jueves, 4 de diciembre de 2014

Filosofia de la Ejemplaridad

“El ideal es una propuesta de perfección humana y social que nunca se realiza pero sirve para avanzar”. Sin ideal no hay progreso ni se puede ejercer la sana crítica, “por eso una democracia sin ideales es frágil y vulnerable”

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lunes, 28 de julio de 2014

Un mundo de veranos literarios

Los pasajes de libros relacionados con el estío constituyen una perfecta guía para acceder a la mejor literatura

 …Bajo una luna veraniega, después de lunas incontables, el capitán Ahab avistó a Moby Dick… entre sus vientos cálidos se oscureció el destino de la Tierra Media, en El señor de los anillos… al amparo de sus sombras, Sherezada empezó su salvación en Las mil y una noches… por él y durante él, Alonso Quijano emprendió su aventura de desfacer entuertos… en uno de sus atardeceres Humbert Humbert engendró su deseo malsano por las nínfulas en Lolita... y su embrujo trastocó la vida de todos en Sueño de una noche de verano...

 un pasaje hacia algunos de esos veranos literarios ofrece dos rutas: dar la vuelta al mundo, como sugiere el atlas que acompaña este artículo, y hacer un periplo temático y emocional por gran parte de las estaciones de la vida que llevan…


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sábado, 26 de julio de 2014

“Os heróis discretos são a grande reserva moral de um país”

“Os heróis discretos são a grande reserva moral de um país”

Com 78 anos, Mario Vargas Llosa continua eloquentíssimo acerca da crise na Europa e dos progressos vividos na América Latina. O prémio Nobel da Literatura, em 2010, que passou esta semana por Lisboa, fala da "frivolização" da cultura e da transformação dos cidadãos em autómatos obedientes.
(...)
Desde a primeira vez que li o Decameron que me pareceu que essa situação inicial, esse grupo de jovens que, quando Florença está invadida pela peste, se refugiam numa vila a contar contos, era uma situação muito teatral. E sempre pensei escrever uma peça de teatro a partir desta situação: há uma peste, uma cidade fechada sobre si mesma, e um grupo de jovens que se isola e que consegue escapar através da fantasia e através da imaginação, contando contos. 
(...)
O desaparecimento do espírito crítico vem com a frivolização de uma cultura que só procura entreter e divertir, e que se converteu muito mais num espectáculo do que o que tradicionalmente era: pensamento, ideias, uma visão crítica da realidade, da vida e de todas as manifestações das relações humanas. Creio que esse problema – um problema mundial, porque dá-se tanto em países desenvolvidos,como em países subdesenvolvidos – é a maior ameaça à democracia. No passado, a democracia tinha a ameaça do comunismo, do marxismo, de doutrinas totalitárias, mas essas doutrinas caíram por si e não são hoje o perigo maior que tem a cultura democrática. A democracia, o inimigo maior tem-no no seu seio, e é o desaparecimento da cultura enquanto questionamento constante da realidade.
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lunes, 10 de marzo de 2014

