sábado, 26 de marzo de 2011
A Arte de Narrar (Walter Benjamin)
Cada manha nos traz as novidades do globo terrestre. E no entanto somos pobres em histórias de espanto. E porquê? Porque nao há acontecimento que chegue sem estar já impregnado de explicacoes.Por outras palavras: quase mais nada do que acontece à narracao, quase tudo à informacao. De facto, já é meio caminho andado na arte da narracao reproduzir uma história libertando-a de explicacoes. Os Antigos, com Heródoto à cabeca, eram mestres nisso. No décimo quarto capítulo do terceiro livro das suas Histórias encontramos a história de Psaménite. Quando o rei dos Egípcios, Psaménite, foi vencido e feito prisioneiro pelo rei dos Persas,
Saturnalia

FRANCISCO CALVO SERRALLER
La primera impresión al ingresar en la galería es la del sobrecogimiento que produce lo sagrado. Ayuda a ello el que la nave rectangular esté flanqueada por enormes lápidas, alineadas y apoyadas respectivamente sobre los muros laterales -las de la izquierda, de metálicos brillos dorados con inscripciones semiborradas; las de la derecha, de un lechoso blanco marmóreo, con enigmáticos rayados y protuberancias, asimismo al borde de lo indistinguible-, mientras que, en el pasillo central, el que estén esparcidas por el suelo las carcasas de fragmentos de animales, y, en una parte elevada de la pared frontal que cierra este primer espacio, el que cuelgue el belfo segmentado de un toro. El templo y el ara: el lugar del sacrificio. Progresivamente fascinado por la alquimia de la luz, no puede, en principio, resultar extraño este giro cultural de José María Sicilia (Madrid, 1954), cada vez más atraído y absorto por los entresijos del misterio, los umbrales de la realidad. La gravidez y la gracia. El espacio y el tiempo. Lo horizontal y lo vertical.
José María Sicilia
La avenida dorada de metal bruñido es una sucesión de espejos, donde la patética identidad humana se diluye como un eco; la avenida blanca de mármol establece la perspectiva vertical de las nupcias entre el infierno y el cielo o, si se quiere, entre el abajo y el arriba, que se superponen con natural acomodo. Pero esta revelación cósmica flanquea, en efecto, el sacrificio de las bestias, esa cruel y eficaz pedagogía de los dioses.
Lo que pretende Sicilia mediante este intimidante ingreso es, no obstante, arroparse -arroparnos- con el canto de la primera luz, como luego lo desglosa en las siguientes capillas: la primera, en la que ubica los mapas cifrados de los pájaros, los sonoramas, donde se caligrafía los aéreos cantos de estas aves, un poco siguiendo el sentido inverso de lo que hiciera ese otro místico, el compositor Olivier Messiaen; la segunda, en la que se nos muestra el cielo estrellado sobre la tierra, de un color grisáceo azulado, el del barro nutricio, original. Todo, pues, apunta al origen, al eterno comenzar, al acto creador. Una invocación que es una evocación.
Es, sin embargo, en la cripta subterránea donde se atesora la clave devoradora de Saturno, el destronado dios de la melancolía, patrón de los artistas. Refulge en la oscuridad la claridad palpitante de las efigies fragmentadas de lo orgánico, un grotesco bodegón animalario. Apela Sicilia al Goya abismal de las Pinturas negras y se fija en ese Saturno engendrador y devorador de lo engendrado, que se consume consumiendo, como "nosotros somos imágenes consumiéndose". Es una visión estremecedora.
Esta completa instalación de José María Sicilia, donde se intercalan esculturas, dibujos y pinturas, es una rememoración de la Divina comedia, de Dante, esa peregrinación vertical desde el averno al cielo que siempre te devuelve al origen. Una saturnalia. El dios Saturno fue la versión latina del griego Cronos y acabó convertido en la parábola del sembrador, que esparce la semilla que, para fructificar, ha de morir. La semilla que contiene el germen de la luz. De esta manera, Sicilia bucea en los orígenes del arte, esa práctica esotérica, que bordea la visión y entraña la melancolía. Hay que haber logrado un grado de libertad muy alto para fondear de manera tan radical en el corazón del misterio, como lo ha hecho ahora José María Sicilia sin contemplaciones.
