jueves, 22 de septiembre de 2011
Hay que cerrar filas en defensa de la Unión Europea
Reflexiones sobre una moribunda (Mario Vargas Llosa)
La utopía democrática y liberal que gestó la Unión Europea, si no perece en esta crisis, puede acabar con los nacionalismos, que han envenenado la historia moderna, dividiendo a sus pueblos y enfrentándolos en guerras suicidas, demorando su desarrollo y empobreciendo su cultura. Aunque sólo fuera por eso, habría que salvarla. Pero hay muchas razones más para hacerlo. Como que en esta época, de globalización económica, una alianza o federación europea tiene muchas más oportunidades para competir con eficacia en la conquista de mercados -lo único que de verdad crea trabajo y produce riqueza- que un país aislado a los que una crisis como la actual puede reducir de la noche a la mañana a la insolvencia. Y si la Unión Europea sobrevive, tal vez su ejemplo inspire a otras regiones del mundo, como América Latina y el África, donde las divisiones tribales y nacionales han contribuido más que nada a enquistarlas en el subdesarrollo.
(..)faltó lucidez para aplicar en las políticas económicas y sociales ese mismo realismo que llevó a los fundadores de Europa a impulsar la unión. Si hay algo que la crisis presente ha demostrado es que no se puede vivir en la ficción, algo que la literatura permite, pero no la política ni la realidad "municipal y espesa". Los países europeos han creado admirables sistemas de bienestar con una visión inmediatista, sin preguntarse si sería posible financiarlos en el futuro, y se han resistido a vivir de acuerdo a sus posibilidades reales, endeudándose para ello de una manera irresponsable. Así salvaban el hoy sin importarles que ese mecanismo de evasión implicara a mediano y largo plazo desastres como el que ahora padecemos.
Salir de la crisis va a significar drásticas reformas y enormes sacrificios de los que las medidas que acaba de tomar el gobierno español de Rodríguez Zapatero son sólo el primer paso. No hay que engañarse: no hay otra solución. El mal está hecho y ahora sólo cabe corregirlo, atacando la raíz. Lo peor es que la situación actual es propicia para que germine la demagogia y la sinrazón del eslogan, el lugar común y el estribillo prevalezca sobre las ideas y el análisis realista. "No hay que rendirse a los mercados" es una frase acomodaticia que circula últimamente por doquier. Tampoco hay que rendirse a la ley de gravedad, por supuesto, y rebelarse contra ella ha dado algunos excelentes poemas. Volver la espalda a los mercados, me temo, no producirá buena literatura, pero sí, es seguro, empeorará la crisis y acabará por destruir todo el progreso económico alcanzado por los países europeos en los últimos años. Eso lo saben todos los políticos, de izquierda y de derecha, pero no se atreven a decirlo, o lo dicen con tantos remilgos que nadie les cree. La excepción son aquellos grupos extremistas, felizmente por ahora todavía marginales, que quisieran resucitar a Lenin o a Mao, y que, sin que se les caiga la cara de vergüenza, dicen que la Cuba de Fidel Castro ha hecho feliz al pueblo cubano.
Leia aqui
Fonte El Pais.com
La utopía democrática y liberal que gestó la Unión Europea, si no perece en esta crisis, puede acabar con los nacionalismos, que han envenenado la historia moderna, dividiendo a sus pueblos y enfrentándolos en guerras suicidas, demorando su desarrollo y empobreciendo su cultura. Aunque sólo fuera por eso, habría que salvarla. Pero hay muchas razones más para hacerlo. Como que en esta época, de globalización económica, una alianza o federación europea tiene muchas más oportunidades para competir con eficacia en la conquista de mercados -lo único que de verdad crea trabajo y produce riqueza- que un país aislado a los que una crisis como la actual puede reducir de la noche a la mañana a la insolvencia. Y si la Unión Europea sobrevive, tal vez su ejemplo inspire a otras regiones del mundo, como América Latina y el África, donde las divisiones tribales y nacionales han contribuido más que nada a enquistarlas en el subdesarrollo.
