viernes, 30 de enero de 2009

British jobs for british workers


Miles de obreros británicos se manifiestan contra los trabajadores extranjeros
La protesta iniciada hace cuatro días en una refinería se extiende a todo el sector energético



La huelga puntual que arrancara hace cuatro días en una refinería de Lincolnshire contra el empleo de trabajadores extranjeros ha acabado extendiéndose por la geografía británica como una mancha que sugiere ciertos tintes xenófobos. Miles de empleados de diversas plantas energéticas en Inglaterra, Gales y Escocia salían este viernes a la calle para reclamar al Gobierno laborista la adopción de medidas proteccionistas que detengan la proliferación de contratos con compañías foráneas, un recurso que abarata los costes y suele traducirse en el empleo de mano de obra procedente sobre todo del este de Europa.


El núcleo de la protesta se centra en la promesa de Gordon Brown, al poco de asumir el cargo como primer ministro (junio 2007), asegurando que velaría por procurar "empleos británicos a los trabajadores británicos". Ese falso y populista compromiso -el gobierno no puede frenar el libre tránsito de trabajadores entre los países de la Unión Europea- ha acabado volviéndose en su contra en un contexto de crisis económica cuyas estadísticas de desempleo ya rozan los dos millones de personas (6,1% de la población activa). Y el mensaje ultraproteccionista, de tremendo calado entre las clases más golpeadas por la recesión, es explotado ahora más que nunca por la ultraderecha del Partido Nacional Británico (BNP, en sus siglas inglesas), que presenta claros visos racistas.
El origen de las protestas
La mecha de las movilizaciones prendía en la refinería de Lindsey (nordeste de Inglaterra) a raíz del contrato para la construcción de una planta de desulfurización que la empresa Total ha suscrito con el grupo italiano IREM. La población de la zona alega que los más de quinientos trabajadores contratados por esta última firma son italianos y portugueses venidos expresamente para acometer el proyecto, excluyendo a la mano de obra local que empieza a engrosar las abultadas cifras de paro. Los sindicatos británicos aducen que ese gesto obedece a motivos de ahorro, mientras que la firma implicada esgrime la carencia de trabajadores cualificados entre la oferta local. Total ha garantizado que la operación no entrañará "despidos directos" en su factoría, pero los obreros desconfían de la promesa.
"La nuestra no es una manifestación contra los trabajadores extranjeros, sino contra las compañías que discriminan a los trabajadores británicos", aseguraba Bobby Buird, dirigente del sindicato mayoritario, Unite, añadiendo que "reivindicar nuestro derecho al trabajo no es una lucha xenófoba". Algunos medios británicos, encabezados por The Times, apuntaban sin embargo la presencia del elementos del BNP en la trastienda de las protesta y reorientando su lemas contra la mano de obra foránea.
"Permanezcan en casa"
Como medida de precaución, los responsables de Total recomendaban a los contratados extranjeros de su planta de Lindsey que permanecieran en sus viviendas, mientras un millar de trabajadores británicos se manifestaban pacíficamente y rodeados por un importante dispositivo de seguridad frente a la sede de la compañía reclamando al ejecutivo la protección de sus empleos. A esa consigna acabaron sumándose otros mil huelguistas en la proveedora de gas Milford Haven, al oeste de Gales, y centenares de empleados de seis grandes compañías energéticas escocesas, de una segunda refinería del nordeste de Inglaterra o de una estación eléctrica galesa, entre otros paros de ámbito más reducido. El comité de empresa de la planta nuclear de Sellafield (noroeste) también debatía el apoyo a los huelguistas.
El suministro energético en las islas británicas está por el momento garantizado, aunque la protesta amenaza la ya precaria estabilidad del gobierno de Gordon Brown, situado 12 puntos por debajo de la oposición conservadora en las últimas encuestas. "Entiendo la ansiedad de la gente sobre sus trabajos. Nuestra acción se dirige a garantizar que puedan retenerlos, a ayudar a quienes pierden su empleo para que encuentren otro y a alentar la formación de los jóvenes. Ese es el modo correcto de encarar el problema", declaraba el primer ministro desde el Foro de Davos. Pero el hincapié que hizo Brown en la necesidad de evitar la tentación proteccionista difícilmente contribuirá a calmar los ánimos de unos huelguistas que han proclamado la globalización como su bestia negra.
Fuente El Pais

jueves, 29 de enero de 2009

Historia y historia.......

Occidente no debe imponer su visión del mundo a otras culturas


Philippe Descola tiene ese aire inconfundible de los exploradores de buena voluntad que acuden a investigar las sociedades primitivas con ánimo de aprender de otras culturas y sin ínfulas de superioridad. Nacido en París en 1949, discípulo del célebre Claude Lévi-Strauss y uno de los mejores antropólogos culturales del mundo, procede de una familia de hispanistas en la que su abuelo le enseñó algo tan fundamental para la vida como los nombres de las flores y de las estrellas. Fruto de su conocimiento del español y de su afición por la naturaleza, el joven antropólogo Descola se marchó con apenas 25 años a la Amazonia ecuatoriana para estudiar una sociedad de jíbaros que apenas había tenido contacto con el resto del mundo.

"Allí me encontré con una sociedad muy primitiva", recuerda Descola en el Instituto Francés de Madrid, donde esta semana ha impartido una conferencia. "Sólo un chico hablaba unas pocas palabras de español", prosigue, "al cabo de unos meses aprendí algo del idioma nativo y empecé a comprender que en su forma de ver las cosas no existe la separación entre cultura y naturaleza. De hecho, ellos no distinguen entre humanos y no humanos porque los animales y las plantas también disponen de lo que podríamos entender como alma. Por ejemplo, muchos pueblos amazónicos no tratan a las plantas en términos utilitaristas de cultivo o de producción, sino que las mujeres mantienen una relación materno-filial con los árboles o las flores. Entretanto, los hombres se relacionan con los animales como si formaran parte de la familia".
A juicio del antropólogo, todas las cosmologías, desde las que atesoran tribus en selvas aisladas hasta las que observan las sociedades de China o de India en la actualidad, integran cultura y naturaleza. Todas, salvo Occidente. Descola, un auténtico experto en esta materia sobre la que ha publicado varios libros, argumenta que la revolución científica del siglo XVII en Europa significó la aparición de inventos, como el microscopio o el telescopio, que permitieron convertir la naturaleza en algo autónomo y observable. "Desde entonces", apunta con su tono didáctico, "nuestra cosmología ha servido como modelo para entender las cosmologías de otros pueblos. Ahora bien, nuestra cosmología no puede ser una pauta y Occidente no debe imponer su visión del mundo a otras culturas".
Sin ningún alarde de catastrofismo, pero con la rotundidad de un científico, Descola vaticina que el planeta camina hacia el desastre si no se respeta la naturaleza. "Hay que parar esa loca carrera de ataques contra el medio ambiente", sentencia el autor del libro Más allá de la naturaleza y la cultura (Gallimard, 2005), que se publicará en breve en España. En su opinión, la conciencia ecologista que se ha desarrollado en las últimas décadas ha contribuido, sin duda, a aumentar la preocupación sobre problemas como la biodiversidad o el calentamiento global. "No obstante", matiza el antropólogo francés, "nuestra forma occidental de concebir la naturaleza como algo aparte de la sociedad y de la cultura sigue marcando los esquemas mentales de la mayoría de la gente".
Para Philippe Descola, "hay que defender la diversidad biológica y la diversidad cultural porque, en definitiva, son lo mismo". "Para vivir en un mundo donde valga la pena vivir", señala, "debemos sorprendernos por una enorme diversidad de respuestas a distintos desafíos. Esa aspiración a dejarse sorprender es aquello que da sabor a la vida y que actúa como un antídoto contra la uniformidad y la rutina". Cuando se le pregunta por lo que aprendió de los indios amazónicos, Descola no vacila: "Que cada día amanece para ellos con una total virginidad".
Fuente El Pais