Fuente El País
Des femmes et Des herós
Des femmes, según explicó ayer Mouawad es la primera parte de un proyecto "una aventura teatral" aún más ambicioso: la integral de las siete obras que se conservan de Sófocles. A la trilogía la seguirán en las próximas temporadas Des héros (Los héroes), con las tragedias Ajax y Edipo rey y Des mourants (Los moribundos) con Edipo en Colono y Filoctetes. "Sófocles siempre me ha acompañado", dijo ayer Mouawad. Señaló que en cada una de las siete tragedias "hay revelaciones terribles" que separan al ser humano de su equilibrio, lo que él llama "el encantamiento" y que tiene que ver con un sentimiento de unidad y armonía con la naturaleza y la vida.
El autor y director considera que la producción que se conserva de Sófocles, al que ha adaptado como si fuera nuestro contemporáneo, permite un recorrido por toda su vida viendo cómo se despliegan y desarrollan los temas que le interesaban al trágico. En las tres primeras que ha agrupado las mujeres son las "portadoras de tragedia" y en ellas se trata el amor, la justicia y la venganza, respectivamente. En Des héros se aborda la caída del héroe "los griegos ya vieron que los héroes de la Ilíada, los Aquiles y Héctor dejan paso al final a los Creonte y los Sarkozy", y en Des mourants, el deseo de una muerte hermosa o al menos honorable.
Preguntado por su opinión acerca de las revueltas actuales en el mundo árabe, dijo que las ve "ferozmente vivas" e "incluso heroicas", que se siente muy orgulloso de ellas e ilusionado: "Hasta he llegado a pensar que tendría que ir allí y sumarme, pero eso no es viable, es solo una quimera". Opina que por sí mismas "son ya una victoria". Al mismo tiempo, sin embargo, no puede dejar de ser pesimista: "Pienso que acabarán ahogadas, que no podrán fructificar; observo el cinismo político con que se comporta Occidente, y recuerdo que revolución no es sinónimo de libertad. También, que echar a un tirano no es lo mismo que justicia, y ahí de nuevo está Sófocles".
Fuente El Pais
Para ler a íntegra do ensaio clique aqui
El autor y director considera que la producción que se conserva de Sófocles, al que ha adaptado como si fuera nuestro contemporáneo, permite un recorrido por toda su vida viendo cómo se despliegan y desarrollan los temas que le interesaban al trágico. En las tres primeras que ha agrupado las mujeres son las "portadoras de tragedia" y en ellas se trata el amor, la justicia y la venganza, respectivamente. En Des héros se aborda la caída del héroe "los griegos ya vieron que los héroes de la Ilíada, los Aquiles y Héctor dejan paso al final a los Creonte y los Sarkozy", y en Des mourants, el deseo de una muerte hermosa o al menos honorable.
Preguntado por su opinión acerca de las revueltas actuales en el mundo árabe, dijo que las ve "ferozmente vivas" e "incluso heroicas", que se siente muy orgulloso de ellas e ilusionado: "Hasta he llegado a pensar que tendría que ir allí y sumarme, pero eso no es viable, es solo una quimera". Opina que por sí mismas "son ya una victoria". Al mismo tiempo, sin embargo, no puede dejar de ser pesimista: "Pienso que acabarán ahogadas, que no podrán fructificar; observo el cinismo político con que se comporta Occidente, y recuerdo que revolución no es sinónimo de libertad. También, que echar a un tirano no es lo mismo que justicia, y ahí de nuevo está Sófocles".
Fuente El Pais
Para ler a íntegra do ensaio clique aqui
Sei lá!
Sei lá! Sei lá! Eu sei lá bem
Quem sou? Um fogo-fátuo, uma miragem...
Sou um reflexo... um canto de paisagem
Ou apenas cenário! Um vaivém
Como a sorte: hoje aqui, depois além!
Sei lá quem sou? Sei lá! Sou a roupagem
De um doido que partiu numa romagem
E nunca mais voltou! Eu sei lá quem!...
Florbela Espanca, «Minha culpa».
Quem sou? Um fogo-fátuo, uma miragem...
Sou um reflexo... um canto de paisagem
Ou apenas cenário! Um vaivém
Como a sorte: hoje aqui, depois além!
Sei lá quem sou? Sei lá! Sou a roupagem
De um doido que partiu numa romagem
E nunca mais voltou! Eu sei lá quem!...