(..)faltó lucidez para aplicar en las políticas económicas y sociales ese mismo realismo que llevó a los fundadores de Europa a impulsar la unión. Si hay algo que la crisis presente ha demostrado es que no se puede vivir en la ficción, algo que la literatura permite, pero no la política ni la realidad "municipal y espesa". Los países europeos han creado admirables sistemas de bienestar con una visión inmediatista, sin preguntarse si sería posible financiarlos en el futuro, y se han resistido a vivir de acuerdo a sus posibilidades reales, endeudándose para ello de una manera irresponsable. Así salvaban el hoy sin importarles que ese mecanismo de evasión implicara a mediano y largo plazo desastres como el que ahora padecemos.
Salir de la crisis va a significar drásticas reformas y enormes sacrificios de los que las medidas que acaba de tomar el gobierno español de Rodríguez Zapatero son sólo el primer paso. No hay que engañarse: no hay otra solución. El mal está hecho y ahora sólo cabe corregirlo, atacando la raíz. Lo peor es que la situación actual es propicia para que germine la demagogia y la sinrazón del eslogan, el lugar común y el estribillo prevalezca sobre las ideas y el análisis realista. "No hay que rendirse a los mercados" es una frase acomodaticia que circula últimamente por doquier. Tampoco hay que rendirse a la ley de gravedad, por supuesto, y rebelarse contra ella ha dado algunos excelentes poemas. Volver la espalda a los mercados, me temo, no producirá buena literatura, pero sí, es seguro, empeorará la crisis y acabará por destruir todo el progreso económico alcanzado por los países europeos en los últimos años. Eso lo saben todos los políticos, de izquierda y de derecha, pero no se atreven a decirlo, o lo dicen con tantos remilgos que nadie les cree. La excepción son aquellos grupos extremistas, felizmente por ahora todavía marginales, que quisieran resucitar a Lenin o a Mao, y que, sin que se les caiga la cara de vergüenza, dicen que la Cuba de Fidel Castro ha hecho feliz al pueblo cubano.
Leia aqui
Fonte El Pais.com
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Recordando Vitorino Nemésio
martes, 20 de septiembre de 2011
'Ceci tuera cela'
(Graca Moura)
Enquanto europeus, cada vez mais temos de nos interrogar à maneira do título de um quadro célebre de Gauguin: "De onde vimos? Quem somos? Para onde vamos?" No tocante à Europa, esta tripla interrogação não é agora de ordem metafísica, mas fundamentalmente histórica, social e política.
Temos, ou deveríamos ter desde a escola, pelo menos algumas noções quanto às nossas origens e ao nosso trajecto histórico. Quanto a saber quem somos, a resposta já pode ter múltiplas oscilações e uma certa fluidez, uma vez que passámos, por um lado, a participar num enquadramento geopolítico e supranacional chamado União Europeia e, por outro, a integrar uma desvairada multiplicidade de gentes de outras paragens que entretanto se radicaram em território europeu e que têm pouco a ver com a Europa historicamente considerada.
Já fomos, mas já não somos, a "Europa cristã, mais alta e clara / Que as outras em polícia e fortaleza" de que falava o Camões. Mas, no termo de um longo trajecto em que deixámos pelo caminho muito daquela "polícia" e ainda mais daquela incontestável "fortaleza", não podemos deixar de nos identificar como europeus pelo modo como nos situamos em relação a um quadro de valores éticos, culturais, sociais e políticos configurados como conquistas civilizacionais que ajudámos a consolidar e que hoje confluem, a vários títulos, na chamada democracia representativa de modelo ocidental. Isso resulta de a Europa ter sido o único continente que se soube problematizar e pôr sucessivamente em questão.