PS Na matéria acima "negritei" a sistematizacao e o metodo cientifico apontado prelo Decolla mas com o intuito de contrapor ao conhecimento de astrologia e ate da domesticacao da agricultura que até entao nao podem ser atribuidas as OCIDENTE......
Deixo a Wikipedia nos contar algo da agricultura
Há cerca de doze mil anos, durante a Pré-história, no período do neolítico ou período da pedra polida, alguns indivíduos de povos caçadores-coletores notaram que alguns grãos que eram coletados da natureza para a sua alimentação poderiam ser enterrados, isto é, "semeados" a fim de produzir novas plantas iguais às que os originaram.
Essa prática permitiu o aumento da oferta de alimento dessas pessoas, as plantas começaram a ser cultivadas muito próximas uma das outras. Isso porque elas podiam produzir frutos, que eram facilmente colhidos quando maturassem, o que permitia uma maior produtividade das plantas cultivadas em relação ao seu habitat natural.
Logo, as freqüentes e perigosas buscas à procura de alimentos eram evitadas. Com o tempo, foram selecionados entre os grãos selvagens aqueles que possuíam as características que mais interessavam aos primeiros agricultores, tais como tamanho, produtividade, sabor etc.
Assim surgiu o cultivo das primeiras plantas domesticadas, entre as quais se inclui o trigo e a cevada.
O início das atividades agrícolas separa o período neolítico do imediatamente anterior, o período da idade da pedra lascada.
Como é anterior à história escrita, os primórdios da agricultura são obscuros, mas admite-se que ela tenha surgido independentemente em diferentes lugares do mundo, provavelmente nos vales e várzeas fluviais habitados por antigas civilizações.
Durante o período neolítico, as principais áreas agrícolas estavam localizadas nos vales dos rios Nilo (Egito), Tigre e Eufrates (Mesopotâmia, atualmente conhecida como Iraque) e rios Amarelo e Azul (China).
Há registros de cultivos em pelo menos três regiões diferentes do mundo em épocas distintas: Mesopotâmia (possivelmente pela cultura Natufiana), América Central (pelas culturas pré-colombianas) e nas bacias hidrográficas da China e da Índia.
Mudanças no clima ou desenvolvimentos da tecnologia humana podem ter sido as razões iniciais que levaram à descoberta da agricultura.
A agricultura permite a existência de aglomerados humanos com muito maior densidade populacional que os que podem ser suportados pela caça e coleta. Houve uma transição gradual na qual a economia de caça e coleta coexistiu com a economia agrícola: algumas culturas eram deliberadamente plantadas e outros alimentos eram obtidos da natureza.
A importância da prática da agricultura na história do homem é tanto elogiada como criticada: enquanto alguns consideram que foi o passo decisivo para o desenvolvimento humano, críticos afirmam que foi o maior erro na história da raça humana.
Por um lado, o grupo que se fixou na terra tinha mais tempo dedicado a atividades com objetivos diferentes de produzir alimentos, que resultaram em novas tecnologias e a acumulação de bens de capital, daí o aculturamento e o aparente melhoramento do padrão de vida. Por outro, os grupos que continuaram utilizando-se de alimentos nativos de sua região, mantiveram um equilíbrio ecológico com o ambiente, ao contrário da nova sociedade agrícola que se formou, desmatando a vegetação nativa para implantar a monocultura, na procura de maior quantidade com menor variedade, posteriormente passando a utilizar pesticidas e outros elementos químicos, causando um grande impacto no solo, na água, na fauna e na flora da região."
"

miércoles, 28 de enero de 2009

Requebrado

http://www.youtube.com/watch?v=-f2tIebPl8c

Rebolei meu requebrado mais prosa
num vestido cor de rosa
de barra rendada
nariz apontando pro alto
de cima de um salto
como quem nao deve nada

botei num decote do bom
o meu peito em pedacos
e ajustei o vestido
ate nao sobrar espaco

soltei o cabelo
que andava preso por costume
exagerei
no tanto de perfume
nas cores da pintura
ai ai ai
so pra gritarem
"vem ca gostosura!"
de dentro do bar do tonico
e eu dizer
"deixa disso negao que eu nao sou pro teu bico...."

quase voce me convenceu
de que era eu que nao te merecia
mas quem diria......
aprendi
já que sou filha de Xangô
que em matéria de dor de amor
quem perdoa já se vingou!

Papel, las fiestas de Lagerfeld y fiestas en Mexico




Una vibrante defensa del papel
Lagerfeld lanza un alegato en favor de lo artesano en la alta costura
EUGENIA DE LA TORRIENTE - París - 28/01/2009

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En el segundo día, una descarga de luz blanca y cegadora devolvió el pulso a la semana de la alta costura de París. Karl Lagerfeld escenificó ayer, con su estremecedora colección de primavera-verano 2009 para Chanel, la necesidad que la industria de la moda tiene de redimirse de sus pecados. Y le iluminó el camino. Para sacar a relucir lo mejor de su oficio no necesitó más que un papel limpio. "Hemos cometido muchos errores, pero podemos empezar de nuevo", explicaba. "Necesitamos una hoja en blanco para reescribir nuestra historia". El papel, tan cuestionado por el imparable avance de la cultura digital, se ha convertido en un bien precioso, tan exquisito como la seda. Es el mensaje de Lagerfeld, costurero septuagenario, pero también comprador compulsivo de libros, editor y fotógrafo. Aunque detesta la nostalgia, ayer se permitió un hermoso y épico alegato a favor de ese elemento que a ratos parece estar en peligro de extinción. "Es mi material favorito, donde todo empieza. No puedo recordar un momento de mi vida en que no estuviera haciendo un boceto de algo. Necesito el contacto físico con el papel, es mi verdadera forma de expresarme. Sin papel, estoy perdido", zanjaba.

Vestido con su habitual uniforme, la confesión parecía cerrar un círculo vital y creativo. "Soy un loco de las camisas. Es casi una obsesión". El diseñador alemán hablaba rodeado de papel, pero ¡qué papel! La gran escalinata, las más de treinta columnas y las pequeñas mesas redondas en las que sentó a los invitados estaban adornadas por un estallido de pétalos, hojas y margaritas hechas con inmaculado papel blanco. Como si el interior de un libro animado hubiera escapado de la biblioteca para trepar por las paredes del pabellón de cristal Cambon-Capuchines. Un entorno barroco, y puro, para un desfile absolutamente riguroso, gráfico y minimalista.
El desfile de Chanel fue una hermosa sucesión de siluetas en blanco, flexibles como un junco, puntuadas por destellos de negro y rematadas por increíbles tocados de flores, mariposas y lazos de organza y seda. La intimidad de la puesta en escena, con las modelos pasando entre las mesas como en un café, favorecía a creaciones sutiles y asombrosas en las que la delicada ornamentación, más sugerida que exhibida, estaba siempre al servicio de una milimétrica y rotunda arquitectura asentada en hombros muy marcados. Había que estar cerca para apreciar las 800 horas empleadas en el taller de Lesage en el bordado de perlas de un vestido rematado por minúsculos elementos botánicos.
Según se podía leer en el programa de mano, Coco Chanel y Misia Sert se vistieron de blanco en 1929 en el funeral de Sergéi Diaghilev, fundador de los Ballets Rusos, para honrar sus últimas palabras ("Eran tan jóvenes, ¡todos de blanco! ¡Eran tan blancos!") y Lagerfeld ofició ayer, a la vez y en blanco, un funeral, por la era que termina, y un bautismo por otra que empieza. Él lo llama el tiempo de la nueva modestia: "Menos espectacular, pero más refinado. Ha pasado el momento de la exhibición, de lo sexy y de la cultura bling bling. Empezamos un viaje más reservado y elegante".
No todos están convencidos de que la senda de la nueva austeridad sea el camino adecuado. Christian Lacroix, por ejemplo, se embarcó en un exuberante paseo por los fondos marinos en una cerrada defensa de la alta costura como vía de escape de la realidad y pasaporte a la fantasía. El diseñador francés, de 58 años, se entregó a sus habituales y preciosistas devaneos con lo colorista y lo exótico, pero desde la distancia coincidió con Lagefeld en dos significativos detalles. Por un lado, abrió su presentación con rígidas chaquetas de potentes hombros (también lo hizo Armani: junto con los drapeados, tendencia de la semana). Por el otro, terminó su viaje al centro de sus obsesiones con una gran falda de atípicos adornos: cartas y sobres de papel. Gracias a tan improbables guardianes, la galaxia Gutenberg se convirtió en la extraña protagonista de la jornada en el país de las hadas de lo textil.


