sábado, 21 de febrero de 2009

Mañana empeza en año 5125, Lajuj para los Mayas



El nawal del viento

El 22 de febrero dará inicio el año solar 5125 regido por el nawal del viento, hálito de vida, inspiración e ideas.
Lajuj Iq: Lajuj se interpreta con el número 10, Iq con el aire.
El Wayeb’ es el período que sirve de enlace entre el fin de un ciclo y el inicio de otro.
El año pasado fue regido por el cargador Noj, que significa sabiduría o conocimiento.


El calendario maya solar llamado Ab, está dividido en 18 meses (winales) de 20 días cada uno. Como el recorrido anual de la tierra alrededor del sol es de 365 días, los mayas establecieron un período de 5 días al que le llamaron Wayeb’, que sirve como período de reflexión y análisis para la llegada del nuevo año.

“El Ab tiene como función calcular los cambios estacionales de lluvia o sequía, variaciones climáticas y su relación con actividades de siembra, cosecha y vida social de los pueblos”, explica la guía espiritual María del Carmen Tuy, en un documento de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala.

Hoy es el final del año 5124 según el calendario y diversas organizaciones han colaborado en las actividades que iniciaron el 17 de febrero y culminarán mañana con una ceremonia en las ruinas de Iximché, ubicadas en Tecpán, Chimaltenango.

“En las comunidades donde aún se celebra es una semana de compartir los alimentos, las siembras, de agradecimiento por medio de ceremonias mayas a la madre naturaleza”, explica María Magdalena Pérez, de la Dirección de Planificación Lingüística y Cultural de la Academia de Lenguas Mayas. A criterio de Pérez, esta celebración ya no se conmemora de la misma manera que antes debido a “la pérdida acelerada de los valores, principalmente los espirituales”.

Hoy los guías espirituales aprovecharán para evaluar sus acciones, ver sus errores y hacer nuevos propósitos para el año que comienza, además de compartir con la familia.

Tzunum Balam, sacerdote maya, afirma que la manera en que ahora se celebra dista mucho del ritual hecho por sus ancestros. “Los abuelos utilizaban este día para la meditación, y así darle la bienvenida al nuevo año”.

Lajuj (10) Iq’ es el nombre maya del nuevo año. Según los consultados, esta semana es de transición para que comience a regir el cargador del próximo año: Iq, traducido como aire.

“Este cargador significa el aliento de vida que nos da el creador, el contacto con el espacio y a la vez con nuestro espíritu, y nos ayuda a pedir que se vayan las amarguras y desesperaciones y que el nuevo año traiga mucha paz”, explica el sacerdote maya.

Fuente El Periódico GT

Carnaval na Bahia?ClaudiaLeite ,sim sinhô!

Mas é Carnaval.....

Desde Lisboa ,me restou fazer o quizz das marchinhas de carnaval do Estadao, do seguinte link:
http://www.estadao.com.br/especiais/relembrando-as-marchinhas-verso-a-verso,48213.htm

" esos bolsillos en los que cabía todo, cualquier libro"...


Mundos en el bolsillo
ANTONIO MUÑOZ MOLINA 21/02/2009


Lo mejor que tenía el ejército de aquellos años era el tamaño de los bolsillos del pantalón de faena. Las instalaciones eran mugrientas y decrépitas, los mandos con frecuencia brutales, la vida diaria un pantano de tedio o una máquina de angustias -la prisa, los gritos, el miedo al castigo-, la ginebra en los bares de soldados de infame garrafón: pero en los pantalones del uniforme de faena había unos extraordinarios bolsillos laterales, hondos, recios, a medio muslo, cerrados con velcro, que parecían exactamente diseñados para guardar libros. Libros de bolsillo, naturalmente, pero de cualquier calibre, no sólo los que se pueden llevar en el de una chaqueta o una gabardina, sino también volúmenes cuantiosos, novelas de las que cuentan vidas o épocas enteras. El tiempo, piadosamente, ha borrado ya casi todos los recuerdos de una experiencia militar que con el paso de los años se va volviendo más exótica, pero entre los pocos que me quedan está el de esos bolsillos en los que cabía todo, cualquier libro, como en el zurrón mágico de aquel Juan Soldado de los cuentos antiguos del que hizo una película inolvidable Fernando Fernán-Gómez. En un lado uno podía llevar un bocadillo del tamaño que se correspondía con sus hambres soldadescas. En el otro llevé unas veces La montaña mágica y otras un tomo de Proust en la edición de Alianza, y con mucha más frecuencia los poemas de Borges y un Quijote de Austral que fue conmigo, de bolsillo en bolsillo, no sé durante cuántos años, hasta que empezó a descuadernarse, y que sólo obtuvo una licencia absoluta para no moverse ya de un estante de la biblioteca cuando lo diminuto de su letra me hizo imposible la lectura.