A despeito dessas conquistas, acontece que não conseguimos ver com clareza para onde é que vamos... A actual demografia compósita da Europa acabará por alterar a sua caracterização e por influir nas concepções e nas orientações quer da política interna, quer da política externa. O oportunismo e a obsessão do politicamente correcto levá-la-ão a patrocinar aventuras de resultado mais do que duvidoso, como está a acontecer com a Líbia e outros estados árabes. A concorrência de algumas economias emergentes, v.g. do Leste asiático, ameaça arruinar a produção industrial europeia sem que a União consiga fazer adoptar soluções eficazes. O sistema do equilíbrio europeu parece estar à beira da ruptura. As razões financeiras que concorrem para tal situação podem contaminar todos os outros aspectos e ameaçam tornar-se uma medida perversa de degradação da coesão do conjunto. É claro que, na medida em que muitos dos problemas que surgem têm vindo a ser atalhados, melhor ou pior, sempre se poderá dizer que afinal as instituições europeias funcionam. Mas evitarão a perspectiva do descalabro?
Não sabemos se a Europa conseguirá ultrapassar os nacionalismos que a retalharam, a puseram a ferro e fogo ao longo dos séculos e parecem estar a recrudescer, embora para já de forma aparentemente mais civilizada do que no passado. A chamada intergovernamentalidade está a espelhar esses problemas de uma maneira dramática, distorcendo ipso facto o desejável funcionamento das instituições europeias.
Não sabemos também se a Europa conseguirá restaurar e regenerar os princípios e mecanismos da solidariedade que eram um patamar fundamental e a pedra de toque do sonho de uma construção europeia de pax perpetua e padrões convergentes de nível de vida.
Na contramão dos nacionalismos, o recrudescer dos acenos centrípetos quanto a um federalismo inconsistente e artificial de mera matriz financeira só pode ser inquietante. A Europa não está preparada para ser federal a curto ou médio prazo. Não se pode querer impor um federalismo que acarretaria inevitavelmente a hegemonia política, económica e financeira dos países mais fortes sobre os mais fracos.
Uma onda de pessimismo abate-se sobre a opinião pública com grande violência e tem uma inevitável repercussão inibitória. Não sabemos para onde vamos.
Dir-se-ia que a Europa já não acredita em si mesma, que os estados membros já não acreditam nem nela, nem uns nos outros, que o mundo já não acredita na Europa, que ninguém confia em ninguém e que todos se vão reciprocamente entravando e paralisando, já que não conseguem fazer mais nada. Para tornar as coisas ainda piores, os estados pequenos não conseguem concertar-se para tomar iniciativas próprias e ficam na dependência mais ou menos servil daquilo que resolverem os grandes.
Ora não nos convém mesmo nada que uma Europa à beira do falhanço se torne desde já uma Europa da descrença. Como diria Victor Hugo, "ceci tuera cela".
Fonte DN.pt
Enquanto europeus, cada vez mais temos de nos interrogar à maneira do título de um quadro célebre de Gauguin: "De onde vimos? Quem somos? Para onde vamos?" No tocante à Europa, esta tripla interrogação não é agora de ordem metafísica, mas fundamentalmente histórica, social e política.
Temos, ou deveríamos ter desde a escola, pelo menos algumas noções quanto às nossas origens e ao nosso trajecto histórico. Quanto a saber quem somos, a resposta já pode ter múltiplas oscilações e uma certa fluidez, uma vez que passámos, por um lado, a participar num enquadramento geopolítico e supranacional chamado União Europeia e, por outro, a integrar uma desvairada multiplicidade de gentes de outras paragens que entretanto se radicaram em território europeu e que têm pouco a ver com a Europa historicamente considerada.
Já fomos, mas já não somos, a "Europa cristã, mais alta e clara / Que as outras em polícia e fortaleza" de que falava o Camões. Mas, no termo de um longo trajecto em que deixámos pelo caminho muito daquela "polícia" e ainda mais daquela incontestável "fortaleza", não podemos deixar de nos identificar como europeus pelo modo como nos situamos em relação a um quadro de valores éticos, culturais, sociais e políticos configurados como conquistas civilizacionais que ajudámos a consolidar e que hoje confluem, a vários títulos, na chamada democracia representativa de modelo ocidental. Isso resulta de a Europa ter sido o único continente que se soube problematizar e pôr sucessivamente em questão.