Fuente El Pais




PS Y yo , cuando miré el encenário de la presentácion, no pensé en otra cosa sino a una fiesta en Mexico, siempre adornada con banderas de papel!!!!!!

Diasporas y diasporas .


La gratitud de los refugiados
Cuauhtémoc Cárdenas encabeza en Madrid un homenaje póstumo a la ex primera dama Amalia Solórzano, figura clave del exilio español en México


Un jueves de junio de 1937, el barco Mexique, de bandera francesa, llegó al puerto de Veracruz (México). A bordo viajaban 456 niños españoles, hijos o huérfanos de combatientes republicanos. El presidente, Lázaro Cárdenas, y su esposa, Amalia Solórzano, esperaban en la Ciudad de México a los pequeños exiliados. "Los primeros de aquellos que llegarían por el mismo camino", recordó el lunes su hijo Cuauhtémoc Cárdenas, en el homenaje póstumo a doña Amalia (como es conocida en México), fallecida el 15 de diciembre del año pasado a los 97 años.
La noticia en otros webs
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El recuerdo de la mujer que a los 25 años encabezó la recepción de los más de 20.000 exiliados españoles de la Guerra Civil (1936-1939) protagonizó el acto realizado el lunes en el Ateneo de Madrid. "El nombre de Amalia no puede separarse del de Lázaro, ya estuvieran materialmente juntos o momentáneamente en lugares distintos. Actuaron siempre como uno solo, moviéndose en el mismo sentido, por los mismos ideales", aseguró Cárdenas, fundador del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y tres veces candidato a la presidencia de México. Explicó que gracias al exilio "surgieron amistades y se crearon amplios círculos que aún hoy continúan" y subrayó la contribución de los refugiados al futuro de su nuevo hogar.
"Para Amalia, España fue siempre inseparable de la República", prosiguió Cárdenas, "Por ello me es muy grato que este acto se celebre en el Ateneo, donde se entrelazan los nombres de Amalia Solórzano, Lázaro Cárdenas y [el presidente español] Manuel Azaña", afirmó ante un auditorio lleno, donde se asomaron el rojo, el amarillo y el morado, los colores de la bandera republicana.
En el homenaje participó también el presidente del Consejo Consultivo de Michoacán (oeste de México), Alfonso Álvarez Miaja, descendiente del exilio español en México y nieto del general republicano José Miaja Menant, quien agradeció la protección de México a los exiliados.
"A doña Amalia nunca le gustó el tratamiento servil y adulador de primera dama. Fue una mujer eficaz en su labor que estuvo siempre al lado del presidente, y cuando éste murió, sus esfuerzos con los desfavorecidos continuaron", afirmó.
Nueva etapa en las relaciones entre México y España
Miaja aseguró que "si el legado de Cárdenas sigue vivo es gracias a la labor de Amalia, de sus hijos y sus nietos. Si existe la democracia en México, es gracias a ellos", y explicó que gracias a la Ley de Memoria Histórica "se abre una nueva etapa en las relaciones entre México y España. Muchos optarán a la nacionalidad, no para vivir en España, sino para honrar así la memoria de su pasado y su presente", añadió.
Por su parte, el arquitecto español Jerónimo Andreu, amigo de la familia Cárdenas, destacó la "extraordinaria lucidez" que Solórzano mantuvo hasta el final. "Era una mujer anclada en el presente más que en el pasado. Opinaba sobre lo que ocurría en México con una tendencia a la acción", relató.
La escritora Fanny Rubio relató una anécdota que la fallecida ex primera dama le contó en uno de sus encuentros. "Me contó cómo una vez sobrevoló el colegio donde estaban los niños un avión comercial, y cómo ellos, por instinto, se arrojaron al suelo para protegerse. Esto le hizo tomar conciencia del drama que vivieron, y supo que tenía que ayudarlos", dijo. Por otro lado, el embajador de México en España, Jorge Zermeño, destacó el cariño entre los dos países, "patente cuando se menciona el apellido Cárdenas".
Al concluir el acto, un grupo de asistentes se reunió en torno a Cárdenas. La mayoría pintaba canas y algunas arrugas. El hijo del presidente que guardó lealtad a la Segunda República Española hasta el último momento recibió abrazos y palabras de agradecimiento. Testimonios de quienes no han olvidado la acogida que les ofreció un país extraño. Una historia que comenzó una mañana de verano, en un puerto del golfo de México.
Fuente El Pais
PS Diasporas distintas, razones distintas, recepciones muy distintas

martes, 27 de enero de 2009

A Verdadeira e a Falsa .......

http://www.youtube.com/watch?v=bAHAmROlo-0

El Filodemo de Torrente Ballester





1988. Filomeno, a mi pesar Editorial Planeta
Filomeno Freijomil o Ademar de Alemcastre, dos nombres para un solo personaje en busca –otro más– de su destino, y que utiliza sus nombres en función del sitio o de la situación en que se encuentre. La dualidad del personaje determina su futuro, que se debate entre sus deseos y su destino heredado. Filomeno pasa de la casa familiar a estudiar Derecho en Madrid. De allí, primero, a Londres a trabajar en un banco, y, después, a París como corresponsal de un periódico portugués. Luego pasa la guerra civil española en Portugal. Mientras el futuro de España y de Europa se ensombrece, Filomeno narra su peripecia vital, se enamora, se desenamora, vive experiencias que le hacen madurar, en un devenir paralelas de la historia contemporánea y de la historia personal. Premio Planeta 1988.

250 anos del British Museum


Las puertas del Museo Británico llevan 250 años abiertas para mostrar y contar, como ningún otro, la Historia de la Humanidad.
Con más de siete millones de objetos procedentes de todos los continentes, el museo atrae tanto interés como el día de su apertura, el 15 de enero de 1759, cuando una colección donada por el naturalista Sir Hans Sloane sirvió de base para su fundación.
Su establecimiento había sido aprobado por el rey Jorge II (1727-1760) en 1753, después de que Sloane donase su colección formada por unas 71.000 piezas, desde libros a manuscritos, plantas desecadas y antigüedades egipcias, griegas o romanas.
Pasear por sus pasillos es como viajar en el tiempo por todos los rincones del planeta, pues el Museo Británico es fiel a su premisa fundadora de "museo universal", en el que cada visitante puede sentirse "en casa" y también "ciudadano del mundo".