Florbela Espanca, «Minha culpa».
viernes, 25 de marzo de 2011
El greco

Respecto a El Greco hay que señalar que existían en Italia dos escuelas con criterios muy diferentes: la de los seguidores de Miguel Ángel propugnaba la primacía del dibujo en el cuadro; y la veneciana de Tiziano señalaba la superioridad del color. Esta última era defendida por el Greco.
Pero esta opinión contraria sobre Miguel Ángel es engañosa, pues la estética del Greco estaba profundamente influida por el pensamiento artístico miguelangelesco, dominado por un aspecto capital: la primacía de la imaginación sobre la imitación en la creación artística. En los escritos del Greco, se ve que compartía plenamente la creencia en un arte artificial y los criterios manieristas de la belleza.27
Actualmente, su apodo italiano Il Greco se ha transformado y es conocido universalmente como el Greco, cambiándose el artículo italiano Il por el español El, combinando una palabra española con una italiana. Sin embargo, sus cuadros siempre los firmó en griego, normalmente con su nombre completo Domenikos Theotokopoulos.28
jueves, 24 de marzo de 2011
Fundación Mapfre de Madrid : los caminos llevan a Góngora
José Manuel Caballero Bonald comenzó reconociendo que si escribe poesía es porque antes leyó la de otros (...)
Leí las Soledades deslumbrado ante aquel alarde de invención de un mundo". De allí también extrajo una "lección inolvidable": la poesía se hace con palabras, no con ideas. "Y en un poema, las palabras tienen que tener un significado más rico que el que tienen en el diccionario. A veces pones juntas dos palabras que nunca lo han estado y abren un mundo, rompen un sello. Y lo hacen por el puro atractivo fonético, por la música de las palabras. Siempre digo que la poesía es una mezcla de música y matemáticas: tonalidad y rigor".
El autor de clásicos de la poesía española del siglo XX como Las horas muertas, Descrédito del héroe o Laberinto de fortuna, explicó que, si bien su obra ha tenido diferentes etapas -"tengo ya muchos años y lo menos que puedo tener son etapas"-, en los poemas que escribe actualmente subordina siempre "el pensamiento lógico a la intuición iluminadora".
Fonte El Pais
Por su parte, Pere Gimferrer, retomó el hilo de esas iluminaciones y explicó que antes de llegar a Góngora -"nadie ha ido tan lejos"- él pasó por otro gigante: Rubén Darío. De los dos aprendió que la poesía "se impone al lector por la capacidad evocativa de cada palabra; antes incluso de que se te pase por la cabeza pensar en lo que significa". Y citó a su amigo Octavio Paz: "El sonido, bastón de ciego del sentido".
Leí las Soledades deslumbrado ante aquel alarde de invención de un mundo". De allí también extrajo una "lección inolvidable": la poesía se hace con palabras, no con ideas. "Y en un poema, las palabras tienen que tener un significado más rico que el que tienen en el diccionario. A veces pones juntas dos palabras que nunca lo han estado y abren un mundo, rompen un sello. Y lo hacen por el puro atractivo fonético, por la música de las palabras. Siempre digo que la poesía es una mezcla de música y matemáticas: tonalidad y rigor".
El autor de clásicos de la poesía española del siglo XX como Las horas muertas, Descrédito del héroe o Laberinto de fortuna, explicó que, si bien su obra ha tenido diferentes etapas -"tengo ya muchos años y lo menos que puedo tener son etapas"-, en los poemas que escribe actualmente subordina siempre "el pensamiento lógico a la intuición iluminadora".
Fonte El Pais
Por su parte, Pere Gimferrer, retomó el hilo de esas iluminaciones y explicó que antes de llegar a Góngora -"nadie ha ido tan lejos"- él pasó por otro gigante: Rubén Darío. De los dos aprendió que la poesía "se impone al lector por la capacidad evocativa de cada palabra; antes incluso de que se te pase por la cabeza pensar en lo que significa". Y citó a su amigo Octavio Paz: "El sonido, bastón de ciego del sentido".
miércoles, 23 de marzo de 2011
SHE? Agora é Roberta.
Roberta já teve outro nome. Mais ao gosto nacional,digamos....
E porque nao souberam ouvi-la, agora chorarao!
