ela ao longo de sua
carreira.
"Várias pessoas que trabalharam com a Ruth tinham a mesma sensação de que a
sua contribuição acadêmica estava sendo eclipsada por toda atenção que os outros
aspectos de sua vida estavam recebendo", diz Teresa, que considera Ruth a
fundadora da antropologia urbana no Brasil ao lado da colega Eunice Durham –
coautora de alguns textos presentes no livro, como "Elaboração Cultural e
Participação Social nas Populações de Baixa Renda", escrito em 1977.
A questão da urbanização e a incorporação desigual de grupos sociais na
cidade foram assuntos aos quais Ruth Cardoso dedicou boa parte de seus estudos,
tanto quanto a democratização e os direitos das mulheres. "Ela ficou interessada
nos movimentos sociais desde quando começaram a aparecer, em 1968. Ela estava
acompanhando esses movimentos serem articulados em outros lugares e se mantinha
superantenada para quando eles começassem a aparecer no Brasil", analisa Teresa.
"Ruth estava indo atrás de novas formas de organização e apostando que dali
viria a nova forma de democratização. A atuação dela era para a política das
mulheres, através do feminismo. Ela criava espaços para as mulheres, como o
Conselho Estadual da Condição Feminina", diz.
Amostra valiosa desses estudos, o quinto capítulo da obra, denominado
Movimentos Sociais, Estado e Democracia, mostra que, já no início dos anos 80,
Ruth tinha clara articulação ao demonstrar que os movimentos sociais urbanos
mudavam não apenas o caráter da sociedade civil, mas existiam em relação a um
Estado que também se transformava para incorporar a participação desses
movimentos e dos representantes da sociedade civil como parte de sua rotina.
"O volume revela o trabalho intelectual de Ruth Cardoso para criar no Brasil
uma antropologia não apenas em total sintonia com tudo que se produzia
internacionalmente, mas também capaz de investigar e explicar os processos de
transformação por que passava a sociedade brasileira na segunda metade do século
XX", diz Teresa, amiga pessoal e que trabalhou diretamente com ela por 20
anos.
Os cadernos de anotação usados em aula por Ruth, até então inéditos, agregam
ainda mais valor ao livro. "Ela era uma fantástica professora e preparava seus
cursos meticulosamente. Para cada aula tinha notas detalhadas", diz a
autora. Entre os cursos há um sobre seu colega de profissão Claude
Lévi-Strauss. "Para cada classe ela tinha novas anotações, algumas vezes
retomando as antigas, outras vezes explorando um novo texto. Essas eram notas
para guiar suas aulas, nas quais ela partia das notas e seguia os caminhos da
argumentação oral e do diálogo com os alunos." Interessante perceber a
complexidade de suas anotações, já que Ruth era conhecida por ser uma talentosa
improvisadora. "Ela argumentava brilhantemente", diz Teresa, que destaca também
as anotações sobre livros que ela estava lendo e observações sobre o andamento
de suas pesquisas.
Ao compilar décadas de estudo e dedicação, "Obra Reunida" revela ao leitor as
transformações no pensamento de Ruth Cardoso ao longo dos anos e permite que se
veja como o pensamento dela vai se moldando, que direções foram escolhidas pela
autora em seus estudos. "Quando você lê tudo, alguns fatores ficam bem claros: a
atitude moderna, o jeito de ser crítico e tomar tudo como objeto de pensamento e
reflexão. Ruth não conseguia ser dogmática com teorias. Se pegava uma coisa para
ler, imediatamente criava uma distância, uma crítica, colocava em comparação com
algo. Seu pensamento estava sempre em movimento", conclui Teresa.
Fonte Revista Isto É

Roberto Pompeu de Toledo.

Trapaça do tempo

Roberto Pompeu de Toledo“O problema da moçada da USP é a saudade de um período que eles não conheceram. Nasceram com atraso. Daí a obsessão por fantasiar um entorno de repressão e obscurantismo contra o qual `resistir”

A nostalgia da ditadura dilacera a moçada da USP especializada em ocupar prédios da Cidade Universitária.

“Abaixo a ditadura na USP”, dizia um dos cartazes expostos no prédio da reitoria durante o período em que ele esteve ocupado. Com a palavra “ditadura”, atirou-se sem economia no reitor, na Polícia Militar, no governo paulista.

Pobre meninada…

Depois que a PM, na madrugada da última terça-feira, acabou com a ocupação, os estudantes divulgaram um manifesto em que denunciavam a ação policial como “repressão sem precedentes”, realizada “na calada da noite” e “num clima de terror que lembrou os tempos mais sombrios da ditadura militar”.

“Clima de terror” é sempre bom invocar, e, se a ação se deu antes de o sol raiar, é de rigor aplicar-lhe essa clássica das clássicas expressões da literatura policial que é a “calada da noite”, mas… Pobre meninada – não adiantou caprichar na retórica. A operação da polícia, realizada no quadro legal de uma reintegração de posse, não produziu um mísero ferido.