A despeito dessas conquistas, acontece que não conseguimos ver com clareza para onde é que vamos... A actual demografia compósita da Europa acabará por alterar a sua caracterização e por influir nas concepções e nas orientações quer da política interna, quer da política externa. O oportunismo e a obsessão do politicamente correcto levá-la-ão a patrocinar aventuras de resultado mais do que duvidoso, como está a acontecer com a Líbia e outros estados árabes. A concorrência de algumas economias emergentes, v.g. do Leste asiático, ameaça arruinar a produção industrial europeia sem que a União consiga fazer adoptar soluções eficazes. O sistema do equilíbrio europeu parece estar à beira da ruptura. As razões financeiras que concorrem para tal situação podem contaminar todos os outros aspectos e ameaçam tornar-se uma medida perversa de degradação da coesão do conjunto. É claro que, na medida em que muitos dos problemas que surgem têm vindo a ser atalhados, melhor ou pior, sempre se poderá dizer que afinal as instituições europeias funcionam. Mas evitarão a perspectiva do descalabro?
Não sabemos se a Europa conseguirá ultrapassar os nacionalismos que a retalharam, a puseram a ferro e fogo ao longo dos séculos e parecem estar a recrudescer, embora para já de forma aparentemente mais civilizada do que no passado. A chamada intergovernamentalidade está a espelhar esses problemas de uma maneira dramática, distorcendo ipso facto o desejável funcionamento das instituições europeias.
Não sabemos também se a Europa conseguirá restaurar e regenerar os princípios e mecanismos da solidariedade que eram um patamar fundamental e a pedra de toque do sonho de uma construção europeia de pax perpetua e padrões convergentes de nível de vida.
Na contramão dos nacionalismos, o recrudescer dos acenos centrípetos quanto a um federalismo inconsistente e artificial de mera matriz financeira só pode ser inquietante. A Europa não está preparada para ser federal a curto ou médio prazo. Não se pode querer impor um federalismo que acarretaria inevitavelmente a hegemonia política, económica e financeira dos países mais fortes sobre os mais fracos.
Uma onda de pessimismo abate-se sobre a opinião pública com grande violência e tem uma inevitável repercussão inibitória. Não sabemos para onde vamos.
Dir-se-ia que a Europa já não acredita em si mesma, que os estados membros já não acreditam nem nela, nem uns nos outros, que o mundo já não acredita na Europa, que ninguém confia em ninguém e que todos se vão reciprocamente entravando e paralisando, já que não conseguem fazer mais nada. Para tornar as coisas ainda piores, os estados pequenos não conseguem concertar-se para tomar iniciativas próprias e ficam na dependência mais ou menos servil daquilo que resolverem os grandes.
Ora não nos convém mesmo nada que uma Europa à beira do falhanço se torne desde já uma Europa da descrença. Como diria Victor Hugo, "ceci tuera cela".
Fonte DN.pt
lunes, 19 de septiembre de 2011
Droga é uma droga: Padilha no Jo
JOSÉ PADILHA - O que eu acho que é importante entender é o seguinte: as escolhas que as pessoas fazem numa sociedade, elas não são feitas no vazio. Então eu vou dar um exemplo, do cara que vai consumir maconha. Ele pode achar, na cabeça dele: ‘Olha, eu tenho o direito de fazer isso; pô, sacanagem que tenha essa lei, tá cerceando uma liberdade minha etc., etc. Eu concordo com isso. Porém, no Brasil, com as regras do jogo que a gente joga, se ele comprar maconha, ele vai estar comprando de um traficante, que está numa favela, altamente armado e dominando aquela população. Isso é um fato. Contra fatos, não existem argumentos.