Ni humillados ni ofendidos (fernando Savater)
A diferencia de las utopías, que son maniáticamente detallistas y cerradas (el sueño de unos pocos que se convierte en pesadilla de todos los demás, si se llevan a la práctica), los ideales sirven siempre de generosa inspiración pero pagan el precio de mantenerse inconcretos y permitir interpretaciones contradictorias. De modo que la pregunta "¿qué tipo de sociedad queremos?" no es nada fácil de contestar. Mencionamos palabras venerables -libertad, justicia, seguridad, igualdad...- pero luego constatamos que cada cual tiene su propia versión de ellas y que en todo caso no es fácil que casen unas con otras sin eso que Max Weber llamaba "choque de dioses".
Sin embargo, más allá de la solución de problemas logísticos concretos o de repeler ciertos males, parece humanamente necesario algún bosquejo de la sociedad deseable: en principio, por razones educativas. Quienes hoy propugnan abolir cualquier ideario político del programa docente -¡la infame Educación para la Ciudadanía!- denuncian así su pánico a definir de modo articulado y conjunto lo que tienen por preferible o a que, si lo hacen, se evidencie su incompatibilidad con los derechos fundamentales ya establecidos en las democracias contemporáneas. Al neófito que pregunta el porqué de cuanto proscribimos o prescribimos ningún maestro puede responder solamente: "De momento, es lo que hay".
Por supuesto, necesitamos una orientación general debatible y no un recetario de dogmas inapelables. Buscamos fórmulas no lacradas con el sello bloqueador de la izquierda o la derecha. De ahí el interés de La sociedad decente (Paidós) del profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén Avishai Margalit, cuya primera inspiración es probablemente la noción de common decency de George Orwell. Para Margalit, la sociedad decente es aquella cuyas instituciones no humillan a ningún ciudadano, es decir no lesionan el respeto que se tienen a sí mismos ni excluyen a ninguna minoría moralmente legítima. Las leyes encauzan y acogen, pero procuran no ofender imponiendo condicionamientos que jerarquicen a los ciudadanos en primera, segunda... o tercera clase. Desde luego, tampoco este desiderátum es obvio ni intuitivo y la obra del profesor Margalit -que tiene como trasfondo vital aunque no teórico la convivencia entre judíos y palestinos- recorre sus variados aspectos con análisis siempre interesantes aunque a veces objetables.
También en España se proponen leyes que pretenden acabar con posibles humillaciones en nuestra sociedad. En el Gobierno hay gente que ha leído a Margalit, por lo cual no cabe sino felicitar a los interesados. Su tarea desde luego no es fácil, porque en materia de humillaciones parece que nos va la marcha. Viendo imágenes recientes de las pasadas rebajas de enero, cuando tantos voluntarios de ambos sexos se avinieron a presentarse en los grandes almacenes en calzoncillos, bragas y sostén para conseguir así más calzoncillos, bragas y sostenes a buen precio, uno se pregunta cómo puede humillarse a gente tan contenta de humillarse a sí misma. Por no hablar de los numerosos programas del corazón basados en la humillación pública de espontáneos que la aceptan sea gratis o cobrando, pero sobre todo en la humillación moral de los espectadores que no solo no padecen ofensa al verlos sino que se refocilan rebajándose. Difícil salvar de humillaciones a tantos entusiastas de ellas...
Sin embargo, algo se puede hacer. Ya que la noción de igualdad entre los sexos ha sido un caballo de batalla de este Gobierno, pueden prevenirse humillaciones abogando por la custodia compartida de los hijos o los permisos de paternidad para los varones. Y como cunde la afición alguacilesca a prohibirnos cosas por nuestro bien, será bueno recordar esta opinión de Margalit: "el paternalismo, que pretende hablar en nombre de los verdaderos intereses de las personas, es especialmente humillante, en cuanto las trata como si fueran seres inmaduros". Contra la humillación, tolerancia, ecuanimidad y reflexión.
Fonte El Pais
Sin embargo, más allá de la solución de problemas logísticos concretos o de repeler ciertos males, parece humanamente necesario algún bosquejo de la sociedad deseable: en principio, por razones educativas. Quienes hoy propugnan abolir cualquier ideario político del programa docente -¡la infame Educación para la Ciudadanía!- denuncian así su pánico a definir de modo articulado y conjunto lo que tienen por preferible o a que, si lo hacen, se evidencie su incompatibilidad con los derechos fundamentales ya establecidos en las democracias contemporáneas. Al neófito que pregunta el porqué de cuanto proscribimos o prescribimos ningún maestro puede responder solamente: "De momento, es lo que hay".