Maravillas de la tecnología: el único software que necesitaba para disfrutar de ese invento incomparable eran mis ojos y el bolsillo del pantalón cuartelario. Mi Quijote de Austral, con su austera sobrecubierta gris, iba conmigo a cualquier parte sin pesarme nada, y lo tenía siempre disponible, sin miedo a que una tramposa innovación calculada para favorecer las ventas volviera inaccesibles de un día para otro sus archivos. En los minutos valiosos de ocio entre el toque de diana y la llamada para el desayuno tenía tiempo para leer unas páginas echado en la litera. Si me mandaban a una tarea en la que quedaba un tiempo muerto la espera se convertía en la ocasión jubilosa de volver a la aventura de los batanes o al tristísimo desafío final en la playa de Barcelona. El regalo de la soledad y la lectura era inmediato: un paréntesis inviolable se abría como un refugio en el momento de abrir de nuevo las páginas del libro. No tener casi dinero no importaba: el libro costaba muy poco. En cualquier equipaje cabía. En cualquier minuto o cuarto de hora o media hora y en cualquier lugar estaba conmigo.
En 1935, los inventores de Penguin, la primera colección de libros de bolsillo en inglés, quisieron que sus ejemplares ocuparan el mismo espacio que un paquete de tabaco, y que pudieran encontrarse, como los cigarrillos, en cualquier parte, no sólo en las librerías, que hubieran amedrentado a muchos lectores: en los puestos de revistas, en los quioscos de las estaciones. Paquetes de tabaco y libros iban en los bolsillos de los uniformes de los bravos soldados que combatieron al fascismo en varios continentes sólo unos años después de que se fundara Penguin. Cuántas historias habrá que nunca sabremos de momentos de lectura en el trance crucial entre la vida y la muerte, en el camastro de un buque de guerra que se acerca de noche a una playa de Normandía o del Pacífico, en el insomnio del miedo. Y cuántas veces, sin que nos paremos a pensarlo, hemos contado en ocasiones triviales o rutinarias o tensas de expectativa con ese apoyo que puede ser sólo una presencia física, algo que va oculto y que la mano reconoce y en lo que se afirma, el libro en el bolsillo, ligero y dispuesto a desplegar el mundo entre nuestras manos, delante de los ojos, en las amplitudes de la imaginación.
A mediados de los años setenta, en las eternas asambleas de facultad en las que las palabras y las gesticulaciones flotaban con igual fantasmagoría entre el humo de doscientos cigarrillos, yo a veces me sentaba al final del aula y sacaba un poco subrepticiamente uno de los tomos de Proust que iba comprando poco a poco, uno por uno, no al ritmo de la lectura real sino de la impaciencia glotona por tenerlos todos juntos. Los bolsillos de aquellas trencas con las que nos uniformábamos voluntariamente un poco antes de que nos uniformara el ejército eran tan hondos como lo serían después los de los pantalones de faena. Mucho después pude costearme la edición de À la recherche du temps perdu de la Pléiade, pero mi descubrimiento de Proust es inseparable de las traducciones que había publicado Alianza, las de Pedro Salinas, Quiroga Pla y Consuelo Berges: las páginas prietas, las portadas de Daniel Gil con fotografías o dibujos de damas del siglo XIX, y sobre todo la sensación física de un don inagotable, de una promesa que siempre se cumplía y era mejor que su propia expectativa. Eran tiempos de lo que se llamaba entonces "sobacos ilustrados", los cabecillas o gurús que llevaban muy visibles bajo el brazo los libros y las revistas que era adecuado leer, y los que aun no leyéndolos imaginaban que la sabiduría contenida en ellos se les contagiaría por transmisión cutánea. El sobaco ilustrado era la antítesis del lector de literatura de bolsillo: en la lectura verdadera siempre hay algo de muy solitario, que excluye la exhibición y la impostura. Los sobacos ilustrados dictaminaban lo que había que leer y excomulgaban a cualquier sospechoso de herejía, o de desviación. Ideológicamente yo andaba tan confundido o tan intoxicado por las modas del momento como cualquiera, y en mis bolsillos o incluso debajo de mi axila también hubo sitio para el rancho verbal que nos alimentaba. Lo que me alivió la ortodoxia no fue una lucidez de la que carecía, sino la pura fuerza de la literatura, que en sí misma es el mejor antídoto contra cualquier dogma, al afirmar la riqueza, la ambigüedad, lo complicado y lo misterioso de la vida. En el bolsillo generoso del pantalón de mi uniforme militar bastaba el contacto de aquel Quijote de Austral para recordarme quien yo era, y cada momento de lectura tenía un encono de resistencia pasiva. iPods y iPhones ocupan más espacio en los bolsillos de ahora, y dentro de poco también los ocuparán dispositivos de lectura electrónica. No es cuestión de elegir, de afiliarse ansiosamente a lo nuevo por miedo a parecer antiguo o de rebelarse quejumbrosamente contra la tecnología. El libro impreso en papel no llevaría durando tanto si no fuera una formidable invención tecnológica. Lo que da el libro de bolsillo es ese grado de soledad y soberanía y silencio sin el cual no es posible verse plenamente a uno mismo. Y quedarse gustosamente solo de verdad es ahora mucho más difícil que en un cuartel español de hace treinta años.