JÔ SOARES - E não é só isso. E armando meninos de 15 anos, de 14 anos…
JOSÉ PADILHA - É isso aí…
JÔ SOARES - Que estão já matando gente…
JOSÉ PADILHA - … que, por sua vez, vão atirar nos policiais que vão subir lá pra… O que explica o ódio dos policiais pelos consumidores de maconha, que é mais ou menos o que cê viu nessa cena agora…
JÔ SOARES - Sobretudo fica claro no filme que essa tropa de elite não é absolutamente corrupta…
JÔ SOARES - E não é só isso. E armando meninos de 15 anos, de 14 anos…
JOSÉ PADILHA - É isso aí…
JÔ SOARES - Que estão já matando gente…
JOSÉ PADILHA - … que, por sua vez, vão atirar nos policiais que vão subir lá pra… O que explica o ódio dos policiais pelos consumidores de maconha, que é mais ou menos o que cê viu nessa cena agora…
JÔ SOARES - Sobretudo fica claro no filme que essa tropa de elite não é absolutamente corrupta…
Vinhos portugueses entre os 25 melhores do mundo
Três vinhos portugueses foram eleitos para o grupo dos 25 melhores a nível mundial pela revista especializada Decanter, que anunciou os vencedores dos Prémios Mundiais do Vinho.
O Bacalhoa Moscatel 2004 foi eleito o melhor vinho licoroso a menos de 10 libras (11 euros), o Tagus Creek Shiraz e Trincadeira 2010 o melhor tinto de mistura a menos de 10 libras e o Madeira Verdelho Henriques & Henriques 15 anos o melhor vinho licoroso a mais de 10 libras.
Sarah Amed, crítica de vinhos que recebeu em nome da Falua, confiou à Lusa que os júris "ficaram encantados" com o Tagus Creek, por ser "muito fresco e aromático e [possuir] carácter para um vinho deste preço".
Hugo Campbell, importador e director da Ehrmanns wines, explicou que o "estilo português de moscatel está tornar-se mais conhecido [no mercado britânico] pela elevada relação qualidade-preço", como o Bacalhoa, que custa cerca de nove libras (10 euros), "tendo em conta que estes vinhos são envelhecidos cerca de seis anos".
Para Humberto Jardim, administrador, este é mais um prémio internacional para os vinhos da Henriques & Henriques, produtor de vinho da madeira que já tinha sido galardoado há dois anos pela Decanter, algo que admite ser "benéfico" para as vendas, embora não tenha quantificado.
Este ano, Portugal igualou a França, país tradicionalmente reconhecido pelos seus vinhos, no número de prémios internacionais e ultrapassou-a no total de medalhas atribuídas este ano.
Fonte:Fugas/Publico.pt
O Bacalhoa Moscatel 2004 foi eleito o melhor vinho licoroso a menos de 10 libras (11 euros), o Tagus Creek Shiraz e Trincadeira 2010 o melhor tinto de mistura a menos de 10 libras e o Madeira Verdelho Henriques & Henriques 15 anos o melhor vinho licoroso a mais de 10 libras.
Sarah Amed, crítica de vinhos que recebeu em nome da Falua, confiou à Lusa que os júris "ficaram encantados" com o Tagus Creek, por ser "muito fresco e aromático e [possuir] carácter para um vinho deste preço".
Hugo Campbell, importador e director da Ehrmanns wines, explicou que o "estilo português de moscatel está tornar-se mais conhecido [no mercado britânico] pela elevada relação qualidade-preço", como o Bacalhoa, que custa cerca de nove libras (10 euros), "tendo em conta que estes vinhos são envelhecidos cerca de seis anos".
Para Humberto Jardim, administrador, este é mais um prémio internacional para os vinhos da Henriques & Henriques, produtor de vinho da madeira que já tinha sido galardoado há dois anos pela Decanter, algo que admite ser "benéfico" para as vendas, embora não tenha quantificado.
Este ano, Portugal igualou a França, país tradicionalmente reconhecido pelos seus vinhos, no número de prémios internacionais e ultrapassou-a no total de medalhas atribuídas este ano.
