sábado, 29 de septiembre de 2012

Hebe Camargo - Você não sabe HD


Hebe Camargo


Adeus a Hebe Camargo

A apresentadora Hebe Camargo, uma das pioneiras da televisão brasileira, morreu aos 83 anos neste sábado, de parada cardíaca, em sua casa no bairro do Morumbi, em São Paulo. Uma história que se mistura com a da própria televisão. Assim pode ser definida a trajetória de Hebe Camargo. Ícone da televisão brasileira nas últimas seis décadas, ela se tornou um patrimônio da cultura nacional. Desde que estreou na telinha, marcando presença na primeira transmissão televisiva do país, em 1950, o período máximo que passou afastada da TV foi de dois anos, logo após dar à luz seu filho único, Marcello, em 1965. Marcello é filho de seu primeiro marido, Décio Capuano. Nos outros 60 anos, Hebe brilhou e criou um estilo único de apresentar que é copiado até hoje por discípulas como Adriane Galisteu e Luciana Gimenez.
Fonte Veja.com.br

El guardarropa de Frida Kahlo

Los vestidos, blusas, pantalones, joyas y rebozos de la pintora mexicana Frida Kahlo que estuvieron bajo llave durante 50 años por órdenes de Diego Rivera serán exhibidos por primera vez al público en noviembre próximo.
La colección, titulada 'Las apariencias engañan: Los Vestidos de Frida Kahlo', será exhibida en la Casa Azul, ubicada en el barrio capitalino de Coyoacán, donde vivía la famosa pareja y que ahora lleva el nombre de la pintora.
La muestra incluye vestidos en seda, con bordados, aplicaciones o encajes inspirados en la propia artista (1907-1954) y realizados por diseñadores internacionales, además de los corsés que usaba, dijo Carlos Phillips, responsable de los Museos Dolores Olmedo, Diego Rivera y Frida Kahlo.
A través de la manera de vestir de la artista, la pintora mexicana construyó su peculiar estilo con dos objetivos: dar visibilidad a sus convicciones personales y cubrir su discapacidad.
"Frida Kahlo llamaba mucho la atención en su forma de vestir; se dice mucho que usaba esas faldas largas para ocultar su enfermedad, pero también le gustaba a través de estas vestimentas presumir sus raíces y costumbres", dijo Phillips.

Estilo mexicano

Frida vivió un gran sufrimiento físico primero por una poliomielitis y después por un accidente en un tranvía en el que se fractura la columna vertebral y queda con secuelas de por vida.
Para Kelly Talens, directora editorial de 'Vogue' México y Latinoamérica, una de las firmas organizadoras de esta exhibición, Frida "buscó un atuendo que simbolizara a una mujer muy mexicana" y que, además, proyectara sus propias condiciones artísticas y le hiciera distinguirse del resto de la gente.
"El vestido de tehuana, por ejemplo, no solo simboliza la mujer mexicana, sino a la mujer fuerte porque en el istmo (de Tehuantepec) hay matriarcado, aunque también es cierto que sus gustos de diseño tan coloridos eran extraordinariamente acordes, de buen gusto y alegres", dijo.
Talens reconoció que la muestra tardó varios años en concretarse porque la selección, que incluye mantos de tehuana, medias y trajes de baño, fue muy cuidada. "Frida no sólo intervenía sus prendas, sino que llegó a marcar un estilo que influyó en el diseño de moda internacional" al inspirar "a grandes, como el diseñador Riccardo Tisci -de Givenchy-, la japonesa Rei Kawakubo -de Comme des Garcons-, entre otros tantos", puntualizó.
Fuente El Pais