Fuente ElPais

..." alguien poco apto para trabajar con mujeres"

"Ha abusado de su posición para relacionarse conmigo. Yo no estaba preparada para las insinuaciones del director del FMI (...). Pensé que iba a ser malo para mí tanto si aceptaba como si le rechazaba". Éste es el inicio de la carta que la economista Piroska Nagy envió al Fondo Monetario Internacional para denunciar uno supuesto acoso. El texto lo publica ahora la revista francesa LExpress.

"Temo que este hombre tenga un problema que le haya convertido en alguien poco apto para trabajar en una organización en la que trabajen mujeres", añade Piroska Nagy en la carta.
El FMI tras recibir esta carta abrió una investigación para determinar si su director general dio trato de favor a Nagy antes de que ésta se cogiera una excedencia el pasado mes de agosto. Strauss-Kahn envió una carta a los empleados del organismo para pedir perdón por el "incidente". "Este incidente constituye un error por mi parte, por lo que asumo mi responsabilidad", escribió, a lo que añadió en su defensa: "Creo firmemente que no he abusado de mi posición".
El consejo ejecutivo del Fondo Monetario Internacional concluyó que Dominique Strauss-Kahn cometió un "grave error de juicio" pero no acoso ni favoritismo ni abuso de poder en su relación amorosa con una empleada. Según los resultados de la investigación abierta para esclarecer el asunto, un "desliz".
La breve relación entre Strauss-Kahn y Nagy, alto cargo del departamento para África del FMI, comenzó a principios de 2008. En agosto, la funcionaria dejó el organismo.
El FMI no quiso comentar ayer el contenido de la misiva.
Fuente El Pais
Comento: Uno piensa que a cierta edad ya lo saben todos que cuando unamujer no lo quiere.....bueno....

jueves, 19 de febrero de 2009

Jose de Souza Coelho,meu pai.

-Viva Papai! Viva Papai!
Segundo reza a lenda, era assim que quando pequenina eu o saudava quando voce chegava em casa. Era uma forma de ecoar a alegria e a agitacao permanentes com que entrava e saia de qualquer lugar. E a cada dia que passa, pai , a saudade é maior, embora grande mesmo seja a certeza de que ter um pai com voce equivaleu a ganhar sozinha na megasena .Isso é certeza certa.

http://www.youtube.com/watch?v=L8U1Y9PBfig

Álvaro Pombo cumplirá 70 años y sigue fatal

P. Suele examinar el amor en sus obras, y en
Virginia... se lee: "Todo amante responsable cuenta con que no sea correspondido", ¿qué cree usted?
R. La figura del amante responsable se opone, en esa frase, a la figura del amante engreído o creído, que cree que merece ser amado. Pero ningún verdadero amante que se atiene en serio a la absoluta independencia y otredad de la persona amada cree merecer su atención. Si la recibe, la considera siempre como una gracia inmerecida. Sin esta dimensión de menesterosidad, de carencia, el amor del amante se estancaría en el narcisismo. Todo amante desea transformar a la persona amada en amante a su vez. Todo amante desea ser amado por la persona que ama. Pero este deseo es una esperanza y no un derecho. La persona amada no tiene obligación de amarnos. Los amantes que creen que merecen ser amados, automáticamente pierden su condición de amantes y se convierten en narcisos. Es posible que al transformarse en narcisos sean, paradójicamente, más amados que cuando eran verdaderamente menesterosos amantes. Pero esto último no es más que una de las dificultades del imposible amor humano.
P. El amor, que renace sin prejuicios en la literatura actual, transmite en su novela la idea de que es como la fe.
R. El amor humano es un acto de fe, o mejor dicho: de confianza en otra persona. Es una emoción subjetiva, como la fe religiosa, que construye lo amado como un objeto de inmenso valor, lo revaloriza. Yo siempre he negado que el amor sea ciego, aun cuando el eros sea, sobre todo al principio, muy miope; pero el amor se constituye en el tiempo y lo excelente del amor no es su mera aparición como sentimiento subjetivo, sino su capacidad de durar y de enlazar todas las cosas del mundo en su poderosa onda intelectual y afectiva. Supongo que al decir estas cosas estoy ampliando el concepto de amor mucho más allá del sentido de atracción erótica entre personas. -
Fuente Babelia- El Pais