Fonte:Fugas/Publico.pt
Cáritas apóia aos necessitados. Contribuicoes individuais sao bem vindos!Confira
No caso de Lisboa, o aumento de pedidos de ajuda foi de 60 por cento, passando para 223 famílias. Em Aveiro (único caso onde o registo também inclui situações atendidas na rede das paróquias), passou-se de 1323 famílias atendidas para 1909 - um crescimento de 69%. Em Setúbal, o aumento foi de 49%, em Angra de 20%, no Funchal chegou aos 52%, em Santarém, Évora e Portalegre ficou pelos 30%. Neste último caso, diz Eugénio Fonseca, a Cáritas Diocesana já não responde a mais pedidos porque o dinheiro disponível "bateu no fundo".
As ajudas são financiadas por verbas das Cáritas das diferentes dioceses. Em outros casos, são apoiadas com verbas do Fundo Social Solidário (FSS), outro mecanismo de auxílio, criado há um ano pela Conferência Episcopal Portuguesa. Embora tenha gestão nacional, o fundo é administrado por cada diocese, na resposta aos casos locais. Só com verbas do FSS já foram apoiadas mais de três mil famílias.
A resposta através do fundo não é, no entanto, a de dar toda a verba de que as pessoas precisam, explica Eugénio Fonseca. A forma como o dinheiro é distribuído pelas dioceses respeita o princípio das necessidades: dá-se às que mais precisam, sendo sempre atribuída a cada diocese apenas a décima parte do que está disponível em saldo. Uma das prioridades é tentar, sempre que possível, ajudar as pessoas a criar emprego.
O fundo solidário tinha recolhido, até há poucos dias, um total de 742.119,95 euros. Dessa verba, foram distribuídos 323.342,73 euros, estando ainda disponíveis mais de 400 mil euros. Mas, desde o início, havia a consciência de que o FSS teria sempre recursos escassos. Por isso, diz Eugénio Fonseca que, para lá do que já se conseguiu, "ou os católicos geram mais comunhão interna na partilha de bens, eventualmente abandonando outros projectos, ou ficaremos apenas por resultados médios".
A necessidade de uma resposta o mais próxima possível das pessoas é uma das conclusões que o presidente da Cáritas retira da aplicação do FSS - que continua aberto a contribuições individuais, através do NIB 0033 0000 0109 0040 15012 ou nas caixas Multibanco (entidade 22 222, referência 222 222 222).
Insistindo na necessária ajuda de proximidade, a respectiva comissão episcopal propôs, na semana passada, no Encontro Nacional de Pastoral Social, em Fátima, a mobilização de todas as paróquias para o apoio das situações mais vulneráveis. A mesma preocupação está na base da convocatória de uma assembleia social, que será realizada no final de Outubro, em Fátima. O presidente da Cáritas espera que estejam representadas todas as dioceses, instituições e grupos católicos que actuam no domínio social.
Fonte Publico.pt
As ajudas são financiadas por verbas das Cáritas das diferentes dioceses. Em outros casos, são apoiadas com verbas do Fundo Social Solidário (FSS), outro mecanismo de auxílio, criado há um ano pela Conferência Episcopal Portuguesa. Embora tenha gestão nacional, o fundo é administrado por cada diocese, na resposta aos casos locais. Só com verbas do FSS já foram apoiadas mais de três mil famílias.
A resposta através do fundo não é, no entanto, a de dar toda a verba de que as pessoas precisam, explica Eugénio Fonseca. A forma como o dinheiro é distribuído pelas dioceses respeita o princípio das necessidades: dá-se às que mais precisam, sendo sempre atribuída a cada diocese apenas a décima parte do que está disponível em saldo. Uma das prioridades é tentar, sempre que possível, ajudar as pessoas a criar emprego.