Es así como el director del museo, Neil MacGregor, ve la misión de esta emblemática galería, que alberga desde momias egipcias hasta los frisos del Partenón, tantas veces reclamados, aunque sin éxito, por Grecia.
Préstamo de piezas
MacGregor quiere que el Museo Británico sea, de alguna manera, una "colección privada para cada ciudadano del mundo". El director aspira a crear una red de comisarios internacionales, bien conocedores de los valiosos objetos que guarda el museo, para que ellos puedan montar sus propias exposiciones en sus países.
Sería crear algo así como una "biblioteca", de la que se cederían en préstamo piezas para ser mostradas en otros países, como ocurrió en Pekín en 2007 con 'Gran Bretaña al encuentro del mundo', en la que el Museo del Palacio de la Ciudad Prohibida y el Británico ofrecieron piezas para esta misma exhibición.
Los comisarios chinos, según MacGregor, querían relatar la historia de cómo el Reino Unido llegó a ser una gran potencia, por lo que eligieron objetos del Museo Británico para llevarlos a Pekín.
Otro de los proyectos del director es una exhibición sobre el emperador azteca Moctezuma el próximo otoño, así como una sobre dibujos renacentistas y otra sobre la vida después de la muerte en el antiguo Egipto.
Desde la piedra Rosetta
Con motivo de los 250 años del Museo Británico, la prensa ha destacado el legado de Sloane, porque este naturalista e intelectual —que fue amigo de Newton, Händel y Voltaire— quiso que su colección ayudase a extender la idea de humanidad.
Sobre esta base, el museo fue adquiriendo con el tiempo más objetos de valor, especialmente a principios del siglo XIX, como la piedra de Rosetta, pieza clave para descifrar los jeroglíficos de los antiguos egipcios, que fue descubierta por los franceses en el delta del Nilo, pero confiscada por los británicos en 1801.
Cinco años después, el séptimo conde de Elgin, entonces embajador británico ante el Imperio Otomano, retiró una amplia colección de los frisos del Partenón, en la Acrópolis de Atenas, y las llevó al Reino Unido, donde el museo los adquirió en 1816.
Los frisos han sido motivo de controversia por la negativa del museo a devolverlos a Grecia.
Quienes defienden a la galería afirman que ha conseguido proteger numerosas piezas que podían haber desaparecido de haber permanecido en sus lugares de origen, pero los críticos consideran que los objetos deberían ser devueltos a sus países si en ellos hay suficiente conocimiento y experiencia para conservarlos.

Fuente El Mundo

"un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en renglones cortos que se llaman versos"

"Eliseo Diego: de oficio, poeta"
EL PAÍS publica mañana, por 8,95 euros, una antología del autor cubano



"Mi nombre es Eliseo Diego. Soy, de oficio, poeta, es decir: un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en renglones cortos que se llaman versos. Y lo hago no por vanidad o por el deseo de brillar, o qué sé yo, sino por necesidad, porque no me queda más remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas". Así se describía el escritor cubano Eliseo Diego (1920-1994), del que mañana EL PAÍS publica una antología poética por 8,95 euros. Se trata, según Gabriel García Márquez, "de uno de los grandes poetas en lengua castellana".

Muy distanciado de la política, el literato era alguien que creía en la necesidad de la poesía para lograr una vida mejor, un hombre que encontraba la inspiración en lo cotidiano, en las pequeñas cosas ignoradas para llegar de una forma natural a los asuntos más trascendentales.
Diego fue uno de los fundadores de Orígenes, grupo que reunió a toda una generación de artistas de la Cuba de antes de la Revolución al que pertenecieron José Lezama Lima y Gastón Vaqueros, y puente con los nuevos valores de la lírica cubana. Casi al final de su vida, en 1993, recibió el Premio Juan Rulfo. Era entonces cuando le relataba a su hija, la escritora Josefina Diego, cómo los jóvenes le habían confesado que su escritura les había servido para vivir. "No a escribir, sino a vivir. Esto vale para mí más que un Nobel. Y explica la necesidad de la poesía, ¿no te parece?".
De su obra poética -también escribió cuentos y ensayos- destaca En la Calzada de Jesús del Monte (1949), Por los extraños pueblos (1958), El oscuro esplendor (1966), y Poemas al margen (2000).
Fuente El Pais

Cronopios y Famas

Los cronopios salen de juerga
Tres inéditos de Julio Cortázar conmemoran el 25º aniversario de su muerte




Los chicos de la escuela le llamaban "el belgicano" porque gargarizaba las erres y porque había nacido, por casualidad, en Bruselas. Fue en agosto de 1914, en el arranque de la Primera Guerra Mundial y durante una misión de su padre en la embajada Argentina. Afable, aniñado y con ojos de gato, "larguirucho, carapálida, desgarbado y lampiño", así recordaba a Julio Cortázar en la primera página del primer tomo de sus Obras completas (Galaxia Gutenberg / Círculo de lectores) su amigo, el crítico Saúl Yurkievich, que, acto seguido, matizaba lo de lampiño a la luz de la barba con la que, en los años setenta, el escritor quiso homenajear al Che y, de paso, a Orson Welles.

El 12 de febrero de 1984, muy pronto hará 25 años, el autor de Bestiario murió en un hospital de París víctima de una leucemia. Yurkievich, que estaba a su lado, contó que poco antes había pedido escuchar el último quinteto de Mozart y un solo de piano -I ain't got nobody- de Earl Hines.
Había llovido lo suyo desde que, en 1951, vendiera su colección de discos de jazz para malvivir en Francia como un becario feliz. También desde que, dos años más tarde, se consagrara, por encargo de Francisco Ayala y para la Universidad de Puerto Rico, a traducir los relatos y ensayos de Edgar A. Poe. Una traducción que Páginas de espuma y Edhasa acaban de reeditar en España para conmemorar el bicentenario del narrador estadounidense.
Ese mismo año, 1953, Cortázar se había casado en Buenos Aires con Aurora Bernárdez, una licenciada en letras de origen gallego que, con el tiempo, se convertiría en la brillante traductora de autores como Italo Calvino, Lawrence Durrell y Albert Camus.
Bernárdez, de 91 años, se separó de Cortázar en 1968, pero cuidó de él en sus últimos días y sigue cuidando de su legado. De hecho, ayer presentó en Madrid una edición artística con tres textos inéditos de la serie de Historias de cronopios y famas, según Vargas Llosa, amigo de la pareja, el libro más "travieso" de Julio Cortázar. Ella fue, además, la inspiradora de esos relatos llenos de paradojas. "Un día en la villa Médicis de Roma", contó ayer, "le dije a Julio: 'esta escalera es para bajar no para subir' y él me dijo: 'nunca lo había pensado". Ahí arrancó la colección.
Caligrafiado por Josemaría Passalacqua y con ilustraciones de la artista italiana Judith Lange, los nuevos cuentos han sido publicados en tirada limitadísima -100 ejemplares- por Del Centro Editores.
Los tres relatos -Never stop the Press, Vialidad y Almuerzo- comparten el espíritu gamberro y patafísico de Historias de cronopios y de famas, publicado originalmente en 1962, es decir, justo un año antes de la aparición de Rayuela, la novela fragmentaria y total que, en forma de declaración de amor a París -"la mujer de mi vida"- consagraría definitivamente al escritor argentino como uno de los maestros del boom latinoamericano.
El agobio por el trabajo y la incomunicación presentes en los nuevos textos -un cronopio, por ejemplo, pregunta a un fama cuántas patatas fritas quiere con el filete- se suman así a delirios ya clásicos como las instrucciones para llorar, para comportarse en un velatorio, para subir una escalera o para dar cuerda a un reloj. Ya se sabe, cuando te regalan un reloj, te regalan "el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa".
Pero, ¿qué es un cronopio? Cortázar decía que el perfil literario de esos seres "desordenados y tibios" se le ocurrió en medio de un concierto de Stravinski. También dijo que Charlie Parker era uno de ellos. Dionisíacos, creativos y un punto surrealistas, los cronopios son lo contrario de los famas, esos apolíneos y pragmáticos individuos que necesitan papel rayado para escribir y que "aprietan desde abajo el tubo de dentífrico".
Desde que Cortázar publicó su libro, la humanidad se dividió en cronopios y famas. Si los tres relatos recién rescatados fueron desechados en la primera edición, se debió según su viuda, a que quería evitar la repetición: "A veces escribir cosas así puede resultar mecánico. Él decía que podía ser fácil seguir fabricando situaciones. Claro, había que tener su talento. ¿Qué todos queremos ser cronopios? Bueno, como me ha dicho Judith Lange, todos somos todo. Estamos hechos así, de contradicciones. De hecho, yo conozco famas que en el fondo son cronopios. Como decían mis tías: tiene que haber de todo". Julio Cortázar, sin repetirse, siguió tirando del mismo hilo zumbón en libros inclasificables, y ajenos al corsé de los géneros, como La vuelta al día en ochenta mundos, Ultimo round o Los autonautas de la cosmopista, escrito a cuatro manos con su segunda esposa Carol Dunlop, que murió dos años antes que él. El desparpajo de su literatura no es nada extraño en alguien a quien sus amigos veían como un niño grande, un escritor muy serio que siempre manejó las palabras como si fueran de juguete.Los relatos fueron desechados, según la viuda, para evitar repeticiones
Fuente ElPais