O que vale mais??

Sei nao....
http://www.youtube.com/watch?v=aiY43GuG7Wc

miércoles, 18 de febrero de 2009

"A Solidão dos Números Primos"



Escreveu sobre a crueldade da adolescência - "A Solidão dos Números Primos" - e, com 26 anos, parte à conquista do mundo
Uma sexta-feira à noite, num restaurante em Lisboa... um grupo de editores e jornalistas portugueses rodeavam o escritor italiano Paolo Giordano, o mais jovem autor a receber o Prémio Strega, aquele que já foi atribuído a Pavese, Moravia, Dino Buzzati, Primo Levi, Umberto Eco (uff!) e mais recentemente a Sandro Veronesi, Niccolò Ammaniti e a Giordano, em 2008, pela sua primeira obra, "A Solidão dos Números Primos" (Bertrand). Além de escritor, Giordano é físico e faz doutoramento em Física das Partículas na Universidade de Turim, cidade onde nasceu. Escreveu um romance que foi publicado pela Mondadori, foi "best-seller" em Itália, milhão de exemplares vendidos. De repente o italiano de 26 anos apareceu na lista de finalistas do Prémio Strega e caiu-lhe no colo o mais importante prémio literário do país. Na Feira do Livro de Frankfurt, os direitos de tradução do livro, que será adaptado ao cinema, foram vendidos para 25 países.
Voltando a sexta-feira... depois de passar o dia a dar entrevistas, Giordano parecia alheado num restaurante lisboeta onde todos à volta falavam em português. Foi então que uma jornalista na mesa atirou aos colegas: Giordano, tinha a impressão, era um sobredotado. O jornalista sentado a seu lado, tentando dizer "sobredotado" em italiano, virou-se para o escritor que acabara de conhecer: "Ela é demasiado tímida para perguntar, mas tem vontade de saber se és super-dotado." Giordano ficou em silêncio. Olhou atrapalhado para o tecto, hesitou. As gargalhadas desabaram sobre o equívoco. "Começaste a escrever há um ano, fizeste parte de uma banda, estás a fazer o doutoramento em física das partículas...", continuou o jornalista. "Ah, sobredotado!", disse o escritor, aliviado. "É que super-dotado pode querer dizer outra coisa."
Acessível sem ser banal
A história de Paolo Giordano é invulgar. Quis escrever um romance porque achou que "era a altura certa". Porque é que um físico, no auge da sua carreira, a meio de um doutoramento, decide escrever um livro? "Estava aborrecido. Não com a física, que é interessante...quando se está na universidade aprendemos muitas coisas, mas começamos a trabalhar e isso abranda. Temos que nos manter focados num tema que investigamos a fundo. Senti que estava a desperdiçar alguma coisa, que só estava a usar uma parte do meu cérebro. Por isso decidi fazer alguma coisa mais criativa". Começou a escrever, não porque gostasse - continua a achar que se podem fazer coisas mais divertidas -, mas porque precisava de provar algo a si próprio.
Frequentou o Scuola Holden, curso de escrita criativa dirigido pelo escritor Alessandro Baricco onde conheceu Raffaella Lops que o incentivou a escrever um romance depois de ter lido os seus contos. Fez duas tentativas, não conseguiu ir além de algumas páginas. Tentou, então, escrever sem ter como objectivo "o romance". "Escrevi os dois primeiros capítulos como contos. Gostei das duas personagens, Mattia e Alice eram crianças, porque não deixá-las crescer?". Se há alguém com quem se identifica nesta história é com Mattia, o matemático obcecado por números primos. Quanto ao resto inspirou-se em histórias que lhe contaram amigos.