E, depois de algumas poucas horas na delegacia, os ocupantes, livres e soltos, já estavam prontos para outra. Ainda não foi desta vez que a ditadura de seus sonhos, uma ditadura de verdade, impiedosa, sanguinária – sobretudo sanguinária, o sangue é fundamental -, fechou-se contra eles, oferecendo-lhes a chance da resistência heroica que tanta falta lhes faz na vida.

A PM está na USP legalmente, devido a um convênio, após o assassinato de um estudante

Para quem está chegando agora a este filme, ele começou com a detenção pela PM de três alunos que fumavam maconha no câmpus. Houve resistência dos colegas, reprimida pela polícia. Em protesto, foram ocupados, primeiro, o prédio da Faculdade de Filosofia, Letras e Ciências Humanas (FFLCH) e, em seguida, o da reitoria.

Ora, a USP se estende por uma imensa área, com recantos ermos e mal iluminados. Ali já ocorreram assaltos e estupros. Em maio, foi morto num assalto o estudante de ciências atuariais Felipe Ramos de Paiva, fato que motivou o convênio pelo qual a PM assumiu o policiamento na área.

O velho barbudo escreveu que a história, na primeira vez, se repete como tragédia, e, na segunda, como farsa. A resistência estudantil contra a ditadura deu-se no quadro da tragédia. A resistência contra a presença da PM no câmpus dá-se no da farsa. A causa é a mesma dos antigos donos do Complexo do Alemão – manter um determinado território fora do alcance das leis e instituições brasileiras, e portanto propício à prática do crime.
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"A resistência contra a presença da PM no câmpus dá-se no da farsa" (Foto: Folhapress)

Os protagonistas são sempre uma minoria

Outro surrado bordão do velho barbudo é que a religião é o ópio do povo. A fantasia da ditadura é o ópio da moçada encrenqueira da USP. Democracia é uma coisa mortalmente monótona. Bom era o tempo em que o porrete da ditadura atiçava a adrenalina. Desta vez o pretexto foi a maconha, mas, se não fosse, algum outro seria encontrado.

Entra ano, sai ano, o mesmo programinha de protesto, ocupação de prédio e denúncia da “ditadura” sacode a USP. Os protagonistas são sempre uma minoria. Dos mais de 80 000 alunos da universidade, desta vez não mais de 2 000 se envolveram no episódio.

Mas é uma minoria estridente. Conta com a boa e velha “imprensa burguesa” para dar ressonância a suas estripulias. O problema central dessa moçada é a saudade de um período que eles não conheceram. Nasceram com atraso. São vítimas de uma trapaça do tempo. Daí a obsessão por fantasiar um entorno de repressão e obscurantismo contra o qual “resistir”.
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Resistência à uma fantasia, com armamento de verdade: coquetéis molotov apreendidos pela PM na reitoria após reintegração

O desejo de viver em outro tempo nos conduz a Woody Allen. Em seu último filme, Meia-Noite em Paris, o personagem central é um escritor fascinado pela mítica Paris dos anos 20, a cidade em que conviviam Picasso, Gertrude Stein, Hemingway, Scott Fitzgerald, Salvador Dalí, Erik Satie, Cole Porter.

Dream of me

Brasil-Portugal :uma ponte de transito pemanente

Economia
Bom momento econômico atrai mão de obra estrangeira ao Brasil

Pablo Pereira, O Estado de S. Paulo

O agravamento do quadro econômico internacional nos últimos meses e o crescimento interno brasileiro colocaram o Brasil na rota da imigração de trabalhadores. Dados do Ministério da Justiça mostram um aumento de 52,5% no número de regularização de estrangeiros que buscam uma oportunidade de vida no País, saltando de 961 mil registros em 2010 para 1,466 milhão até junho.

Portugueses, bolivianos, chineses e paraguaios lideram os índices de elevação da regularização do Departamento de Estrangeiros do Ministério. E a concessão de nacionalidade brasileira dobrou. Subiu de 1.119 (em 2008) para 2.116 novos brasileiros (em 2010).

No Brasil, os estrangeiros que mais procuram oportunidades de trabalho são os portugueses. No ano passado, a regularização de passaportes pelo Ministério da Justiça contemplou 276.703 portugueses até junho.

De janeiro a junho deste ano, esse número pulou para 328.826 - 52.123 a mais do que no período anterior. Em seguida, aparecem os bolivianos. O Brasil acertou a situação de 35.092 deles em 2010 e outros 50.640 agora, em 2011. E há ainda crescimento no reconhecimento da migração de chineses e paraguaios.

Para o secretário nacional de Justiça, Paulo Abrão, a crescente procura por oportunidades de trabalho no Brasil é resultado de uma mistura entre o momento da economia brasileira e a crise do emprego nos países centrais.

Segundo Abrão, há ainda dois aspectos relevantes. "Do ponto de vista político, o Brasil adquiriu maior visibilidade internacional e teremos também importantes eventos nos próximos anos", observa, referindo-se à Copa do Mundo e à Olimpíada. Por outro lado, argumenta, há a forte demanda de empresas brasileiras que se beneficiam com a chegada de profissionais de alta qualificação.

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Fonte BlogdoNoblat