O fundo solidário tinha recolhido, até há poucos dias, um total de 742.119,95 euros. Dessa verba, foram distribuídos 323.342,73 euros, estando ainda disponíveis mais de 400 mil euros. Mas, desde o início, havia a consciência de que o FSS teria sempre recursos escassos. Por isso, diz Eugénio Fonseca que, para lá do que já se conseguiu, "ou os católicos geram mais comunhão interna na partilha de bens, eventualmente abandonando outros projectos, ou ficaremos apenas por resultados médios".
A necessidade de uma resposta o mais próxima possível das pessoas é uma das conclusões que o presidente da Cáritas retira da aplicação do FSS - que continua aberto a contribuições individuais, através do NIB 0033 0000 0109 0040 15012 ou nas caixas Multibanco (entidade 22 222, referência 222 222 222).
Insistindo na necessária ajuda de proximidade, a respectiva comissão episcopal propôs, na semana passada, no Encontro Nacional de Pastoral Social, em Fátima, a mobilização de todas as paróquias para o apoio das situações mais vulneráveis. A mesma preocupação está na base da convocatória de uma assembleia social, que será realizada no final de Outubro, em Fátima. O presidente da Cáritas espera que estejam representadas todas as dioceses, instituições e grupos católicos que actuam no domínio social.
Fonte Publico.pt
Que as Crianças Cantem Livres - Taiguara - Melhor Qualidade
Pode nao ser esta mulher a que faz falta...
Pode nao ser esta gravata que sufoca..
Universidades de Lisboa
Mestrados da Nova e Católica entre os melhores do mundo
por LusaAmanhã
Dois mestrados de gestão portugueses, o da Universidade Nova e o da Universidade Católica de Lisboa, estão entre os melhores do mundo, segundo um ranking mundial do Financial Times (FT) hoje é divulgado.
O CEMS - Master in International Management (MIM), uma parceria internacional da School of Business and Economics (SBE) da Universidade Nova de Lisboa com escolas de topo em 25 países, é o segundo melhor mestrado do género no mundo, de acordo com o ranking mundial do FT.
"Já o Mestrado em Gestão - totalmente concebido e administrado pela NOVA - ficou na 61ª posição", adiantou a Nova em comunicado.
Para o ranking dos melhores do mundo entrou este ano também o mestrado de gestão da Católica-Lisbon School of Business & Economics.
Entre os parâmetros avaliados, a Católica de Lisboa ocupa o 4.º lugar no ranking mundial que avalia o sucesso da empregabilidade (Placement Success Rank), sendo uma das nove escolas que, de acordo com o FT, apresentam um nível de empregabilidade de 100% dos seus estudantes nos primeiros três meses após a conclusão do curso.
A Católica de Lisboa encontra-se também classificada em 28º lugar a nível mundial na variável que considera o nível de exposição internacional dos estudantes durante o programa de mestrado ("International course experience rank").
João Amaro de Matos, subdirector da faculdade de Economia da Universidade Nova de Lisboa, salientou à Lusa a importância de o mestrado em gestão internacional estar entre os três melhores do mundo para o FT desde há cinco anos.
Apesar de já ter estado em primeiro lugar - em 2009 - a distinção ao mestrado da Nova não se mede "com álgebra", referiu, indicando que "o Financial Times tem a tradição de nunca repetir um primeiro lugar".
"Este ano é muito importante estar nesta posição. Um programa com esta visibilidade põe-nos no mapa com algum sucesso. Temos em Portugal excelentes escolas de economia e gestão, mas no ano passado fomos a melhor escola da CEMS", a rede internacional de 26 universidades a que a Nova pertence e através da qual os alunos podem aceder ao mestrado.
A "qualidade académica, a dimensão da escola, o cariz internacional - há 15 anos a leccionar em inglês", são factores que Amaro de Matos apontou como decisivos para manter o MIM nos lugares cimeiros da classificação.
"A responsabilidade existe e as provas dadas também", frisou.
Para chegar ao MIM, os candidatos têm de se lançar em mestrados através do CEMS e para entrar no MIM são selecionados os que têm um determinado perfil, assente não só nas notas.