Quando um dos seus contos foi publicado pela revista literária "Nuovi Argomenti" e conheceu o editor da Mondadori, Giordano já tinha pronto o manuscrito do romance. O editor quis publicá-lo. E se havia coisa de que Paolo estava "muito orgulhoso" era do título, "Dentro e fora de Água". É também o título de um dos capítulos, aquele em que o narrador explica que existem números primos gémeos, que são ainda mais especiais do que os outros ("são pares de números primos que estão próximos um do outro, aliás, quase próximos, pois entre eles existe sempre um número par que os impede de se tocarem realmente.")
Mas quando se encontrou com o editor, a primeira coisa que este lhe disse foi que o título ia ser mudado. "Propôs-me 'A solidão dos números primos'. Achei que era um título difícil, demasiado pretensioso e discutimos. Acabei por aceitar. Ele estava certo. Não se percebe o que significa quando se lê pela primeira vez, é um título que deixa o leitor intrigado e fascinado sem perceber de que história se trata. E quando se fecha o livro, o título ainda continua a dizer-nos alguma coisa sobre o romance, talvez mais ainda."
São vários os factores que fizeram deste livro um "best-seller" e o título é um deles. Mas a única coisa que Paolo controlou quando o estava a escrever, aquilo que teve sempre presente, foi o esforço para manter uma escrita simples. Para que o seu livro pudesse ser lido por qualquer pessoa: por quem só lê um livro por ano e também por críticos literários.
"Um dos desafios da literatura nos nossos dias é não ficar restringido a um grupo de pessoas. Eu queria que o livro fosse acessível sem se tornar banal. Esse equilíbrio é difícil de atingir. Tento ser directo quando escrevo, tento ser o mais preciso possível. Mas isto já faz parte de mim, do meu 'background'. Mais tarde, quando regresso ao texto, leio e releio, tiro todos os obstáculos que sinto na leitura."
Esquecer o prémio
As personagens, Mattia e Alice, são inadaptados. "Sim, são 'outsiders' quase toda a sua vida". Porque é que decidiu colocar na mesma história uma anoréctica e um rapaz que pratica auto-mutilação, como se juntasse todos os "freaks" num só livro? "Tive medo que isso acontecesse. Mas não o decidi". Aconteceu. No livro diz que ter 15 anos é uma idade cruel. Porquê? "Porque foi a minha idade cruel. É a primeira vez que temos que lidar com as coisas não resolvidas da infância. Mas ainda não temos liberdade para as enfrentar e ir noutra direcção. Estamos muito ligados aos pais, a meio do processo de construir a nossa identidade. É uma idade confusa. Foi uma idade de muito sofrimento para mim, por isso considero-a cruel. Mas a maneira como essa dor se expressa é geracional. Os hábitos mudam mas as hormonas da idade continuam as mesmas, acho eu, é biológico."
Giordano gosta "de tratar mal as personagens, de as abanar". Optou por não entrar dentro das suas tragédias, por não se envolver emocionalmente. "Foi isto que escolhi. O último passo pode ser dado pelo leitor. Todos sentimos alguma dor dentro de nós."
Quando soube que estava na lista dos finalistas do Strega, ficou assustado. "Nunca pensei que ia ganhar, era mais do que alguma vez tinha imaginado. Nessa noite estava fora de mim. Mesmo assustado. Depois de me ser atribuído o prémio pensei: 'o que vou fazer agora?' É o prémio mais importante que um escritor pode receber em Itália. Senti que podia perder a motivação para escrever mais e decidi esquecer que tinha recebido o prémio. Penso sempre que é uma coisa que aconteceu a outra pessoa."
Mas aconteceu-lhe a ele, aos 26 anos.