Nélida Pinon na Residencia de Estudiantes de Madrid

Nélida Piñón vivía en Nueva York cuando un día de 1970 recibió la invitación de la Universidad de Columbia para asistir a un curso impartido por Jorge Luis Borges. Pensó que, debido a la fama del escritor argentino, al entrar al aula se encontraría con muchos alumnos. Pero sólo había ocho personas. “A mí, que lo admiro tanto, me pareció esplendoroso que lo hubieran traído sólo para nosotros. Borges habló sobre narrativa, sobre poesía, sobre ensayo… Después le dieron el Doctorado Honoris Causa de Columbia y me acuerdo muy bien de que en el acto dijeron que era como darle el Honoris Cusa a Cervantes.”
Ahora es ella la que está al frente de cursos de escritura creativa. La Residencia de Estudiantes de Madrid ha inaugurado con “la Sherezade brasileira” su nuevo programa Narrador en residencia que, al estilo de las universidades anglosajonas, se propone acercar durante unos días el magisterio de un escritor a las nuevas generaciones literarias. “Estoy encantada de estar en este sitio, con las sombras de Lorca, Dalí y Buñuel”, dice con una sonrisa la autora de Corazón andariego (Alfagura, 2009).
Antes de protagonizar un coloquio sobre su obra y de comenzar su taller reconoció, en conversación con EL PAÍS, que no se puede enseñar a escribir. “Pero sí se puede despertar el apetito y explotar lo mejor del otro, aunque para eso hay que ser un profesor enamorado y capaz de compartir lo que sabes sin miedo a perder lo que tienes.”
Nélida Piñón ha escrito cuentos, novelas y ensayos, reconocidos con premios como el Juan Rulfo en 1995, el Menéndez Pelayo en 2003 o el Príncipe de Asturias de las Letras en 2005. El mes pasado de agosto se publicó en Brasil su más reciente obra, Libro de las horas, en donde, dice, “confluye la memoria colectiva, entre reflexiones sobre la muerte, el amor, la desilusión y la historia del pensamiento. He rellenado la imaginación con cosas de lo que llamo la “caja común”: la acumulación de mis grandes y mínimas experiencias.”
Lo primero que hace Nélida Piñón cuando se sienta a escribir es tomarle la temperatura a las palabras. “Es como si el lenguaje tuviera fiebre y fuera necesario medirle su intensidad. De esta manera, podemos calcular cómo utilizar las palabras y tomar decisiones estéticas de acuerdo con la intención que queramos darle al texto.” Casi siempre escucha música clásica y así entra en “estado de gracia” porque se siente capaz “de escribir todos los libros del mundo.”
Luego, cuando coloca el punto final, deja reposar el texto para tomar distancia. Y entonces comienza su verdadero aprendizaje. “Con las correcciones trato de sacar el rostro auténtico de cada frase. Tacho, corto. Corrijo mucho, ¡mucho! De La República de los Sueños, por ejemplo, una novela de 700 páginas, hice siete versiones. Pienso que las oberturas son muy importantes. Las primeras frases han de ser impactantes. Y me encanta el equilibrio entre frases cortas y largas. Así se producen pausas respiratorias que hacen más disfrutable la lectura de una historia.”
Cuenta que además de la música, su prosa se nutre del cine. “Soy una gran aficionada de las películas de aventuras. ¡Las veo y es como si estuviera en un spa! También soy una enamorada de los westerns americanos. ¡Nada me fascina más que la soledad del oeste!: esos hombres grandes, mascando pedacitos de carne seca y apagando el fuego con el café viejo. ¡Con eso tengo todo!”
Ya en el taller, con sus “ojos apretados”, la sonrisa estampada en el rostro y el ritmo cadencioso de su habla, recomienda llegar a casa todos los días con un buen queso y una buena historia. “De lo contrario, no has vivido ese día.” Sostiene que a la hora de escribir no piensa en el lector. “El pacto no es con él. Es con la literatura, con la creación.” Y agrega: “para escribir hay que tener la experiencia de la vida, el conocimiento del otro, tener apetito de almas.” En el Salón de Actos de la Residencia de Estudiantes hay una treintena de personas escuchando sus lecciones. Hacen preguntas y plasman las respuestas recibidas en sus cuadernos, como cuando ella, en la Universidad de Columbia, tomaba apuntes de lo que decía Borges.
Fonte El Pais

who belongs where



 

 Ines Carvalho, minha irma belongs to places like this!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Atlas de Warburg e Walter Benjamin

... el atlas de AW (como los pasajes benjaminianos, por cierto) tiene ya una estructura dispositiva semejante a una página de Internet y un diseño de montaje narrativo posmoderno, superador de los grandes relatos cosmovisionales de antaño. El famoso proyecto de 2001 de Lydia Haustein de un atlas digital de la memoria icónica global se plantea como una continuación del Atlas Mnemosyne inacabado de AW. El renacimiento actual del tema del archivo en el arte sigue también a AW: el precursor, en general, de la archivística en el arte del siglo XX, comenzando ya con el dadaísmo. Un buen ejemplo de ello es la serie Archivo de archivos (1998-2006) de Montserrat Soto y Gemma Colesanti, que rastrea las fuentes originales de la memoria contrastándolas en la red de redes de Internet. En sus aspectos más étnicos sobresale en este mismo sentido el proyecto expresamente warburgiano, planteado como un guiño-homenaje a Mnemosyne, del Archivo de anónimos fotográfico que funciona desde hace un par de años en el MEIAC de Badajoz como memoria visual del territorio (extremeño): una mirada antropológica warburgiana en soporte digital.
Fuente El pais
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domingo, 23 de septiembre de 2012