domingo, 25 de enero de 2009

Entrevista com Drummond:Modernismo,versolibrismo,Castilho e Bandeira

Mário de Andrade ou Oswald de Andrade: quem fez mais pela literatura brasileira?
— Mário de Andrade, agora, está sendo redescoberto. Houve uma fase em que era Oswald de Andrade a figura mais importante do Modernismo. Eu achava muita graça nisso, porque Oswald nunca foi o mais importante — se é que podemos classificar as pessoas em mais e menos importantes. Oswald era feroz no sarcasmo, um blagueur, um trocista, capaz de sacrificar amizades por um trocadilho. Depois ele esquecia aquilo e procurava a pessoa como se não tivesse havido nada... Era um sujeito talentoso, interessante, mas a meu ver não deixou obra literária ponderável. Já o Mário não, estão aí seus livros de crítica literária, de folclore, de poesia, uma obra da maior importância. E agora estão descobrindo com assombro a importância das cartas de Mário de Andrade, talvez sua obra mais significativa, do que ele próprio não se dava conta. Gosto muito do Mário, mais como prosador do que como poeta. Embora eu não assimilasse muito os seus poemas — achava um pouco extravagantes —, devo a ele lições de poesia da maior importância. A Bandeira não devo lições teóricas porque ele não escrevia cartas, era um homem doente, e grande parte da vida passei perto dele, não precisávamos nos corresponder. Mas o Mário não, nós morávamos em cidades diferentes e ele escrevia muito, daí sua influência maior sobre mim, no sentido crítico, de corrigir as besteiras que eu fazia. A influência do Mário foi mais crítica; a do Bandeira mais poética, eu me identificava mais com a poesia dele. Acho a poesia de Libertinagem e da Lira dos setent’anos da melhor qualidade técnica e expressional.
Você está ligado, historicamente, à chamada Geração de 30 do Modernismo, ao lado de Cecília Meireles e Vinicius de Moraes. O que de mais importante deixou essa geração para a poesia brasileira?
— Eu não sou muito partidário de classificar o escritor dentro do esquema de uma geração. Por exemplo, Cecília Meireles: ela era uma pessoa absolutamente independente de qualquer geração, vivia na sua torre, era uma deusa, um mito. Custei a me aproximar de Cecília Meireles, eu a admirava muito, desde antes de vir para o Rio. Mas ela era fechada, um pouco desconfiada, era uma beleza assim astral... Você já viu o retrato de Cecília Meireles? Era uma beleza! Mas fora malsucedida na vida: teve um marido que se suicidou, era um desenhista excelente, português. Parece que ela sentia uma certa desconfiança dos homens, em geral, com relação às mulheres e a ela em particular, porque tinha uma beleza realmente esplêndida: beleza física, talento, sensibilidade... Acho difícil classificar Cecília na Geração de 30, mesmo porque ela publicou livros antes disso. Eu, sim, por acaso — eu, o Schmidt e o Murilo Mendes estreamos em 1930. Mas a geração em que de certa maneira me incluo é a dos jovens mineiros. Eram Abgar Renault, João Alphonsus, Mílton Campos, Alberto Campos, Emílio Moura, pessoas que conviveram conosco anos e anos na mesa do café, tínhamos as mesmas experiências, as mesmas preocupações... Essa gente foi a minha geração. Não considero a Geração de 30 como um conjunto, nunca me aprofundei nessa avaliação. O que é que eu tinha a ver com o Schmidt? Nada, nós nos conhecemos muito tempo depois, e eu achava a sua poesia muito empolada, muito derramada, gorda. O que nós fizemos foram as nossas obras individuais, que podem ser julgadas bem ou mal.
Qual, na sua opinião, a grande figura da poesia brasileira neste século?
— Para o meu gosto, Manuel Bandeira. Hoje ele é um tanto subestimado — ele se dizia poeta menor e as pessoas pegaram isso, o estão chamando de poeta menor. É a maior injustiça. Em primeiro lugar, acho Bandeira importante porque ele pegou as fases parnasiana, pós-simbolista, modernista e concretista, deu exemplos de poemas em todas essas vertentes. E também por sua capacidade de cativar pela poesia. Quantas pessoas se apaixonaram pela poesia de Bandeira, quantas pessoas recitavam aquilo com ternura, com amor, com carinho especial por ele! Esse carinho era realmente extraordinário, Manuel era mimado... Essa coisa passa, o sujeito morrendo é esquecido, abandonado, surgem novos valores. Mas quem conviveu com Manuel tem por ele, até hoje, uma ternura muito grande. E Manuel era severo, ele não era blandicioso, quantas vezes me corrigiu coisas que eu havia feito errado... Uma vez escrevi que a barba do cadáver de Mário de Andrade crescia — e ele reparou: “Você está errado, barba de cadáver não cresce”. Ele era severo e carinhoso ao mesmo tempo, e era íntegro.
Passado o experimentalismo concretista, a poesia práxis, o poema-processo, em que sentido você vê a poesia brasileira evoluindo hoje?
— Eu acho que a coisa não passou de todo, não... Você vê o Suplemento do Minas Gerais: está delirante, com as vanguardas nacional e estrangeira, todos aqueles tiques do vanguardismo, composições estrambóticas, gráficas, aquelas palavras estranhas, citações de Pound — Pound está muito em voga, ainda... Cortázar, na prosa... Tudo isso está muito em voga, tanto lá como aqui no Rio, tenho visto em suplementos e livros. Esses cadáveres ainda estão vivos, sabe? Os irmãos Campos estão aí, para ressuscitar os mortos... Confesso a você — pode ser preconceito de velho — essas coisas não me causam espanto, não creio que elas exerçam uma influência real na poesia. Eu vejo a poesia brasileira, atualmente, num período de crise, uma crise esterilizante. O pessoal está fraco. Quando aparece um caso assim melhor a gente bate palmas, mas na realidade eu acho que falta uma certa motivação pra esses poetas. Eles estão ébrios, tomaram um pileque de liberdade, o Modernismo teve esse mal. O grande defeito do Modernismo foi o verso livre descontrolado, sem nenhuma regra. Até hoje sentimos falta de uma poética modernista, que estude as variações do verso livre. O Murilo Araújo tem um pequeno livro que eu aconselho muito aos jovens poetas que querem estudar alguma coisa — porque há rapazes conscientes, insatisfeitos, que querem saber: “Como é que se faz verso?” Não é como fazer pipi, abrir a torneira e deixar a água correr. É uma coisa mais séria. Então eu recomendo esse livro, que é pequeno, resumido, mas elucida as diferentes correntes literárias e chega até ao verso livre. Mas é uma coisa ainda precária. Ele foi editado pela Editora São José, só teve uma ou duas edições e não saiu mais, é difícil encontrar. Não há, em língua portuguesa, nada sobre técnica poética moderna. E mesmo sobre técnica acadêmica — o tratado de Bilac com Guimarães Passos é insuficiente, a gente ainda usa o velho Castilho, por incrível que pareça. Tem o Said Ali, que faz também algumas observações curiosas, mas não há nada de novo. Quem poderia ter feito isso era Manuel Bandeira, o Itinerário de Pasárgada tem observações muito boas. Quando ele diz que “vésper” rima com “cadáver” é uma coisa que assusta, depois é que você vai ver... Hélcio Martins, que escreveu um livro sobre a rima na minha poesia, também fez observações muito boas, a propósito do conceito atual de rima. Mas isso não está sistematizado, então os rapazes e as moças abusam. Moças de quinze, dezesseis anos escrevem as maiores besteiras, sem gramática, sem nexo. Eu acho muita graça que são todas pornográficas, a pornografia poética feminina é uma coisa alarmante... O Minas Gerais publica poemas de mulheres que são assim assustadores — se bem que hoje nada assusta ninguém, há uma poesia pornográfica generalizada. Essas pessoas não sabem o que é verso, e isso é um mal. Não dos concretistas nem dos praxistas, é um mal do Modernismo, que gerou essas correntes todas



In Drummond: a lição do poeta. Teresina, Corisco, 2002:
PS Esta entrevista foi realizada em 1994

Lobo Antunes e Carlos Drummond de Andrade

Se eu fosse Deus parava o sol sobre Lisboa
Não estou deprimido, não me sobra tempo para depressões, sou apenas um homem, diante do seu espelho interior, que não gosta do que vê. O que poderia ter feito?