Retratos no seculo XX

“¿Qué es un rostro humano?”, se preguntaba Pablo Picasso, en una entrevista a la revista The Art en 1923. “¿Vamos a pintar lo que está sobre la cara, lo que está dentro de la cara o lo que está tras ella?”. La eterna cuestión de la representación de la figura humana, limitada en este caso al arte moderno y contemporáneo, es el punto de partida de la vasta exposición Visages: Picasso, Magritte, Warhol… recién inaugurada en el Centro de la Vieille Charité de Marsella, en el sur de Francia. A través de más 150 obras de casi un centenar de artistas aborda el lugar del hombre en el mundo del siglo XX, el de la segunda revolución industrial y el advenimiento de la sociedad tecnológica. Un periodo marcado sobre todo por las atrocidades de las dos guerras mundiales y la culminación del horror con la Shoah.
“A principios del siglo XX la representación de la figura humana se desentiende de los códigos pictóricos del Renacimiento a favor de la subjetividad, de los funcionamientos mentales, de la psicología”, explica la directora de Museos de Marsella y comisaria de la muestra, Christine Poullain, que espera con su ambiciosa propuesta mantener vivo el gran impulso que ha supuesto la celebración de la capital europea de la cultura 2013 en la ciudad costera y su región. “Con las guerras, el auge del individualismo, la preeminencia de las tecnologías, el sujeto se ha encontrado en desfase, en extrañeza, respecto a él mismo”, añade.
El tono desangelado de este siglo pasado lo da de entrada al inicio de la exposición la figura de yeso de la cajera de Movie House (1966-1967) del estadounidense Georges Segal, encerrada en su taquilla. Transmite una enorme sensación de soledad y de vacío, pese al imaginable ajetreo en hora punta. “Está como atada, alienada, representa el desamparado de esa sociedad americana”, apunta Poullain. En total, más de 150 pinturas, dibujos, fotografías y escultura, incluidas “las figuras torturadas de Bacon, los cruces de espejo de Magritte, la inexorable marcha hacia el destino de los personajes de Giacometti, los rostros inmovilizados de Streuli, los retratos inexpresivos y ausentes de Katz” recorren así el convulso siglo.
Entre las pequeñas salas de este antiguo hospicio clasificado como monumento histórico, el viaje nos traslada primero al Berlín de entre guerras, con el movimiento de la nueva objetividad, en el que Georges Grosz dibuja sin empatía a unos personajes perdidos entre la multitud, que se cruzan sin mirarse. De la mecanización y deshumanización de la sociedad deja constancia Los Campesinos alemanes (1932) de Franz Wilhelm, retratados como frío peones. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, en la que fue preso en un campo de prisioneros alemán, el francés Jean Hélion, cofundador del grupo Art Concret, laboratorio de la abstracción geométrica, regresaba por su parte a la figuración: “otras revoluciones, otros disturbios agitaban el mundo y lo destruían como yo mismo destruí la abstracción”.
El sujeto se borra ante el culto de la imagen en los 60, de la mano de Andy Warhol, del que la muestra recupera su faceta de dibujante, con un enorme retrato de Mao Tse Tung (1972). También ha rescatado una serigrafía del feliz retrato de Jackie Kennedy tomado apenas unas horas antes del asesinato de su marido en Dallas. El brasileño Vik Muniz indaga de nuevo en este desfase entre la apariencia y lo vivido con su retrato de Romy Schneider (2004) cubierta de diamantes, imagen glamorosa tras la cual se esconde un trágico destino.
La representación de la figura en sociedad da lugar a una segunda temática en la que se adentra en la intimidad, en cómo se ve el propio sujeto, resumida perfectamente por la Mujer con espejo de 1959 de Picasso (elegida como cartel de la exposición) en la que la que la retratada se observa tal y como se sueña. “Yo es otro”, escribía Rimbaud. Tremendo de seriedad es el retrato familiar que nos deja el italiano Gino Severini, de 1936, en pleno auge del fascismo, con el periódico en mano como testimonio de aquel oscuro periodo histórico.
El camino a la tercera y última faceta que explora la exhausta muestra, el de la mente, la representación de las fantasías y los deseos, lo inicia De Chirico, con sus maniquíes sin rostro entre decorados de teatro, que abre la vía al surrealismo. La sensación que se desprende de estas interpretaciones metafísicas es igual de inquietante que el resto del recorrido, entre los demonios de Vladimir Velickovic, en su tríptico Persecución 77 (1977) —“quiero que mis pinturas dejen cicatrices”, decía— o la perturbador Ritva en su sillón (1985) de Antonio Saura.


domingo, 2 de marzo de 2014

Literatura e Cinema

Martin Scorsese sabe que la mejor pareja para su pasión cinematográfica es la literatura. Un romance literario que el director ha confirmado en 13 de sus 24 películas. Y ellas son las que han asegurado su nombre en la historia del cine (...)
Son películas con una voz propia, como en la mejor literatura. La estructura suele estar basada en un narrador, alguien cuenta, en primera
o tercera persona o de manera omnisciente. Incluso recurre a la técnica literaria, luego usada en el cine, en la cual el narrador o algún personaje del relato se dirige al lector-espectador, y lo involucra en la historia. Busca su complicidad como en los mejores relatos. El último es Jordan Belfort (DiCaprio) y su vida vertiginosa, enmarañada y desbarrancada en la ilegalidad y la corrupción que Martin Scorsese ha recreado al ritmo de los tiempos narrados, escritos, en una montaña rusa, de la primera a la última página; ¡perdón!, del primero al último minuto.

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lunes, 24 de febrero de 2014

Miguel Sousa Tavares

Se pudesse advinhar o que o futuro lhe reservaria nos dias mais proximos talvez XXX nao tivesse apanhado o comboio para Vila Vicosa naquela manha de novembro.(Miguel Sousa Tavares, in Equador)

domingo, 23 de febrero de 2014

La imagen de las ciudades europeas, del Renacimiento al Siglo de las Luces Museo Correr

Tras haber trepado al campanario de la Plaza de San Marcos, el pintor Jacopo de Barbari retrató a vuelo de pájaro la primera vista inédita y completa de Venecia. Sucedió en 1500 y dejó a todos boquiabiertos por la dimensión —de 1345 por 2820 mm—, el detalle, la precisión y la capacidad de sintetizar todos los elementos en una única obra, que se convertiría en el primer retrato de la vieja urbe.
En la Alemania de entonces, la invención de la imprenta era la novedad del momento y se habían puesto de moda los libros de ciudades, que eran lo que hoy conocemos como guías de viajes. Pero la idea de ver una ciudad desde el cielo, a gran escala y en perspectiva, sonaba muy bien. Los editores alemanes aprovecharon el nicho de mercado, y fue así como los retratos de ciudades se convirtieron en un arte y en un instrumento de persuasión política, a lo largo y ancho de Europa.
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receitas italianas