Fonte Publico

martes, 17 de febrero de 2009

Gilberto Dupas, o Decameron e outras obras

Morre o escritor e cientista social Gilberto Dupas
Dupas havia lançado, em 2008, o romance O Incidente, seu segundo livro de ficção
Antonio Gonçalves Filho, de O Estado de S. Paulo


Gilberto Dupas durante o lançamento de seu romance O Incidente, em 2008SÃO PAULO - Seu último livro, O Incidente (Editora Paz e Terra, 100 págs., R$ 27), lançado no fim do ano passado, fala de turistas latino-americanos que ficam presos no topo de uma montanha por conta de uma forte nevasca e que, obrigados a passar a noite numa cabana, acabam contando histórias pessoais para depois partir, incógnitos como embarcaram na viagem, mas certos de que algo mudou para sempre. Foi a metáfora que o analista político, economista e colaborador do Estado Gilberto Dupas escolheu para deixar este mundo, às 5h30 da manhã desta terça-feira, 17, aos 66 anos, vítima de um prolongado câncer no pâncreas e de um provável acidente vascular cerebral, segundo sua filha Mariana Dupas.



Com tantos livros sobre globalização, ética, poder e conflitos internacionais, Dupas preferiu deixar sua última mensagem num pequeno livro de ficção - o segundo de sua carreira, depois do romance Retalhos de Jonas (Paz e Terra, 2001). Compreensível. Os últimos acontecimentos não deixaram muitas brechas para respirar no mundo real. A história dos outros surge, então, como alternativa ao salve-se quem puder da globalização, sugere em seu livro Dupas, sepultado no cemitério Gethsemani.

A morte interrompe, assim, o que seria uma promissora carreira literária, não fosse Dupas já reconhecido como um dos mais lúcidos estudiosos do turbocapitalismo e seus efeitos nefastos. A literatura era para ele seu “pequeno refúgio sereno”, o porto seguro onde encontrou a solução para alguns enigmas do mundo contemporâneo. Em O Incidente, após confessar seus mais profundos medos e obsessões na escuridão, os turistas acidentais viram novamente rostos anônimos à luz do dia, recompondo-se do desconforto de suas revelações íntimas.

Entre todos os relatos de O Incidente, destaca-se o de um narrador da classe média que batalhou para ter uma vida confortável e vive o conflito de ser representante da elite num país de deserdados. É possível identificar nesse narrador o desconforto de um homem da esquerda como Dupas, que, na juventude, lutou contra a ditadura militar e, maduro, aos 39 anos, aceitou o cargo de presidente de uma empresa de papel e celulose, para em seguida ocupar altos postos no governo Franco Montoro - ele foi vice-presidente do Banespa, presidente da Caixa Econômica Estadual e secretário de Agricultura e Abastecimento.

Nascido em Campinas em 1943, Gilberto Dupas foi talhado para assumir o papel de líder desde que foi admitido na Escola Politécnica da USP, aos 19 anos. Dois anos antes do golpe militar, escolhido como representante do centro acadêmico, envolveu-se nos movimentos políticos que defendiam o diálogo interclassista com operários e trabalhadores rurais - mais especificamente, com a chamada esquerda católica, que se transformou na Ação Popular (organização clandestina que lutou contra a repressão até 1973). Logo cedo percebeu que seu caminho não seria o de construir pontes de concreto, mas pontes sociais, o que o levou da Engenharia para a Economia, formando com amigos um grupo de estudos em busca de teorias de desenvolvimento.

Formado, Dupas optou por projetos governamentais como o de Desenvolvimento Integrado do Vale do Taquari-Antas, financiado por agências internacionais, antes de assumir o Instituto de Pesquisas Econômicas Aplicadas (Ipea) do Ministério do Planejamento, isso em1968, ano em que todos viveram em perigo por conta do AI-5, que permitia ao governo decretar recesso legislativo e suspender os direitos políticos dos cidadãos. O grupo de Dupas era literalmente do barulho - a economista Conceição Tavares vociferava ao lado de Arhur Candau, mas todos tinham de pisar em ovos para concretizar projetos públicos importantes que só poderiam sair com paciência e bom senso.

Dupas conseguiu até atravessar o governo Médici para se tornar o representante do Ipea junto ao Banco Mundial, em 1970. Quando a área de Planejamento do Ipea foi para Brasília, o economista preferiu deixar o instituto e aceitar a oferta de reorganizar um banco - logo ele, que, a despeito da inexperiência na área, chegou a dirigir dois outros bancos, acumulando experiência para escrever posteriormente sobre as contradições do sistema capitalista. E ele escreveu bastante: foram 10 livros seus e outros 30 coordenados por ele, além de 700 artigos sobre economia, política e filosofia, escritos entre 1983 e esta semana (leia seu último texto no Estado desta quarta-feira).

Nesse derradeiro artigo, Dupas faz um alerta sobre a natureza pós-humana forjada por defensores do biocapital, que promete a imortalidade a endinheirados dispostos a virar ciborgues. É bom que se preste atenção à profecia desse homem que recusou terapias invasivas, preferindo a morte. O dom visionário de Dupas era tão evidente que, em 1997, ele já alertava para uma profunda alteração no mercado de trabalho não só por causa da globalização e da automação, mas pela perversa ação dos “corporate killers”, que se orgulhavam de ajustar a estrutura de suas corporações à custa da dispensa de pessoal.