Este final de Setembro, o mês dos meus anos, tem-me custado. Perguntas sobre perguntas acerca de mim mesmo e a angústia do sentido da vida e da forma como me relaciono com ela. O que posso fazer, o que devo fazer? Há um livro a sair agora, trabalho noutro: e depois? Que significa isso para mim? Os meus defeitos aparecem-me de forma muito clara e dolorosa. Não só os meus defeitos: as minhas insuficiências, os meus erros. Sempre imaginei que um livro resgatava tudo: não resgata. E no entanto continuo a escrever, como se esse acto contivesse em si a minha salvação. Sei bem que chegará um tempo em que apenas os livros hão-de contar porque eu, enquanto pessoa, não tenho importância alguma, às vezes nem para mim mesmo. Vou-me olhando de forma cada vez mais distanciada e sem indulgência. A impressão, melhor: a certeza de haver falhado. O quê? Não estou deprimido, não me sobra tempo para depressões, sou apenas um homem, diante do seu espelho interior, que não gosta do que vê. O que poderia ter feito? O que deveria ter feito? Esta permanente tortura que a gente disfarça. A ideia recorrente que aquilo, quer dizer que a única coisa que a vida nos dá é um certo conhecimento dela que chega tarde demais, sempre tarde demais. Grandes cães pretos que se entredevoram dentro de mim. Estas crónicas têm-se tornado, cada vez mais, um itinerário paralelo aos livros. Do ponto de vista da Arte recebi muito mais do que poderia ter desejado e no entanto trago as mãos vazias. Agora dei duas entrevistas, coisa que nunca deveria ter feito. Não ponho em causa a competência ou a honestidade dos jornalistas mas não me revejo em nada daquilo. Não sou assim e não sou capaz de exprimir o que sou. Os livros falam muito melhor do que eu.
O que aparece nos jornais é um estranho e até as fotografias são mentira porque não me pareço comigo. Acho-me cansado desses jogos. Apetece-me desaparecer atrás das palavras, ser de facto o ninguém que sou: um nome apenas, numa capa. E deixar o resto para mim, dado que não tem nenhuma importância colectiva.
Agora é manhã e está sol. Nenhum ruído à minha volta. Se eu pudesse passar a vida a limpo, como diz o Drummond, corrigia quase tudo. Que pena não podermos emendar os dias, o que fizemos, o que somos. Um demónio qualquer distorceu-me tudo ou fui eu quem distorceu tudo? Acabando esta crónica retomo a correcção do livro na esperança de, ao emendá-lo, emendar-me. Fui sempre honesto a escrever. E nas outras coisas? Estarei a ser pretensioso ao julgar que sim?
Agora é manhã e está sol. Se eu fosse Deus parava o sol sobre Lisboa, escreveu Fernando Assis Pacheco. Tão linda a minha cidade com sol, tão lindo o meu país com sol. Vem aí o outono, o inverno, o cinzento dos dias que desbota para nós. Não me apetece nada o frio, a chuva. Se eu fosse Deus parava o sol sobre Lisboa. Sinto-o na rua, mesmo com estes vidros baços.
– Está solzinho, que horas são?
perguntava o cego. Estes nossos diminutivos de que tanto gosto. Esta maravilhosa língua tão plástica, tão dúctil. Que sorte escrever em português. Fernão Lopes: esta minguada maneira de meu escrever. Esta minguada maneira de todos nós escrevermos. Nem há vento. Gatos e pombos. Fernão Lopes ou Fernão Mendes Pinto? Acabar a crónica, voltar ao livro na minha minguada maneira. Oxalá o sol continue parado sobre Lisboa, parado sobre mim e eu embalsamado nele. Vestido dele. Afogado nele. Se eu fosse Deus. Se eu fosse Deus era uma carga de trabalhos, não lhe invejo a sorte. Ontem jantar em casa da minha mãe, com os meus irmãos. Valha-me isso. Umas noites saio dali mais em paz, outras numa guerra imensa comigo, levando todo o passado às costas, que alegra e dói. Nada mudou e tudo mudou: como eu gostava de ser pragmático em lugar de viver numa nuvem cujos limites, aliás, distingo mal. Ou então a nuvem sou eu. Gasoso. De que raio de substância sou feito? Estou a deixar a caneta correr ao gosto dela, sem policiar nada. Que faça o que lhe apeteça. O sol desapareceu, voltou. Olho em volta, regresso ao papel. Está solzinho, que horas são? O Júlio Pomar
– Aguenta-te
e há alturas em que é difícil aguentar, Júlio. Que raio de destino, que sina. A voz dele
– Como estás tu?
e a lata de me perguntar isto a mim que nunca sei como estou, nunca soube como estava.
– Como estás tu?
é a pergunta mais difícil de responder do mundo. Na tropa tínhamos um dentista que era um soldado a quem ensinaram a arrancar dentes. A gente sentava-se numa cadeira de braços, ele pegava num alicate, dizia
– Frime-se
e começava a puxar. Estou a vê-lo tirar um molar ao capelão, com o joelho no peito dele porque o molar não vinha. Para o fim chorava o dentista, chorava o padre, secavam as lágrimas, o alicate avançava de novo
– Frime-se meu capelão
o capelão todo agarradinho aos braços da cadeira, o joelho imenso nas costelas, o barulho arrepiante do dente a quebrar-se, a ceder, a sair e o capelão branco como papel cavalinho a cambalear na parada. Nos momentos de desespero ordeno-me
– Frima-te
e começo a puxar o primeiro dente da alma que apanho, de joelho apoiado em mim mesmo. De modo que é o que vou fazer agora, neste final de Setembro que tanto me tem custado. Ao princípio escrevi: o que posso fazer, o que devo fazer. Pois bem, devo ordenar-me
– Frima-te
e tirar a minha chuva interior a alicate. Se com o capelão deu resultado porque bulas não há-de dar comigo? E depois de jogar aquilo tudo no balde
( – Quer ver o seu dentinho meu capelão?)
ser Deus por uns minutos e parar o sol sobre Lisboa. Ora aí está a solução: parar o sol sobre Lisboa, parar o sol sobre mim
– Frima-te António
até deixar de ter precisão de frimar-me

Fonnte Visao

Francis Bacon, ese pintor ingles "punk", ese hombre del siglo XX par excelence, el autoretrato salvaje, el retrato canibal