http://cucinariodinonnaivana.blogspot.it/2012/07/crostata-rovesciata-di-albicocche.html

sábado, 22 de febrero de 2014

Llamadme Lázaro por Munoz Molina

Como el marinero y náufrago Ishmael, Lázaro empieza por declarar su nombre: “Pues sepa vuestra merced ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes”. En ambos casos hay un tono imperativo, un interlocutor cercano y una sospecha o una evidencia de impostura. Ishmael no asegura que ese sea su nombre: tan solo nos insta a llamarlo así. El “vuestra merced” de Lázaro está tan presente en la primera línea de la historia como el vosotros o el tú —“call me Ishmael”— del narrador de Melville. Ishmael puede estar ocultándose tras un nombre supuesto, pero el autor de la novela no finge que sea un personaje real. Lázaro juega a presentarse como el narrador de su propia peripecia. Cuenta en primera persona, y en la portada del libro no hay más nombre que el suyo. No es un autor anónimo, sino apócrifo, como ha precisado Francisco Rico. Además, en toda la historia, los únicos nombres propios que hay son el suyo y el de sus padres.

En el principio fue el nombre. Los nombres de los personajes de ficción son la semilla de sus posibilidades narrativas. El primer paso que da el hidalgo Alonso Quijada o Quesada para convertirse en caballero andante es elegir un nombre, tan vinculado a su origen como el de Lázaro al suyo, aunque son orígenes prosaicos y por lo tanto burlescos, porque aluden a lugares de la realidad común y no de la literatura; y a continuación inventa el nombre de su amada y el de su caballo.

El Lazarillo finge ser una carta que Lázaro dirige a alguien de su confianza. Cervantes finge haber encontrado unos cartapacios en árabe en una almoneda de Toledo. Cuando Defoe publicó por primera vez Robinson Crusoe lo hizo pasar por el testimonio verdadero de un náufrago. Allan Poe escribió algunos de sus cuentos de exploraciones fantásticas en los periódicos asegurando que eran relatos fidedignos. Max Aub presentó su Jusep Torres Campalans no como una novela sino como una biografía y un estudio monográfico sobre la obra del pintor de ese nombre. En Zelig Woody Allen juega a estar haciendo un documental, con metraje defectuoso de los años veinte y treinta, y testimonios perfectamente serios de intelectuales de Nueva York que aseguran haber conocido al personaje: Susan Sontag, Saul Bellow. En la ficción, desde Lázaro de Tormes, siempre ha existido como un impulso desvergonzado de falsificación y de estafa, un deseo no solo de imitar lo real sino de invadirlo y ocuparlo. En el Alcázar de Madrid las Meninas ocupaban una pared en una habitación interior no muy grande: quien entrara en ella tendría por un momento la sensación de estar pisando el espacio del cuadro.
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Insensatez por Emilio Santiago

Quem nunca amou nao merece ser amado...
http://youtu.be/Ebw3U_gWPAI

viernes, 21 de febrero de 2014

Carlos Britto entrevista Oswaldo Coelho

 Parte I
http://youtu.be/gPabO2l8xpA

Parte II
http://youtu.be/bOwIr-SdRtI

Parte III
http://youtu.be/bo1mz4xo4_c

jueves, 20 de febrero de 2014

jueves, 13 de febrero de 2014

los pasajes" de Walter Benjamin.


 en esta obra se encuentra oculta o sumergida una defensa romántica del arte, tan original como oscura. Es evidente que Benjamin luchaba contra la filosofía de la historia "progresista", la de Hegel, la de Marx, pero también la del cristianismo. Él no creía en la continuidad temporal y escatológica que permite deducir leyes y sentido a los acontecimientos, como si el tiempo se dirigiera hacia algún lugar. Aun cuando simuló ser un materialista dialéctico tenía demasiada inteligencia para someterse a un dogma. Veía el curso de la historia como una secuencia siempre interrumpida, un cataclismo enigmático que amontona cadáveres y que a veces se ilumina con el relámpago de un "acontecimiento". Sin embargo, en ese momento de iluminación, lo que aparece a nuestro entendimiento es un mito que regresa en un renacimiento perpetuo. Lo que vemos durante los escasos momentos en que despertamos de nuestra ensoñación son arquetipos originarios que dan brevemente sentido a una existencia banal mediante la unión perfecta de presente y pasado. Esos momentos de iluminación no los producen las guerras, las revoluciones, los inventos o las luchas sociales, lo producen las obras de arte.
En nuestro firmamento brillan miríadas de estrellas, pero muchas de ellas sabemos que ya han muerto y hasta nosotros sólo llega su fantasma. Lo mismo sucede con las obras de arte, con la particularidad de que incluso las muertas y fantasmagóricas permiten a los buenos marineros navegar por el mar de la existencia.
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domingo, 12 de enero de 2014

Cartas de Meu Avô (manuel bandeira)

Temendo a cada momento
Ofendê-la, desgostá-la,
Quer ler em seu pensamento
E balbucia, não fala…