Bem antes do atual colapso das bolsas e da implosão dos bancos, o economista já assumia o papel de arauto - e não só na área econômica, como comprovam seus livros em que a exclusão social no mundo globalizado é analisada a fundo (Ética e Poder na Sociedade da Informação, publicado há nove anos pela Unesp é um deles). Como um extemporâneo renascentista, Dupas se interessou por tudo o que era humano, da ciência pós-moderna como instrumento da disputa das capacidades produtivas do Estado-nação à nanotecnologia, criadoras de monstros. Morre o profeta. Fica sua obra.
Fonte Estado de Sao Paulo

Historia de la Sombra


Autor: Joseph Wright de Derby (1734-1797); óleo sobre lienzo, 106×130 centímetros. National Gallery de Washington.

ESTE INTERESANTÍSIMO pintor británico, aún no lo suficientemente popular que debiera, a pesar de haber influido en Goya, se caracterizó por un uso muy efectista del claroscuro, que aplicaba a la representación de temas científicos, industriales, pirotécnicos o volcánicos, siempre desde un prisma muy romántico. ¿Por qué entonces se le ocurrió abordar este asunto clásico de la invención de la pintura, que, según Plinio, tuvo como origen la delineación por parte de una joven corintia, hija del alfarero Butades de Sición, de la sombra que proyectaba sobre la pared su amante dormido? Que el móvil fuera erótico y la escena nocturna ya nos proporcionan el clima romántico, pero, sobre todo, es una temprana manifestación de cómo se iba a pervertir de manera moderna cualquier mito clásico, porque aquí no queda ya nada de la intención técnica y doctrinal de la explicación racional del origen de la pintura, sino su definitiva vinculación al mundo de los sentimientos y las pasiones. No debe tampoco engañarnos la técnica de refinado linealismo, que luego popularizó Flaxman, con la que está realizada esta pintura, porque es otro típico sofisticado arcaísmo romántico (Texto: Francisco Calvo Serraller).-

Fuente ElPais

Una antología rescata al visionario Juan Larrea, pionero del surrealismo

Juan Larrea era irreductible. En 1961, su hija murió en un accidente de avión junto a su marido. Él malvivía exiliado en la ciudad argentina de Córdoba y tuvo que hacerse cargo de su nieto, de seis meses. Al poco tiempo, recibió desde México un cheque enviado por Luis Buñuel. El cineasta quería rodar Ilegible, hijo de flauta, un guión surrealista -llamado a "abrir horizontes independientes de tiempo y espacio"- firmado por el poeta bilbaíno. El proyecto no se concretó porque éste se negaba a eliminar la escena final: un encuentro multitudinario de los testigos de Jehová.

"Sin Larrea no se explica 'Poeta en Nueva York", dice Gabriele Morelli
Buñuel quiso rodar un guión suyo y Picasso alabó su libro sobre el 'Guernica'
Aquel cheque mexicano le llegaba a Larrea cuando más lo necesitaba, pero lo devolvió. Y lo hizo sin decirle una palabra a Buñuel de su penosa situación económica. Las circunstancias no le habían llevado a cambiar de opinión por dinero y quería que el director de La edad de oro actuara con la misma libertad. Así era Juan Larrea (1895-1980), del que acaba de publicarse Poesía y revelación (Fundación Banco Santander), una antología de verso y prosa preparada por el hispanista italiano Gabriele Morelli.
Su carácter irreductible fue, de hecho, el que convirtió al escritor vasco en un raro dentro del grupo del 27. Incluido por Gerardo Diego en la famosa antología que, en 1932, canonizó a la generación de la República, Larrea fue durante años autor de un solo libro, Oscuro dominio, publicado en 1934 en una edición de 50 ejemplares. La influencia que ejerció en sus contemporáneos se debe sobre todo a Versión celeste, un libro mítico cuyos poemas, escritos en francés, circulaban entre los surrealistas del momento: "Sin Larrea no se explican ni Sobre los ángeles ni Poeta en Nueva York", dice Morelli. Que ese poemario se publicara antes en Italia que en España -donde apareció en 1970, con traducciones de, entre otros, Carlos Barral- es un ejemplo más de la suerte editorial de un poeta que buscó distanciarse de sí mismo escribiendo sus versos en otra lengua y que siempre quiso vivir al margen de toda oficialidad, incluida la de la literatura.
Versión celeste es uno de los núcleos de Poesía y revelación. Otro es Orbe, un diario que Pere Gimferrer, que lo editó parcialmente en 1990, compara con el Libro del desasosiego, de Pessoa. El volumen se completa con una selección de ensayos que ilustran la variedad de intereses -de la religión a la estética- de un hombre cuyo costado místico y visionario nunca se vio resentido por su compromiso político ni por su red de complicidades. Íntimo de Diego y Huidobro, su gran devoción fue César Vallejo, que mecanografió el original de Orbe y con el que Larrea fundó la revista Favorables París Poema en la capital francesa. Allí trabó amistad también con artistas como Juan Gris y Jacques Lipchitz, con el que Larrea mantuvo una correspondencia inédita de 800 páginas.
El arte fue una de las grandes pasiones del poeta. Suya es, según el propio Picasso, una de las mejores interpretaciones del Guernica, un mural cuya elaboración había seguido muy de cerca en 1937 como secretario de la Junta de Relaciones Culturales de la Embajada de España en Francia. Ese año, el escritor donó a la República la colección de arte inca, de cerca de 600 piezas, que había reunido durante un largo viaje a Perú y que se integró en la institución que sirvió de precedente al actual Museo de América de Madrid.
Antes de llegar a Argentina, el exilio de Larrea se detuvo en México y Estados Unidos. Volvió a España una sola vez. Fue en diciembre de 1977 y para presentar, décadas después de escribirlo, la edición española de su ensayo sobre el Guernica, un cuadro que todavía tardaría cinco años en cambiar el MOMA de Nueva York por el Museo del Prado. Entre los presentadores estaba Felipe González. Esos días, Juan Larrea, que se consideraba a sí mismo un personaje del "drama español", dio una impagable definición de sí mismo en la que, de paso, metía a su amigo León Felipe: "Más que inclasificables, somos desorbitados".
Fuente El Pais