Salvaje retrato del hombre contemporáneo
Bacon es poco dado a las confesiones. Pero deja huella de su biografía en los zarpazos que asesta a la tela. El filósofo francés Gilles Deleuze advirtió que sus figuras representan con acierto feroz al hombre del siglo XX. La mancha monstruosa, la carne violentada, dos seres que se rozan y arden luego, el autorretrato salvaje, el retrato caníbal que palpita en una cierta lejanía... "Tenía un concepto muy severo de sí mismo, como Velázquez, como Goya...", subraya la comisaria. "Para ver de qué modo dialoga Bacon con los clásicos hay que abstraerse de lo particular y centrarse en lo universal".
­— ¿Es ahí donde se detecta su homenaje a todos ellos?
— En el caso de Bacon no podemos decir que sean exactamente homenajes. Él se aprovecha de las obras que admira y directamente roba a los maestros. Aunque no vive del saqueo, sino de la transformación del botín. Por ejemplo, en gran parte de su obra hay un concepto del espacio muy ordenado que recuerda al de Boticelli.
"Cuando miro una pintura que me entusiasma ésta me devuelve a la realidad de manera más violenta", afirmaba. Bacon era una mezcla de ferocidad y fuga, la versión palpitante de esos rostros descarnados que sobrecogen en sus cuadros, para los que requería a amigos y amantes a los que escaneaba con el fuego de su ojo abrasado, a los que pinta como si se lanzara sobre ellos, con desdén, con furia, con pasión, con miedo.
El mejor pintor de Inglaterra
Un día de 1950, Lucian Freud preguntó a Graham Shuterland quién era el mejor pintor de Inglaterra. Y éste le contestó: "Oh, alguien de quien seguro no has oído hablar nunca. Es un hombre extraordinario. Dedica su tiempo a jugar en Montecarlo y, de vez en cuando, regresa. Si pinta un cuadro, normalmente lo destruye". Ése era Francis Bacon.
Es quizá el más 'punk' de los pintores británicos del siglo XX. El más enérgico en su protesta. El más extremado. Rechazó todos los honores. No quiso ser Lord, ni Sir Francis. "Eso te acordona y te separa de la existencia verdadera".
Prefirió la rampa del azar frente a la del protocolo. "Lo que sucede después de la imaginación es técnica", afirmaba. En su obra está el accidente de la sorpresa, el chafarrinón de la náusea. Todo aquello que nace de donde nadie sabe bajo la luz ahorcada de la resaca, repentino y derrotado. Y así, como una gran aventura terrible, van a colgar sus obras en el Museo del Prado. Extrañamente cómplices, hoy clásicas, siempre radicales.

"El jazz es música étnica




http://www.youtube.com/watch?v=7s67GHwzFhw

El saxofonista crea nuevos ritmos a partir de la música gwoka en Abyss, disco en el que refleja sus sensaciones explorando el mundo submarino
Es el chico de moda. Jacques Schwarz-Bart, Brother Jack para los amigos, nació en la isla de Guadalupe y reside en Nueva York desde hace una década. Saxofonista, compositor y arreglista, para él, el sonido es lo más importante: "Cada vez que grabo algo comparo mi sonido con el de mis mayores, Dexter Gordon, John Coltrane, Coleman Hawkins... y pienso qué puedo hacer para estar a la altura de mis modelos".

"Utilizo armonías impresionistas al estilo de Ravel y Debussy para expresar la perspectiva que tienes bajo el agua"
En Abyss (EmArcy, Universal), Schwarz-Bart ahonda en el maridaje entre el jazz y la música gwoka, original de la tierra que le vio nacer: "Guadalupe es muy pequeña: el más pequeño de los barrios de Madrid tiene una población mayor que toda la isla. Lo asombroso es que una población tan pequeña pueda haber desarrollado una de las tradiciones rítmicas más ricas en el mundo. En el gwoka existen siete ritmos fundamentales y dos que fueron creados a lo largo de los últimos cuarenta años, y cada uno de estos ritmos tienen su lenguaje específico, sus variaciones, un tipo especial de improvisación y un repertorio de canciones propio".
PREGUNTA. Usted estuvo en contacto con esa cultura desde niño...
RESPUESTA. Mi madre me llevaba a las ceremonias de tambores que entonces eran consideradas cosa del diablo. Pero yo nunca vi nada parecido a una celebración diabólica, lo único que hacían era tocar música y disfrutar. La vitalidad de esta música me impresionó tanto que le pedí a mi madre que me dejara tocar los tambores. Ésa fue mi iniciación como músico, con sólo cuatro años.
P. Sin embargo, acabó viviendo en Europa y trabajando para la Administración.
R. Y podría haber terminado así, gracias a que conocí a una chica que tenía un saxofón en su casa y no sé cómo ni por qué, pero era capaz de tocarlo. Todas las tardes, al volver de la oficina, practicaba un poco, aun así, ni se me pasaba por la imaginación que pudiera llegar a convertirme nunca en músico. Hasta que coincidí con dos profesores de la Escuela de Música de Berklee que estaban tocando en un club en París y me recomendaron que me fuera a estudiar a Estados Unidos. Lo hice y pocos años más tarde estaba viviendo en Nueva York. Nada más llegar vi a Roy Hargrove, que estaba tocando en Bradley's con Chucho Valdés y Randy Brecker. Imagínese, tres de mis ídolos, y yo con mi saxo. Había ido con unos amigos empeñados en que me subiera al escenario, y yo diciéndoles "pero estáis locos, ¡me van a echar a patadas y ya nadie va a querer saber de mí en Nueva York!". Estaba aterrorizado y, al mismo tiempo, sentía el impulso irresistible de subir. Finalmente lo hice y toqué con ellos, y no sólo eso sino que Roy anotó mi número de teléfono y tres semanas más tarde estaba de gira con él.
P. Fue su entrada por la puerta grande en la escena del jazz.
R. Sobre todo que aquel trabajo con Roy me proporcionó una cierta "legitimización" entre los músicos de Nueva York. Más tarde tuve la fortuna, gracias a él, de tocar con grandes cantantes de soul como D'Angelo, lo cual fue crucial en mi evolución porque hasta entonces no me había dado cuenta de lo importante que fueron el gospel y el blues en la música de jazz. Muchos músicos de jazz tampoco reparan en ello. Están muy cerrados en lo suyo, el jazz moderno puede ser tan abstracto y tan cerebral, y al final los músicos hoy sólo saben de las raíces de su música por los libros, no lo han vivido, no saben lo que es tener el blues, sentirlo, y cantarlo y expresarlo sobre el escenario.
P. Tuvo que venir alguien de fuera para que se dieran cuenta de lo que tienen en casa...
R. Como fuera que ocurriera, lo cierto es que yo era sensible a ello. Luego ocurrió que D'Angelo me puso de director en la Voodoo Tour, y eso hizo que pasara a escribir arreglos, y de ahí pasé a arreglar para Erykah Badu, Me'Shell N'degeocello y otros muchos cantantes de soul, y con músicos de latin jazz, funk y jazz. Gracias a esos trabajos me di cuenta de que era posible alcanzar mi sueño de unir mis dos raíces musicales, la música gwoka y el jazz.
P.
Abyss (abismo) viene a ser la culminación de ese sueño.
R. Es como decir, bueno, ya hemos plantado los cimientos del edificio, ahora vamos a tocar y a disfrutar. En Abyss he creado nuevos ritmos derivados del gwoka, cambié ciertos acentos, dibujé líneas de bajo que son tan melódicas como las mismas melodías y melodías que son tan rítmicas como las líneas de bajo...
P. Además de los ritmos
gwoka hay una presencia de la música gnaua de Marruecos.
R. La música gnaua constituye mi última gran experiencia musical desde que participé en una lila (ceremonia litúrgico-musical) en Rabat. Aquella experiencia cambió mi vida para siempre. Fue algo indescriptible, algo espiritual y físico al mismo tiempo, podía percibir cómo mi estructura molecular iba transformándose según avanzaba la noche, sentía cómo me llenaba de vida...
P. ¿De dónde procede su último disco?
R. Pretendo reflejar mis sensaciones explorando el mundo submarino, un universo que conozco muy bien porque he crecido en el Caribe y es algo que vivo con pasión. En ocasiones utilizo armonías de tipo impresionista al estilo de Ravel y Debussy para expresar la perspectiva que tienes bajo el agua.
P. En
Abyss tiene como invitado especial al guitarrista John Scofield.
R. Fue algo que surgió, casi, sobre la marcha. Se me ocurrió enviarle un par de temas de mi anterior disco, le dije que estaba grabando uno nuevo y que a lo mejor le apetecía tocar en un tema, y él aceptó. Tan sencillo como eso. Luego se tomó todo el tiempo que necesitó para familiarizarse con mis ritmos. Yo le veía practicando como un descosido, y pensaba éste es el tío más humilde que he conocido en mi vida. Ahora, cuando veo a todos esos músicos jóvenes paseando sus egos por donde van, pienso en John Scofield y eso me sirve para poner las cosas en su sitio.
P. Uno de los momentos culminantes del disco es su interpretación de
André, que usted dedica a su padre, André Schwarz-Bart.
R. Mi padre fue un ser humano tremendo, el resistente más joven en la Segunda Guerra Mundial. Con 12 años, salvó a varios miembros de su familia, fue capturado por la Gestapo y se las arregló para escapar siendo judío. Se unió a los maquis, luego se convirtió en un escritor autodidacta y llegó a ser uno de los ganadores más famosos del Premio Goncourt con su novela The Last of the Just. Posteriormente tuvo el coraje de casarse con una mujer negra en esos tiempos en que el racismo era algo completamente natural, a donde quiera que fueran, la gente les miraba como diciendo: "¡Pero qué estás haciendo!".
P. ¿Piensa que el futuro en jazz pasa por el mestizaje étnico?
R. La gente se olvida de que el jazz solía ser una música étnica, y todavía lo es. El jazz es música de la tierra, y el gwoka también. Lo que yo hago no es nada extraño, me limito a reunir elementos que encajan de una forma natural. El jazz más reciente está demasiado alejado de esta energía original que viene de África.
Fuente El Pais