Por supuesto, necesitamos una orientación general debatible y no un recetario de dogmas inapelables. Buscamos fórmulas no lacradas con el sello bloqueador de la izquierda o la derecha. De ahí el interés de La sociedad decente (Paidós) del profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén Avishai Margalit, cuya primera inspiración es probablemente la noción de common decency de George Orwell. Para Margalit, la sociedad decente es aquella cuyas instituciones no humillan a ningún ciudadano, es decir no lesionan el respeto que se tienen a sí mismos ni excluyen a ninguna minoría moralmente legítima. Las leyes encauzan y acogen, pero procuran no ofender imponiendo condicionamientos que jerarquicen a los ciudadanos en primera, segunda... o tercera clase. Desde luego, tampoco este desiderátum es obvio ni intuitivo y la obra del profesor Margalit -que tiene como trasfondo vital aunque no teórico la convivencia entre judíos y palestinos- recorre sus variados aspectos con análisis siempre interesantes aunque a veces objetables.
También en España se proponen leyes que pretenden acabar con posibles humillaciones en nuestra sociedad. En el Gobierno hay gente que ha leído a Margalit, por lo cual no cabe sino felicitar a los interesados. Su tarea desde luego no es fácil, porque en materia de humillaciones parece que nos va la marcha. Viendo imágenes recientes de las pasadas rebajas de enero, cuando tantos voluntarios de ambos sexos se avinieron a presentarse en los grandes almacenes en calzoncillos, bragas y sostén para conseguir así más calzoncillos, bragas y sostenes a buen precio, uno se pregunta cómo puede humillarse a gente tan contenta de humillarse a sí misma. Por no hablar de los numerosos programas del corazón basados en la humillación pública de espontáneos que la aceptan sea gratis o cobrando, pero sobre todo en la humillación moral de los espectadores que no solo no padecen ofensa al verlos sino que se refocilan rebajándose. Difícil salvar de humillaciones a tantos entusiastas de ellas...
Sin embargo, algo se puede hacer. Ya que la noción de igualdad entre los sexos ha sido un caballo de batalla de este Gobierno, pueden prevenirse humillaciones abogando por la custodia compartida de los hijos o los permisos de paternidad para los varones. Y como cunde la afición alguacilesca a prohibirnos cosas por nuestro bien, será bueno recordar esta opinión de Margalit: "el paternalismo, que pretende hablar en nombre de los verdaderos intereses de las personas, es especialmente humillante, en cuanto las trata como si fueran seres inmaduros". Contra la humillación, tolerancia, ecuanimidad y reflexión.
Fonte El Pais
Memoria histórica para la literatura
La marea de la memoria histórica tenía que llegar algún día también a la literatura. Lo hará mañana con la aparición de Derrota y restitución de la modernidad 1939- 2010, séptimo volumen de la Historia de la literatura española que, bajo la dirección de José-Carlos Mainer, edita Crítica. Los profesores Jordi Gracia y Domingo Ródenas son, tras un trabajo de casi tres años, los titanes artífices de un manual de 1.180 páginas por el que desfilan más de 7.000 referencias (autores, profesores, obras, revistas, instituciones...) al servicio de un novedoso y audaz discurso intelectual que, por vez primera, llega hasta hoy mismo y que escocerá en más de una ocasión tanto por la franja alta como por la baja de la ambiciosa cronología que abarca.
Ponen el acento los autores en que la posible originalidad de su historia reside en sus últimos 40 años, donde de alguna manera establecen un canon, pero lo novedoso ya arranca en la primera parte, en la que se consolida la idea (defendida ya en otros libros por Gracia) de que la ruptura intelectual, la "autarquía destructiva" que se impuso en 1939 en relación al exilio cultural fue más corta de lo afirmado (o ignorado) hasta ahora. Y así, con apoyo documental aparecen discursos de Corpus Barga (de 1946), Francisco Ayala (1949) y Pere Calders y José Luis López Aranguren (ambos en 1953), donde la querencia del otro y los puentes ya se plantean raudos. "Es la muestra de que la modernidad no nace con la democracia sino que esta es hija de la modernidad", resumen. ¿Y por qué, si había incluso documentos, esa postura no ha formado hasta ahora parte del relato? "Porque el antifranquismo ha dominado por encima del franquismo, solo en los últimos años se ha podido construir una mirada desacomplejada sobre eso". ¿Las artes fueron, pues, más abiertas que la propia sociedad española? "Sin duda: se sacaron el franquismo de encima mucho antes que el resto de la sociedad".