lunes, 16 de febrero de 2009

Lobo Antunes: "Mi voz, hablada o escrita, ya no se escuchará más"

El escritor portugués anuncia que una última novela y "nada más"
EFE - Lisboa -



El escritor luso Antonio Lobo Antunes declaró que se propone escribir otra novela para "redondear su obra" y después no publicará nada más. En una entrevista que publica hoy Diario de Noticias, Lobo Antunes dice que publicará el libro que terminó ahora y después piensa "escribir una última novela", que calcula le llevará "dos años de trabajo, eso si consigo comenzarla este año". El autor de O Arquipiélago da Insónia (El archipiélago del insomnio), da una respuesta terminante: "Después se acaban las novelas, las crónicas, acaba todo y no publico más nada. Mi voz, hablada o escrita, ya no se escuchará más".

"Fui atrapado por todo este engranaje editorial, de agentes, de este mundo que no podía imaginar cuando salió mi primer libro. No conocía a nadie, a ningún escritor, y la mayor parte de mis amigos, camaradas de la guerra, ni siquiera sabían que yo escribía", dijo. Reconoció que desde "hace un tiempo" piensa en regresar a escribir como en la adolescencia. "Entonces escribía, corregía y después destruía el texto. Después escribía otro y repetía el acto de la destrucción. Estuve en eso durante años", confesó el autor, que cumple 30 años de carrera en la literatura.
Lobo Antunes dijo que estaba "satisfecho" con el resultado de su nuevo libro, que se titula Que Cavalos Sao Aqueles Que Fazem Sombra no Mar? (Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el Mar). "Este es un libro óptimo para dar un trabajo a los críticos. Yo quería escribir una novela a la manera clásica, que destruyese todas las novelas hechas de esta manera", señaló.
Acerca del futuro, el escritor manifestó que su propósito es permanecer en Portugal. "Recibí ofertas de esas que dicen que no se pueden rechazar, de escritor residente en una universidad por cinco años, compensaciones financieras muy agradables y tareas casi nulas y no acepté", agregó. El pasado 19 de noviembre, en Lisboa, durante la promoción del libro El archipiélago del insomnio, Antunes confesó que escribir es muy difícil y cada vez le resulta "más complicado" hacerlo.
Fuente El Pais

domingo, 15 de febrero de 2009

Prá onde quer que voce vá, que voce me carregue!

http://www.youtube.com/watch?v=i98qNhShJqU

Vamos fugir, desse lugar , baby,
vamos fugir
Tô cansado de esperar que você me carregue
Vamos fugir pra outro lugar,
baby, vamos fugir
pra onde quer que você vá,
que você me carregue
mas diga que irá,
Irajá , Irajá
pra onde o sol beijar você,
você beijar o sol
Marajó, Marajó
qualquer outro lugar comum,
outro lugar qualquer
Guaporé, Guaporé
qualquer outro lugar ao sol, outro lugar ao sul
céu azul, céu azul
onde haja só meu corpo nu,
junto ao seu corpo nu
vamos fugir,
prá outro lugar, baby,
vamos fugir
prá onde haja um tobogã
onde a gente escorregue
todo dia de manhã
flores que a gente regue
uma banda de maçã
outra banda de reggae
tô cansado de esperar
que você me carregue
(Gilberto Gil e Liminha)