Como un virus reflexivo y creador



Como un virus reflexivo y creador
El arte subversivo del mexicano Erick Beltrán se expone en Barcelona


Mapas, física, mercado negro, azar, ingeniería, política y verdad. Son palabras trazadas en blanco sobre fondo negro, que parecen correr una tras otra, encontrándose, alejándose y multiplicándose en una pared de la galería Joan Prats de Barcelona convertida en una enorme pizarra. Una especie de gran gráfico semántico conceptual sobre las reflexiones que han llevado el artista mexicano Erick Beltrán (Ciudad de México, 1974) a crear las obras que forman la serie Calculum, expuestas hasta el 30 de enero. Cada pieza es una miniinstalación formada por un objeto, un texto y una imagen, que juntos constituyen evidencias de una situación problemática con la que Beltrán se ha topado en sus viajes.

Cada pieza es una miniinstalación con un objeto, un texto y una imagen
Por ejemplo, el pequeño e inquietante dado, tallado en un hueso humano, símbolo del azar que gobierna la vida humana en la Colombia contemporánea, tomada por narcotraficantes y paramilitares. En el texto que lo acompaña, Beltrán pide que los restos de personas desconocidas, fallecidas a consecuencia de la violencia, sean declarados patrimonio cultural de Colombia y así sean protegidos y estudiados, identificados y devueltos a sus familias.
Unas uñas de Rasputin, que no se avergüenza haber sustraído en una exposición en Londres ("había muchas", se disculpa), le sirven para hablar de reliquias e iconos terrenales, mientras que la reproducción perfecta de un sello de Nueva Zelanda, que por un error de imprenta se convirtió en una rareza muy codiciada y cotizada, le permite reflexionar sobre qué hace que algo adquiera o pierda valor, independientemente de su valía intrínseca.
Aunque Beltrán no oculta su fascinación por "los sistemas de clasificación y las estructuras que crean sentido, como diagramas, bibliotecas o colecciones", más que un archivo, la serie Calculum se parece a una wunderkammer, aquellos cuartos de moda en el siglo XVII, donde aristócratas, viajeros y excéntricos reunían especímenes de países exóticos, obras de arte y hallazgos de interés histórico o científico, con el único fin de asombrar.
Considerado uno de los artistas mexicanos de mayor proyección internacional, Beltrán articula su trabajo en una constante investigación alrededor de los mecanismos que estructuran los discursos políticos, económicos y culturales en la sociedad actual y los convierte en sistemas que intentan catalogar el universo. Su voluntad de subvertir las formas de representación de la realidad, toma forma en la edición y el reciclado de información. Sus obras funcionan como un virus, que ingresa en sistemas establecidos de comunicación -por ejemplo, los periódicos o las vallas publicitarias- y los utiliza como medio de reflexión y creación.
Fuente El Pais

Nosolamente en España, mi hijo!




ENTREVISTA: ADRIÁN PÉREZ DÍAZ Cantante de CatPeople
"En España nos tiramos piedras a nosotros mismos"

Se llama Adrián Pérez Díaz, pero este vigués de 26 años prefiere identificarse como Adrián PD por eludir "los apellidos tan anodinos". En 2002 se mudó a Barcelona para estudiar dirección cinematográfica y allí conoció en clases de fotografía a su paisano Javier Ábalo. Los dos han sido chicos aplicados en las aulas, pero dejaron el celuloide para convertirse en cantante y guitarrista del quinteto CatPeople. Los videoclips se los hacen ellos mismos, "por matar el gusanillo".
"De marcha somos unos cachondos, pero la música nos sale más dramática"
Su segundo disco, What's the time Mr. Wolf?, consolida un sonido deudor del pop británico más oscuro. "Si no creyera que en este país se puede vivir como rockero indie, me levantaría de esta mesa ahora mismo", apunta PD con su cara de niño bueno, bigotito despeluchado y unas gafas de pasta que, incumpliendo los cánones del sector, no son negras. Anoche actuaban en la Casa de América con las entradas agotadas, pero el 17 de abril repiten en la sala Heineken.
Pregunta. ¿Cómo pueden ser tan atormentados cinco chavales con 25 años de edad media?
Respuesta. Cada año que cae encima ya comienza a ser una putada. Cuando salimos de marcha somos unos cachondos, unos comediantes, pero la música nos sale más dramática. No es algo premeditado. Igual influye la lluvia gallega, que te hace llevar la cabeza gacha.
P. ¿Es cierto que los segundos discos dan mucho miedo?
R. Queríamos profundizar en un estilo propio y nos ha quedado un álbum más homogéneo. Quizás el primero, Reel 1, resulte más directo y agresivo, más juvenil. Será que con los años nos estamos volviendo más sosos y amargados. Y a este paso, a los 40 me veo haciendo jazz...
P. ¿Se toman muy en serio?
R. A nosotros no, pero sí las cosas que hacemos. Le damos muchas vueltas a todo; avanzamos y retrocedemos, como en el escondite inglés. De ahí el título, que es la cantinela que ellos emplean en ese juego.
P. Como gallegos en Barcelona, ¿practican la morriña?
R. Al principio sí, y a Paco, el batería, aún no se le ha pasado. Yo echo mucho de menos la comida, porque la catalana es demasiado... minimalista. Si mi padre comiera en un restaurante barcelonés acabaría montando un pollo del carajo.
P. ¿Cómo consigue agotar las entradas un grupo minoritario?
R. Es una cosa buena de Internet y de los blogs. Antes la gente sólo estaba informada de los conciertos más populares, pero ahora va tanto público a ver a CatPeople como a un ex concursante de Operación Triunfo.
P. Si le dijeran que el suyo es un grupo pretencioso, ¿lo aceptaría como un piropo?
R. Supongo que me pondría en guardia. Es que aquí hay mucho prejuicio. Ya sabemos que el mundo del pop-rock lo dominan los ingleses, pero en España apoyamos más a un grupo desconocido de Brighton que a, por ejemplo, Love of Lesbian. Nos tiramos nosotros solitos las piedras a nosotros mismos.
P. Igual no todo el mundo se cree a los grupos españoles que cantan en inglés...
R. ¿Y qué más dará? Con que te gusten las canciones es suficiente, aunque no entiendas ni papa. ¿O es que en este país todos comprenden las canciones en inglés de la radio? Me parece irrelevante. Podríamos hacer como Sigur Rós cuando cantan en un idioma inventado.
P. En resumen: un hombre como usted, divertido de copas y trágico sobre los escenarios, ¿ejerce el optimismo?
R. Uhm, a ratos. Vaya, me ha salido una respuesta bastante gallega.

Fuente El Pais