El ensayo entendido no sólo como filosofía o historia y el memorialismo jugando en la misma división que la novela o la poesía son otras pequeñas aportaciones de una historia en la que junto a maestros como Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Benet o Fernando Savater aparecen Terenci Moix y Arturo Pérez Reverte. "Son gente a la que hasta ahora se la miraba por encima del hombro pero que han sido fundamentales para el sistema literario español, igual que el periodismo; han enriquecido los distintos estratos de lectores; y eso también vale, en el campo ensayístico para José Antonio Marina... Hemos tratado de evitar la judicialización de la vida literaria contemporánea".
Si quizá López Aranguren, Dionisio Ridruejo, Joaquín Ruiz Giménez o la publicación Revista simbolizan la primera etapa
(...)
"La visibilidad de la primera resistencia, del contrapoder, había de nacer de los desengañados del propio poder -como los Ridruejo, Aranguren...- y de algunos residuos liberales -Revista de Occidente, algunos autores de la editorial Taurus...-; eso era Madrid, pero la vanguardia de la literatura la llevaba Barcelona. ¿Hacia dónde pivotan los amigos de Juan Benet? Pues en Barcelona: será aquí donde ha de ganar en 1969 el premio Biblioteca Breve por Una meditación", ejemplifican.
Para ler a íntegra, aqui
Via El Pais
Ponen el acento los autores en que la posible originalidad de su historia reside en sus últimos 40 años, donde de alguna manera establecen un canon, pero lo novedoso ya arranca en la primera parte, en la que se consolida la idea (defendida ya en otros libros por Gracia) de que la ruptura intelectual, la "autarquía destructiva" que se impuso en 1939 en relación al exilio cultural fue más corta de lo afirmado (o ignorado) hasta ahora. Y así, con apoyo documental aparecen discursos de Corpus Barga (de 1946), Francisco Ayala (1949) y Pere Calders y José Luis López Aranguren (ambos en 1953), donde la querencia del otro y los puentes ya se plantean raudos. "Es la muestra de que la modernidad no nace con la democracia sino que esta es hija de la modernidad", resumen. ¿Y por qué, si había incluso documentos, esa postura no ha formado hasta ahora parte del relato? "Porque el antifranquismo ha dominado por encima del franquismo, solo en los últimos años se ha podido construir una mirada desacomplejada sobre eso". ¿Las artes fueron, pues, más abiertas que la propia sociedad española? "Sin duda: se sacaron el franquismo de encima mucho antes que el resto de la sociedad".
El ensayo entendido no sólo como filosofía o historia y el memorialismo jugando en la misma división que la novela o la poesía son otras pequeñas aportaciones de una historia en la que junto a maestros como Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Benet o Fernando Savater aparecen Terenci Moix y Arturo Pérez Reverte. "Son gente a la que hasta ahora se la miraba por encima del hombro pero que han sido fundamentales para el sistema literario español, igual que el periodismo; han enriquecido los distintos estratos de lectores; y eso también vale, en el campo ensayístico para José Antonio Marina... Hemos tratado de evitar la judicialización de la vida literaria contemporánea".
Si quizá López Aranguren, Dionisio Ridruejo, Joaquín Ruiz Giménez o la publicación Revista simbolizan la primera etapa
(...)
"La visibilidad de la primera resistencia, del contrapoder, había de nacer de los desengañados del propio poder -como los Ridruejo, Aranguren...- y de algunos residuos liberales -Revista de Occidente, algunos autores de la editorial Taurus...-; eso era Madrid, pero la vanguardia de la literatura la llevaba Barcelona. ¿Hacia dónde pivotan los amigos de Juan Benet? Pues en Barcelona: será aquí donde ha de ganar en 1969 el premio Biblioteca Breve por Una meditación", ejemplifican.