"Não escolhemos só alunos de 17 ou de 18, também podem entrar médias de 14. Ponderamos o perfil internacional, a vocação de carreira, a maturidade e a capacidade de trabalhar em equipa", indicou.
Por seu lado, numa nota, a directora da Católica-Lisbon, Fátima Barros, mostrou-se muito satisfeita pela presença da escola nestes rankings e por a universidade "se destacar, entre as melhores escolas do mundo, nas variáveis que se relacionam com a empregabilidade".
"Apresentar níveis de empregabilidade de 100% quando Portugal atravessa uma das mais graves crises económicas é, para nós, motivo de grande orgulho", salientou.
Fonte DN.PT
por LusaAmanhã
Dois mestrados de gestão portugueses, o da Universidade Nova e o da Universidade Católica de Lisboa, estão entre os melhores do mundo, segundo um ranking mundial do Financial Times (FT) hoje é divulgado.
O CEMS - Master in International Management (MIM), uma parceria internacional da School of Business and Economics (SBE) da Universidade Nova de Lisboa com escolas de topo em 25 países, é o segundo melhor mestrado do género no mundo, de acordo com o ranking mundial do FT.
"Já o Mestrado em Gestão - totalmente concebido e administrado pela NOVA - ficou na 61ª posição", adiantou a Nova em comunicado.
Para o ranking dos melhores do mundo entrou este ano também o mestrado de gestão da Católica-Lisbon School of Business & Economics.
Entre os parâmetros avaliados, a Católica de Lisboa ocupa o 4.º lugar no ranking mundial que avalia o sucesso da empregabilidade (Placement Success Rank), sendo uma das nove escolas que, de acordo com o FT, apresentam um nível de empregabilidade de 100% dos seus estudantes nos primeiros três meses após a conclusão do curso.
A Católica de Lisboa encontra-se também classificada em 28º lugar a nível mundial na variável que considera o nível de exposição internacional dos estudantes durante o programa de mestrado ("International course experience rank").
João Amaro de Matos, subdirector da faculdade de Economia da Universidade Nova de Lisboa, salientou à Lusa a importância de o mestrado em gestão internacional estar entre os três melhores do mundo para o FT desde há cinco anos.
Apesar de já ter estado em primeiro lugar - em 2009 - a distinção ao mestrado da Nova não se mede "com álgebra", referiu, indicando que "o Financial Times tem a tradição de nunca repetir um primeiro lugar".
"Este ano é muito importante estar nesta posição. Um programa com esta visibilidade põe-nos no mapa com algum sucesso. Temos em Portugal excelentes escolas de economia e gestão, mas no ano passado fomos a melhor escola da CEMS", a rede internacional de 26 universidades a que a Nova pertence e através da qual os alunos podem aceder ao mestrado.
A "qualidade académica, a dimensão da escola, o cariz internacional - há 15 anos a leccionar em inglês", são factores que Amaro de Matos apontou como decisivos para manter o MIM nos lugares cimeiros da classificação.
"A responsabilidade existe e as provas dadas também", frisou.
Para chegar ao MIM, os candidatos têm de se lançar em mestrados através do CEMS e para entrar no MIM são selecionados os que têm um determinado perfil, assente não só nas notas.
"Não escolhemos só alunos de 17 ou de 18, também podem entrar médias de 14. Ponderamos o perfil internacional, a vocação de carreira, a maturidade e a capacidade de trabalhar em equipa", indicou.
Por seu lado, numa nota, a directora da Católica-Lisbon, Fátima Barros, mostrou-se muito satisfeita pela presença da escola nestes rankings e por a universidade "se destacar, entre as melhores escolas do mundo, nas variáveis que se relacionam com a empregabilidade".
"Apresentar níveis de empregabilidade de 100% quando Portugal atravessa uma das mais graves crises económicas é, para nós, motivo de grande orgulho", salientou.
Fonte DN.PT
domingo, 18 de septiembre de 2011
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