Atlas portátil de América Latina. Arte y ficciones errantes

Es un libro que elude el desarrollo lineal y adopta una táctica algo errática, pero curiosamente coherente. La idea surgió cuando la autora –crítica de arte, narradora y guionista argentina-- visitaba la exposición Atlas ¿Cómo llevar el mundo a cuestas? en el Museo Reina Sofía, de Madrid, a principios del año pasado. La muestra tomaba como referencia el Atlas Mnemosyne, de Aby Warburg, y su comisario, el pensador Georges Didi-Huberman, compuso de la misma manera un conjunto formado por imágenes que se relacionaban entre sí a través de vínculos ajenos a una historiografía lineal. En esa exposición no figuraba ningún artista latinoamericano. Pero no fue el resentimiento ante esa omisión, ni el deseo de afirmación de una cierta “identidad” lo que llevó a Speranza a realizar este trabajo. Más que completar esas lagunas, habituales y previsibles hasta hace poco, decidió usar el modelo Warburg y trasladarlo a algunas de las claves de eso tan difuso que es el arte latinoamericano. Y lo ha hecho combinando descripciones y reflexiones sobre trabajos de artistas como Guilllermo Kuitca, Vik Muniz, Adriana Varejao, Francis Alÿs, Tomás Saraceno, Gabriel Orozco, Teresa Margolles, Doris Salcedo o Alfredo Jaar, entre otros, con los de escritores como Roberto Bolaño, Mario Bellatin, Marcelo Cohen, Carlos Busqued, Fernando Vallejo o Sergio Chejfec.
Los elegidos para este itinerario son “artistas intempestivos”, como dice la autora, “que están en su tiempo pero también pueden mirarlo con cierta distancia, percibir no solo sus luces sino también su oscuridad, atender a los signos del presente pero también a lo arcaico”.
América Latina es una especie de gran madeja de migraciones. A los habitantes nativos originales se les han sumado a lo largo de cinco siglos poblaciones formadas por sudeuropeos (España, Portugal e Italia, en su mayoría), africanos (como esclavos) y asiáticos (chinos y japoneses). Son 22 países con tantas similitudes como diferencias y, aun así, un nombre común que parece decir algo muy concreto. ¿Pero qué es “lo latinoamericano”? Y en referencia concreta al mundo de la creación contemporánea, ¿por qué se ha convertido en algo tan global como local?
Las respuestas dispersas de este libro se agrupan en torno a los mapas, las ciudades, las estrategias de supervivencia, a las esferas y redes de relaciones. Para ir de un sitio a otro no hay nunca una línea recta. Podría se como un juego de ideas y metáforas pero es una propuesta que va tejiendo un universo que rompe las leyes de la lógica sin dejar de apuntar a los sinsentidos de lo racional. El arte contemporáneo es, al fin y al cabo, un lenguaje para la ficción. Con la misma efectividad para su disección de la realidad como lo puede ser la novela. Para la suspensión temporal de la incredulidad, como pedía Borges, un Virgilio intempestivo en esta ruta. Todo fluye y no hay fronteras. Son artistas que ocupan ya un lugar destacado en la escena trasnacional del arte contemporáneo. Es decir, forman parte de lo global y no reivindican literalmente sus raíces, pero a la vez reclaman el derecho a la duda y las preguntas por el lugar que ocupan en un mundo que sigue considerando a América Latina un destino –un origen-- exótico y un tanto ajeno. “Más que representar mi cultura, mi raza o mi género, trato de generar un espacio vacío que pueda ocupar el que mira y le permita encontrar su propia identidad en la experiencia”, dice el mexicano Gabriel Orozco en el libro. Speranza arroja sus conclusiones de un modo quizá más complejo, pero claro al fin y al cabo, si se sigue paso a paso: “el arte latinoamericano puede definir su lugar en la red de la cultura mundializada sin subsumirse sin más en la esfera global jerárquica que aloja las culturas periféricas anulando las tensiones, sin complejizando la red con relaciones flexibles que preserven la autonomía relativa de la esfera propia y al mismo tiempo aumenten la tensión y la variedad de los enlaces”.
Fuente: El Pais

Milano Fashion Week - Trussardi Show 2012_2013








La industria textil italiana, pero también la francesa y la suiza, demuestran en estas pasarelas que el sector de los tejidos está en plena hiperactividad. Si es difícil, a estas alturas, revolucionar siluetas y prendas sin caminar hacia atrás –los continuos homenajes a décadas pretéritas lo confirman—, el trabajo de investigación que se aplica a los tejidos da resultados deslumbrantes. Gasas tan ligeras que apenas se posan sobre el cuerpo y que sin embargo sostienen bordados de pedrería, encajes de flores diminutas que resultan ser de cuero recortado a láser o cabos de lana urdidos como cordones que crean insólitos canalés de punto son algunos de los logros que los diseñadores italianos han subido a la pasarela desde el miércoles. Toman el relevo de Londres, que ya exhibió una abrumadora innovación en materiales y estampados
(Fonte El Pais)

You are so BEAUTIFUL!