Para ler a íntegra, aqui
Via El Pais
martes, 22 de marzo de 2011
Um ano de SABÁTICO
O Estadao Celebra e compartilha com os seus leitores. Eu, leitora do Sabático, sigo exemplo. Aqui
Colóquio Maria Judite de Carvalho.
Urbano Tavares Rodrigues, grande incentivador da obra da autora de Palavras Poupadas, dá-nos um depoimento pessoal , para além da crítica literária com que brindou a autora.
Diz-nos o Professor que quando esteve preso em Caxias recebia visitas da Maria Judite. A visita era "vigiada" entao por uma pessoa dos orgaos de repressao. Entanto, a autora era de tal forma exímia na arte das palavras que passava-lhe informacoes sem que a pessoa presente entendesse o conteúdo das mesmaa. Cita como exemplo uma noticias do Brasil dando conta que a Ligia Fagundes Telles organizara uma manifestacao para pedir a sua liberacao .
A seguir nos le um poema.
Magic moments! Já nao me entristeco pelo Honoris Causa que nao assisti.
Diz-nos o Professor que quando esteve preso em Caxias recebia visitas da Maria Judite. A visita era "vigiada" entao por uma pessoa dos orgaos de repressao. Entanto, a autora era de tal forma exímia na arte das palavras que passava-lhe informacoes sem que a pessoa presente entendesse o conteúdo das mesmaa. Cita como exemplo uma noticias do Brasil dando conta que a Ligia Fagundes Telles organizara uma manifestacao para pedir a sua liberacao .
A seguir nos le um poema.
Magic moments! Já nao me entristeco pelo Honoris Causa que nao assisti.
Universidade de Lisboa.CEM Anos.Discurso do Reitor
Na Universidade de Lisboa sabemos que é preciso merecer as ambições
que alimentamos. Criar, imaginar, é subir um degrau na realidade, é ir mais
longe na compreensão do que somos e do que sonhamos.
E foi para isso que se inventou a literatura. E a poesia que tem hoje, 21 de
Março, o seu Dia Mundial.
A poesia é a vida? Pois claro!
Conforme a vida que se tem o verso vem
- e se a vida é vidinha, já não há poesia
que resista. O mais é literatura,
libertinura, pegas no paleio;
o mais é isto: o tolo de um poeta
a beber, dia a dia, a bica preta,
convencido de si, do seu recheio...
A poesia é a vida? Pois claro! 7
E a Universidade também é a vida? Pois claro, O’Neill!
Leia na íntegra, aqui
que alimentamos. Criar, imaginar, é subir um degrau na realidade, é ir mais
longe na compreensão do que somos e do que sonhamos.
E foi para isso que se inventou a literatura. E a poesia que tem hoje, 21 de
Março, o seu Dia Mundial.
A poesia é a vida? Pois claro!
Conforme a vida que se tem o verso vem
- e se a vida é vidinha, já não há poesia
que resista. O mais é literatura,
libertinura, pegas no paleio;
o mais é isto: o tolo de um poeta
a beber, dia a dia, a bica preta,
convencido de si, do seu recheio...
A poesia é a vida? Pois claro! 7
E a Universidade também é a vida? Pois claro, O’Neill!
Leia na íntegra, aqui
Collage de grandes fotógrafos


La forma que cada artista tiene de enfrentarse a la fotografía es muy diferente. Varían los planteamientos, el tema que abordan en su objetivo, la realización. En común tienen el dar al espectador una visión propia de un entorno que comparten con la pintura. La galería Marlborough exhibe hasta el 20 de abril la exposición Zoom, una colectiva en la que participan 13 artistas españoles y extranjeros de diferentes tendencias y edades.
Via El Pais
O Maneirismo de Camões
"Maneirista como o Miguel Ângelo e o Ticiano do fim das suas vidas, como Montaigne, como John Donne, como Bruno, e como o serão Shakespeare e Cervantes no fim do ciclo, Camões é uma chave da literatura portuguesa que para ele reverteu e dele descende até nós. E parece que, para compreendermos uma e outro, indispensável será saber — depois de saber-se o que é Renascimento e o que é Barroco — o que seja Maneirismo."
Leia todo o ensaio aqui
Via Ler Jorge de Sena
Leia todo o ensaio aqui
Via Ler Jorge de Sena
domingo, 20 de marzo de 2011
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